Desayunamos, hacemos las maletas, nos recogen y ponemos rumbo al mercado de las vías.
Llegamos, paseamos un poco por las vías viendo los puestos y esperamos la llegada del tren.
Una turistada pero es curioso de ver y con niños está gracioso.
Después nos vamos al mercado flotante. Al principio parecía muy aburrido y nada del otro mundo, después nos adentramos al bullicio y la cosa cambia. Nos gustó bastante la verdad.
Allí había de todo, souvenirs, comida, bebida, animales....


Después nos pegamos el palizón de 3 horas para llegar a Ayuttayha (no nos gustó mucho para ser honestos)


Comimos en un local pequeñito justo fuera de uno de los templos. La comida muy casera, muy local, muy buena y muy barata.
A la vuelta nos dejaron en el Hotel Dragón XIV, el cual está cerca del aeropuerto secundario de Bangkok de donde al día siguiente saldríamos para llegar a Koh Tao. Las chicas del hotel fueron muy majas. Esa noche se puso mala mi hija. Un poquito de fiebre unos medicamentos y a dormir.