Último día por la zona, tenemos el vuelo de vuelta por la tarde, decidimos aprovechar la mañana en Saint-Malo, ciudad de Bretaña que ya conocíamos y que nos gustó mucho.
Primero nos acercamos a la zona de Courtils, en el cruce de las carreteras D75 y D43, para echar un último vistazo desde esa zona a Mont-Saint-Michel.
Primero nos acercamos a la zona de Courtils, en el cruce de las carreteras D75 y D43, para echar un último vistazo desde esa zona a Mont-Saint-Michel.

Desde allí en torno a 1 hora nos plantamos en Saint-Malo junto a la muralla, no nos complicamos y aparcamos en el parking de Quai Saint-Vincent para no perder tiempo.

Grand-Porte y zona de muralla que da al puerto:


Lo primero que hicimos fue acercarnos al castillo de Saint-Malo, donde se ubica el Ayuntamiento.


Desde ahí ya bordeamos todo el centro histórico por encima de la muralla, hacia Tour Bidouane, bastión de la Hollande, bastión Saint-Philippe.




Bajamos únicamente para ir al espigón donde se encuentra el faro.



Después proseguimos hasta el bastión de Saint-Louis para completar la vuelta hasta la Grand Porte.

Ya nos metimos al interior (Intra-Muros) aunque sólo merodeamos un poco alrededor de la catedral de Saint-Vincent, en cualquier caso el centro histórico es pequeño.




Damos por terminado el viaje con un pequeño refrigerio con los típicos moules acompañados de unas cervezas, y sin tiempo para más vuelta al aeropuerto de Nantes para volar a Madrid.
