Después de comer nos damos una vuelta por Turmi. Algunos compran datos para tener internet en el teléfono y otros como Juanjo y Rosa le compran un par de pelotas a los niños para que puedan jugar al fútbol.

Juegan en un campo de tierra mezclado con algunas piedras pequeñas y como portería usan dos piedras. Las botas oficiales de Messi las cambian por chanclas, por ir descalzos a los que no les llega para tener calzado o bien una chancla en un pie y el otro descalzo (en la foto el niño de la camiseta con el número 10). Y los nuestros se quejan porque quieren el último modelo del futbolista famoso de turno, campo de hierba para no hacerse daño y el balón oficial del mundial. Cuando lo ves con tus ojos, puedes ver que son felices con un balón compartido del que nadie sabe quién es el dueño.

Rosa, como siempre rodeada de niños, jugando a las peluquerías. No tengo claro quién disfruta más si los niños o ella.

Paseamos por sus calles, vemos algunas tiendas y el mercado...

A algún lugareño echándose la siesta fuera de la casa ya que seguramente estará más fresquito (en la imagen se aprecia que está usando una yagertera como almohada).

Y cómo no, a personas acarreando todo tipo de mercancías sobre sus espaldas o en la cabeza.
