No tenía grandes expectativas sobre Armenia, el viaje principal era a Georgia, pero me ha gustado mucho y mientras voy andando hasta la estación de buses, tengo un sentimiento de que debo volver a investigar mejor este bonito país.
A las 7:30 sale la minivan que me llevará hasta Tbilisi, capital de Georgia. Llego a menos veinte , compro el ticket allí mismo, unos 15 euros al cambio y a menos diez, salgo con tres filipinos mas. A la salida de la ciudad, el chófer recoge a dos chicas armenias y para la frontera con Georgia.

Las dos chicas armenias flipaban de cómo iba el conductor de loco, y yo delante, intuía que aún no había llegado el momento de mi muerte.
Cuando llegamos los tres y el chofer sanos y salvos a Tbilisi, voy controlando las casas de cambio mientras me dirijo con el Mapsme sin conexión, hacia el hostel. La mejor aplicación para ir andando de un lugar a otro sin conexión.
Llego temprano al Cozy Hostel, pero no hay problema para hacer el check in. Un sitio totalmente recomendable, también en habitación compartida, muy limpio y muy cuidado todo. En la cocina totalmente nueva, tienes de todo. Al igual que en el anterior, café gratis que es mi pequeño vicio.
Una ducha y me voy a cambiar dinero y a pillar una sim card con la compañía Magti, mientras recorro la ciudad a pie. Es finde y hay ambientazo por las calles, así que me tiro andando de un lado para otro varias horas, también checkeo el punto de recogida donde me recogerá un shuttle bus en unos días para llevarme al pequeño aeropuerto, desde donde saldrá mi vuelo a las montañas de Mestia.

Después como buen español, un ratito de siesta y a volver a recorrer la ciudad, hasta las siete de la tarde, que tengo la recogida del coche de alquiler con Local Rent, compañía que a mí me fue muy bien.



