Jueves, 17 de julio de 2025

Después de abandonar Piran ponemos rumbo a la capital del país, Liubliana o Ljubljana. Es un trayecto muy bonito hasta enlazar con la autopista; pero ¡ojo con los ciclistas!
El trayecto es de unos 120km (casi 2h de viaje). Más o menos, a mitad del recorrido se encuentran dos de las atracciones más famosas del país: Las cuevas de Postojna y el castillo de Predjama. Ambas forman parte de un único "parque turístico" e incluso hay entradas combinadas para la visita de las dos atracciones. Nosotros, después de pensarlo mucho, decidimos visitar solamente el castillo. Seguro que las cuevas son impresionantes; pero su visita nos haría retrasar mucho la llegada a la capital, hay otras cuevas con menos afluencia de gente y con entradas más baratas, no llevábamos ropa adecuada para hacer el recorrido a 10 grados por un terreno resbaladizo, etc. Así que nos fuimos al castillo de Predjama o Predjamski grad.
Nota: A pesar de solo visitar el castillo añado la información que recopilé de toda la excursión conjunta por si le interesa a alguien. Además, remarcar que nosotros nos movíamos en coche desde Piran; pero la visita a las cuevas y/o al castillo se pueden hacer desde Liubliana, tanto por libre como con compañías como Civitatis y otras por el estilo.
Desde Liubliana se puede llegar a Postojna en coche o en:
-Bus: Según la web de la estación de autobuses (www.ap-ljubljana.si/ ...2025-08-11),
entre semana hay mucha más frecuencia que los FS. El precio es más caro entre semana que el FS (6,60€ y 5,10€, respectivamente)

Fin de semana

Entre semana
Desde la estación de buses de Postojna un autobús local circula entre la estación de tren de Postojna, la estación de autobuses de Postojna y el parque de la cueva de Postojna.
Más escasos y caros son los buses hasta la propia cueva de Postojna que sólo circulan entre semana

-Tren:
En la web de los trenes se encuentran los horarios y precios del trayecto: potniski.sz.si/ ...tion=44009Depende del tipo de tren el billete va desde los 6,20€ a los 7,70€. Trenes directos y otros que hay que hacer algún cambio.


Si tienes la entrada conjunta para la Cueva de Postojna y el Castillo de Predjama puedes contar, en ciertas épocas durante la temporada alta, con un transporte en furgoneta (lanzadera) entre la Cueva de Postojna y el Castillo de Predjama, o bien puedes pedir un taxi en la taquilla. El trayecto en la lanzadera dura 20 minutos. También es posible desplazarse entre la Cueva de Postojna y el Castillo de Predjama en taxi.

Plano del parque
En la web del parque (www.postojnska-jama.eu/es/) está toda la información sobre las diferentes posibilidades de visita, horario, precios, recorridos, etc. A modo de ejemplo, como entradas combinadas:


Visita de la Cueva de Postojna

Hasta 1818, los visitantes solo pudieron visitar unos 300 m de cueva. Hoy se puede visitar más de 5 km de galerías, pasos y salas espectaculares en 1h30’. Cada visita a la Cueva de Postojna se realiza en compañía de un guía que explica de forma detallada las bellezas de la cueva a los visitantes en esloveno, italiano, inglés o alemán. También hay audioguías en 17 idiomas. La temperatura en la cueva es constante todo el año (10°C), por lo tanto, mejor algo ropa de abrigo y calzado deportivo.
La visita comienza en la entrada de la estación de la vía férrea de la cueva. Primero, el tren atraviesa un túnel artificial, que se construyó al mismo tiempo que la vía férrea doble (en 1964). Luego se encuentra la Sala Gótica, ricamente decorada con estalactitas y estalagmitas, y la Sala de Baile, donde se realizan eventos de diversos tipos desde hace 200 años. Mientras se observa las esculturas naturales, el tren le transporta 2 km más hacia el interior de la cueva, exactamente hasta la Gran Montaña, desde donde se continúa la visita a pie. La senda atraviesa la Gran Montaña (también conocida como Calvario), cruza el Puente Ruso hacia las Cuevas Bonitas, a través de la Sala de Espaguetis, la Sala Blanca y la Sala Roja, hasta llegar al Pasaje Brillante, donde se encuentra la estalagmita más famosa y el símbolo de la Cueva de Postojna: el Brillante. La estalagmita de 5 m de altura y de color blanco reluciente, llamada Brillante por su grandiosidad, representa el símbolo de la Cueva de Postojna y del karst esloveno. A su lado se encuentra una columna calcárea de decoración barroca.
La ruta continúa por acuario que contiene peces humanos y entra en la Sala de Conciertos, donde puede descubir la única oficina de correos subterránea del mundo, comprar algunos recuerdos y, finalmente, subir al tren de nuevo para volver a la superficie.
La ruta continúa por acuario que contiene peces humanos y entra en la Sala de Conciertos, donde puede descubir la única oficina de correos subterránea del mundo, comprar algunos recuerdos y, finalmente, subir al tren de nuevo para volver a la superficie.
En más de 24 km de Cueva de Postojna, el paisaje del mundo subterráneo cambia: se elevan montañas, corren los ríos, se abren salas enormes que esconden entradas a las estrechas galerías. Se dice que las concreciones calcáreas crecen un milímetro en diez años, pero se trata de una estimación muy poco exacta, ya que en algunas partes de la Cueva de Postojna crecen más rápido y en otras menos, dependiendo de la segregación de la calcita. La estalagmita más antigua (unos 150.0000 años) conocida del recorrido turístico de la Cueva de Postojna se llama Rascacielos (Nebotičnik) y simplemente por el tamaño de la misma podríamos adivinar su edad: tiene 16 m de altura y de ancho tiene tanto, que ni siquiera se percibe como una estalagmita, sino parece más bien una pared de calcita en el recorrido turístico, que tapa la vista.
Rascacielos se eleva justo debajo de la cima del Calvario, una sala que se formó con el colapso del techo. Calvario tiene volumen de más de 168.000 metros cúbicos. Los enormes bloques, restos del antiguo techo colapsado, se ven claramente al pasar por la cueva. En el ascenso a la montaña se puede ver cómo en estos restos del techo hoy en día todavía crecen las increíbles formaciones calcáreas que durante miles de años han ido creando un paisaje asombroso. Si lo miras desde lo alto del Calvario, las escenas te dejarán boquiabierto, y los que más destacan son los Gigantes: las estalagmitas enormes de colores, que parecen competir en quién tocará antes el techo.
Descubrimiento de la cueva turística más larga de Europa:
En abril de 1818, la Cueva de Postojna estaba en plena preparación para la importante visita del emperador Francisco I y la emperatriz Carolina Augusta. En aquel entonces solo se conocían varios centenares de metros de cueva, próximos a la entrada, pero aun así, su belleza tenía fama en el extranjero. Los emperadores en su camino a Dalmacia decidieron parar en la Cueva de Postojna.
Para la gran recepción del emperador decidieron levantar en las rocas enormes, que se levantan encima del río subterráneo, una pirámide con un escrito, que impresionaría tanto al emperador. Para colocar el escrito, colocaron una escalera por encima del río y encima de la misma, una tabla. El valiente Luka Čeč, encargado de la iluminación, cruzó este puente «improvisado» con una linterna en la mano. Mientras los demás estaban pendientes de su trabajo, Čeč empezó a escalar las rocas en la otra orilla y en un peligro mortal logró subir hasta la cima. Desde la cima saludó a los compañeros y continuó su camino, adentrándose «a la roca» hasta que finalmente desapareciera, ya que la oscuridad se tragó la escasa luz de su linterna. «Lo vimos parado en la cima y después siguió el camino. Durante un tiempo todavía se veía el reflejo de la luz de su linterna. Estuvimos esperando el regreso de este hombre valiente más de media hora, preocupados, ya que pensamos que algo le podía haber pasado», contaba Jakob Vidmar, el supervisor de Čeč, el 19 de diciembre de 1823.
Convencidos de que algo le había pasado a Čeč, los compañeros no pudieron creer a sus ojos cuando después de mucho tiempo volvieron a ver la luz de la linterna y al propio Čeč, que apareció en las rocas, iluminado por la luz. Gritó las palabras, que se quedaron grabadas en la historia: «Aquí hay un mundo nuevo, esto es el paraíso». Se había adentrado en las profundidades de la cueva, pero no había llegado hasta su final. Para encontrar el camino de vuelta, colocaba al suelo las concreciones calcáreas rotas, para que le indicaran la salida con sus puntas.
Las historias sobre la gran Cueva de Postojna no acabaron con el descubrimiento de Čeč, fue cuando realmente empezaron. Las concreciones calcáreas rotas de Čeč fueron sustituidas por caminos, por los que visitantes entran a la cueva desde 1819, cuando fue abierta para el turismo. Aunque Čeč desde el principio no fue reconocido como el descubridor de la cueva, después de un interrogatorio en 1823 quedó claro que fue él el hombre valiente que se adentró en las partes desconocidas de la cueva.
Cuando se visita la Cueva de Postojna, también verás el proteus (Proteus anguinus) vivo en el acuario al final del recorrido
El proteo es el animal cavernícola más grande y puede medir entre 25 y 30 cm de largo. Es el único vertebrado de Europa, ligado exclusivamente al subsuelo. Está totalmente adaptado a la vida en la oscuridad. Come cangrejos, gusanos, caracoles y otros invertebrados acuáticos. Puede vivir hasta 100 años y sobrevivir sin comer durante varios años. De piel pálida, casi transparente, extrañas plumas rojas, no hay ojos, tiene cuatro miembros y solo diez dedos. Pero las historias de las «crías del dragón» no solo despertaron el interés de los curiosos aldeanos, sino también el de los científicos. En el siglo XVIII, los biólogos compitieron entre ellos y casi pelearon para ver quién presentaría primero la nueva especie de animal de la Cueva de Postojna. El que fue el primero en conseguir ejemplares vivos de estas criaturas extrañas fue Giovanni Antonio Scopoli y en 1768, las «crías del dragón» consiguieron una descripción científica y el nombre en latín: Proteus anguinus. Hasta Charles Darwin llegó a escribir sobre estas criaturas extrañas del subsuelo de Postojna en su obra El origen de las especies (1859).
El proteo es una especie endémica del karst dinárico lo que significa que solo se puede encontrar en un pequeño trocito del mundo y dentro de este territorio reducido, su «principal morada» serían Eslovenia y la Cueva de Postojna. Las peculiaridades del ambiente de la cueva: la vida en la oscuridad, temperatura constante y períodos largos sin comida, convirtieron al proteo en un verdadero pionero de la supervivencia.
Los proteos son muy peculiares, empezando por su apariencia: tienen cuerpos largos, parecidos al de una serpiente, y pueden llegar a tener de 25 a 30 centímetros de longitud, lo cual los convierte en el depredador más grande de las cuevas. Su piel es pálida con un tono rosado y parece casi transparente. Tienen pequeñas piernas cortas con tres dedos en los miembros delanteros y dos en los traseros. Se mueven en el agua como una serpiente al ondular su cuerpo en lo que le asisten sus piernas, que no tienen otra función. Respiran con agallas externas y pulmones rudimentarios. Aunque el animal adulto no tiene ojos, los receptores en la piel lo ayudan a «verlo» todo y sienten muy bien su presa. Su piel es muy sensible a la luz. Pueden sobrevivir 12 años sin comida y vivir hasta 100 años.
Visita Castillo de PREDJAMA

La combinación entre lo natural y lo artificial, el trabajo del ser humano y de la creatividad de la naturaleza crean la joya de la ingeniosidad medieval. El castillo más grande dentro de una cueva, inscrito en el libro Guinness de los récords, es el testigo de la época, en la que la comodidad fue sustituida por la seguridad y en la que el sonido de las armas muchas veces sonó más fuerte que las canciones de los trovadores. Se encuentra en la lista de los diez castillos más fascinantes del mundo.
En la visita se pasea por la sala de armas, la capilla, la cocina y la sala de torturas y descubre la vida medieval. En el ático del castillo te esperan no solo bonitas vistas del valle, sino también una rica colección de armas y armaduras medievales, desde las lanzas hasta las alabardas, espadas, martillos, arcos y ballestas. No hay caballero sin armadura ni batalla sin armas.

El Castillo de Predjama (en esloveno: Predjamski grad o Grad Predjama, en alemán: Höhlenburg Lueg, en italiano: Castel Lueghi) es un castillo construido dentro de la boca de una cueva. En esloveno jama (pronunciado iama) significa "cueva", por tanto su nombre quiere decir "castillo en una cueva".
El castillo se encuentra en una ubicación espectacular, ante un precipicio de 123 metros. Reina sobre el arroyo Lokva como un nido de águila. Aunque en realidad el castillo data de finales del siglo XVI, hubo ya una construcción en el mismo lugar desde 1202.


El interior del castillo ofrece una imagen medieval. Aunque la vida en aquella época fuera difícil e insalubre, ofrecía lo que en aquellos tiempos se valoraba más: la seguridad. Detrás del castillo se encuentra una cueva, llamada 'La Cueva debajo del Castillo de Predjama', que hizo posible la construcción del castillo. Dicha cueva también permitía a sus habitantes tener la espalda segura y eso daba al castillo una gran ventaja estratégica con respecto a posibles enemigos. En la parte más alta de la cueva se encuentra una pequeña galería que presentaba una salida secreta y un camino de evacuación. Es la que utilizó el caballero Erasmo Lueger durante el sitio del castillo para proveer alimentos. Esta cueva se puede visitar con reserva por anticipado y sólo en determinados fechas y bien pertrechado.


Una de las curiosidades del Castillo de Predjama es su inserción en el entorno geológico, de tipo kárstico. El hombre podía construir un castillo de este tipo solamente en el Carso y con ello procuró además seguridad y mimetización con el medio natural. Esta simbiosis supuso un éxito y de ello nos cuenta la leyenda.
En 1570 construyeron el castillo con la forma renacentista que conocemos hoy, por encargo de Ivan Kobenzl. 240 años más tarde lo heredó el conde Mihael Coronini y en 1846 lo compró el príncipe Windischgrätz.


La leyenda de Erasmo de Predjama
En la segunda mitad del siglo XV hubo una lucha entre el emperador austriaco Federico III de Habsburgo y el rey Matthias Corvinus de Hungría. El testarudo y orgulloso caballero Erasmo en esta lucha apoyó el rey húngaro. Un día, el emperador de Austria decidió decapitar a un amigo de Erasmo y este, en venganza, mató a un pariente de Federico III. A partir de ahí, las cosas cambiaron en la vida del caballero. Erasmo tuvo que escapar y encontró refugio en Predjama. Desafió al emperador austriaco con ataques a las caravanas de comerciantes. Así que Frederico III dio orden al teniente de Trieste Gaspare Ravbar que lo encontrara y matara. Gracias a las huellas en la nieve que Erasmo dejó tras sí, Ravbar lo encontró en el Castillo de Predjama. Con su ejército sitió el castillo durante un año y un día, sin éxito. Durante ese tiempo el teniente no sabía que Erasmo tenía una salida secreta. El caballero utilizaba una de las galerías detrás del castillo que llevaban al exterior. Andaba hacia Vipava, donde recogía cerezas que después las ofrecía al ejército desesperado. Gaspare Ravbar no sabía cómo derrotar a Erasmo. La solución la encontró en uno de los criados de Erasmo que decidió delatar a su amo. Cuando Erasmo se dirigió, como escribió Valvasor, “al lugar al que ni el sultán turco puede mandar a su representante”, el criado encendió una linterna y así indicó dónde se encontraba el caballero. Ese fue el fin del llamado “Robin Hood esloveno”.
La leyenda también cuenta que Erasmo está enterrado donde hoy está situado el aparcamiento y al lado de la pequeña iglesia de María de los Siete Dolores, del siglo XV, que con sus frescos restaurados representa hoy día uno de los ejemplos más hermosos de la arquitectura del Gótico tardío en Eslovenia. En su tumba crece un tilo enorme, que fue plantado por su novia en su memoria.
En conclusión, si bien el castillo es impresionante, en el mes de julio no se disfruta ante el alud de gente que lo visita. Pero el paraje bien merece la visita.
Después de la visita, recogemos el coche del parking de pago
y ponemos rumbo hacia la capital, Liubliana, a la que llegamos ya entrada la tarde. Primero dejamos el coche en un parking cercano al apartamento, a la salida del parking nos aprovisionamos con algo de comida en puesto que siempre lo vimos abierto 24 horas en la céntrica calle de Slovenska cesta. Luego, no sin dificultad, encontramos el apartamento del que tomamos posesión y salimos a dar una vuelta por el centro. Compramos algo en un super y volvimos a cenar al apartamento.