El Lago de Bohinj (Bohinjsko jezero) es el lago natural más grande de Eslovenia, situado en el corazón del Parque Nacional Triglav, en los Alpes Julianos.
El Parque Nacional Triglav es el único parque nacional de Eslovenia y uno de los más antiguos de Europa. Se encuentra en los Alpes Julianos y recibe su nombre del monte Triglav, la montaña más alta del país con 2864 metros de altitud. Su superficie abarca aproximadamente 838 kilómetros cuadrados, lo que representa alrededor del cuatro por ciento del territorio esloveno. Los Alpes Julianos son una cadena montañosa que se extiende desde el noreste de Italia hasta Eslovenia. Son parte de los Alpes Calizos del Sur y su punto más alto es el ya mencionado monte Triglav. El nombre de los Alpes Julianos proviene de Julio César, quien estableció el dominio romano sobre la zona al fundar el municipium de Forum Julii, actual Cividale del Friuli. A lo largo de la historia, la cordillera ha sido un punto estratégico para el comercio y las rutas militares, especialmente durante la época romana y la Primera Guerra Mundial.
La historia del parque se remonta a principios del siglo XX, cuando el profesor Albin Belar propuso la conservación del valle de los lagos de Triglav entre 1906 y 1908. Aunque la idea no se materializó en ese momento, en 1924 se estableció el Parque de Conservación Alpino en el Valle de los Lagos del Triglav, con una extensión inicial de 1600 hectáreas. En 1961, el área protegida fue oficialmente designada como Parque Nacional Triglav y en 1981 se amplió hasta su tamaño actual. En 2003, los Alpes Julianos y el parque fueron incluidos en la red Hombre y Biosfera de la Unesco.
El paisaje tiene cumbres afiladas, valles glaciares y mesetas kársticas. Los bosques cubren aproximadamente dos tercios del territorio, predominando las hayas en la parte meridional. También alberga una gran diversidad de flora y fauna, con más de siete mil especies animales y mil seiscientas especies de plantas.
Entre los lugares más destacados del parque se encuentran el río Soča, conocido por sus aguas cristalinas de color turquesa, la cascada de Kozjak, el lago Bohinj, la cascada de Peričnik, la meseta de Pokljuka y el desfiladero de Tolmin. Además, el parque cuenta con auténticos pueblos alpinos como Bovec, Kranjska Gora y Kobarid.
Desde Scofja Loka tardamos una hora y cuarto para llegar al lago por una carretera con muchas curvas. De camino vamos viendo altas cumbres.
El lago se formó en un valle glaciar y tiene unos 4,2 km de largo y hasta 1 km de ancho.
A diferencia del Lago Bled, Bohinj ha permanecido menos urbanizado. Me parece muy bonito, con un agua muy limpia.
La zona ha estado habitada desde tiempos prehistóricos, y hoy en día conserva una fuerte identidad rural y montañesa.
Ribčev Laz es el pueblo principal junto al lago, donde se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, con frescos medievales y un puente de piedra muy fotogénico.
El nombre "Ribčev Laz" significa literalmente “pradera del pescador”.
Históricamente, sus habitantes se dedicaban a la agricultura y la pesca, aunque hoy el turismo es la principal actividad económica.
Durante la Primera Guerra Mundial, fue una zona de paso entre el frente y la retaguardia.
El pueblo ha conservado su carácter tradicional, con arquitectura alpina y un ambiente tranquilo.
La Iglesia de San Juan Bautista (Cerkev sv. Janeza Krstnika), construida entre los siglos XI y XV, es uno de los templos más antiguos de Eslovenia. Es de estilo románico con elementos góticos y frescos medievales pintados por Jernej de Loka. Conserva tres altares del siglo XVII y tiene una torre barroca de doble cúpula. Entrar a la iglesia cuesta 3,5 euros (otros 3,5 para la torre; no subimos). Es preciosa, llena de frescos. Cuando Jean-Paul Sartre visitó Bohinj en 1968 junto a Simone de Beauvoir, se sorprendió al entrar en la iglesia de San Juan Bautista y encontrar un diablo blanco dibujado en el hombro de Caín.
Los frescos más antiguos muestran escenas bíblicas en estilo románico, con figuras rígidas y expresivas. Son de los pocos ejemplos de pintura mural medieval que se conservan en Eslovenia.
En la fachada exterior, hay una pintura monumental de San Cristóbal, patrón de los viajeros. Esta figura servía como protección para quienes cruzaban el puente cercano.
En el ábside, se representa el Juicio Final con una composición dramática: ángeles, demonios, y almas en tránsito. Es una obra del gótico tardío, con detalles que reflejan la visión teológica de la época.
Como es lógico, hay varias escenas dedicadas al santo titular, incluyendo su bautismo de Cristo en el Jordán y su decapitación, representadas con gran expresividad.
El techo de madera está pintado con motivos florales y geométricos del siglo XVI, en estilo renacentista popular, que añade color y dinamismo al espacio.
Está situada junto al lago y el puente de piedra.
El Puente de Janez (Janezov most) es un puente de piedra que cruza el río Jezernica, el cual fluye desde el lago Bohinj. Desde aquí se obtienen vistas espectaculares de la iglesia y las montañas. Lo peor es que está abierto al tráfico rodado, por lo que debes tener mucho cuidado.
Por la otra orilla hay un camino por el que se puede pasear y algunas zonas donde se permite el baño. También vemos un WC portátil.
También vemos la Estatua del Zlatorog (Goldhorn). Zlatorog es un ibex blanco mítico con cuernos de oro que habita en las montañas del Triglav, el pico más alto de Eslovenia. Es un símbolo de la naturaleza salvaje, la pureza y la espiritualidad alpina.
Según la leyenda Zlatorog custodiaba un tesoro escondido en las montañas. Un cazador codicioso intentó matarlo para obtener sus cuernos dorados. Aunque el cazador logró herirlo, de la sangre de Zlatorog brotó una flor mágica (la Triglavska roža o flor de Triglav), que lo curó.Zlatorog, furioso, destruyó el sendero y arrojó al cazador por un precipicio, desapareciendo para siempre en las cumbres.
El Monumento a los Cuatro Hombres del Corazón fue erigido en 1978 y conmemora a los primeros eslovenos que escalaron el Monte Triglav en 1778.
Renunciamos a subir al teleférico de Vogel (se ve de lejos) por lluvia y niebla.
Nos decantamos por un paseo en barco por lago. 14/pax. 25 minutos hasta el fondo, 20 minutos de tiempo libre si quieres volver en el mismo barco (vistas desde un camping) y 25 minutos de vuelta. Desde uno de los picos se tiran en parapente. Una chica va haciendo explicaciones en inglés de lo que vamos viendo.
Desde algunos de esos montes, como el Vogar, se tiran en parapente.
Comemos en restaurante de un hotel junto al lago. Carne un poco picante con verduras a la parrilla, espaguettis con salsa de queso y una ración de pastel con mermelada y queso. Con dos vasos de agua, 45 euros. Ojo, ir al WC cuesta 50 ct.
Ukanc es un pequeño y encantador pueblo alpino situado en el extremo occidental del lago Bohinj, dentro del Parque Nacional Triglav. Las casas son típicamente alpinas, de madera o piedra, muchas de ellas usadas como alojamientos rurales o casas de vacaciones. No hay calles comerciales ni supermercados grandes y el enclave es precioso.
La Cascada Savica (Slap Savica) es una de las cascadas más famosas de Eslovenia, con una caída de 78 metros. Tiene una caída doble en forma de “A”, muy poco común.
El agua proviene de los lagos del Valle de los Siete Lagos y alimenta el río Sava Bohinjka, que a su vez forma el Lago Bohinj.
Se accede tras una caminata de unos 20–30 minutos desde el aparcamiento, a unos 4 km del pueblo de Ukanc.
La dificultad es moderada. El sendero está bien acondicionado pero incluye más de 500 escalones de piedra (550 o 560) a través de un bosque. Al final del sendero hay una plataforma de madera desde donde se puede observar la cascada en todo su esplendor. Eso sí, hay muchísima gente. Desde la subida también se ve el lago a lo lejos.
La cascada se alimenta de agua procedente del valle de los lagos de Triglav y de la zona baja de Pršivec, que llega a la cascada a través de un sistema kárstico de sifones y lagos subterráneos. En 1807, el archiduque Juan de Austria visitó el lugar cuando llegar hasta aquí era como llegar al fin del mundo. De su paso queda una placa en el pabellón de observación encargó el barón Zoids, amigo del poeta Valentin Vodnik, el que describió el Savica como “la fría fuente de canciones encantadoras”.
El acceso cuesta 4 euros por persona. Al bajar compramos queso. Más tarde nos dimos cuenta de que la chica nos cobró 0,85 en lugar de 6,85. Era un queso con agujeros, tipo Emmental. Estaba bueno.
Cerca de la caseta donde se compran las entradas hay WC gratis.
La Estación de Vogel, situada en el suroeste del Lago Bohinj, es uno de los mejores miradores naturales de Eslovenia y un punto de acceso privilegiado para contemplar el Monte Triglav, el pico más alto del país (2.863 m), así como los Alpes Julianos y el Parque Nacional Triglav. El Monte Triglav es un símbolo nacional profundamente arraigado en la identidad del país. Su nombre significa “Tres Cabezas”, en referencia a su característica cima triple, y aparece incluso en el escudo y la bandera eslovenos.
No se puede subir en coche hasta la cima de Vogel. El acceso a la estación superior de Vogel se realiza exclusivamente mediante el teleférico Vogel (Vogel Cable Car), que parte desde el pueblo de Ukanc, en la orilla suroeste del Lago Bohinj. Se puede conducir hasta la estación inferior del teleférico, donde hay un aparcamiento gratuito para visitantes. Desde allí tomas el teleférico que te lleva en unos 4 minutos hasta los 1.535 metros de altitud.
No hay carretera para vehículos particulares que suba hasta la cima, ya que se encuentra dentro del Parque Nacional Triglav, una zona protegida.
El teleférico sube desde 579 m hasta 1.535 m en unos 4 minutos. Tiene una capacidad:de hasta 80 personas por cabina.
Precio (2025): Entre 32 y 39 € ida y vuelta, según temporada.
Es necesario llevar ropa de abrigo incluso en verano ya que la temperatura puede ser 10–15 °C más baja que en el valle. Como dije, el mal tiempo nos hizo renunciar. De todos modos yo tampoco estaba muy convencida. Tiene toda la pinta de dar mucho vértigo al estar rodeado de picos tan altos).