Antes de empezar os dejo a continuación un enlace a Google Map que os ayudara a visualizar lo que os voy a narra a continuación. Los números entre paréntesis hace referencia a este mapa donde indico los lugares que visite.
recorrido día 1
El día empezó pronto, la idea era estar en el palacio de Hofburg a las 09:00 de la mañana, hora a la que se abren las puertas del museo de Sisí. Durante mi infancia conocí el personaje de Sisí por la interpretación de Romy Schneider en la trilogía de películas: Sissi de 1955, Sissi emperatriz de 1956 y el destino de Sissi de 1957 y tenia curiosidad por aprender más del personaje histórico y ver que tan próximo fue al personaje de ficción.
Tras un corto paseo desde el hotel alcance el museo Albertina, que cuenta con una amplia colección grafica de dibujos y grabados, está situado detrás de la opera y es adyacente al palacio de Hofburg.
Tras un corto paseo desde el hotel alcance el museo Albertina, que cuenta con una amplia colección grafica de dibujos y grabados, está situado detrás de la opera y es adyacente al palacio de Hofburg.

Museo Albertina.
Cuando empecé a mirar que visitar en Viena, el palacio de Hofburg aparecía por todas partes destacando el museo de Sisí, la escuela de equitación Española así como la biblioteca nacional pero tras haber estado allí os puedo decir que es mucho más: Hofburg que significa literalmente “castillo de la corte” es uno de los mayores complejo de palacios del mundo. Fue la residencia imperial de invierno de los Habsburgo, emperadores del sacro imperio romano germánico, durante más de 600 años y hoy día es sede de numerosos museos así como la residencia oficial del presidente de Austria.
El Hofburg (2) es un conjunto arquitectónico gigantesco que consta de 18 alas, 19 patios y más de 2000 estancias, cubriendo una superficie de unos 300.000 metros cuadrados. La parte más antigua se remonta al siglo XIII y consta de varios estilos de arquitectura: el gótico, el renacentista, el barroco, el clasicista y el historicismo. Eso se debe a que desde 1278 hasta 1918 el complejo fue ampliándose por la voluntad de cada gobernante de la dinastía de los Habsburgo dejando una huella arquitectónica única en las diferentes partes del palacio.
El Hofburg (2) es un conjunto arquitectónico gigantesco que consta de 18 alas, 19 patios y más de 2000 estancias, cubriendo una superficie de unos 300.000 metros cuadrados. La parte más antigua se remonta al siglo XIII y consta de varios estilos de arquitectura: el gótico, el renacentista, el barroco, el clasicista y el historicismo. Eso se debe a que desde 1278 hasta 1918 el complejo fue ampliándose por la voluntad de cada gobernante de la dinastía de los Habsburgo dejando una huella arquitectónica única en las diferentes partes del palacio.

plano del Hofburg, serian las localizaciones 1 a 12
En cuanto a los museos que abarca son los siguientes: El museo Sisí dedicado a la emperatriz Isabel de Baviera, Los aposentos imperiales que son las habitaciones donde residieron el emperador Francisco José y la emperatriz Isabel, la escuela española de equitación donde se puede observar el entrenamiento de los caballos lipizanos, el tesoro imperial que agrupa una colección de joyas e insignias el imperio austriaco, la colección de plata imperial exhibe la cubertería imperial de mesa y porcelanas, el hall de la biblioteca nacional, el museo etnológicos del mundo, el museo papiro que cuenta con una extensa biblioteca papirologológica, museo de Éfeso Exhibe objetos procedentes de la antigua ciudad griega, el museo caza en la corte y armería que expone objetos relacionados con la caza al igual que armaduras y armas históricas. Un par de capillas y la iglesia de los Agustinos, todo eso explica que es una localización a la cual hay que ir o visitando sus exteriores o sus numerosos interiores.

Fachada del palacio Hofburg desde la plaza Michaelerplatz.
Tras esa breve presentación del palacio de Hofburg volvamos a mi visita al museo Sisí (3) cuya entrada está ubicada en Michaelerplatz (plaza de San Miguel) bajo una gran cúpula, compartiendo el espacio con la entrada a la escuela Española de equitación. Después de unos diez minutos de espera y con una docena de personas delante de mí, las puertas se abrieron y fuimos entrando no obstante cuando les enseñe mi entrada del Sisí pass ya adquirida me señalaron que la entrada estaba a la vuelta de la esquina en uno de los patios interiores, por lo visto donde estuve haciendo cola era para adquirir la entrada en el momento y con el horario que te puede tocar.
Investigando en las páginas oficiales vi que al comprar la entrada online había que elegir una fecha y una hora concreta. Sin embargo indagando algo mas comprobé que existía varias opciones entre las cuales estaban la Sisí pass que por 51 € me permitía visitar el museo de Sisí y los apartamentos imperiales con audio guía, el palacio de Schonbrunn también con audio guía y el museo de muebles de Viena. La ventaja es que tenía una validez de un año y no especifica día y hora para las visitas, teniendo en cuenta que el museo de Sisí tenía un coste de 20 € y el palacio de Schonbrunn de 34 €, no lo dude y adquirí online el Sisí pass.
Tras franquear la entrada correcta y enseñando mi entrada del Sisí pass me dejaron pasar sin ningún problema, entregándome el audio guía y subiendo unas escaleras accedí al museo. Como he comentado está dedicado a la figura de Isabel Amelia Eugenia, princesa de Baviera y popularmente conocida como Sisí. Se convirtió en emperatriz de Austria y reina de Hungría tras su matrimonio con Francisco José I en 1954.
El museo tiene dos partes muy diferentes, la primera consta de unas seis estancias no muy grandes que contienen vitrinas donde se exponen muchos objetos personales como vestidos entre ellos el de novia y otro de luto (tras el suicidio de su hijo Rodolfo en 1889 se vistió de forma permanente de luto), joyas, documentos como cartas, un tocador con productos de belleza, un botiquín de viaje así como varios retratos de Sisí y su marido, su máscara mortuoria, el abrigo negro de plumas de garza con el que Sisí fue cubierta tras el atentado en el Lago Lemán. Incluye igualmente objetos relacionados con su físico y belleza como sus preparaciones de cosmética, cuidaba mucho su larga melena de más de un metro de longitud. Se exhiben algunos de los equipos de ejercicio que realizaba para mantener su figura, Sisí medía 1,72 metros y pesaba 50 kgs. Para mantener su figura llevaba una alimentación poco convencional y se sometía a una rigurosa rutina de ejercicios diariamente. Incluso hay una reconstrucción del vagón de tren donde viajaba.
Investigando en las páginas oficiales vi que al comprar la entrada online había que elegir una fecha y una hora concreta. Sin embargo indagando algo mas comprobé que existía varias opciones entre las cuales estaban la Sisí pass que por 51 € me permitía visitar el museo de Sisí y los apartamentos imperiales con audio guía, el palacio de Schonbrunn también con audio guía y el museo de muebles de Viena. La ventaja es que tenía una validez de un año y no especifica día y hora para las visitas, teniendo en cuenta que el museo de Sisí tenía un coste de 20 € y el palacio de Schonbrunn de 34 €, no lo dude y adquirí online el Sisí pass.
Tras franquear la entrada correcta y enseñando mi entrada del Sisí pass me dejaron pasar sin ningún problema, entregándome el audio guía y subiendo unas escaleras accedí al museo. Como he comentado está dedicado a la figura de Isabel Amelia Eugenia, princesa de Baviera y popularmente conocida como Sisí. Se convirtió en emperatriz de Austria y reina de Hungría tras su matrimonio con Francisco José I en 1954.
El museo tiene dos partes muy diferentes, la primera consta de unas seis estancias no muy grandes que contienen vitrinas donde se exponen muchos objetos personales como vestidos entre ellos el de novia y otro de luto (tras el suicidio de su hijo Rodolfo en 1889 se vistió de forma permanente de luto), joyas, documentos como cartas, un tocador con productos de belleza, un botiquín de viaje así como varios retratos de Sisí y su marido, su máscara mortuoria, el abrigo negro de plumas de garza con el que Sisí fue cubierta tras el atentado en el Lago Lemán. Incluye igualmente objetos relacionados con su físico y belleza como sus preparaciones de cosmética, cuidaba mucho su larga melena de más de un metro de longitud. Se exhiben algunos de los equipos de ejercicio que realizaba para mantener su figura, Sisí medía 1,72 metros y pesaba 50 kgs. Para mantener su figura llevaba una alimentación poco convencional y se sometía a una rigurosa rutina de ejercicios diariamente. Incluso hay una reconstrucción del vagón de tren donde viajaba.





Me daba la impresión que cada habitación representaba distintas etapas de su vida desde su niñez, su experiencia en la corte, su mito y finalmente su trágico asesinato. Con respecto a esa parte del museo reconozco que la información aportada por el audio guía permite un mayor conocimiento del personaje histórico, una mujer que amaba a la naturaleza y disfrutaba montar a caballo. Cuyo matrimonio fue concertado, algo normal para esa época. Su personalidad chocaba con la rigidez de la corte pero a la vez fue una figura política importante apoyando movimientos nacionalistas. Estaba obsesionada con la belleza a tal punto que se sentía atraída por la figura de Titania, la reina de las hadas de la obra de Shakespeare. Finalmente fue trágicamente asesinada en 1898, a los 60 años, en Ginebra por un anarquista italiano. Lo malo del museo es que al ser algunas estancias estrechas contribuye a una fácil masificación, con grupos organizados ruidosos, aunque yo fui a primera hora de la mañana rápidamente notas que tienes poco espacio y uno acaba dejándose llevar por la marea humana no pudiendo mirarlo todo tranquilamente.
La segunda parte está dedicada a los apartamentos imperiales y se visita unas diez dependencias amuebladas del palacio de Hofburg, donde el emperador y su mujer Sisí trabajaban y dormían. La primera es la sala de espera de audiencias, donde quien deseaba ser recibido por el emperador Francisco José tenía que esperar antes de pasar a la sala de audiencias. La habitación, que carece de muebles, está decorada con tres monumentales pinturas del artista Johann Peter Krafft que representan acontecimientos políticos del emperador Francisco II, abuelo de Francisco José. La siguiente es la sala de audiencia, donde Francisco José recibía a los peticionarios, los cuales trataban sus asuntos con el monarca, ambos de pie, con la mayor brevedad posible puesto que se podía recibir más de cien personas diariamente. Las paredes están revestidas de damasco de seda roja, la pintura en la pared trasera muestra al emperador con uniforme de mariscal de campo mientras que el cuadro del atril en el centro muestra el último retrato de Francisco José pintado en 1915.

Sala de audiencias

Sala de conferencias
Sigue la sala de conferencias donde el emperador presidencia una mesa en la cual junto a sus ministros trataban temas de estado. Cerca de la pared trasera, se aprecia un cuadro del retrato de Francisco José a la edad de veinte años con el busto de su madre justo debajo. Los dos cuadros en ambos lados de la sala representan batallas de la revolución Húngara de 1849. A continuación viene el estudio en el cual el emperador empezaba su trabajo todos los días a las cuatro de la mañana demostrando Francisco José una ética de trabajo y sentido de la responsabilidad hacia su cargo. El estudio está decorado con numerosas fotografías familiares así como dos retratos de la emperatriz Sisí, uno de ellos con el pelo suelto, cerca del escritorio la colección de pipas que envidiarían los hobbits de la comarca. La siguiente habitación de Francisco José es su dormitorio en el cual, tras mudarse la pareja imperial a habitaciones separadas, dormía en una austera cama, completan los muebles una mesa de inodoros y un taburete de oración para sus plegarias, cerca de la puerta. Al igual que en el adyacente estudio se encuentran varias fotos familiares y un retrato de la emperatriz montada en un caballo. Esos detalles revelan que tanto el estudio como el dormitorio formaban parte de su mayor intimidad y mostraban lo enamorado que estaba de su mujer.

Cuadros de fotos del estudio

dormitorio de Francisco José
El gran salón estaba vacío y con un cartel que indicaba que estaba en reforma. Seguidamente se llega al pequeño salón que es en la actualidad una sala conmemorativa del emperador Maximiliano de México. Hermano menor de Francisco José y casado con Carlota de Bélgica, acepto la corona mexicana apoyado por las tropas francesas de Napoleón III, no obstante fue fusilado por los partidarios de Benito Juárez. La sala de estar y dormitorio era originalmente el dormitorio de la pareja imperial hasta que en 1870 Francisco José se mudó a un dormitorio separado en el Ala de la Cancillería Imperial. Finalmente pasamos a las dependencias de la emperatriz Sisí con el vestidor y la sala de ejercicios, donde se encuentran varios aparatos de gimnasia como dos anillas que cuelgan bajo una puerta. Aquí también realizaba Sisí el ritual diario de su peinado junto a su peluquera, el cual podía durar varias horas. También abundan fotos familiares y se acaba la visita a los apartamentos imperiales con el cuarto de baño y el aseo, con el inodoro en un pequeño cuarto.


Dependencia donde la emperatriz Sisí hacia sus ejercicios.
Realmente es un lugar que nos acerca más al personaje real, una Sisí soñadora, amada por el pueblo, en rebelión contra el protocolo y las tradiciones de la corte. Me recordó en cierta manera a Lady Diana de Gales. Visite el museo en algo más de una hora, al no haber mucho espacio en algunas salas entiendo porque se asigna horas cuando se compra la entrada pero como os comente con el Sisí pass no hay restricción de horario.
Tras finalizar la visita me dirigí a otra sección del palacio Hofburg ubicada en la Josefplatz y en cuyo centro está la estatua ecuestre del emperador José II. Detrás del pedestal se encuentra la entrada a la biblioteca nacional de Austria, (4) el edificio de estilo barroco abarca el salón estatal al cual se accede tras subir una escalera.
Tras finalizar la visita me dirigí a otra sección del palacio Hofburg ubicada en la Josefplatz y en cuyo centro está la estatua ecuestre del emperador José II. Detrás del pedestal se encuentra la entrada a la biblioteca nacional de Austria, (4) el edificio de estilo barroco abarca el salón estatal al cual se accede tras subir una escalera.

Plaza de Josefplatz.
La sala de gala de 77,70 metros de longitud, de una anchura de 14,2 metros y una altura de 19,60 metros, está dividida en dos alas con un espacio central debajo de una cúpula de 30 metros de alto. Bajo dicha bóveda se halla la figura esculpida en mármol del emperador Carlos VI, quien ordeno la construcción de esta joya arquitectural, acompañado por un número importante de estatuas de miembros de las familias austriaca y española de los Habsburgo así como por unos globos terráqueos. Los techos están pintados con varios frescos representando imágenes de guerra y paz. Unas 200.000 obras escritas entre los años 1501 y 1850 se reparten por las distintas estanterías tan altas como las paredes. Cuando estuve había una breve exposición con documentos que explicaban la historia contemporánea de Austria. Se puede visitar rápidamente entre 15 y 30 minutos pero merece la pena tomarse su tiempo para contemplar lo que uno tiene ante los ojos, podría perfectamente ser un decorado de la escuela Hogwarts. Adquirí la entrada con bastante antelación por internet siendo su precio de 11 Euros no obstante cuando estuve ni siquiera vi filas en las taquillas para comprarlas ni para entrar.


Biblioteca Nacional (4).

Iglesia de los agustinos (5).
Al salir de nuevo a la Josefplatz me acerque a la iglesia de los agustinos (5) ubicada en la misma plaza, resulta difícil verla si no se busca porque su fachada se encuentra detrás de otra fachada de estilo palaciego y no tiene la apariencia de un templo religioso, además había unos andamios que la tapaban aun mas, así que estar atentos. Fue construida en el siglo XIV como parroquia de la corte imperial de los Habsburgo. En ella tuvieron lugar varios enlaces matrimoniales, allí se caso el emperador Francisco José I con Isabel de Baviera (Sisí) en 1854 y en 1810 el emperador francés Napoleón I con María Luisa. A medida que el cercano palacio de Hofburg fue expandiéndose, la iglesia de los Agustinos fue paulatinamente rodeada y hoy forma parte del complejo. Como os he comentado su exterior es poco llamativo pero su interior de estilo gótico está más ornado. La entrada es gratuita además todos los domingos y festivos se celebran misas solemnes con acompañamiento musical.
Con la iglesia de los Agustinos visitada había finalizado todo lo planificado para ver en el interior del Hofburg, la verdad pensaba que las visitas me iban a tomar más tiempo así que volví a la Michaelerplatz y desde allí me encamine a la calle Graben con la idea de dar una vuelta por el centro de Viena. Graben es la calle emblemática, peatonal y comercial del la ciudad, sería lo equivalente a la calle Serano de Madrid, una vía comercial de unos 300 metros con una alta concentración de tiendas de lujo y de marcas de alta gama. Lo raro es que el nombre de la calle se podría traducir como foso o zanja, quizás antiguamente era una trinchera que formaba parte de la defensa de la ciudad. Destaca en el centro de la misma un monumento barroco de 21 metros de alto llamado la columna de la peste (6) que conmemora una época de plagas en este caso la epidemia de la peste de 1679 que asolo Viena. Esos pilares se encuentran en varias ciudades de los países de Europa, sobretodo Alemania, Austria y la república Checa.
Con la iglesia de los Agustinos visitada había finalizado todo lo planificado para ver en el interior del Hofburg, la verdad pensaba que las visitas me iban a tomar más tiempo así que volví a la Michaelerplatz y desde allí me encamine a la calle Graben con la idea de dar una vuelta por el centro de Viena. Graben es la calle emblemática, peatonal y comercial del la ciudad, sería lo equivalente a la calle Serano de Madrid, una vía comercial de unos 300 metros con una alta concentración de tiendas de lujo y de marcas de alta gama. Lo raro es que el nombre de la calle se podría traducir como foso o zanja, quizás antiguamente era una trinchera que formaba parte de la defensa de la ciudad. Destaca en el centro de la misma un monumento barroco de 21 metros de alto llamado la columna de la peste (6) que conmemora una época de plagas en este caso la epidemia de la peste de 1679 que asolo Viena. Esos pilares se encuentran en varias ciudades de los países de Europa, sobretodo Alemania, Austria y la república Checa.


columna de la peste (6).


Iglesia de San Pedro (7).
Adyacente a Graben y concretamente en la Petersplatz, enclavada entre modernos edificios se ubica la iglesia de arquitectura Barroca de San Pedro, (7) la cual está inspirada en la basílica de San Pedro en Roma. El edificio data del siglo XVIII aunque hubo en el mismo lugar una iglesia románica que se remontaba a la edad media que fue destruida por un incendio.
La iglesia de San Pedro tiene un diseño interior ovalado coronado por una cúpula cuyos frescos que la adornan representan la “coronación de la Virgen María.” Su entrada es gratuita y se celebra en ella actuaciones musicales gracias a su excelente acústica.
Tras pasar unos minutos en San Pedro, volví a la calle Graben para dirigirme a la cercana plaza Am Hof (patio de la corte) en cuyo centro se encuentra la columna conmemorativa Mariensaule, (8) una estatua dedicada a María y que conmemora el final de la guerra de los treinta años.
La iglesia de San Pedro tiene un diseño interior ovalado coronado por una cúpula cuyos frescos que la adornan representan la “coronación de la Virgen María.” Su entrada es gratuita y se celebra en ella actuaciones musicales gracias a su excelente acústica.
Tras pasar unos minutos en San Pedro, volví a la calle Graben para dirigirme a la cercana plaza Am Hof (patio de la corte) en cuyo centro se encuentra la columna conmemorativa Mariensaule, (8) una estatua dedicada a María y que conmemora el final de la guerra de los treinta años.

columna conmemorativa Mariensaule (8).
Cabe destacar en el entrepiso de la columna, cuatro figuras de bronce, concretamente cuatro angelitos armados con espadas y escudos que pelean cada uno contra una criatura distinta: un dragón alegoría del hambre, un león alegoría de la guerra, una serpiente alegoría de la falta de fe y un basilisco alegoría de la peste. Alrededor de la plaza se hallan varios edificios históricos como la iglesia Am Hof o iglesia de los nueve coros de los ángeles de facha sobria pero con un exquisito interior barroco sirve como lugar de culto a la comunidad croata. El palais Collalto donde en 1762 un niño de seis años llamado Wolfgang Amadeus Mozart dio su primer concierto público. El museo de Bomberos, ante el cual se encontraban varios camiones de bomberos.

plaza triangular Freyung y fuente de Austria (9).


Patios del palacio Ferstel (10).
Otro cortó paseo y llegue a otro lugar histórico como la plaza triangular Freyung. Su centro abarca la Austriabrunnen o fuente de Austria, (9) la figura en lo alto con lanza y escudo representa a Austria y bajo ella las otras cuatro figuras son unas alegorías de los ríos Danubio, Elba, Vístula y Po, simbolizando la importancia del imperio de los Habsburgo en Europa. Entorno a la plaza se localizan el Schottenstift, convento benedictino fundado por monjes irlandeses que contiene un museo dedicado a una colección de arte. Los palacios Kinsky y Ferstel, (10) ese último cuenta con varios patios y una galería comercial con tiendas y restaurantes que hacen del edificio un pasaje muy bonito con la fuente de las sirenas del Danubio en uno de sus patios, mereciendo el conjunto una visita y más si uno desea probar la tarta Sacher en el café central ubicando en el palacio.
Desde allí regrese a la plaza Am Hof para enseguida alcanzar la Judenplatz, recibe ese nombre (plaza de los judíos) porque ese lugar fue el epicentro del barrio judío en Viena durante la época medieval. En ella se halla el memorial del holocausto (11) también llamado Memorial a los 65.000 judíos austriacos que fueron asesinados en la shoah. Se trata de un bloque masivo de cemento de 10x7x4 metros. Representa una librería cuyas puertas se encuentran herméticamente selladas, la estructura exterior asemeja volúmenes sin fin del mismo libro cuyo contenido es desconocido representando el gran número de víctimas y la pérdida de sus historias. Personalmente me gusto mas el memorial de Berlín, además este está ubicado en una pequeña plaza y si no sabes lo que es podrías pensar que es una entrada a un parking subterráneo.
Desde allí regrese a la plaza Am Hof para enseguida alcanzar la Judenplatz, recibe ese nombre (plaza de los judíos) porque ese lugar fue el epicentro del barrio judío en Viena durante la época medieval. En ella se halla el memorial del holocausto (11) también llamado Memorial a los 65.000 judíos austriacos que fueron asesinados en la shoah. Se trata de un bloque masivo de cemento de 10x7x4 metros. Representa una librería cuyas puertas se encuentran herméticamente selladas, la estructura exterior asemeja volúmenes sin fin del mismo libro cuyo contenido es desconocido representando el gran número de víctimas y la pérdida de sus historias. Personalmente me gusto mas el memorial de Berlín, además este está ubicado en una pequeña plaza y si no sabes lo que es podrías pensar que es una entrada a un parking subterráneo.

memorial del holocausto (11).
A continuación deambule hasta la plaza Hohermarkt perdiéndome de camino el antiguo ayuntamiento que está en la cercana Wipplingerstrasse y cuya fachada bien merece un desvió. Volviendo a Hohermarkt (12) se le considera la plaza más antigua de la ciudad, esa plaza rectangular está construida en el lugar donde se encontraba el antiguo foro romano de la ciudad, de hecho en la misma plaza está el museo arqueológico romano de Vindobona, nombre con el cual fue bautizado el campamento militar romano precursor de Viena fundado a principio del sigo I DC. En el centro de la plaza se halla la fuente de la boda, (12) monumento votivo que representa el matrimonio entre María y José fue construida por orden del emperador Leopold I para celebrar el regreso de su hijo José de la guerra.


fuente de la boda (12) y el reloj Anker (13).

Sin embargo la plaza, hoy días, es conocida por una de las atracciones más populares de Viena: el reloj Anker (13) situado en un pasaje elevado que une dos edificios de la antigua compañía de seguro Anker, ahora seguros Helvitia. Acabado en 1915 además de un reloj ricamente decorado es una gran caja de música, donde cada hora se desliza lateralmente un personaje diferente mientras suena la música correspondiente a dicha figura o pareja de figuras sin embargo a las doce en punto desfilan todos los personajes históricos uno tras otro a la vez que suena distinta música clásica vienesa asignada a los distintos personajes. Tenemos por ejemplo a Marco Aurelio, Carlomagno, el emperador Maximiliano I, la emperatriz María Teresa junto a su marido Francisco I de Lorena y Joseph Haydn entre otros. Cuando llegue eran las 11 pasadas y había muy poca gente, alguno haciendo fotos al reloj pero volví a la plaza algo antes de las 12 del mediodía y estaba el lugar saturado de turistas siendo las zonas a la sombra las más cotizadas, estando allí me vi todo el espectáculo del desfile de todas las figuras. Es entretenido pero es muy lento pasaron más de 5 minutos del primero al último, lo vi porque tenía curiosidad y coincidí que estaba cerca en ese momento pero si uno se pierde el espectáculo tampoco pasa nada.
Tras la plaza me traslade al canal del Danubio, el cual es una ramificación paralela al rio Danubio, al contrario de ese último el canal pasa por el centro de Viena. No llegue a cruzar el puente Marienbricke, (14) el cual tiene en su medio una figura de la virgen María, pude ver gente paseando por las riveras y tomando cafés en las terrazas así como barcos amarados. En la adyacente Morzinplatz uno puede encontrarse en una esquina de la plaza con un memorial (15) que rinde homenaje a las víctimas del régimen nazi durante la segunda guerra mundial, esa plaza abarcaba el hotel Metropole que servía de cuartel general a la Gestapo. El monumento representa a un hombre rodeado de bloques de granito proveniente del campo de Mauthausen. La inscripción dice lo siguiente: “Aquí estaba la sede de la Gestapo. Para los defensores de Austria era un infierno. Para muchos de ellos era la cámara previa a la muerte. Se ha derrumbado en ruinas, como el Reich milenario. Pero Austria ha resucitado y con ella nuestros muertos, las víctimas inmortales.”
Tras la plaza me traslade al canal del Danubio, el cual es una ramificación paralela al rio Danubio, al contrario de ese último el canal pasa por el centro de Viena. No llegue a cruzar el puente Marienbricke, (14) el cual tiene en su medio una figura de la virgen María, pude ver gente paseando por las riveras y tomando cafés en las terrazas así como barcos amarados. En la adyacente Morzinplatz uno puede encontrarse en una esquina de la plaza con un memorial (15) que rinde homenaje a las víctimas del régimen nazi durante la segunda guerra mundial, esa plaza abarcaba el hotel Metropole que servía de cuartel general a la Gestapo. El monumento representa a un hombre rodeado de bloques de granito proveniente del campo de Mauthausen. La inscripción dice lo siguiente: “Aquí estaba la sede de la Gestapo. Para los defensores de Austria era un infierno. Para muchos de ellos era la cámara previa a la muerte. Se ha derrumbado en ruinas, como el Reich milenario. Pero Austria ha resucitado y con ella nuestros muertos, las víctimas inmortales.”

canal del Danubio (14).

memorial contra el nazismo (15).


Griechenstrasse y iglesia ortodoxa griega (16).
Regresando del canal quise ver la iglesia ortodoxa de la santísima trinidad, (16) llegando a ella por la Griechenstrasse (callejón griego), una estrecha calle medieval del casco antiguo que fue conocida por los negocios de la comunidad griega ortodoxa, la cual vivía en esa zona. En cuanto a la iglesia ortodoxa griega, es conocida popularmente como Fleischmarkt (mercado de carne) y tiene un estilo neobizantino, además de verla por fuera se puede visitar su interior.
Desde allí y siendo cerca del mediodía como os comente anteriormente fui a ver el espectáculo del reloj Anker y cuando acabo me dirigí a la catedral de San Esteban. Como me estuve moviendo por el casco histórico todo está muy cerca, estamos hablando de distancia de entre 5 y 10 minutos. Cierto que se va lentamente por no conocer las calles y por procurar ver todo lo que se puede.
La catedral de San Esteban (17) es uno de los edificios más emblemáticos de Viena, ubicado en el centro de la capital austriaca y más concretamente en la plaza de San Esteban, la cual no es muy grande y no posibilidad tomar una foto de la catedral en su conjunto. Su construcción se inicio en el siglo XII, consagrada originalmente como iglesia románica acabo a lo largo de los siglos de su construcción siendo una obra gótica. La puerta de los gigantes, el portal de entrada y las torres de los paganos, las cuales flanquean el pórtico, son sus elementos más antiguos. La torre sur o “Steffi” como la llaman cariñosamente los vieneses, es la más elevada con sus 137 metros de altura, se puede visitar teniendo que subir a pie más de 400 peldaños, mientras que a la torre Norte se accede mediante un ascensor. No obstante la parte más destacable del exterior de la catedral es su tejado compuesto por más de 200.000 azulejos de varios colores formando unos dibujos. Durante la segunda guerra mundial y sobretodo en 1945 la catedral fue gravemente dañada sufriendo un incendio que quemo el tejado y parte del interior, no obstante los daños fueron subsanados a los pocos años. En cuanto a su interior el estilo arquitectónico preponderante es el gótico no obstante algunas ampliaciones tardías fueron construidas en un estilo barroco. En esta catedral se caso Mozart y se celebro igualmente su posterior funeral allí. Como en otras iglesias también se celebran conciertos en su interior tocándose obras de Mozart, Vivaldi o Beethoven.
Desde allí y siendo cerca del mediodía como os comente anteriormente fui a ver el espectáculo del reloj Anker y cuando acabo me dirigí a la catedral de San Esteban. Como me estuve moviendo por el casco histórico todo está muy cerca, estamos hablando de distancia de entre 5 y 10 minutos. Cierto que se va lentamente por no conocer las calles y por procurar ver todo lo que se puede.
La catedral de San Esteban (17) es uno de los edificios más emblemáticos de Viena, ubicado en el centro de la capital austriaca y más concretamente en la plaza de San Esteban, la cual no es muy grande y no posibilidad tomar una foto de la catedral en su conjunto. Su construcción se inicio en el siglo XII, consagrada originalmente como iglesia románica acabo a lo largo de los siglos de su construcción siendo una obra gótica. La puerta de los gigantes, el portal de entrada y las torres de los paganos, las cuales flanquean el pórtico, son sus elementos más antiguos. La torre sur o “Steffi” como la llaman cariñosamente los vieneses, es la más elevada con sus 137 metros de altura, se puede visitar teniendo que subir a pie más de 400 peldaños, mientras que a la torre Norte se accede mediante un ascensor. No obstante la parte más destacable del exterior de la catedral es su tejado compuesto por más de 200.000 azulejos de varios colores formando unos dibujos. Durante la segunda guerra mundial y sobretodo en 1945 la catedral fue gravemente dañada sufriendo un incendio que quemo el tejado y parte del interior, no obstante los daños fueron subsanados a los pocos años. En cuanto a su interior el estilo arquitectónico preponderante es el gótico no obstante algunas ampliaciones tardías fueron construidas en un estilo barroco. En esta catedral se caso Mozart y se celebro igualmente su posterior funeral allí. Como en otras iglesias también se celebran conciertos en su interior tocándose obras de Mozart, Vivaldi o Beethoven.






Se puede visitar mediante pago gran parte de la catedral, la nave principal, la torre sur, la torre norte y las catacumbas. A su interior se puede acceder de forma gratuita pero la mayor parte de la nave principal se halla tras unos barrotes que delimitan la zona de pago. No obstante esa limitación no impide su visión pero si queréis recorrer cada rincón de la catedral con un audio guía habrá que comprar la entrada. Lo mismo para la visita de las catatumbas donde están enterradas algunas personas importantes, entre otros algunos miembros de la familia de los Habsburgo. Para acceder a la torre sur que es la más alta se hace desde un lateral exterior del edificio y hay que subir andando los peldaños, una vez arriba se tiene unas vistas al exterior, eso si únicamente desde unas ventanas puesto que toda esa parte está cerrada. Por mi parte adquirí la entrada a la torre norte, la cual se compra en el interior de la nave. Se sube mediante un ascensor y una vez arriba puedes pasear por una plataforma al aire libre, es de una altura de 68 metros con lo cual la parte sur da sobre el tejado lo que permite admirar de cerca los diseños de los azulejos así como el escudo de la segunda república de Austria y el escudo de Viena fechados en 1950, al otro lado del tejado se observa el escudo del imperio Austriaco fechado en 1831. Se tiene una panorámica bastante buena sobre parte de la ciudad, divisando algunos de los lugares que visite posteriormente como la noria del Prater o las torres anti aéreas de la segunda guerras mundial ubicadas en el parque Augarten. En esa torre también se puede contemplar la campana llamada Pummerin, es reciente de 1951 puesto que la original fue destruida en el incendio de 1945 había sido fundida con el bronce de cañones turcos.
Después de haber disfrutado de las vistas desde la torre norte me acerque al museo de la casa de Mozart (18) ubicado en una calle estrecha detrás de la catedral. Es una de las numerosas casas donde el compositor residió pero es la única que se conserva, es un edificio de cuatro plantas, aunque Mozart vivió en las habitaciones de la primera planta y en el cual se realizan también conciertos. La entrada es de pago y va con audio guía que explica la vida del artista pero gran parte de las habitaciones no tienen muebles, por lo que leí se aconseja solo si uno es un gran fan de Mozart de lo contrario diría que no merece la pena, yo solo pase por delante sin intención de visitarlo.
Desde el museo y viendo la hora que era tome la decisión de ir a buscar un lugar donde almorzar cerca de la opera, al tener concertada una visita allí a las 16:00. Recorrí la calle Karntner, una importante calle peatonal que une la plaza de san Esteban con la ringstrasse, siendo esa última una avenida creada tras la destrucción de la muralla de Viena. Tras un descanso recuperador aun me quedaba bastante tiempo hasta la visita a la opera, cuando compre la entrada en la página web oficial seleccione la última visita que era de 16:00 a 16:45, me permitiría de esa forma enlazar con el free tour al cual también me había apuntado online y que empezaba a las 17:15. Eso me daba mucho tiempo para aprovechar por la mañana e incluso me hubiera permito almorzar más tarde pero la visita al museo Sisí fue más rápida de lo que me imagine y lo mismo para el paseo por el centro. Pero como me había elaborado una lista de sitios que merecían una visita aproveche el tiempo libre que disponía.
Después de haber disfrutado de las vistas desde la torre norte me acerque al museo de la casa de Mozart (18) ubicado en una calle estrecha detrás de la catedral. Es una de las numerosas casas donde el compositor residió pero es la única que se conserva, es un edificio de cuatro plantas, aunque Mozart vivió en las habitaciones de la primera planta y en el cual se realizan también conciertos. La entrada es de pago y va con audio guía que explica la vida del artista pero gran parte de las habitaciones no tienen muebles, por lo que leí se aconseja solo si uno es un gran fan de Mozart de lo contrario diría que no merece la pena, yo solo pase por delante sin intención de visitarlo.
Desde el museo y viendo la hora que era tome la decisión de ir a buscar un lugar donde almorzar cerca de la opera, al tener concertada una visita allí a las 16:00. Recorrí la calle Karntner, una importante calle peatonal que une la plaza de san Esteban con la ringstrasse, siendo esa última una avenida creada tras la destrucción de la muralla de Viena. Tras un descanso recuperador aun me quedaba bastante tiempo hasta la visita a la opera, cuando compre la entrada en la página web oficial seleccione la última visita que era de 16:00 a 16:45, me permitiría de esa forma enlazar con el free tour al cual también me había apuntado online y que empezaba a las 17:15. Eso me daba mucho tiempo para aprovechar por la mañana e incluso me hubiera permito almorzar más tarde pero la visita al museo Sisí fue más rápida de lo que me imagine y lo mismo para el paseo por el centro. Pero como me había elaborado una lista de sitios que merecían una visita aproveche el tiempo libre que disponía.

iglesia de san Carlos de Borromeo (19).
El primero fue la iglesia de san Carlos de Borromeo, (19) su origen es fruto de la promesa de Carlos VI de construir un templo dedicado a San Carlos Borromeo, patrón de la lucha contra la peste durante la epidemia de 1713. A los austriacos les gusta conmemorar las distintas plagas que sufrieron a lo largo de los siglos. La iglesia es de de estilo barroco con una fachada principal que representa un pórtico griego dominado por una gigantesca cúpula. Aunque lo que más llama la atención son sus dos columnas, inspiradas en la columna de Trajano, con una decoración en espiral que representa escenas de la vida de San Carlos Borromeo. El interior se puede visitar aunque la entrada es de pago pero se os permitirá también subir a la cúpula, está en la karlsplatz donde se encuentra también el museo de Viena.

fuente Hochstrahlbrunnen (20).

monumento a los héroes del ejército ruso (21).
Desde la iglesia fui a ver la cercana fuente Hochstrahlbrunnen (20) o “fuente de chorro alto” cuyo espectáculo de agua merece la pena. Fue construida en 1873 para celebrar el primer acueducto que traía agua a Viena desde los Alpes. Su forma es circular y alrededor de su base hay 365 fuentes más pequeñas representando los días del año, la isla interior y las otras seis que la rodean corresponden a los 7 días de la semana. De la isla interior sale un chorro de agua como un geiser que simboliza el año y otros doce, los meses del año. Detrás de la fuente se halla el monumento a los héroes del ejército ruso, (21) una columnata semicircular de 8 metros de altura en cuyos extremos se encuentra un grupo de dos combatientes. Delante un pedestal de 20 metros en el que se levanta la estatua de 12 metros de un soldado ruso con una bandera en la mano y con unas inscripciones en cirílico en su base. Conmemora las 17000 bajas soviéticas del tercer frente Ucraniano durante la batalla de Viena, cayendo la ciudad el 14 de abril de 1945.
Desde allí tenía muy cerca el palacio del bajo Belvedere pero como lo tenía previsto para otro día regrese camino hacia la opera pasando de nuevo por delante de la iglesia de san Carlos de Borromeo. No obstante al llegar y comprobar que aun disponía de un tiempo razonable opte por aproximarme al contiguo parque público Burggarten, el cual está ubicado en la Ringstrasse y adyacente al palacio de Hofburg. Se mantuvo como jardín privado de los Habsburgo hasta el final del imperio en 1918, momento en que fue abierto al público. Abarca la casa de las palmeras, un invernadero con una estructura alargada y metálica con forma curva cuyo interior consta de un café restaurante así como de la casa de las mariposas donde se encuentran centenares de exóticas mariposas en un ambiente tropical. Dispone de un estanque y repartidas por el jardín varios monumentos como las estatuas del emperador Francisco José I y de Francisco de Lorena, esposo de la Emperatriz María-Teresa, montado a caballo. La fuente de Hércules estrangulando el león de Nemea y finalmente la estatua que todo el mundo quiere ver y hacerse una foto con ella: La del monumento a Mozart (22) que rinde homenaje al compositor rodeado de querubines y teniendo frente a él un parterre de flores que forman una clave de sol. Mientras paseaba dando una vuelta por el Burggarten me sorprendió ver mucha gente tumbada sobre el césped bajo la sombra de los arboles así como alguna atrevida tomando el sol en bañador.
Desde allí tenía muy cerca el palacio del bajo Belvedere pero como lo tenía previsto para otro día regrese camino hacia la opera pasando de nuevo por delante de la iglesia de san Carlos de Borromeo. No obstante al llegar y comprobar que aun disponía de un tiempo razonable opte por aproximarme al contiguo parque público Burggarten, el cual está ubicado en la Ringstrasse y adyacente al palacio de Hofburg. Se mantuvo como jardín privado de los Habsburgo hasta el final del imperio en 1918, momento en que fue abierto al público. Abarca la casa de las palmeras, un invernadero con una estructura alargada y metálica con forma curva cuyo interior consta de un café restaurante así como de la casa de las mariposas donde se encuentran centenares de exóticas mariposas en un ambiente tropical. Dispone de un estanque y repartidas por el jardín varios monumentos como las estatuas del emperador Francisco José I y de Francisco de Lorena, esposo de la Emperatriz María-Teresa, montado a caballo. La fuente de Hércules estrangulando el león de Nemea y finalmente la estatua que todo el mundo quiere ver y hacerse una foto con ella: La del monumento a Mozart (22) que rinde homenaje al compositor rodeado de querubines y teniendo frente a él un parterre de flores que forman una clave de sol. Mientras paseaba dando una vuelta por el Burggarten me sorprendió ver mucha gente tumbada sobre el césped bajo la sombra de los arboles así como alguna atrevida tomando el sol en bañador.


monumento a Mozart (22).
Con las 16:00 acercándose deje el paradisiaco jardín para encaminarme a la ópera estatal (23) de Viena. En julio y Agosto no hay representaciones, se realizan labores de mantenimiento, pero lo que se puede hacer es realizar un tour guiado por el edificio y es algo que me apetecía por lo tanto estuve al tanto en la página web oficial de la disponibilidad para ese día. Por lo que deduje las entradas del tour de un determinado mes las sacan el mes anterior, en mi caso la entrada para Agosto no la pude comprar online hasta el 14 de Julio. Durante todo el año hay tours pero en verano se incrementan su cantidad, el resto del año habrá uno o dos por días y no todos los días. El que seleccione era el sexto y último tour del día y su duración era de las 16:00 hasta las 16:45, cuando llegue presente la entrada en un acceso lateral del edificio y me dejaron entrar tras darme una pegatina con el idioma de la visita. Mi grupo en español era bastante numeroso pero para el de ingles había tanta gente que tuvieron que hacer dos grupos. Recuerdo que nuestra guía aun tardo unos minutos en aparecer y que en las taquillas apuraban hasta el último minuto la venta de entradas, lo que me hizo pensar que no había un control en el número de personas por grupo.
El teatro de la Opera de Viena (23) (Straatsoper) fue inaugurado el 25 de mayo de 1869 como opera de la corte de Viena con la representación de la obra de Mozart “Don Giovanni”. Fue el primer edificio público construido a lo largo del Ringstrasse, de diseño renacentista pero no fue del agrado en general de los vieneses y en particular del Emperador Francisco José, se granjeo los apodos de “estación de tren” o “caja hundida.” Eso hizo que el arquitecto Eduard Van der Null recibiera muchas críticas por parte de la prensa y como consecuencia de esa presión se quito la vida. Su sucesor August Sicard Von Sicardsburg murió poco después de un ataque al corazón, ninguno de los dos pudieron asistir a la inauguración al fallecer ambos en 1868. En 1945 fue bombardeado y sufrió un incendio, la entrada, las escaleras principales, el vestíbulo y la sala de té se salvaron pero el escenario y la sala de espectáculos entre otros quedaron destruidos. La fachada principal que da a la Ringstrasse con sus cinco estatuas es original, a propósito las estatuas representan de izquierda a derecha: Heroísmo, Melpómene (musa griega de la tragedia), Fantasía, Thalía (musa de la comedia) y Amor. No obstante lo destruido fue reconstruido y reabrió en 1955, desde entonces se ha ido renovando para abarcar las tecnologías más modernas relacionadas con los teatros y espectáculos.
El teatro de la Opera de Viena (23) (Straatsoper) fue inaugurado el 25 de mayo de 1869 como opera de la corte de Viena con la representación de la obra de Mozart “Don Giovanni”. Fue el primer edificio público construido a lo largo del Ringstrasse, de diseño renacentista pero no fue del agrado en general de los vieneses y en particular del Emperador Francisco José, se granjeo los apodos de “estación de tren” o “caja hundida.” Eso hizo que el arquitecto Eduard Van der Null recibiera muchas críticas por parte de la prensa y como consecuencia de esa presión se quito la vida. Su sucesor August Sicard Von Sicardsburg murió poco después de un ataque al corazón, ninguno de los dos pudieron asistir a la inauguración al fallecer ambos en 1868. En 1945 fue bombardeado y sufrió un incendio, la entrada, las escaleras principales, el vestíbulo y la sala de té se salvaron pero el escenario y la sala de espectáculos entre otros quedaron destruidos. La fachada principal que da a la Ringstrasse con sus cinco estatuas es original, a propósito las estatuas representan de izquierda a derecha: Heroísmo, Melpómene (musa griega de la tragedia), Fantasía, Thalía (musa de la comedia) y Amor. No obstante lo destruido fue reconstruido y reabrió en 1955, desde entonces se ha ido renovando para abarcar las tecnologías más modernas relacionadas con los teatros y espectáculos.

Fachada delantera de la Opera estatal de Viena.
Con respecto a la visita, se inicia en el vestíbulo donde se forman los grupos, desde allí nuestra guía, la cual era una nativa que hablaba un buen español aunque con cierto acento, nos invito a seguirla subiendo la escalinata central. En el primer rellano de la gran escalera se nos explico la tragedia que sufrieron ambos arquitectos señalándolos unos medallones colgando en la pared donde se encuentran los retratos de los dos construcciones: Eduard Van der Null y August Sicard Von Sicardsburg como homenaje póstumo a su labor. La escalera ceremonial esta exquisitamente decorada con siete estatuas que encarnan las siete artes liberales: Arquitectura, Escultura, Poesía, Danza, Arte Musical, Drama y Pintura así como varias pinturas tanto en la pared como en el techo. Debido al espacio es muy difícil recogerlo todo en una foto sino que más bien hay que acudir a su grabación en un video.

Escalera central.

Salón imperial.
A continuación se nos enseño el salón imperial, el cual se ubica entre la gran escalera y el patio de butacas, más concretamente a través de un pasillo comunica con el palco de honor o presidencial. Reservado solo para el emperador y sus invitados servía en la época imperial como sala de recepción durante los entreactos de las obras. Hoy día es conocida como salón de té y nos comento nuestra guía que se alquila por unos precios exorbitantes sobre todo a empresas donde, al igual que antaño el emperador, atienden a sus mejores clientes durante los intermedios. Pudiendo esos privilegiados disfrutar de esa habitación de estilo rococó ornamentada con todos lujos como paredes cubiertas de seda con bordados de oro y plata. Aunque también se utiliza para conferencias de prensa, entrevistas y entrega de premios.
Luego se nos llevo hacia el vestíbulo de Schwind, nombrado por el pintor Moritz Von Schwind, es un espacio que no fue destruido en 1945 y que mantiene el estilo historicismo de su creación. Fue diseñado como una lujosa sala de descanso, hoy día diría que tiene una función más de restauración, tiene vista a la Ringstrasse. Hay mucho en lo que fijarse como nos fue indicando poco a poco nuestra guía: El techo donde unas tapas puntiagudas cortan las superficies abovedadas en formas triangulares, los tres candelabros y sobre todo la decoración de las paredes. La sala está adornada con distintos bustos de compositores sobre los cuales hay frescos que representas sus obras más famosas como Rossini y el barbero de Sevilla, Weber y el cazador furtivo, Mozart y la flauta mágica y mucho más.
Luego se nos llevo hacia el vestíbulo de Schwind, nombrado por el pintor Moritz Von Schwind, es un espacio que no fue destruido en 1945 y que mantiene el estilo historicismo de su creación. Fue diseñado como una lujosa sala de descanso, hoy día diría que tiene una función más de restauración, tiene vista a la Ringstrasse. Hay mucho en lo que fijarse como nos fue indicando poco a poco nuestra guía: El techo donde unas tapas puntiagudas cortan las superficies abovedadas en formas triangulares, los tres candelabros y sobre todo la decoración de las paredes. La sala está adornada con distintos bustos de compositores sobre los cuales hay frescos que representas sus obras más famosas como Rossini y el barbero de Sevilla, Weber y el cazador furtivo, Mozart y la flauta mágica y mucho más.

vestíbulo de Schwind.

Salón de mármol.
Sin recuperarnos de nuestro asombro la visita continuó en el adyacente salón de mármol, una sala mucho más grande que la anterior pero a la vez mucho más sencilla, como nos explico nuestra guía, esa parte al sufrir daños en 1945 fue reconstruida en la década de 1950. La sala de estilo funcional, donde predomina el mármol, tiene una influencia cubista. Los mosaicos de la pared muestran varias escenas cotidianas de la ópera, en los de la fotografía se puede apreciar de derecha a izquierda: A un director con un artista escénico, la arquitectura escénica, un ensayo de coro, el depósito de paisajes y un fabricante de peluca. El salón de Mármol al igual que el vestíbulo de Schwind tiene un café-Bar abierto de 10:00 a 18:00, ampliándose los días de actuación. Cuando hicimos la visita no había servicio, me imagino que el servicio de Catering no funciona en julio y agosto. En el salón Gustav Mahler también hay una cafetería pero desgraciadamente no visitamos esa sala.
Regresamos a la escalera ceremonial, los tres salones que os he nombrado: el salón Gustav Mahler, el vestíbulo de Schwind y el salón de mármol rodean la escalera principal, cada uno por un lado. La visita continuo en el palco de honor donde nos sentamos en las butacas como si fuéramos V.I.P. teniendo una vista privilegiada sobre el auditorio y el escenario. El patio de butaca fue reconstruido en la década de 1950 manteniéndose su forma y diseño con sus representativos colores rojos y dorados. Tiene más de 1700 asientos pero también hay más de 500 plazas para asistir a la opera de pie y de hecho bajo el palco de honor hay un espacio únicamente para ver la obra de pie, son plazas muchas más económicas que las de una butaca que valen fácilmente más de 100 euros y pueden alcanzar 300 euros en algunos sitios. Nos comentaron que la temporada duraba de septiembre a junio y la opera ofrecía un amplio repertorio de obras no obstante cada día se representaba una distinta aunque esas obras repetían varios días pero nunca seguidos. Eso representaba un desafío logístico importante puesto que para los alrededores de mil trabajadores hay que preparar los decorados del escenario de las distintas obras cada día y lo mismo para el vestuario.
Regresamos a la escalera ceremonial, los tres salones que os he nombrado: el salón Gustav Mahler, el vestíbulo de Schwind y el salón de mármol rodean la escalera principal, cada uno por un lado. La visita continuo en el palco de honor donde nos sentamos en las butacas como si fuéramos V.I.P. teniendo una vista privilegiada sobre el auditorio y el escenario. El patio de butaca fue reconstruido en la década de 1950 manteniéndose su forma y diseño con sus representativos colores rojos y dorados. Tiene más de 1700 asientos pero también hay más de 500 plazas para asistir a la opera de pie y de hecho bajo el palco de honor hay un espacio únicamente para ver la obra de pie, son plazas muchas más económicas que las de una butaca que valen fácilmente más de 100 euros y pueden alcanzar 300 euros en algunos sitios. Nos comentaron que la temporada duraba de septiembre a junio y la opera ofrecía un amplio repertorio de obras no obstante cada día se representaba una distinta aunque esas obras repetían varios días pero nunca seguidos. Eso representaba un desafío logístico importante puesto que para los alrededores de mil trabajadores hay que preparar los decorados del escenario de las distintas obras cada día y lo mismo para el vestuario.

Patio de butacas.

Araña de cristal del techo.
Tras las breves explicaciones que nos dio nuestra guía dejamos el palco presidencial para otro grupo y fuimos bajando las escalera en dirección del patio de butacas, de camino nos paramos ante una televisor donde se reproducía un video del baile de la opera de Viena. El cual es un baile de gala que se celebra anualmente y donde por tradición un centenar de parejas jóvenes abren la noche con un vals antes de que el maestro de ceremonias declare oficialmente el inicio del baile, el próximo tendrá lugar el 12 de febrero del 2026. Para ello se transforma todo el patio quitándose sus correspondientes butacas.
La última parada se realizo en las butacas del patio frente al escenario, lo que nos llamo la atención fue descubrir una pantalla en la parte trasera del asiendo que uno tiene frente al suyo, como se no explico sirve para seguir el libreto de la obra con subtítulos en varios idiomas. Para su reconstrucción se decidió conservar la disposición original del auditorio en forma de herradura. La araña de cristal del techo sustituyo a la original, tiene un diámetro de 7 metros y está equipada con más de mil bombillas. También se nos informo del foso de la orquesta, el cual estaba tapado durante nuestra visita, pudiendo abarcar un centenar de músicos así como sobre el funcionamiento del escenario que constaba de varios elevadores y zonas laterales que permitían cambiar los decorados rápidamente.
Finalizamos el tour en el patio de butacas y acabamos saliendo por la tienda de souvenir. Me gusto mucho la visita y las explicaciones recibidas aunque me quede con ganas de más, de hecho, pensaba que se veía también algo de las zonas tras el escenario. Es una buena forma de ver el teatro por dentro, otra forma seria adquirir una entrada para un opera o un ballet, el mismo día aun se venden entradas y eso que nuestra guía nos dijo que se llenaba el auditorio, supongo que aun habrá gente que tras unas horas de espera estarán encantados de comprar una entrada muy barata para ver la representación de una obra aunque sea de pie.
La última parada se realizo en las butacas del patio frente al escenario, lo que nos llamo la atención fue descubrir una pantalla en la parte trasera del asiendo que uno tiene frente al suyo, como se no explico sirve para seguir el libreto de la obra con subtítulos en varios idiomas. Para su reconstrucción se decidió conservar la disposición original del auditorio en forma de herradura. La araña de cristal del techo sustituyo a la original, tiene un diámetro de 7 metros y está equipada con más de mil bombillas. También se nos informo del foso de la orquesta, el cual estaba tapado durante nuestra visita, pudiendo abarcar un centenar de músicos así como sobre el funcionamiento del escenario que constaba de varios elevadores y zonas laterales que permitían cambiar los decorados rápidamente.
Finalizamos el tour en el patio de butacas y acabamos saliendo por la tienda de souvenir. Me gusto mucho la visita y las explicaciones recibidas aunque me quede con ganas de más, de hecho, pensaba que se veía también algo de las zonas tras el escenario. Es una buena forma de ver el teatro por dentro, otra forma seria adquirir una entrada para un opera o un ballet, el mismo día aun se venden entradas y eso que nuestra guía nos dijo que se llenaba el auditorio, supongo que aun habrá gente que tras unas horas de espera estarán encantados de comprar una entrada muy barata para ver la representación de una obra aunque sea de pie.

hotel Sacher (24).
Saliendo del teatro por la parte trasera, pase por delante del hotel Sacher, (24) donde en su café estaban los turistas haciendo fila para entrar y probar la famosa tarta Sacher. En ese lugar es donde os va a resultar más caro probar un trozo de tarta con un café. El café central es otra opción si busquéis un lugar “de época” no obstante para algo más económico tenéis los cafés Aida, son una cadena de cafeterías.
Frente al museo Albertina, esta la plaza Helmut-Zilk, (25) lugar de salida del Free tour que tenía programado a las 17; 15. En una esquina cercana esta la oficina turística y cerca del Albertina se encuentra el famoso puesto de venta de bocadillos de salchichas Bitzinger Wurstelstand.
Con respecto al Free Tour, siempre contrato uno o varios en mis viajes, en Viena solo ofrecían la posibilidad del Free Tour genérico. Lo normal hubiese sido contratarlo por la mañana, lo ideal es realizar el free tour en primero pero como no sabía si en la visita del museo Sisí me iban a imponer una determinada hora de visita y viendo que por las tardes también había free tour lo encaje con la visita a la opera, lo cual me salió bien.
Nuestro guía fue René, un austriaco que a pesar de quejarse continuamente de la dificultad que suponía para él pronunciar la R española supo en todo momento hacerse entender perfectamente. El tour tuvo un grupo muy numeroso y por ello os aconsejo siempre reservarlo con bastante antelación no sea que os quedéis sin plazas, en mi caso me suscribí online a principio de Julio.
Desde la misma plaza, René nos hablo del monumento (25) que allí figura, el cual se justifica contra la guerra y el fascismo. Es un conjunto de obras que representan las tragedias de los conflictos y está dedicado a las víctimas de la guerra y la violencia del régimen nazi en Austria. En ese lugar hubo un edificio que se derrumbo durante un bombardeo aéreo en 1945 muriendo centenares de personas que se resguardaban en el sótano dentro de un refugio antiaéreo. También nos comento que el cercano teatro de la opera fue bombardeado sufriendo la parte trasera un incendio, por lo visto los aliados lo tomaron por una estación de tren…
Frente al museo Albertina, esta la plaza Helmut-Zilk, (25) lugar de salida del Free tour que tenía programado a las 17; 15. En una esquina cercana esta la oficina turística y cerca del Albertina se encuentra el famoso puesto de venta de bocadillos de salchichas Bitzinger Wurstelstand.
Con respecto al Free Tour, siempre contrato uno o varios en mis viajes, en Viena solo ofrecían la posibilidad del Free Tour genérico. Lo normal hubiese sido contratarlo por la mañana, lo ideal es realizar el free tour en primero pero como no sabía si en la visita del museo Sisí me iban a imponer una determinada hora de visita y viendo que por las tardes también había free tour lo encaje con la visita a la opera, lo cual me salió bien.
Nuestro guía fue René, un austriaco que a pesar de quejarse continuamente de la dificultad que suponía para él pronunciar la R española supo en todo momento hacerse entender perfectamente. El tour tuvo un grupo muy numeroso y por ello os aconsejo siempre reservarlo con bastante antelación no sea que os quedéis sin plazas, en mi caso me suscribí online a principio de Julio.
Desde la misma plaza, René nos hablo del monumento (25) que allí figura, el cual se justifica contra la guerra y el fascismo. Es un conjunto de obras que representan las tragedias de los conflictos y está dedicado a las víctimas de la guerra y la violencia del régimen nazi en Austria. En ese lugar hubo un edificio que se derrumbo durante un bombardeo aéreo en 1945 muriendo centenares de personas que se resguardaban en el sótano dentro de un refugio antiaéreo. También nos comento que el cercano teatro de la opera fue bombardeado sufriendo la parte trasera un incendio, por lo visto los aliados lo tomaron por una estación de tren…

plaza Helmut-Zilk (25).
Desde allí nos dirigimos a la Josefplatz, situándonos frente a la biblioteca nacional de Austria (4) y a los pies de la estatua ecuestre del emperador José II, hijo del emperador Francisco I y María Teresa así como hermano de María Antonieta, reina de Francia y esposa de Luis XVI. Aquí el guía empezó a hablar del palacio de Hofburg y su complejidad como conjunto de palacios, siendo ampliado el edificio por voluntad de los distintos emperadores no obstante la explicación se centro principalmente en la biblioteca nacional, la cual ya había visitado por la mañana.
Desde la misma plaza franqueamos un portal para adentrarnos en un estrecho patio que daba a la parte trasera de la capilla imperial,(26) donde con la ayuda de un mapa que había allí como hay otros repartidos por el recinto se nos siguió dando explicaciones sobre las distintas fases del palacio. Atravesamos un pasaje y alcanzamos un patio cuadrado que Rene nos presento como la ala suiza de Hofburg, es la parte más antigua del palacio remontándose a un castillo de planta cuadrada del siglo XIII. Desde ese patio se puede acceder a la capilla imperial y al tesoro imperial. Ese último es un museo que nuestro guía nos aconsejo visitar abarcando entre otros una gran colección de insignias y joyas del sacro imperio romano incluyendo la corona imperial, el cetro y el orbe símbolos de la casa de Habsburgo. El museo se divide en 23 salas y tiene también una parte espiritual recogiendo imágenes y otros objetos de devoción religiosa como la lanza sagrada o lanza de Longino, con la cual un soldado romano atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba en la cruz.
Desde la misma plaza franqueamos un portal para adentrarnos en un estrecho patio que daba a la parte trasera de la capilla imperial,(26) donde con la ayuda de un mapa que había allí como hay otros repartidos por el recinto se nos siguió dando explicaciones sobre las distintas fases del palacio. Atravesamos un pasaje y alcanzamos un patio cuadrado que Rene nos presento como la ala suiza de Hofburg, es la parte más antigua del palacio remontándose a un castillo de planta cuadrada del siglo XIII. Desde ese patio se puede acceder a la capilla imperial y al tesoro imperial. Ese último es un museo que nuestro guía nos aconsejo visitar abarcando entre otros una gran colección de insignias y joyas del sacro imperio romano incluyendo la corona imperial, el cetro y el orbe símbolos de la casa de Habsburgo. El museo se divide en 23 salas y tiene también una parte espiritual recogiendo imágenes y otros objetos de devoción religiosa como la lanza sagrada o lanza de Longino, con la cual un soldado romano atravesó el cuerpo de Jesús cuando estaba en la cruz.

patio cuadrado del ala suiza de Hofburg (26).

puerta suiza (27).
Salimos de la plaza cuadrada por una entrada renacentista conocida por la puerta suiza. (27) Destaca por su color rojizo, se cree que frente a ella se encontraba un foso y si uno se fija en la puerta hay dos poleas redondas a ambos lados del arco que dejan revelar de la existencia de un puente levadizo con el cual se sorteaba el foso. En la parte más alta se halla un escudo como un texto que alude a Fernando I de Habsburgo, Hermano del emperador del sacro imperio romano germánico Carlos V desde 1558. A ese lado de la puerta suiza se halla la plaza in der burg (literalmente en el casillo) donde en su centro se halla un monumento dedicado a Francisco I con el emperador como figura central y vistiendo una toga romana mientras que rodeado cada esquina se encuentran cuatro estatuas que simbolizan la fe, la fuerza, la paz y la justicia. La inscripción “Amorem Meum Populis Meis” significa mi amor a mis pueblos. Detrás de la estatua esta el amalienburg (castillo de Amalia) en su fachada destaca un reloj y bajo ese otro reloj solar. A un lado de la plaza tenemos el ala leopoldina, ese edificio es la residencia oficial del presidente de la república, si ondean las banderas austriaca y europea sobre el tejado es que el presidente está presente. Frente a ese último se ubica el edificio de la cancillería imperial que abarcan los apartamentos de Francisco José y su mujer Elisabeth, los cuales se pueden visitar a través del museo Sisí, como hice por la mañana.

monumento dedicado a Francisco I.

La Neue Burg con su balcón central.
Dejamos la plaza in der burg cruzando un pasaje para salir a la Heldenplatz o plaza de los héroes. (28) Fue construida bajo el reinado de Francisco José I entre 1881 y 1913 como parte de un foro imperial pero como nos explicando nuestro guía, señalándolo nunca fue completado y se quedo a la mitad. Dos estaturas ecuestres se alzan en el espacio abierto, una frente al Neue Burg representa al príncipe Eugenio de Saboya que derroto a los invasores turcos en el siglo XVII y la otra al archiduque Carlos de Austria. La Neue Burg o ala nueva con una fachada curva de estilo neobarroca abarca varios museo. Al no completarse el proyecto debido al colapso del imperio Austro-húngaro tras la primera guerra mundial falta la otra ala semicircular frente a la existente hoy día. El balcón central, es donde tuvo el discurso de Adolf Hitler del 15 de Marzo de 1938, en el que anunciaba a los austriacos que su país de nacimiento había sido incorporado al tercer reich, una anexión conocida como anschluss. Un lugar emblemático y cerrado al público, nuestro guía René ni siquiera pudo llamar al dictador por su nombre sino que se refirió a él como el innombrable, como si fuera Lord Voldemort. Hitler que era austriaco de nacimiento tenía vocación de pintor y se presento un par de veces al examen de la academia de bellas artes de Viena, siendo rechazado ambas veces. A pesar de eso realizo un gran número de dibujos, pinturas y acuarelas manteniéndose con ello en Viena, siendo algunos de sus clientes judíos pero cuando se inicio del conflicto bélico de 14-18 se alisto en el ejército alemán dejando su carrera de artista atrás.

puerta del castillo exterior.
Al final de la plaza de los héroes se encuentra la puerta del castillo exterior, es una puerta de las antiguas murallas de la ciudad. Lleva inscrito en el frente, cara a la Heldenplatz, el lema del emperador Francisco I “Iustitia Regnorum Fundamentum” La justicia es el fundamento de los reinos. Al otro lado de la avenida Ringstrasse se encuentra la plaza maría Teresa o plaza de los museos, flanqueada por los edificios gemelos de los museos de la historia del arte y el museo de historia natural.
Regresamos sobre nuestro pasos, volviendo a la plaza in der burg y desde allí pararnos bajo la cúpula situada frente a la Michaelerplatz. A ambos lado se encuentra la puerta que dan a las taquillas del museo Sisí aunque la entrada está en la plaza in der burg y la puerta de entrada de la escuela Española de equitación donde frente a una pantalla con un video en bucle, René nos empezó a explicar el origen de las monturas: Los caballos de raza lippizano procedentes de Eslovenia que antiguamente formaba parte del imperio de los Habsburgo. Su génesis podría ser del emperador Fernando, hermano de nuestro Carlos V quien con la ayuda de jinetes y caballos españoles estableció unos establos en el palacio. Tras siglos de crianza son ahora conocidos por su color de piel blanco y sus gráciles movimientos en la realización de ejercicios y saltos. En cuanto al arte de la escuela está basado en la doma clásica con el referente de la técnica tradicional española, es toda una institución en la ciudad de Viena. Las caballerizas esta ubicadas al otro lado de la calle Reitschulgasse y tras el entrenamiento se puede ver a los caballos cruzar la estrecha calle. Durante la planificación del viaje pondere comprar la entrada e ir a ver el espectáculo pero las reseñas que leí fueron dispares y saque la conclusión que no era un espectáculo propiamente dicho sino más bien un entrenamiento diario donde las monturas pasean, caminando y dando vueltas alrededor de la pista.
Regresamos sobre nuestro pasos, volviendo a la plaza in der burg y desde allí pararnos bajo la cúpula situada frente a la Michaelerplatz. A ambos lado se encuentra la puerta que dan a las taquillas del museo Sisí aunque la entrada está en la plaza in der burg y la puerta de entrada de la escuela Española de equitación donde frente a una pantalla con un video en bucle, René nos empezó a explicar el origen de las monturas: Los caballos de raza lippizano procedentes de Eslovenia que antiguamente formaba parte del imperio de los Habsburgo. Su génesis podría ser del emperador Fernando, hermano de nuestro Carlos V quien con la ayuda de jinetes y caballos españoles estableció unos establos en el palacio. Tras siglos de crianza son ahora conocidos por su color de piel blanco y sus gráciles movimientos en la realización de ejercicios y saltos. En cuanto al arte de la escuela está basado en la doma clásica con el referente de la técnica tradicional española, es toda una institución en la ciudad de Viena. Las caballerizas esta ubicadas al otro lado de la calle Reitschulgasse y tras el entrenamiento se puede ver a los caballos cruzar la estrecha calle. Durante la planificación del viaje pondere comprar la entrada e ir a ver el espectáculo pero las reseñas que leí fueron dispares y saque la conclusión que no era un espectáculo propiamente dicho sino más bien un entrenamiento diario donde las monturas pasean, caminando y dando vueltas alrededor de la pista.


Sin mencionar el museo Sisí y los apartamentos imperiales salimos del palacio a Michaelerplatz o la plaza de san Miguel. La plaza en forma de estrella es de estilo barroco y en ella convergen varias importantes calles no obstante lo más impresionante es la fachada de estilo neobarroco del palacio Hofburg y su entrada principal llamada la puerta gigante. Sin embargo el motivo de la parada en ese lugar era señalarnos por parte de nuestro guía las excavaciones del centro de la plaza. Esas ruinas (29) romanas son vestigios del asentamiento romano de Vindobona y fueron descubiertas debido a unas obras para ampliar una línea de metro. Obviamente las obras se paralizaron de forma indefinida y la estación de metro se construyo a una calle de distancia, sin embargo los restos arqueológicos se han conservado como una exposición permanente lo que aprovecho nuestro guía René para contarnos algo de los orígenes de Viena remontándose al campamento militar romano llamado Vindobona.

Ruinas de Vindobona (29).
Transitamos por la cercana calle peatonal Kohlmarkt pasando por delante del café Demel, una pastelería elegante y tradicional donde la emperatriz Sisí se concedía algún dulce capricho, nos fue recomendada por nuestro guía por sus tartas y pasteles así como por la decoración que fácilmente hace que uno se retrotraiga a la época imperial. Alcanzamos la calle Graben con una parada frente al monumento de la columna de la peste (6) que ya había visto por la mañana. Otra recomendación por parte de nuestro guía, esta vez de un restaurante: Reinthaler’s Beisl ubicado en un callejón perpendicular a Graben donde se comer algo típico de Viena como el Schnitzel a un precio asequible. Finalmente acabamos nuestro tour en la plaza de la catedral de San Esteban, (17) lugar emblemático para dar las gracias a nuestro guía en forma de propina por sus explicaciones. Un recorrido de algo menos de dos kilómetros y de unas dos horas de duración para conocer lo básico de la ciudad.

Catedral de San Esteban (17).
Acabe el día cenando en un restaurante cercano al Naschmarkt, (30) es un mercadillo callejero ubicado en la parte central de la calle Wienzeile que tiene una extensión superior al kilometro. Ocupado por locales y puestos donde se ofrece una gran variedad de productos. Se vende frutas, verduras, especias, carnes, pescados, quesos y dulces. También hay puestos que venden ropa y complementos así como recuerdos. Sin olvidar restaurantes que ofrecen una gastronomía local e internacional.
Entre la calle Wienzeile y Karlsplatz se halla el museo de la secesión, (31) un edificio modernista con una cúpula dorada en forma de laureles que abarca exposiciones temporales de arte además de ser el hogar permanente del friso de Beethoven de Gustav Klimt.
Entre la calle Wienzeile y Karlsplatz se halla el museo de la secesión, (31) un edificio modernista con una cúpula dorada en forma de laureles que abarca exposiciones temporales de arte además de ser el hogar permanente del friso de Beethoven de Gustav Klimt.

Mercadillo Naschmarkt (30).

Museo de la secesión (31).