Este día cruzamos de nuevo al barrio de Buda, pero por la zona del puente de la libertad y fuimos a la iglesia rupestre. Es una pequeña iglesia que hay debajo de la colina Gellert y enfrente del balneario con el mismo nombre. Es una iglesia curiosa excavada en la roca y las vistas del puente desde ahí son muy bonitas.


La verdad es que al no haber hecho ningún tour guiado ni visitas largas como el parlamento o la gran sinagoga, se nos estaban acabando los planes y todavía nos quedaba toda la tarde y la mañana siguiente. Seguíamos pasando muchísimo calor, así que pensé que lo mejor era volver a un balneario, porque el Széchenyi nos había encantado. Miré por internet varios (Gellert, Lucaks...), pero todos cerraban a las 7 y se me hacía un poco corto si llegábamos más tarde de las 5. Mirando lo que hay en la isla Margarita descubrí que en esta isla hay una especie de piscinas municipales que se llaman Palatinus y como cerraba a las 8 nos fuimos para allá. Son bastante más baratas que los balnearios(10 € por persona) y también tienen agua caliente, chorros y hasta toboganes como un parque acuático. Hay piscinas fuera y dentro, pero sólo fuimos a las exteriores. Es como un balneario, pero sin ser un edificio antiguo bonito, sino algo más moderno y para la gente local, pero está todo bastante nuevo y limpio. La verdad es que pasamos un par de horas super agradables, salimos muy refrescados y nos dimos una vuelta por la Isla Margarita que tiene una fuente con luces y había muy buen ambiente. De ahí nos fuimos a cenar al apartamento algunas cosas que habíamos comprado en el mercado (chorizo, paté...) y en el super.
Te mando estrellitas.