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AGRA
AGRA
Tumba de Itimād-ud-Daulah: Decoración del interior con motivos florales
Lunes, 2 de Diciembre, 2024.-
Nos dormimos muy pronto y también nos levantamos realmente pronto así que una vez acicalados, bajamos a desayunar. A las 9 ya habíamos hecho el check-out en el hotel y esperamos a Vicki que llegó como un clavo. Salus, que se había olvidado las gafas "de cerca" en el coche el día anterior mandó un mensaje al conductor para preguntarle a ver si estaban en el coche. Bueno, pues Vicki a la mañana siguiente le dió las gafas... pero tenían una rotura en la montura por la parte de la patilla de modo que tuvo el detalle de comprarle el equivalente hindú al pegamento "loctite" para utilizarlas, al menos, temporalmente. Todo un detalle por su parte.
Visita al Taj Mahal.-
Arrancamos y al cabo de unos minutos llegamos a una rotonda junto a la estación de metro "Taj Mahal". Vicki paró y se dirigió a un tipo que resultó ser nuestro guía en Agra. ¿Su nombre? Tal como él mismo se presentó:
- Mi nombre se pronuncia igual que "Money" pero con "SH" al final
- "Manish"??????
- Exacto.
Nos bajamos del coche y fuimos caminando por una larga avenida peatonal a la que denominan -en un alarde de imaginación- "The Taj Mahal Corridor". Transcurre entre el arbolado del Shahjahan Garden Forest Area, plagada de monos y vendedores de todo tipo de souvenirs, algunos de ellos pelín pelmas (los vendedores, no los monos. A los monos basta con ignorarlos y no mirarles a la cara para que te dejen traquilo).
Torcimos a la derecha para coger el Siraj Dokadia Road que nos llevaría a la zona de tickets. Manish nos dijo que esperásemos fuera para ir a taquilla, mostrando su tarjeta de guía autorizado para conseguirnos las entradas, que estaban ya prepagadas. Y sin más demora ni esperas, aunque ya con mucha gente -a pesar de que eran todavía las 9.30 de la mañana- nos dispusimos a comenzar la visita. Reproduzco en primer lugar el plano del lugar:
Fuente: Alonso de Mendoza, CC BY-SA 3.0 creativecommons.org/ .../by-sa/3.0, via Wikimedia Commons
Entramos en el lugar y ¡Ooooohhhh..... Wow...!!! Pero no me voy a explayar mucho dando explicaciones porque, siendo una de las 7 maravillas del mundo, las encontraréis en todas partes. Y lo mismo con las fotografías: Hay muchísimas y además mucho mejores que las mías que no soy más que un simple pringadillo que ha tenido la suerte de visitar este lugar. En éste sentido tengo que decir que el Taj Mahal es espectacular pero no asombroso. Y creo que es precisamente por eso: Porque ha sido tan fotografiado, ha aparecido en tantas cuentas de Instagram, en tantos programas de televisión que no sorprende. No decepciona tampoco. Se podría decir que la suya es una espectacularidad esperada.
Dejo unas cuantas fotografías "para que conste en actas" el hecho de que he estado aquí.

dentro de la Darwaza. Realmente difícil con la cantidad de gente que había

b) y c) El Taj en todo su esplendor, pero de lado;
d) A Visnu pongo por testigo de que esta chapuza con reflejo no fue cosa mía, sino de Manish, nuestro guía
Después de un par de horas, terminamos la visita saliendo del lugar siguiendo el mismo trayecto por el que vinimos pero a la inversa: Los mismo árboles, el mismo parque, los mismos pelmas y los mismos monos. En la verja de entrada, situada en la rotonda, lugar donde paran muchos taxis y tuc-tucs, entre la algarabía de gente -bastantes mendigos- nos esperaba Vicki en el coche.
Justo en la rotonda donde nos esperaba Vicki vimos que estaba la boca de la estación "Taj Mahal" del recién inaugurado metro de Agra. Nos sorprendió verla tan limpia y tan vacía, especialmente cuando la rotonda estaba atestada de gente, tuc-tucs y automóviles con conductores tocando la bocina a coro. Le preguntamos a Manish y nos dió una respuesta muy poco convincente: Nos dijo que para entrar había que esperar colas para pasar los controles de seguridad y que llevaban mucho tiempo y que la gente prefería seguir con su hábito de trasladarse en coche, moto o tuc-tuc. Me pareció extraño y supuse que probablemente era demasiado caro.
Itimad-Ud-Daulah o "Baby Taj Mahal".-
Es un pequeño mausoleo de la época del Imperio Mogol. Construído entre 1622 y 1628 combinando la arenisca roja y el mármol blanco, fue inspiración del Taj Mahal, que es más tardío.
Mirza Ghiyas Beg, que fue declarado "Itimad-ud-Daulah" ("Pilar de Estado") era padre de Nur Jahan, esposa del Jahangir. Ella encargó la construcción de este mausoleo para honrar la memoria de su padre.
Está construído sobre un pedestal de un metro de alto y se sitúa en unos jardines a orillas del Yamuna, atravesados por canalillos con agua. Sus muros de mármol están decorados con motivos geométricos e incrustaciones de topacios, ónices y lapislázuli.

b) y c) Decoración exterior de los muros
Pero a mí lo que realmente me gustó fue la decoración interior a base de motivos vegetales y de jarrones con flores. Cada sala además cuenta con un techo curvado policromado. En una de ellas hay dos cenotafios dispuestos de forma asimétrica: Los del padre y la madre de Nur Jahan.
Tengo que admitirlo: Disfruté mucho más en Itimad-ud-Daulah que en el Taj Mahal. Es más pequeño, menos espectacular y más íntimo, pero la decoración es magnífica y no había mucha gente cuando lo visitamos, lo cual lo hace más "especial".
El Fuerte de Agra.-
Situado a dos kilómetros y medio del Taj Mahal en la orilla oeste del Yamuna. Construído por el emperador mogol Akbar entre 1565 y 1573. Sus murallas de arenisca roja forman una media luna a lo largo de la orilla del río y abarcan un enorme complejo de edificios cortesanos, que varían en estilo desde el antiguo eclecticismo de Akbar hasta la elegancia de Shah Jahan. Los cuarteles del norte son añadidos británicos del siglo XIX. Un foso profundo, que alguna vez estuvo lleno de agua del Yamuna, rodea el fuerte.
La impresionante Puerta Amar Singh, al sur, conduce al fuerte. A su derecha está el llamado Jahangir Mahal, el único palacio importante del fuerte que data del reinado de Akbar. La compleja disposición de los salones, patios y galerías constituía la zenana o harén principal.
A lo largo de la orilla del río se encuentra el Khas Mahal, una elegante sala de mármol con un techo pintado de colores vivos, característico del estilo arquitectónico de Shah Jahan, y dos pabellones dorados con techos bangaldar (techos curvos derivados de las cabañas bengalíes). El Sheesh Mahal (con sus mosaicos de vidrio y espejos que brillan y centellean en su interior de claroscuros) y los baños reales se encuentran al noreste, cerca de Musamman Burj, una torre octogonal de dos pisos con vistas despejadas del Taj, donde Shah Jahan, encarcelado por su hijo Aurangzeb, pasó los últimos años de su vida. Mina Masjid, probablemente la mezquita más pequeña del mundo y destinada únicamente al emperador, está cerca.

c) Detalle de la decoración de una de las columnas del Musamman Burj

b) Jardines frente a El Diwan-i-Am, o Sala de Audiencias
De Agra a Jaipur.-
Salimos del lugar, nos esperaba Vicki, dejamos a Manish en su casa y emprendimos el viaje hacia Jaipur, que se encuentra a 240 kms (unas 4 horas en coche).
A mitad de camino hicimos una parada para comer en un lugar llamado Ganpati Resorts, en la carretera NH-11, cerca de Kachpura. Teníamos opción de comer dentro o fuera en el bonito jardín que tienen y donde además tienen servicio de bouffett, así que allá nos fuimos. Da la impresión de que es un gran restaurante donde celebran convenciones, eventos y bodas. La mayor parte del staff no habla inglés. El que estaba a cargo del bouffett además era un poco antipático y al principio nos ponía pegas en mostrarnos los platos. Pero de repente llegó un grupo de españoles muy gritones, que centraron su atención y dejó de hacernos caso, así que tranquilamente cogimos nuestros platos y nos servimos.
Cuando pedimos los cafés tuvieron que hacer unos cuatro viajes porque el camarero no entendió lo que pedimos: Primero trajeron un cafe (el de Salus, que pide cafe solo) y a mí nada de nada. Tuve que pedir otra vez y el camarero no me entendió y me trajo otro solo. Tuve que decirle entonces a otro camarero, que parecía más resolutivo (de hecho creo que era el jefe de camareros) que no había pedido eso, asi que se lo llevó y entonces me trajeron... otro café solo. Lo dejé por imposible.... Y al cabo de 5 minutos me trajo otro camarero una jarrita con leche.
Pedimos la cuenta. También tardaron lo suyo ¿Precio? ₹2295 (unos 24 €). Cuando dije que pagaba con tarjeta el jefe de camareros apretó el morro.
- Solo aceptamos cash -dijo.
- ¿Cómo es posible que en un sitio de alto copete como éste solo acepten cash? No tenemos dinero en metálico -mentí.
El jefe de camareros puso una cara como diciendo "Houston, we've got a problem" y se fue para adentro. Al cabo de 10 minutos de reloj vino una señora con pinta de ser la "gerente regenta" del resort -sari impoluto, morro ladeado, datáfono en mano- a cobrarnos.
La comida estaba muy bien, aunque no recuerdo qué tomamos. El jardín es bonito pero no muy agradable ya que había muchas moscas. El precio es razonable. El servicio deja mucho que desear.
Volvimos al coche para proseguir nuestro camino hasta Jaipur, ciudad a la que entramos hacia las 6, pero luego estuvimos en su señor atasco así que no llegamos al hotel hasta las 7 o así. Vicki -que por cierto es un excelente conductor y conversador- nos suplicó por la vaca más sagrada de Jaipur que no saliésemos a la ciudad de noche, que nos quedemos en el hotel.
- No te preocupes: Estamos muy cansados. Vamos a cenar en el hotel y nos vamos a dormir.
El hotel era otro de la cadena Sarovar. Estaba bien pero no tanto como el de Agra ya que la habitación era más pequeña y el edificio más antiguo. Además estaba bastante lleno. Cenamos de buffet -que además era más caro que el de Agra- Estuvo muy bien.
Al día siguiente había que levantarse pronto que habíamos quedado con Vicki a las 8.30.