Otro año más, otro verano más y otras vacaciones disfrutadas que os dejo a continuación para que dicha información y datos os puedan ayudar a planificar vuestro próximo viaje a Viena.
Después de Varsovia el año pasado y Edimburgo hace dos años, destinos a los cuales les tenía muchas ganas tras el Covid, este año decidí viajar a Viena, ciudad que todavía no había visitado y eso que había estado en Praga en el 2013 como en Budapest en el 2019. Ciudades a las cuales se les denomina capitales imperiales por su legado del imperio Austro-Húngaro y que a menudo se visitan a la vez en un viaje combinado. ¿Debería haber viajado mucho antes a Viena? Sin lugar a dudas si pero como se dice también mas vale tarde que nunca.
Para el mes de Mayo ya tenía comprado el billete de ida y vuelta del avión y reservado el hotel, le había echado el ojo a un hotel pero cuando lo fui a reservar en mayo, hubo una subida de precio bastante importante con respecto a lo ofertado en abril que me hizo buscar otro, siendo el cambio beneficioso porque el precio se ajustaba mas a mi presupuesto inicial y la ubicación del hotel resulto mejor. De hecho os aconsejaría reservar con bastante antelación el hotel porque son bastante caros en Viena y más a medida que son próximos al centro.
Como mi empresa suele cerrar en Agosto es cuando aprovecho para viajar, tiene sus pros: buen tiempo y más horas de luz pero también sus contras: precios más caros y mas afluencia de turistas. Aunque Viena también se puede visitar en Diciembre con el tema de los mercadillos de navidad pero no son fechas que a mí me llaman mucho.
Con respecto al hotel seleccionado fue el hotel Johann Strauss (1) situado en la calle Favoritenstrasse y ubicado el distrito 4, por lo que pude comprobar es un barrio tranquilo. Muy cerca del hotel tenía una parada de metro de la línea U-1, la cual está ubicada a dos parada de la plaza de la catedral de San Esteban. Solo contrate el alojamiento, para desayunar iba a un café al otro lado de la calle, donde vendían unos croissants recién horneados y muy crujientes además tiene una terraza que da a un jardín privado precioso. El personal del hotel fue muy amable y la habitación confortable no tengo ninguna queja sobre mi estancia, lo único que mencionaría es que todavía funcionan con llaves tradicionales y no unas tarjetas con lo cual había que entregar dicha llave al personal al dejar el hotel y al volver, acercarse a la recepción para pedirla.
Después de Varsovia el año pasado y Edimburgo hace dos años, destinos a los cuales les tenía muchas ganas tras el Covid, este año decidí viajar a Viena, ciudad que todavía no había visitado y eso que había estado en Praga en el 2013 como en Budapest en el 2019. Ciudades a las cuales se les denomina capitales imperiales por su legado del imperio Austro-Húngaro y que a menudo se visitan a la vez en un viaje combinado. ¿Debería haber viajado mucho antes a Viena? Sin lugar a dudas si pero como se dice también mas vale tarde que nunca.
Para el mes de Mayo ya tenía comprado el billete de ida y vuelta del avión y reservado el hotel, le había echado el ojo a un hotel pero cuando lo fui a reservar en mayo, hubo una subida de precio bastante importante con respecto a lo ofertado en abril que me hizo buscar otro, siendo el cambio beneficioso porque el precio se ajustaba mas a mi presupuesto inicial y la ubicación del hotel resulto mejor. De hecho os aconsejaría reservar con bastante antelación el hotel porque son bastante caros en Viena y más a medida que son próximos al centro.
Como mi empresa suele cerrar en Agosto es cuando aprovecho para viajar, tiene sus pros: buen tiempo y más horas de luz pero también sus contras: precios más caros y mas afluencia de turistas. Aunque Viena también se puede visitar en Diciembre con el tema de los mercadillos de navidad pero no son fechas que a mí me llaman mucho.
Con respecto al hotel seleccionado fue el hotel Johann Strauss (1) situado en la calle Favoritenstrasse y ubicado el distrito 4, por lo que pude comprobar es un barrio tranquilo. Muy cerca del hotel tenía una parada de metro de la línea U-1, la cual está ubicada a dos parada de la plaza de la catedral de San Esteban. Solo contrate el alojamiento, para desayunar iba a un café al otro lado de la calle, donde vendían unos croissants recién horneados y muy crujientes además tiene una terraza que da a un jardín privado precioso. El personal del hotel fue muy amable y la habitación confortable no tengo ninguna queja sobre mi estancia, lo único que mencionaría es que todavía funcionan con llaves tradicionales y no unas tarjetas con lo cual había que entregar dicha llave al personal al dejar el hotel y al volver, acercarse a la recepción para pedirla.

Vista desde el café Carl Ludwig a los jardines del palacio del archiduque Carl Ludwig
¿A que da gusto tomarse un café en ese lugar?
¿A que da gusto tomarse un café en ese lugar?
Mi estancia fue del 11 al 15 de Agosto, es decir 4 noches, no obstante el primer día llegue muy tarde y solo pude hacer el check-in alrededor de las 20:30 para a continuación acercarme al centro para buscar un lugar donde cenar recurriendo a unos de esos restaurantes internaciones de comida rápida. Se cena pronto y las cocinas suelen “cerrarse” a las 21:00, tenerlo en cuenta. Aun pude hacer unas fotos de la Opera y de la catedral de San Esteban siendo ambos edificios iluminados con luces.

La opera de Viena

La Catedral de San Esteban
El avión salió de Madrid a las 16:00, por la mañana viaje en Autobús desde Zaragoza hasta directamente la T4 de Barajas y son unas tres horas de vuelo. Después en el aeropuerto de Viena tome El tren S7 de la OBB hasta la estación Wien Mitte y desde allí el metro hasta el hotel. Me había informado con anterioridad los pasos que seguir viendo varios videos en Youtube, a propósito en el aeropuerto también se promociona el tren CAT (City Airport Train) te lleva a la misma estación de tren y es un poco más rápido porque no hace paradas no obstante el mío me costó 4,60 € mientras que el CAT cuesta cerca de 15 €. Los billetes se compran en maquinas automáticas que no tienen el español como idioma seleccionable pero si el inglés, las maquinas del OBB están en rojo y las del CAT en verde, no obstante si busquéis videos en Youtube os lo explican muy bien. La vuelta la tenía el viernes 15 siendo la salida del avión a las 12:20, eso me dejaba 3 días completos para visitar la ciudad.
Cuando empecé a mirar como rellenar esos tres días me sentí un poco agobiado porque me di cuenta que hay muchas cosas para ver en Viena con lo cual tuve que hacer unas elecciones entre lo mas turístico y lo que me apetecía ver, si acaso al final os comentare el amplio listado de museos y la oferta cultura en general que ofrece la ciudad. Mientras tanto aquí va mi planning:
Martes 12: Museo Sisí, hall de la biblioteca nacional, Opera de Viena, Free Tour
Miércoles 13: Palacio Schonbrunn, paseo por la Ringstrasse, Danubio y Prater
Jueves 14: Museo de historia Militar, Belvedere y museo de Viena.
¿Conseguí ver todo lo planeado?
Os invito a leer mi diario para descubrirlo.
Cuando empecé a mirar como rellenar esos tres días me sentí un poco agobiado porque me di cuenta que hay muchas cosas para ver en Viena con lo cual tuve que hacer unas elecciones entre lo mas turístico y lo que me apetecía ver, si acaso al final os comentare el amplio listado de museos y la oferta cultura en general que ofrece la ciudad. Mientras tanto aquí va mi planning:
Martes 12: Museo Sisí, hall de la biblioteca nacional, Opera de Viena, Free Tour
Miércoles 13: Palacio Schonbrunn, paseo por la Ringstrasse, Danubio y Prater
Jueves 14: Museo de historia Militar, Belvedere y museo de Viena.
¿Conseguí ver todo lo planeado?