Tribu Dassanech
Esta tribu agro-pastoril se distribuye también por zonas fronterizas de Kenia y Sudán del Sur, pues según ellos las fronteras no existen y se mueven entre estos tres países en función de los recursos que necesiten para vivir.
Aquí nos encontramos a una pareja de turistas, que curiosamente son los únicos con los que nos cruzamos en todas las visitas del viaje (en el hotel de la capital también hablamos con otros turistas).
Al llegar, las mujeres nos reciben con canciones y bailes tradicionales, a los que posteriormente invitan a unirse a las mujeres de nuestro grupo.

Viviendas Portátiles
Y vemos las primeras casas de los Dassanech. Al ser tradicionalmente nómadas, construyen chozas en forma de iglú con ramas y chapas de metal que pueden montar y desmontar rápidamente durante sus migraciones en busca de pastos y agua.
Las chapas metálicas, les permite que no entre agua de la lluvia en la vivienda, aunque al absorber el calor del sol hace que la temperatura en el interior sea muy elevada. Le preguntamos al guía local el motivo por el que prefieren este tipo de vivienda en la que el calor es insoportable, y nos contesta que así evitan que entren los mosquitos, pues los temen más (por ser transmisores de la malaria) que a los animales.


El guía local nos enseña el poblado y nos va dando las explicaciones de sus costumbres y economía.

Una vez realizada la visita se centran, al igual que en el resto de tribus, en la venta de sus productos. Compramos las pulseritas de rigor y nos despedimos de ellos. Los niños nos acompañan durante el camino de vuelta para seguir vendiendo collares y pulseras.

Efectos de la Guerra en Irán
Una vez terminada la visita regresamos a Omorate. Allí tiene pactado uno de los conductores recoger varias garrafas de gasolina para repostar los 4x4. Al llegar lo vemos que está discutiendo con una persona por el tema de la gasolina. Nuestro chófer nos explica que la persona que iba a conseguir la gasolina, solo dispone de media garrafa (unos 20 litros). Dos coches tienen el depósito por la mitad, por lo que tienen suficiente para el resto del día, pero el tercer coche necesita repostar. Así que los tres conductores empiezan a tirar de contactos para consegir gasolina en Omorate, en Turmi (por donde pasamos al mediodía) o en Jinka, que es donde llegamos por la noche. Resulta que todas las gasolineras están cerradas desde Arba Minch hasta Jinka. Se supone que debido a desabastecimiento por la Guerra en en Golfo Pérsico.
Por otro lado y debido a la falta de combustible, están empezando a traer gasolina desde Kenia y se vende en el mercado negro. El precio hace un par de semanas era de menos de 1 euros el litro, y ahora está a 5 euros (ya entendemos el motivo por el que ahorran combustible de los generadores cuando se va la luz).
Los dos coches que tenemos suficiente combustible nos vamos hacia Turmi, donde esperamos con una cerveza fresquita a que llegue el tercer coche, que ha estado unos 30min buscando gasolina en Omorate hasta que finalmente la han conseguido. Solucionado el tema de la gasolina avanzamos hacia nuestra siguiente parada.
Almuerzo
En el camino paramos en un alojamiento en el que sirven comida. Nos tienen preparada una mesa bajo la sombra de un árbol. Hoy toca pasta con tomate para todos. Un ratito de charla y a continuar el camino.



