Llegamos a Cusco a las 9:30 de la noche, un día largo y ya quería ir al hotel. Ya había leído sobre el precio del aeropuerto al centro de Cusco, el valor oscilaba entre 20 y 25 soles pero los taxis nos querían cobrar 80 soles. Por suerte un indrive me acepto y pagamos 23 soles. Omar, el conductor, nos hablo un poco de Cusco, de las fiestas que estaban ocurriendo y de lo que no nos podíamos perder. Nos dejo en el hotel, posada San Blas. Queda en el barrio San Blas en una loma. Algo que se me paso en la etapa anterior es que queríamos prevenir el soroche a todo costo entonces, consultando previamente con el medico familiar, tomamos unas pastillas desde la noche anterior. Volvimos a tomar una dosis y mi esposo se tomo un te de coca al llegar al hotel, yo no soy muy fan de los tés entonces solo lo probé. El hotel es pequeño, ubicado en una zona tranquila pero muy cerca de la plaza de armas, nos toco el segundo piso por lo que lo único negativo es que no tiene ascensor y nuestras maletas eran pesadas. Culminamos ese día sin cena ya que nos recomendaron comer poco en Cusco y ademas veníamos de un almuerzo grande.
Al día siguiente nos levantamos temprano, el desayuno del hotel estuvo rico y nos preparamos para salir. Decidimos hacer de arriba hacía abajo estando un poco arriba en la loma. Caminamos del hotel al Acueducto de Sapatiana, lo conocimos, nos tomamos fotos y continuamos a la calle 7 borreguitos que es justo al lado. Subimos hasta llegar al mirador de San Cristóbal en donde pudimos ver desde lejos los bailes que estaban ocurriendo en la plaza. Había un pequeño mercado en el mirador y lo miramos un rato. Decidimos seguir nuestro camino hacia la plaza y encontramos un pequeño cafe en donde decidimos hacer una parada. El café tenía una vista muy bonita a los cerros.



Continuamos nuestro camino a la plaza y cuando llegamos había mucha gente viendo el desfile del día antes del Inti Raymi, quede impresionada que empezó a las 9 am y eran las 9 pm y todavía seguían pasando grupos. Estuvimos un rato viendo y decidimos continuar al mercado De San Pedro. Por las fiestas no logre ver bien la plaza de armas, ni entrar a la catedral ya que por ahí pasaban los grupos.

El mercado De San Pedro fue donde mejores precios encontramos todo. Como típico turista compramos nuestros ponchos para las fotos de MACHUPICCHU, compramos regalitos para la familia y algunas especies como ají amarillo y rojo, cúrcuma, y otras especies que no encontramos tan faciles en mi ciudad. Decidimos almorzar cerca del mercado, en un restaurante que me salió en trip advisor llamado Moray. Queda a 2 minutos caminando del mercado y lo recomiendo. Estuvo delicioso. En mi caso pedí una Alpaca, mis hijos pastas y mi esposo un lomo. Todo estuvo muy rico, el lugar agradable, bonito. Continuamos nuestro camino a la plaza nuevamente, nos quedamos viendo el desfile otro rato y decidimos ir a la piedra de los doce ángulos. Esa noche decidimos cenar a lo conocido, y terminamos llevándonos Mc Donalds al hotel. Nos acostamos temprano por que al día siguiente nos recogían a las 6 am para irnos al valle sagrado. Esa noche organicé las maletas que le hotel nos iba a guardar por la noche siguiente, y organice un morral pequeño para llevarnos a aguas calientes.
