Martes 9 de septiembre
A las 7:30 a desayunar al “Fosforito”, el restaurante de enfrente de mi hotel donde tengo los desayunos gratis. Dos mitades de fruta, un huevo revuelto, panecillos con miel y de beber había té o café pero a mí me pusieron zumo de naranja. Al terminar cojo la mochila y voy a “concha de perla” que está al lado del muelle de entrada al pueblo.

El día está feo y hace fresco, aún así, no me pareció que el agua estuviese muy fría en la superficie, pero si bajabas un par de metros, descendía bastante la temperatura y se volvía fría el agua. “Concha de perla” es una laguna salada rodeada de manglares y rocas donde desemboca un río con agua dulce, así que hay zonas donde la visibilidad no es buena. Se accede mediante un tablado que dispone entre los manglares y al llegar hay una plataforma con bancos, perchas y escaleras al agua. Llevo solo dos días pero en la experiencia ya me dice que nunca hay que dejar las cosas en los bancos, ya que los lobos marinos, siempre presentes, tienen predilección por dormir en estos. Aquí había dos lobos marinos por ahora, así que coloqué la mochila en una percha, cojo la GoPro y al agua.

En principio no es muy interesante, no hay demasiado coral, ni variedad de peces, las orillas están bien de profundidad pero el centro tendrá como seis metros de profundidad o más. Estuve haciendo snorkel durante una hora y lo único bueno que vi fue una raya grande y una tortuga marina de buen tamaño, además de que me crucé con un lobo marino que parecía un torpedo. Estuvo bien en general. Al salir ya había seis leones marinos esperándome en la plataforma, me sequé y mientras descansaba se puso a llover. Refugiarme en los manglares, cambiarme, y cuando paró de vuelta al hotel.

Estuve en la habitación haciendo tiempo y sobre las 12:00 salí al restaurante “albita” a comer menú del día. Lentejas con pasta y alguna cosa más y de segundo arroz con, gambas, carne grasa, etcétera de beber zumo de guayaba todo por 6 dólares. El primer plato no estuvo mal, pero el segundo, el arroz, me recordó al de los chinos porque fue demasiado graso. No fue mucho pero no te quedas con hambre. Volver al hotel y siesta que el día no está para mucho, los locales van con cazadora del frío que hace.
Me despierto, me entretengo con Internet y sobre las 18:00 salgo y me encuentro con el recepcionista, pago los 107$ del hotel los 45$ de tintoreras para mañana y los 30$ del ferry a Santa Cruz para pasado mañana (el de las 6:00 de la mañana). Doy una vuelta por el pueblo y en la plaza han puesto una pantalla grande y sillas para ver el partido de la selección de Ecuador contra Argentina (ganó Ecuador 1-0). Después de la corta vuelta volví al hotel y fui al restaurante “fosforito” a cenar, me pusieron casi medio pollo y arroz y lentejas. Muchísimo, no llegué a terminarme el pollo y el arroz con lentejas ni lo toqué, de beber un zumo de naranja y una coca-cola todo por $12, aunque el pollo no estaba muy allá. Volver a la habitación y a dormir.
Hotel StarFish, Puerto Villamil 107,52 euros tres noches.
Miercoles 10 de septiembre
Hoy hace muy bueno, a las 9:30 tengo que estar en recepción para el tour de tintoreras. A las 9:15 salgo del hotel a comprar bebida para la excursión (zumo y batidos de chocolate 6$) y me tienen esperando en recepción hasta las 9:50.
Subo al bus, recogemos un par de personas más (fuimos unos 10) y vamos a una agencia de tours a por los neoprenos de la gente que había pagado por ellos (podías hacerlo también en ese momento). De aquí nos llevan al embarcadero y la marea estaba bajísima, la tabla para acceder al barco estaba muy inclinada. En el barco, mientras vamos al islote de tintoreras, vimos varias tortugas marinas, rayas águilas y un único piquero de patas azules.

El barco atraca y subimos al islote volcánico. Se llama tintoreras por el tiburón de puntas blancas que aquí lo llaman tintorera. hay una grieta estrecha en esta isla donde se reúnen para dormir de día, ya que cazan de noche. Ahora con esta marea tan baja los más de cincuenta jóvenes tiburones de metro más o menos se encontraban atrapados como renacuajos en un charco a la espera de la subida de la marea para poder salir a mar abierto. Después de estar viéndolos durante un buen rato fuimos un poco más allá y en una playa había un gran lobo marino macho y una hembra a los cuales les dedicamos otros cuantos minutos, y volver al barco por el mismo y único camino que hay.

Montamos en el barco y un poco más allá de donde atracamos nos tiramos al agua. Nos dejaban snorkel, aletas y chaleco para quién quisiera usarlo. El agua no estaba tan fría y yo era de los pocos que iba sin neopreno. Había que ir todo el rato con el guía así que no me moló mucho, aún así la mayoría vimos casi 10 tortugas marinas, algunas grandísimas, pero nada más que reseñar, casi todo el fondo era arena o piedra con muy poca esponja o coral. Al subir al barco nos dejaron una toalla y nos dieran una galleta de chocolate, después de cerca de una hora nadando. Volver al embarcadero del puerto (que estaba lleno de leones marinos) subir al autobús y al hotel cuando eran ya casi las 14:00.

Hice tiempo en Internet y luego fui a la panadería a por dos bollos 2 dólares. Comerlos en la habitación con el zumo de la mañana, volver a hacer tiempo en Internet y siesta. Sobre las 18:30 salgo y voy dando una vuelta hasta la plaza del pueblo, en el ATM saco otros 200 dólares con 4,6 de comisión. Voy al restaurante “el velero” a cenar, que tienen pizzas y me apetece. Una pizza mediana cuatro quesos (8 porciones) y una coca-cola 23 dólares, no estaba mal, poco más puedo decir. Volver al hotel y empacar que mañana marcho de vuelta a Santa Cruz.
Hotel StarFish, Puerto Villamil 107,52 euros tres noches.
