Día 3 de diciembre
Hoy nos íbamos a acercar al Midtown. Estábamos un poco condicionados por la visita de hoy a las 2, ya que habíamos cogido entradas para la visita guiada a la biblioteca publica (son gratuitas, salen a la “venta” el domingo anterior a través de la pagina de la biblioteca). Teniendo esto en cuenta decidimos comenzar en Washinton Square con parada en el parque infantil, y avistamiento de las primeras ardillas incluidas.
Después nos dimos una vuelta por Greenwich village subiendo de sur a norte, pasando por las casas típicas (friends, sex and the city)

aunque lo que más nos llamó la atención por un lado es que muchísimás casas de la zona todavía estaban decoradas con calabazas de Halloween (muy bonitas, por cierto) y por otro, como siendo un barrio residencial muy tranquilo, cortaban las calles para que los niños de los coles jugasen en el patio. En un principio pensamos que era porque quizás no tenían patio como tal, pero acabo de ver en google maps, que si que tienen, así que no se porque lo harán, pero vimos varios. De ahí nos acercamos hasta Union Square (con parada en parque incluido) y fuimos subiendo por la 5th hasta la biblioteca con parada en el Flatiron (que esta totalmente andamiado) y en mi propio parque, léase la tienda de harry potter;-).
A lo largo de la mañana íbamos viendo como nuestro planning se iba retrasando y retrasando y retrasando, así que fuimos quitando cosillas sobre la marcha (en un principio pensábamos acercarnos también a little island y Chelsea, pero le desechamos por falta de tiempo, aunque volveríamos…) Por suerte llegamos a la biblioteca con tiempo.
Cuando fuimos a cogerlas entradas, solo pudimos coger 3 entradas (de hecho en un principio queríamos haber ido otro día, pero no quedaban entradas más que para este día, así que no pudimos elegir…) Al llegar les comentamos nuestro problema, ya que solo dan 30 entradas/ visita, pero nos dejaron pasar los 4 sin problemás.
La visita en si resultó muy interesante (era en ingles, y eran todos estadounidenses menos 2 rusas y nosotros) Nos contó datos curiosos y nos fue llevando por las salas, aunque yo pensaba que íbamos a entrar en más salas. Las veíamos todas desde fuera para no molestar a los que estaban allí estudiando. Y al final de la visita, la joya de la corona: La Rose Main Reading Room, a la que solo se puede entrar si vas a trabajar/ estudiar o con estas visitas.

No hace falta ningún carnet, pero si que tienes que demostrar que vas a estudiar, (llevar mínimo un libro/ordenador) y no de turismo.
La visita dura una horita, que a las txikis se les hizo un poco larga, pero la aguantaron como unas campeonas.
Después de la visita era hora de comer, pero no nos poníamos de acuerdo en que queríamos. Cada uno quería una cosa, y las pequeñas parecía que no se contentaban con nada. Entramos en el Wholefood de Bryant park y a mis hijas les entro por el ojo el pollo asado. Se nos estaba cruzando la comida, así que dijimos: adelante y callaos. Uno de los momentos más surrealistas del viaje…. Nos plantamos en la primera planta del súper (donde están las mesas para comer) con nuestra bolsa del pollo. Sin platos, sin cubiertos…. Bueno, me hice con unos tenedores y unos cartones de esos de las pizzas y ahí fuimos comiéndonos poco a poco el pollo. Cualquiera que nos viera… pero al menos teníamos paz en la familia:-)
Justo esa tarde era el encendido del árbol de navidad de Bryant park, y ya que estábamos allí, pensamos quedarnos a verlo. El acto lo presentaba la cantante y actriz Lea Salonga (que sinceramente yo no tenia ni idea de quien es, pero debe ser conocida) y consiste en un espectáculo de patinaje sobre hielo, con actuaciones de varios olímpicos. El acto es gratuito, pero hay que llegar antes de que se llene el aforo, porque después ya no dejan pasar a nadie. Nosotros tuvimos suerte, porque cuando llegamos ya no había sitios sentados, ni en primera fila de pie, pero nos pusimos justo en un pasillo y acabamos en primera fila. De hecho como estaba el pasillo, cuando empezó el espectáculo las niñas se pudieron acercar hasta la zona de sillas, así que vimos de lujo. La espera se hizo larga, sobre todo por el fresquillo que hacia, pero el espectáculo fue muy bonito duro algo menos de 1 hora.

Después de eso, nos volvimos ya para nuestro barrio. La idea era comprar algo ligero para cenar en algún supermercado. Error… solo encontramos supermercados chinos, que no nos apetecían, y un supermercado de comida occidental, pero en el que, después de media hora eligiendo que comprar, no pudimos coger nada porque hacia falta tarjeta de socio. Ya cansados de no encontrar lo que queríamos, nos volvimos al hotel y nos fuimos a la cama sin cenar (teniendo en cuenta que nos habíamos comido el pollo y unas galletas casi a las 5 de la tarde tampoco lo echamos de menos…)