22/08/2024
Tras mucha indecisión mientras organizamos el viaje, nos decantamos por visitar la Gran Muralla en la zona de Jinshanling.
Lleva más tiempo llegar pero una vez allí no haces colas y las disfrutas al 100%. Prefiero dos horas más de tren que hacer colas.
Vamos en tren hasta Gubeikou, ida y vuelta nos cuesta 3 € más 4 € de la comisión de Trip. Al ser tan temprano preferimos ir con el ticket comprado y no tener que ir a taquillas aunque haya que pagar la comisión de Trip.
Se sale de Pekín norte a las 6:58 y llegamos a Gubeikou a las 9:25. El tren de vuelta sale a las 17:20, llegas a Pekín a las 19:55. Hay tiempo suficiente para ver la muralla tranquilamente y comer en Gubeikou. Si lo prefieres, puedes llevarte comida y quedarte en alguna torre de la muralla a comer al fresco. Allí venden cositas (fideos instantáneos, agua, galletas, helados).
Al salir del tren negociamos taxi i/v a la muralla por 120 yuanes (nos pidió 150, regateamos a 100 y quedó en 120)
El chofer nos acompañó a pie a comprar los tickets y nos subió por unas escaleras hasta una chica que hablaba inglés y te explica bien las opciones que hay para recorrer la muralla. La entrada a la muralla son 65 yuanes por persona y el mini bus son 50 yuanes por persona.
Al taxista le pagamos por wechat antes de empezar con la muralla, justo después de comprar los tickets, quedamos con él que vendría a buscarnos a las 15:30 a la puerta Este.
El mini bus (era una especie de carrito de golf grande) tarda 10 minutos en llevarte y te sube un trocito, pero por ese precio pensábamos que sería un tramo más largo, culpa nuestra que no lo habíamos mirado bien. Vimos gente que lo hacía a pie, aunque hacía demasiada calor y aún nos esperaban las subidas y bajadas de la muralla. Elige tú mismo.
El bus nos llevó hasta la torre de Zhuanduoguan Pass. Caminamos un poco hacia atrás primero (hacia el oeste) porque estaba mas alto para tener vistas. Luego seguimos hacia el este hasta la Eastern Five Window tower que es por donde se baja a la East Gate (la bajada lleva una media hora casi), donde habíamos quedado con el taxista.

Tardamos unas 3h en hacer todo el tramo y bajar a la east gate, parándonos a hacer muchas fotos, tomar un helado...
Solo eran las 14h, y en la salida este no hay apenas nada, solo un chiringuito donde compramos unas coca colas, vendían también fideos instantáneos. Habíamos quedado más tarde con el taxista pero como nos dio el wechat le enviamos un mensaje a ver si podía venir antes, y así ir a comer algo que no fueran fideos instantáneos, y no tardó mucho en venir. En la entrada principal sí hay muchos puestos que venden cosas.
Hay algunos tramos exigentes, hay subidas duritas, vimos gente que venía en sentido contrario (entiendo que entraron por el este y saldrán por la puerta principal), aunque no se si la bajada de alguna hubiera sido peor porque puede dar un poco de vertigo, están muy empinadas.

A toro pasado, me hubiera gustado haber llevado unos bocadillos o fruta y haberme quedado un rato más en la muralla. Justo en la Eastern Five Window tower empieza la parte no restaurada, salvaje, con hierba en el suelo pero no se ve tan mal como para que no puedas pasar. Habríamos pasado un poco y en las torres siguientes sí que no hay nadie, puedes hacerte un picnic bastante bueno. En las torres hay sombra y suele correr airecito, ni tan mal.

También puedes usar el resto de rato para ir a ver el tramo de muralla de Gubeikou, pero está en estado original y la verdad es que por las fotos que he visto, no lo contemplé.
Cerca de la estación de trenes no hay nada en absoluto, ni siquiera estaba abierta cuando llegamos, abren unos 40 min antes de la salida. Como queríamos comer algo le pedimos al taxista que nos dejara en un restaurante del pueblo y luego cogimos un didi a la estación. El restaurante fue buenísimo, está en la carretera principal en frente de una gasolinera a la altura del control policial.
Lo que es la muralla en sí.. ESPECTACULAR, no estuvimos solos, pero había poca gente. Lo recomiendo mucho


Al volver a Pekin nos paramos en la estación de Wangfunying y paseamos toda la calle en dirección a nuestro hotel. La calle está graciosa, mucho ambiente. Luego al girar en Jinyu Hutong nos paramos en un food court para cenar algo y nos volvemos al hotel a por una ducha bien merecida