
Hoy toca ir al Summit !!!
Preparando el viaje teníamos nuestras dudas de si ir sólo al Edge o también subir al Summit y menos mal que nos decidimos porque nos parece uno de los mejores observatorios de toda la ciudad. Tiene diversión, tiene buen precio (mirar por la web tiqet.com tiene descuentos) y unas vistas espectaculares tanto dentro como en la terraza abierta en el último piso.
Todos los observatorios tienen algo especial pero este nos parece que es completísimo y las mejores vistas al estar en el centro de la ciudad como el TOR.
Nosotros hemos comprado las entradas en tiqet.com junto con el Edge y hemos conseguido un 25%, así que os recomendamos mirar esta web.
Inaugurado en 2020 con 427 metros de altura, está en el edificio One Vanderbilt y tiene 3 entradas, la mejore es por la Gran Central (west balcony) y así de paso la visitas. El mirador empieza en el piso 91.
Al entrar se hace un poco de cola para pasar seguridad, escaneo de entradas y luego tienes unos ordenadores para escanear tu cara. Nosotros preguntamos si era obligatorio y que no, así que nos pasamos esa espera y adelantamos a la gente para pasar ya a los ascensores.
En el primer piso que entras te encuentras con la zona de espejos y nada más entrar verás el Empire enfrente de ti. Luego subes y sigue habiendo más espejos y espejos, parece que hay más gente de la que hay y sigues teniendo vistas impresionantes de la ciudad.

Y llegas a la sala más esperada del Summit: la sala de las pelotas que es una fantasía, no querrás salir de allí. En la puerta de salida está un chico con una raqueta para que no se vaya ninguna pelota fuera, está un poco hasta las mismísimas pelotas 😂😂😂

En el siguiente piso te encuentras con la zona levitation que son unos miradores cerrados que sobresalen del edificio, son pequeños y hay que hacer cola pero es rápida. Allí te hacen un par de fotos aunque no las vayas a comprar y luego te dejan unos segundos para hacer tú las fotos.
En otra sala tienes unas pantallas donde salen nubes y se van reflejando las caras de la gente que se la ha escaneado abajo, un poco una estupidez... pero para quien quiera hacerlo, nosotros pasamos.

Luego ya llegas a la zona de la cafetería y a la terraza abierta.
Nos ha gustado muchísimo.
De aquí volvemos a la Gran Central porque nos encanta ir a la sala de los susurros, que no sabes lo que es??? pues es una pequeña placita que te encuentras dirección a los restaurantes y si te pones en una esquinita y otra persona en la perpendicular, fíjate que hay como unos pequeños agujeritos y si susurras le llegará el susurro a la otra persona. Es muy divertido.
Cuando llegamos hay gente probando, un niño dice a sus padres que no oye nada jajaja, le decimos cómo hacer y dice ahhh ahora sí.
Luego hay otra persona pero su familiar se ha puesto en la esquina incorrecta y no le escucha evidentemente. Me pongo yo en la correcta y le empiezo a saludar y preguntar si me oye, jajajaja qué risas !!!
Es un rincón que me encanta.
Nos vamos hacia Bryant Park para ver como van montando la pista de patinaje y las casetas del mercado navideño, pero antes paramos en un Dunkin donuts para sentarnos en el parque y disfrutar del café y donuts. Este parque es uno de nuestro favoritos junto con el de Washington Square Park.

Vamos hacia Murray Hill para ver esta zona de halloween y una placita desde donde se ve al empire encajado entre edificios.
Seguimos a Penn Station que está todo renovado con su Moynahall lleno de restaurantes y bastantes opciones donde comer. Preferimos ir ya hacia el centro y comer allí en un Shake Shack que ya le tenemos ganas y no nos defrauda, muy ricas sus burguers. Así ya lo siguiente que queremos ver como está aquí no nos tenemos que desplazar mucho con la tripa llena.
Pedimos dos burguers, patatas, batido y jengibre Ale (37'83$)

Ahora hacemos ruta por Time Square y empezamos en la búsqueda de unas rejas en el suelo desde dónde se escuchan unas campanas, es una curiosidad que no te puedes perder.
Encima de la reja del suelo que hay en la 46 st entre Broadway y la 7 av, se puede escuchar un sonido que emerge de las profundidades. Una instalación acústica del compositor Max Neuhaus, es un sonido como si fuera el eco de unas campanas.
Paseamos por esta zona para ir al tunel MacGraw que la última vez estaba cerrado el paso por ser día de nochevieja, hoy está abierto y podemos entrar a la placita, es una especie de atajo entre calles.
Vemos la avenida 6 1/2 y seguimos hasta Rockefeller center para ver la pista de patinaje que ya la tienen colocada y hay gente patinando. El árbol hasta noviembre no lo traen.
Vamos en búsqueda de dos rinconcitos con cascadas que son como oasis en mitad de la ciudad, la verdad que es entrar en esas plazas y desconectar de todo, te da mucha paz las cascadas. En nuestro último viaje conocíamos una de ellas pero no estaba en funcionamiento y esta vez sí y hemos descubierto la otra placita que es más grande con una cascada diferente.
Tunel McGraw Hill 48-49st / 6 av (de lunes a viernes)
Avenida 6 1/2 entre la 51 y 57 st
Cascada Paley Park 5 av y Madison /53 st
Greenace Park, 217E 51 st / 3 av

Nuestro camino sigue al Sutton Park, no será por parques por toda la ciudad, este tiene la estatua del porcino y unas vistas preciosas al puente Queensboro, sale en la película Manhattan de Woody Allen.

Y nos vamos al Teleférico que nos lleva a nuestra zona favorita para el Skyline, Rosevelt island. No sabías que había un teleférico en medio de Manhattan?? pues sí !!!
Si es que esta ciudad lo tiene todo.


Esta isla ha ido creciendo poquito a poco, la primera vez que vinimos apenas estaban unas casas de viviendas y ahora hay comercio, hoteles, más viviendas... y las vistas siguen siendo alucinantes. Han puesto más bonito el camino hasta la zona del memorial de Rosevelt que tiene horario. Si podéis llegar antes de que cierren porque así podréis llegar hasta el final con mejores vistas al Skyline, aunque si está cerrado las vistas siguen siendo espectaculares. Y con el zoom de mi cámara, alucinas !!

De aquí teníamos pensado ir a seguir viendo anochecer a Gantry Plaza y Hunter Points (letretro Pepsi y puerto Long island, están juntos practicamente), pero está refrescando y ya con estas vistas por hoy nos conformamos.
Así que decidimos ir a cenar al Max Brenner, que no sabíamos qué día encajarlo y lo teníamos pendiente, miramos la web para reservar y sin problemas. Allá vamos chocolate !!!!!
Si te gusta el chocolate, no te puedes perder el visitar este restaurante (también tienen comida normal) es todo un descubrimiento que hicimos en nuestro segundo viaje y ahora no faltamos a la cita en cada viaje.
Al ser entre semana apenas hay gente, una mesa grande de un cumpleaños y un par de mesas sueltas, se está de lujo. Pedimos unas alitas de pollo BBQ que están tremendísimas de ricas, para acompañar unos cocteles: Martini con chocolate blanco con nubes y white russian con chocolate blanco. De postre una media pizza de chocolate con nubecitas y crispy de aveallanas. (67$)
¡¡¡ Todo espectacular de rico !!!
