A las 9:40 cogimos el coche para ir al centro a desayunar. Decidimos dejar el coche en el parking Garažna hiša - podzemna que es cubierto, pero estaba cerrrada la puerta. Así que lo dejamos en el de superficie y pusimos en la app Easypark dos horas por 2€ más la comisión de la app, 2,32€.
Fuimos andando hasta la plaza de Tito, pasando por el Palača Almerigogna y el Carli Palace. Paramos a desayunar en el Slaščičarna Dehar, sitio estupendo para ello, con pasteles de varios tipos.Por 12.70€ tomamos 3 bollos, un zumo, un café y un vaso de leche.
Continuamos visitando en la plaza de Tito, el Palacio Pretoriano, la Catedral de la Asunción de la Virgen María y la Loggia. Caminando por el callejón que rodea la catedral, estaba el Palača del Bello. Luego fuimos a la plaza Brolo, donde está el Palacio Brutti, donde hoy se encuentra la Biblioteca Central de Koper, y el Fontico, que durante un tiempo fue el granero de la ciudad. Desde ahí, rodeando la catedral, fuimos hacia la plaza Carpacciov pasando por delante del Palazzo Belgramoni-Tacco y el Totto ex Gavardo Palace. Desde la plaza Carpacciov, fuimos buscando la sombra por las calles interiores hacia la fuente vodnjak, desde ella se ve la puerta Muda.

A las 11:30h salimos camino de Piran, fueron 14 kms que por el atasco nos llevó recorrerlos 20 minutos. Para aparcar, elegimos ir al Garage Fornače, conviene dejar el coche lo más abajo posible porque la salida está por abajo. Había bastante jaleo porque todo el mundo intentaba aparcar según entraba. Abajo del todo, había mucho sitio y ahí está la salida para coger el bus al centro. Se puede ir andando, pero había un sol de justicia y un calor sofocante, lo mejor coger el bus. Se puede pagar con tarjeta en el bus, 1€ por trayecto. El parking por 3h 20´ fueron 11,60€.
El bus nos dejó a las 12:20 en la plaza Tartinijev, allí en una esquina se ve una casa roja de estilo veneciano con ventanas con arcos lobulados blancos. En la plaza también están el edificio neoclasico del ayuntamiento, el palacio de justicia y la iglesia de San Pietro. Fuimos subiendo las calles hasta llegar a la iglesia Cerkev Marije Snežne, que tiene adosada un claustro donde nos refugiamos del calor. Proseguimos subiendo hasta la parte más alta de la ciudad donde está la Iglesia de San Jorge, que tenía el campanario cerrado por obras. A continuación bajamos por las callejuelas buscando la puerta del delfín del siglo XV.

Hicimos un alto para comer en Rostelin, comida estupenda, muy ricos los gnocchis istriana gigantes rellenos de carne picada y el rissoto de trufa espectacular. Toda la pasta la hacen de manera artesanal en un local cercano. Lástima el calor que hace a mediodía en la terraza, es mejor comer dentro sin aire acondicionado que fuera. Súper recomendable la comida. 3 platos y 3 bebidas por 60€

Continuamos hacia el faro Piranski svetilnik, pasando por las playas urbanas de Piran, que en realidad, es un paseo marítimo donde se sienta la gente y bajan por escaleras a bañarse, puesto que no hay arena. Lástima no llevar puesto el bañador, porque nos hubieramos refrescado con un bañito y con el calor que hacía, nos hubieramos secado enseguida. Volvimos a la parada del bus, donde el chico de información, se puso a practicar su básico español conmigo. Hablaba 7 idiomas y con el duolingo estaba aprendiendo español. El bus de vuelta se llenó y en la parada intermedia no se pudo subir ya nadie. La visita a Piran fueron 2h 45 minutos en los que andamos 1,4km sudando todo el tiempo.
La siguiente visita eran las cuevas, en principio queriamos ir a ver las de Skocjan que nos parecían menos turísticas y más espectaculares. Los días anteriores, consultando las entradas, no había problema para sacarlas en el mismo día. Pero ese lunes por la mañana cuando me levanté, ya no había entradas. No las sacamos porque no teníamos claro el tema tiempos. Así que esa mañana sacamos entradas para las cuevas de Postoina a las 17h. Salimos a las 15:20 de Piran y tras 70 kms y 1h estabamos en las cuevas. Hay diferentes parquines, se supone que los coches teníamos que ir al P4, pero creo que podía haber aparcado en el P1 directamente. A esas horas había bastantes huecos, pero por la mañana debe ser un caos de coches. En el correo con las entradas, nos indicaban que teníamos que estar media hora antes en el parking porque el tren salía a las 16:45. Nosotros llegamos a las 16:25, cogimos las sudaderas y fuimos a la cola. A esas hora pillamos sombra, pero supongo que a otras con más gente, si llegar más tarde la cola está al sol. No merece la pena esperar al sol. Al entrar separan a los que han pagado audioguía de los demás, como no controlamos el inglés nos cogimos la audioguía y entramos en el primer grupo. Total 94,60€ para dos adultos, un quinceañero y 3 audioguías. Otra duda, fue el tema ropa, yo me puse las perneras, pero el resto fue con las piernas al aire y no pasaron frío. Se pasa más frío al salir porque el aíre tiene una humedad del 90% y la velocidad del tren traspasa la sudadera. Igual con un chubasquero es suficiente. Allí alquilan todo tipo de ropas por si no llevas.

El tren te lleva al fondo de la cueva a toda velocidad mientras vas viendo la magestuosidad de las cuevas. El tren facilita que puedas llegar al fondo, puesto que antiguamente suponía varias hora llegar hasta allí. Una vez a píe, subes por la gruta de la gran montaña hasta el punto más alto (Calvario) para luego cruzar por un puente que hicieron prisioneros ruso de la primera guerra mundial. En esa parte empiezas a ver lo que llaman espaguetis en el techo, pequeñas estalactitas blancas.
Luego pasas por la sala roja, donde pasas del blanco al rojo. Otro tipo de estalactitas, son las llamadas cortinas, que son preciosas. También te llevan a una sala donde dan conciertos, luego pasas por debajo del puente de los rusos. En la zona más baja, tiene una pecera con una especie de lagartija que llaman pez humano, porque vive hasta los 100 años. Es ciego, y puede vivir bajo el agua y fuera de ella. Luego te dejan un rato en la tienda de souvenir, el servicio cuesta 1€ y cuando llega el tren, te abren una puerta para que te subas. Al salir, pasas por una sala negra, que en realizad es el resultado de la explosión de los depósitos de combustible que los partisanos volaron a los nazis en la segunda guerra mundial.

A las 18:45 salimos del parking (6€) y fuimos a ver el exterior del castillo de Predjama, que está construido dentro de una cueva. A esas horas puedes parar en el parking de la entrada y hacer las fotos que quieras porque no hay nadie. A las 19h salimos camino de Ljubliana, pero antes paramos en el Mercator de Postoina para comprar refrescos y aperitivos. Nos ha gustado mucho que en Eslovenia se anima a los turistas a que no compren agua embotellada y que rellenen sus botellas de plástico para no generar más residuos.

A las 19:40 salimos hacia la capital, que está a 48 kms y que nos llevó menos de 30 minutos recorrerlos. El hotel elegido fue el Sport Hotel (137€), buen hotel para hacer noche si vas en coche, tiene parking gratis y desayuno incluído. Teníamos una amplia habitación triple con aire acondicionado. Está en una zona tranquila sin ruidos. Tienes acceso al fitness del centro deportivo incluido y TV con canales eslovenos. El personal es muy simpático. El único pero, que solo tienes un pequeño botecito de gel.
Tras descansar un poco, a las 20:50 cogimos el coche para ir al centro. Aparcamos en la calle delante del Hotel Ljubljana, a esas horas no hay ORA, pero cuidado porque estuvimos a punto de dejarlo en una plaza de coche compartido. Las plazas donde se podía aparcar, estaban pintaas de blanco. Nos pareció que casi todos los sitios o estaban cerrando o la gente estaba de copas, así que en el primer sitio que vimos con buena pinta, nos sentamos. Cenamos pizzas, que a lo largo del viaje, en la mayoría de los sitios siempre es un fijo. Y para beber, por el tema de conducir, pasamos de la "pivo" a la Radler, que en Eslovenia la hacen con zumo de pomelo y naranja.
Luego paseo nocturno por la ribera del río hacia el Puente Triple, esta parte estaba bastante animada de gente tomandose algo. Volvimos por la calle delante del Ayuntamiento, donde vimos bastantes restaurantes aún abiertos. A las 23h nos fuimos para el hotel, al cual llegamos en 20 minutos.