Hoy Sohoton. A las 6:30 nos recogen. Nos da tiempo a pedir un café para llevar en la cafetería de ayer. Nos llevan a la agencia en triciclo y de ahí en van al puerto de Dapa.

De ahí una hora y pico de navegación hasta Sohoton.

La primera parada es en el santuario de medusas. Estuvimos un buen rato en el agua. La verdad que esperaba medusas por todos lados pero lo cierto es que no habían muchas.
Después seguimos hasta el interior de una cueva. Tampoco era lo que esperaba. Te entran sumergiéndote y te llevan ellos empujando hacia el interior. Pero vamos que nada del otro mundo. Mis hijas no quisieron entrar. Eran 7 segundos aguantando la respiración. Pero para un niño que puede agobiarse, no lo veo muy apropiado (dependiendo edad lógicamente). Luego seguimos hasta otra cueva en cuyo interior se hacían tropecientas mil fotos las coreanas.

Fuimos subiendo por el interior de la cueva hasta una plataforma desde la cual saltamos al agua. Esto si les gustó a las niñas. Tras esto, deshicimos el camino de vuelta y comimos.

Volamos un rato el dron y las niñas se tiraron unas cuantas veces por un tobogán de agua.

También estuvieron saltando desde unas plataformas al agua. Ya después de esto terminó el tour y regresamos haciendo el camino inverso. Van-Barco-Van. Llegamos al hotel, nos duchamos y aproveché para comprar el ferry de Camiguin a Bohol. Nos fuimos a cenar al restaurante Wild.


Un buen restaurante con platos de calidad. Pedimos hamburguesas y un plato con cerdo crujiente. Algo más caro de lo normal pero creo que lo vale. Al llegar al hotel escribí a un español que regenta el hotel donde nos alojamos y que nos ayudó con varias cosas, incluido el alquiler del triciclo para el día siguiente.