martes 3 de septiembre
LARACHE - SALÉ - RABAT
Un nuevo día en la Costa Atlántica.
Un nuevo abundante desayuno y despadida del entrañable Hotel España.
Otra vez rumbo al Sur por la tranquila autovía. Pendientes de los muchos radares y reflexionando sobre el cambio tan positivo que estamos viendo en la conducción por las carreteras de Marruecos.
Hasta la primera parada
MOULAY BOUSSELHAM -
Un curioso enclave junto a la costa. Un humilde y salvaje pueblo de pescadores que está cambiando rápidamente su aspecto para acoger la creciente afluencia de visitantas.
Curiosa mezcla de pueblo de vacaciones y místico destino de peregrinación para visitar el Sagrado Santuario del venerado Moulay Bousselham.



Curiosa mezcla de turismo de naturaleza que acude a la extensa laguna para avistar aves y turismo amante de la grande y salvaje playa oceánica.
Creo que es un enclave interesante para una larga visita o tal vez para pasar un par de días. Pero nosotros decidimos seguir viaje hasta la próxima parada.
SALÉ -
La ciudad un poco olvidada por el turismo que vive a la sombra de Rabat. Tan solo el río Bou Regreg separa las dos ciudades.
Nosotros nos detenemos aquí para visitar la MADRAZA MERINIDA de la que guardábamos muy buen recuerdo. Aparcamos junto a la Muralla cerca del río y nos adentramos en la blanca y renovada Medina. Muy pulcra y con los preciosos detalles de madera contrastando con blancos deslumbrantes.
Preguntando por el camino, llegamos a la puerta de la recordada Madraza construida en el siglo XIV junto a la Gran Mezquita de Salé.



Cruzamos el gran arco de herradura de la vieja puerta y pasamos un buen rato en el pequeño e intenso patio. Entre perfecta arquitectura islámica. Entre columnas, azulejos, estucados y geometrías.
Arriba, en la pequeña terraza junto a las celdas de los estudiantes, disfrutamos de unas magníficas vistas sobre los tejados de la Medina de Salé. A lo lejos, el río y las típicas siluetas de Rabat con la Torre de Hassan y la nueva Torre de Mohamed VI que con sus 250 metros de altitud es la nueva imagen de la capital.
En primer término, la prohibida Gran Mezquita de Salé. La tercera más grande de Marruecos. Sigue aquí desde el siglo XI prisionera entre los callejones de la Medina.



Encantados con la visita intentamos volver al parking y nos toca dar unas cuantas vueltas por el laberinto de la Medina hasta encontrar la muralla y el coche.
Todo acabó con un sabroso y barato plato de pollo con patatas fritas en un restaurante lleno de vida local.
Y fácilmente cruzamos el gran puente que nos separa de
RABAT -
La moderna, tranquila y acogedora capital de Marruecos.
Circulamos siguiendo el río hasta alcanzar la sugerente silueta de la Kasba de los Udayas. Muy cerca, tan solo cruzar la calle tenemos el nuevo hotel
HOTEL DES UDAYAS - ( 2 noches ).
Precioso hotel en un señorial edificio muy bien decorado. Tiene parking gratuito frente a la entrada y personal muy amable y atento. Muy bien situado para visitar Rabat.

Ya instalados nos vamos a pasar lo que queda del día explorando los preciosos rincones de la antigua
KASBA de los UDAYAS -
La Kasba sigue aquí desde el siglo XIII protegiendo Rabat y la desembocadura del Bou Regreg.
Maravillosas vistas sobre el gran cementerio y sobre la fusión del río Bou Regreg con las aguas infinitas del Océano.



Tras los arcos de la entrada, calles blancas, limpias, destinadas totalmente a los muchos visitantes que pasean tranquilos por rincones y escaleras. Alguna tienda de artesanías y muchos fotografiables rincones.



Todos acabamos tomando un te a la menta en la terraza del típico café con vistas.
Al final de la tarde salimos de la Kasba y andamos por el popular paseo junto al río.



Mucha gente de Rabat y turistas marroquíes. Todos de fiesta. Coches de colores para los niños. Paseos en barca por el río. Muchos puestos de bebidas y restaurantes populares. Vacaciones.
Ya se encienden las luces del paseo cuando entramos en el Down, el viejo barco-restaurante de madera donde cenamos muy bien balanceados por las aguas del gran río de Rabat.
Un corto paseo y estamos de nuevo en nuestra preciosa habitación para disfrutar de un merecido descanso.