25/06/2026
Como vuelo de regreso a España era a las 18:55h teníamos unas horas para dar otra vuelta por la ciudad. Esta vez nos llamaron a un taxi y fuimos hasta otra de las atracciones de la ciudad: el Asansör


Horario: Abierto todos los días de 08:00h a 24:00h.
Gratis.
Asansör (en turco para "ascensor", derivado de la palabra francesa ascenseur) es un edificio histórico en el barrio de Karataş de İzmir, dentro de los límites del distrito metropolitano de Konak. Fue construido en 1907 como una obra de servicio público por un rico banquero y comerciante judío de ese período, Nesim Levi Bayraklıoğlu, para facilitar el paso desde la estrecha costa de Karataş hasta la ladera, el ascensor dentro del edificio sirve para transportar personas y bienes a través del empinado acantilado entre las dos partes del barrio. En lo alto hay un bar donde se puede comer algo. Con el tiempo, la pequeña calle que conducía al edificio también se conoció con el mismo nombre, la calle Asansör (Asansör Sokağı). En la década de 1940, uno de los residentes de la calle era el cantante Darío Moreno, que iba a alcanzar la fama más tarde. Fue restaurado recientemente y desde entonces se ha convertido en uno de los puntos de referencia de İzmir. La calle pasó a llamarse Darío Moreno Street en memoria del cantante. Dario Moreno (Aydın, 3 de abril de 1921 - Estambul, 1 de diciembre de 1968) es el nombre artístico de Davi Arugete Moreno, cantante y actor de origen judío-sefardí turco que hizo su carrera principalmente en Francia. Conoció un gran éxito en los países francófonos en la década de los años cincuenta y sesenta, interpretando papeles de opereta, así como numerosas canciones de ritmo latinoamericano. Fue además un notable compositor y letrista.


En esa calle desayunamos algo muy tranquilamente y una vez subimos y bajamos con el ascensor tomamos el T2 de nuevo desde Karatas hasta Hocazade Camii y de allí, en pocos minutos, al Museo de Ataturk


Horario: Todos los días de 08:30h a 17:00h. Gratis.
Situado en la calle Atatürk (1er Kordon), el edificio fue construido como vivienda entre 1875 y 1880 por el comerciante de alfombras Takfor. Su propietario lo abandonó el 9 de septiembre de 1922 y pasó a ser propiedad del tesoro público. El ejército turco, al entrar en Esmirna, lo utilizó como cuartel general. Cuando se celebró el Congreso Económico de Esmirna el 17 de febrero de 1923, Atatürk llevó a cabo allí sus gestiones personales. Tras el congreso, el cuartel general se trasladó a otro edificio, y el tesoro público lo arrendó a Naim Bey para que lo utilizara como hotel. El 16 de junio de 1926, Atatürk, junto con İsmet Pasha, se alojó en el Palacio Naim durante su visita a Esmirna. El 13 de octubre de 1926, el edificio fue adquirido por la Municipalidad de Esmirna y, tras ser amueblado con algunos elementos nuevos, fue obsequiado a Atatürk. Atatürk se hospedó en esta casa cada vez que visitó Esmirna entre 1930 y 1934. Tras su fallecimiento el 10 de noviembre de 1938, la casa fue heredada por su hermana, Makbule Baysan. El 25 de septiembre de 1940, la Municipalidad de Esmirna expropió el edificio para convertirlo en museo. El museo abrió oficialmente sus puertas al público el 11 de septiembre de 1941, coincidiendo con el 19.º aniversario de la llegada de Atatürk a Esmirna. A partir del 5 de octubre de 1962, el museo pasó a llamarse «Biblioteca Pública Provincial Atatürk y Museo Atatürk de la Ciudad de Esmirna». El 28 de diciembre de 1972, la Subsecretaría de Cultura de la Presidencia del Gobierno, transfirió la propiedad del edificio al Museo Arqueológico de Esmirna. Tras su restauración y acondicionamiento, se inauguró oficialmente el 29 de octubre de 1978 con el nombre de «Museo Atatürk y Etnografía». Una vez trasladadas las piezas etnográficas del museo al nuevo Museo Etnográfico, inaugurado el 13 de mayo de 1988, el nombre del museo se cambió a «Museo Atatürk».
El edificio es de estilo neoclásico, una fusión de la arquitectura otomana y levantina. Consta de sótano, planta baja, primer piso y ático. Es un edificio rectangular de mampostería con una superficie de 852 m², con una fachada trasera porticada y un patio interior. Presenta un ventanal en el primer piso de la fachada principal.
Toda la planta baja está pavimentada con grandes losas de mármol. El vestíbulo cuenta con una alfombra Uşak de 34,5 m² en el suelo, esculturas de mármol en los nichos laterales, un gran espejo de cristal y un busto de Atatürk. En las habitaciones laterales y en el pequeño vestíbulo hay exquisitas chimeneas de estilo decimonónico. Dos figuras de caballeros de bronce sirven de apliques de pared en lo alto de la escalera que conduce a la primera planta. Un gran retrato de Atatürk cuelga en el rellano de la escalera.
La primera planta alberga las habitaciones personales de Atatürk. Estas incluyen: una sala de reuniones, un estudio, un dormitorio, una habitación de invitados, una barbería, una sala de guardia, una sala de espera/recepción, una biblioteca, un comedor y un baño. En la sala de reuniones, hay una mesa de ruleta con fieltro verde en el centro, rodeada por doce sillas de la marca Cosmos. Diez pequeñas sillas de caoba están colocadas contra las paredes, con sus respaldos adornados con placas de cerámica que representan escenas de las obras de Shakespeare. El dormitorio principal cuenta con una cama de caoba, dos mesitas de noche, dos sillones de terciopelo, un sofá, una chaise longue, un sofá marquesa y tres armarios. La decoración se ajusta a la moda de la época. La biblioteca contiene una enciclopedia francesa. El estudio dispone de un escritorio de chapa de roble con el juego de escritura de Atatürk. Las habitaciones están decoradas con esculturas de bronce en espiral, jarrones y pinturas al óleo. El suelo está cubierto con alfombras de Isparta y Uşak.
La primera planta alberga las habitaciones personales de Atatürk. Estas incluyen: una sala de reuniones, un estudio, un dormitorio, una habitación de invitados, una barbería, una sala de guardia, una sala de espera/recepción, una biblioteca, un comedor y un baño. En la sala de reuniones, hay una mesa de ruleta con fieltro verde en el centro, rodeada por doce sillas de la marca Cosmos. Diez pequeñas sillas de caoba están colocadas contra las paredes, con sus respaldos adornados con placas de cerámica que representan escenas de las obras de Shakespeare. El dormitorio principal cuenta con una cama de caoba, dos mesitas de noche, dos sillones de terciopelo, un sofá, una chaise longue, un sofá marquesa y tres armarios. La decoración se ajusta a la moda de la época. La biblioteca contiene una enciclopedia francesa. El estudio dispone de un escritorio de chapa de roble con el juego de escritura de Atatürk. Las habitaciones están decoradas con esculturas de bronce en espiral, jarrones y pinturas al óleo. El suelo está cubierto con alfombras de Isparta y Uşak.


Luego anduvimos un rato por las calles de Esmirna hasta dar con otra parada de la línea T2 y regresar al hotel a descansar, refrescarnos, recoger el coche e ir hasta el aeropuerto donde entregamos el coche y el informe policial. Luego entramos en el aeropuerto, comimos algo y a esperar la salida de nuestro vuelo que salió puntual llegando a BCN en el horario previsto.

Para acabar un poco de historia de esta ciudad:
Esmirna(en turco, İzmir, contracción de su nombre griego, Σμύρνη, Smýrnē)es una ciudad metropolitana de Turquía situada en el extremo occidental de Anatolia, capital de la provincia de Esmirna y el segundo puerto más importante del país tras Estambul y la tercera ciudad turca en población, después de Estambul y Ankara. Es la segunda ciudad más poblada del mar Egeo después de Atenas. Esmirna es el centro neurálgico de un área metropolitana muy poblada y extensa denominada el Gran Municipio Metropolitano de Esmirna.
En la Antigüedad clásica, la ciudad era conocida como Esmirna, un nombre que se mantuvo hasta la Ley de Servicio Postal de Turquía de 1930, que hizo del nombre turco İzmir el nombre internacionalmente reconocido de la ciudad en la mayoría de los idiomas. Sin embargo, su nombre histórico todavía se usa en algunos idiomas, como el griego (Σμύρνη, Smýrnē), el italiano (Smirne) y el español (Esmirna). Esmirna tiene más de 3000 años de historia urbana registrada y hasta 8500 años de historia como asentamiento humano desde el período neolítico. Situada en una ubicación ventajosa a la cabeza de un golfo que corre hacia abajo en una hendidura profunda, a medio camino en la costa occidental de Anatolia, ha sido una de las principales ciudades mercantiles del mar Mediterráneo durante gran parte de su historia.
La ciudad de Esmirna está compuesta por varios distritos urbanos. De estos, el distrito de Konak corresponde a la histórica Esmirna, con el área de este distrito que ha constituido el "Municipio de Esmirna" central de la ciudad (en turco: İzmir Belediyesi) hasta 1984. Ese año, con la formación del "Municipio Metropolitano de Esmirna”, la ciudad de Esmirna agrupó sus once distritos urbanos.
Se ha sugerido que el nombre de Esmirna proviene de la antigua palabra griega para mirra, smyrna, que era la exportación principal de la ciudad en la Antigüedad. En inscripciones y monedas, el nombre a menudo fue escrito como "Ζμύρνα" (Zmyrna), "Ζμυρναῖος" (Zmyrneos), «de Esmirna». En la antigua Anatolia, el nombre de una localidad llamada Ti smurna es mencionado en algunas de las tablillas de la colonia asiria de Kültepe (primera mitad del segundo milenio a. C.), con el prefijo ti-, identificativo de un nombre propio, aunque no se ha establecido con certeza si se refiere a la moderna Esmirna.
La región de Esmirna fue situada en la periferia sur de la cultura Yortan durante la prehistoria de Anatolia, cuyo conocimiento se obtiene casi en su totalidad de sus tumbas y cementerios.
Esmirna podría haber sido fundada hacia el 3000 a. C. por los léleges, en el lugar de Tepekule cerca de la actual Bayraklı. Entre el 2000 y el 1200 a. C., formó parte del imperio hitita, y al derrumbarse el Estado hitita por los ataques de los frigios fue ocupada por los eolios, emigrados de Grecia a Anatolia alrededor del año 1000 a. C., tras la caída de la civilización micénica. Después fue ocupada por los jonios, con los que vivió su apogeo. Los jonios eran excelentes navegantes y comerciaban con otras civilizaciones del Mediterráneo. Durante las excavaciones en Esmirna se han encontrado muchos objetos fenicios.
Fue conquistada en 688 a. C. por los colonos de Colofón, convirtiéndola en una ciudad-estado y pasando a formar parte de la Liga Jónica. Mantuvo constantes guerras con las ciudades cercanas de Pérgamo y Éfeso. Fue ocupada en 600 a. C. por el rey de Lidia Aliates y después por los persas en 546 a. C. Arrasada, la ciudad perdió el prestigio de antaño durante los siglos siguientes, hasta que en 340 a. C. Alejandro Magno construyó, muy cerca de ella, una nueva ciudad. En 302 a. C., pasó al dominio de Lisímaco, antiguo general de Alejandro Magno, después de su victoria sobre Antígono I Monoftalmos. Posteriormente estuvo dominada por el Imperio seléucida y después por el reino de Pérgamo (fines del siglo III a. C.-principios del siglo II a. C.). Los seléucidas intentaron retomar el control de Jonia, pero no fueron suficientemente exitosos. En 189-188 a. C., los seléucidas fueron expulsados de Jonia y del Asia Menor. Esmirna recibió territorios por haber combatido al lado de Roma y se benefició de una independencia protegida por los romanos. La ciudad recibió a varios políticos romanos exiliados.
Del año 89 al 85 a. C., Esmirna, como el conjunto de las ciudades de Asia Menor, apoyó al rey del Ponto, Mitrídates VI Eupator en su guerra contra Roma. Sila, general romano, emprendió la conquista del Asia Menor. Tomó Esmirna y obligó a todos los habitantes de la ciudad a desfilar desnudos en pleno invierno. Tras la paz de Dárdanos (85 a. C.), que concluyó la guerra entre Roma y Mitrídates VI, Esmirna, al igual que la mayoría de las ciudades libres de Asia y del Egeo, entró en la provincia romana de Asia. Sufrió más tarde la consecuencia de las guerras civiles romanas que acosaban al Imperio romano, que la puso bajo su poder tras ocupar Pérgamo.
Esmirna formó parte de las siete iglesias del Apocalipsis de San Juan, que, según Tertuliano, instituyó Policarpo de Esmirna, el primer obispo de Esmirna. Un pasaje del libro de Apocalipsis se refiere a los cristianos encarcelados y el apóstol Juan les felicita por su valentía ante la persecución de Domiciano.
Uno de los personajes más conocidos de Esmirna pudo ser el poeta griego Homero, autor de la Ilíada y la Odisea. Según algunas atribuciones, el poeta nació en Esmirna en el siglo VIII a. C.
Policarpo de Esmirna fue martirizado dentro de los muros de la ciudad durante el avance del cristianismo en el Imperio romano. La ciudad tomó relevancia entre los cristianos al ser una de las siete ciudades nombradas en el Apocalipsis y a causa de la profecía de que serían perseguidos y asesinados muchos de los creyentes en Jesucristo. Los cristianos de Esmirna padecieron persecuciones, torturas y discriminaciones a la vez que se enfrentaban a doctrinas como el gnosticismo, montanismo, nicolaísmo y marcionismo.
Después de la caída del Imperio romano de Occidente, continuó en manos del Imperio bizantino durante unos ocho siglos más. A finales del siglo VII, los árabes conquistaron Esmirna con la intención de usarla como base militar y desde aquí coordinar sus ataques a Constantinopla, pero pocos años más tarde los bizantinos consiguieron expulsar a los árabes de la ciudad. En 1084 fue ocupada por los turcos selyúcidas, aunque dicha ocupación tan solo duró trece años, ya que los bizantinos la pudieron recuperar de nuevo. Los otomanos, en 1322, se la arrebataron definitivamente a los emperadores griegos, pasando de mano en mano durante el siglo xiv y siendo gobernada por el Reino de Chipre, la República de Venecia e incluso los Estados Pontificios.
Saqueada en 1402 durante la invasión de Anatolia por el Imperio timúrida, sufrió un severo castigo: asesinaron a la mayoría de sus habitantes. Los otomanos volvieron a apoderarse de ella en 1424, conservándola hasta 1919, tras la desintegración del Imperio otomano y la ocupación griega según el Tratado de Sèvres.
A finales del siglo XIX, los británicos tendieron nuevas líneas férreas que conectaron más velozmente la ciudad con los valles fluviales del interior. Esmirna prosperó merced al comercio, primordialmente con el Reino Unido. Antes de la Primera Guerra Mundial, exportaba mercancías por valor de cuatro millones de libras esterlinas e importaba otras que valían unos tres millones. Los comerciantes esmirneos exportaban alfombras, tabaco, licores, frutas desecadas y otros productos agrícolas, e importaban telas y otros productos manufacturados. Antes de la guerra, la población de la ciudad se calcula que rondaba el cuarto de millón de habitantes, que luego aumentó hasta los trescientos mil con la llegada de refugiados del campo durante la contienda. Un 60 % de los habitantes de la ciudad no era musulmán y la mayor comunidad era la griega; a principios del siglo xx, había más personas de cultura griega en Esmirna que en Atenas.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial y con la derrota del Imperio otomano en dicha contienda, el ejército griego desembarcó en Esmirna el 15 de mayo de 1919. En 1922 la ciudad regresó a manos turcas tras la Guerra grecoturca. La ancestral comunidad griega de Esmirna fue trasladada a Grecia luego del acuerdo alcanzado entre los gobiernos de ambos países. La música traída por los refugiados de Esmirna sería el origen del rebétiko, uno de los géneros musicales griegos más importantes.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Esmirna creció gracias a su estratégico enclave y se recuperó del terrible incendio que 20 años antes, en 1922, había destruido gran parte de la ciudad durante la retirada del ejército griego como parte de una táctica de «tierra quemada».
A partir del siglo XV, Esmirna ha sido una de las ciudades otomanas que un mayor número de judíos ha acogido. La mayoría eran judíos sefardíes expulsados de España, a quienes los otomanos les dieron refugio en territorio turco. Gran parte de la comunidad judía de Esmirna permaneció en la ciudad hasta la fundación del estado de Israel en 1948. A día de hoy todavía residen alrededor de 4000 judíos en Esmirna, todos ciudadanos turcos. Hay varias sinagogas en la ciudad, como la sinagoga Bet Israel, donde la comunidad judía se reúne y practica su religión.
A mediados del siglo XVII, los comerciantes europeos (especialmente italianos, franceses, ingleses y holandeses) empezaron a mostrar interés por Esmirna, debido a su localización estratégica. Pronto se convirtió en un importante puerto comercial de donde se embarcaban hacia Europa todo tipo de mercancías provenientes de distintos puntos del territorio otomano. Con el permiso del sultán, muchos de estos comerciantes europeos decidieron instalarse en la ciudad de forma definitiva. Sus descendientes echaron raíces fundando importantes empresas en diversos sectores. A mediados del siglo xix, Esmirna se había convertido en una ciudad multicultural donde personas de diferentes países y religiones (turcos musulmanes, griegos ortodoxos, judíos y cristianos europeos) convivían pacíficamente. En esa época, se abrieron consulados del Reino Unido, Francia e Italia en la ciudad. Hoy en día varias grandes empresas con sede en Esmirna (como Arkas Holding, Dutilh Shipping y Karavan Turizm) pertenecen a familias cristianas de origen europeo. La mayoría de los cristianos de Esmirna mantienen doble nacionalidad, la turca y la del país europeo de origen. La catedral de San Juan es uno de los centros cristianos más importantes de la ciudad en la actualidad.
Hoy en día, Esmirna es la tercera ciudad más grande de Turquía y es conocida con los sobrenombres de «İzmir occidental» o «La perla del Egeo». Es considerada como la ciudad más occidentalizada y moderna de Turquía en términos de valores, ideología, estilo de vida, y la igualdad de los sexos. El día 9 de septiembre es festivo local y se celebra la entrada de las fuerzas armadas turcas en la ciudad el 9 de septiembre de 1922 poniendo así fin a más de tres años de ocupación griega.
El 30 de octubre de 2020, un seísmo de magnitud 7.0 en el mar Egeo derribó una veintena de edificios en la ciudad y causó 117 fallecidos y alrededor de un millar de heridos.
La ciudad de Esmirna está compuesta por varios distritos urbanos. De estos, el distrito de Konak corresponde a la histórica Esmirna, con el área de este distrito que ha constituido el "Municipio de Esmirna" central de la ciudad (en turco: İzmir Belediyesi) hasta 1984. Ese año, con la formación del "Municipio Metropolitano de Esmirna”, la ciudad de Esmirna agrupó sus once distritos urbanos.
Se ha sugerido que el nombre de Esmirna proviene de la antigua palabra griega para mirra, smyrna, que era la exportación principal de la ciudad en la Antigüedad. En inscripciones y monedas, el nombre a menudo fue escrito como "Ζμύρνα" (Zmyrna), "Ζμυρναῖος" (Zmyrneos), «de Esmirna». En la antigua Anatolia, el nombre de una localidad llamada Ti smurna es mencionado en algunas de las tablillas de la colonia asiria de Kültepe (primera mitad del segundo milenio a. C.), con el prefijo ti-, identificativo de un nombre propio, aunque no se ha establecido con certeza si se refiere a la moderna Esmirna.
La región de Esmirna fue situada en la periferia sur de la cultura Yortan durante la prehistoria de Anatolia, cuyo conocimiento se obtiene casi en su totalidad de sus tumbas y cementerios.
Esmirna podría haber sido fundada hacia el 3000 a. C. por los léleges, en el lugar de Tepekule cerca de la actual Bayraklı. Entre el 2000 y el 1200 a. C., formó parte del imperio hitita, y al derrumbarse el Estado hitita por los ataques de los frigios fue ocupada por los eolios, emigrados de Grecia a Anatolia alrededor del año 1000 a. C., tras la caída de la civilización micénica. Después fue ocupada por los jonios, con los que vivió su apogeo. Los jonios eran excelentes navegantes y comerciaban con otras civilizaciones del Mediterráneo. Durante las excavaciones en Esmirna se han encontrado muchos objetos fenicios.
Fue conquistada en 688 a. C. por los colonos de Colofón, convirtiéndola en una ciudad-estado y pasando a formar parte de la Liga Jónica. Mantuvo constantes guerras con las ciudades cercanas de Pérgamo y Éfeso. Fue ocupada en 600 a. C. por el rey de Lidia Aliates y después por los persas en 546 a. C. Arrasada, la ciudad perdió el prestigio de antaño durante los siglos siguientes, hasta que en 340 a. C. Alejandro Magno construyó, muy cerca de ella, una nueva ciudad. En 302 a. C., pasó al dominio de Lisímaco, antiguo general de Alejandro Magno, después de su victoria sobre Antígono I Monoftalmos. Posteriormente estuvo dominada por el Imperio seléucida y después por el reino de Pérgamo (fines del siglo III a. C.-principios del siglo II a. C.). Los seléucidas intentaron retomar el control de Jonia, pero no fueron suficientemente exitosos. En 189-188 a. C., los seléucidas fueron expulsados de Jonia y del Asia Menor. Esmirna recibió territorios por haber combatido al lado de Roma y se benefició de una independencia protegida por los romanos. La ciudad recibió a varios políticos romanos exiliados.
Del año 89 al 85 a. C., Esmirna, como el conjunto de las ciudades de Asia Menor, apoyó al rey del Ponto, Mitrídates VI Eupator en su guerra contra Roma. Sila, general romano, emprendió la conquista del Asia Menor. Tomó Esmirna y obligó a todos los habitantes de la ciudad a desfilar desnudos en pleno invierno. Tras la paz de Dárdanos (85 a. C.), que concluyó la guerra entre Roma y Mitrídates VI, Esmirna, al igual que la mayoría de las ciudades libres de Asia y del Egeo, entró en la provincia romana de Asia. Sufrió más tarde la consecuencia de las guerras civiles romanas que acosaban al Imperio romano, que la puso bajo su poder tras ocupar Pérgamo.
Esmirna formó parte de las siete iglesias del Apocalipsis de San Juan, que, según Tertuliano, instituyó Policarpo de Esmirna, el primer obispo de Esmirna. Un pasaje del libro de Apocalipsis se refiere a los cristianos encarcelados y el apóstol Juan les felicita por su valentía ante la persecución de Domiciano.
Uno de los personajes más conocidos de Esmirna pudo ser el poeta griego Homero, autor de la Ilíada y la Odisea. Según algunas atribuciones, el poeta nació en Esmirna en el siglo VIII a. C.
Policarpo de Esmirna fue martirizado dentro de los muros de la ciudad durante el avance del cristianismo en el Imperio romano. La ciudad tomó relevancia entre los cristianos al ser una de las siete ciudades nombradas en el Apocalipsis y a causa de la profecía de que serían perseguidos y asesinados muchos de los creyentes en Jesucristo. Los cristianos de Esmirna padecieron persecuciones, torturas y discriminaciones a la vez que se enfrentaban a doctrinas como el gnosticismo, montanismo, nicolaísmo y marcionismo.
Después de la caída del Imperio romano de Occidente, continuó en manos del Imperio bizantino durante unos ocho siglos más. A finales del siglo VII, los árabes conquistaron Esmirna con la intención de usarla como base militar y desde aquí coordinar sus ataques a Constantinopla, pero pocos años más tarde los bizantinos consiguieron expulsar a los árabes de la ciudad. En 1084 fue ocupada por los turcos selyúcidas, aunque dicha ocupación tan solo duró trece años, ya que los bizantinos la pudieron recuperar de nuevo. Los otomanos, en 1322, se la arrebataron definitivamente a los emperadores griegos, pasando de mano en mano durante el siglo xiv y siendo gobernada por el Reino de Chipre, la República de Venecia e incluso los Estados Pontificios.
Saqueada en 1402 durante la invasión de Anatolia por el Imperio timúrida, sufrió un severo castigo: asesinaron a la mayoría de sus habitantes. Los otomanos volvieron a apoderarse de ella en 1424, conservándola hasta 1919, tras la desintegración del Imperio otomano y la ocupación griega según el Tratado de Sèvres.
A finales del siglo XIX, los británicos tendieron nuevas líneas férreas que conectaron más velozmente la ciudad con los valles fluviales del interior. Esmirna prosperó merced al comercio, primordialmente con el Reino Unido. Antes de la Primera Guerra Mundial, exportaba mercancías por valor de cuatro millones de libras esterlinas e importaba otras que valían unos tres millones. Los comerciantes esmirneos exportaban alfombras, tabaco, licores, frutas desecadas y otros productos agrícolas, e importaban telas y otros productos manufacturados. Antes de la guerra, la población de la ciudad se calcula que rondaba el cuarto de millón de habitantes, que luego aumentó hasta los trescientos mil con la llegada de refugiados del campo durante la contienda. Un 60 % de los habitantes de la ciudad no era musulmán y la mayor comunidad era la griega; a principios del siglo xx, había más personas de cultura griega en Esmirna que en Atenas.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial y con la derrota del Imperio otomano en dicha contienda, el ejército griego desembarcó en Esmirna el 15 de mayo de 1919. En 1922 la ciudad regresó a manos turcas tras la Guerra grecoturca. La ancestral comunidad griega de Esmirna fue trasladada a Grecia luego del acuerdo alcanzado entre los gobiernos de ambos países. La música traída por los refugiados de Esmirna sería el origen del rebétiko, uno de los géneros musicales griegos más importantes.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Esmirna creció gracias a su estratégico enclave y se recuperó del terrible incendio que 20 años antes, en 1922, había destruido gran parte de la ciudad durante la retirada del ejército griego como parte de una táctica de «tierra quemada».
A partir del siglo XV, Esmirna ha sido una de las ciudades otomanas que un mayor número de judíos ha acogido. La mayoría eran judíos sefardíes expulsados de España, a quienes los otomanos les dieron refugio en territorio turco. Gran parte de la comunidad judía de Esmirna permaneció en la ciudad hasta la fundación del estado de Israel en 1948. A día de hoy todavía residen alrededor de 4000 judíos en Esmirna, todos ciudadanos turcos. Hay varias sinagogas en la ciudad, como la sinagoga Bet Israel, donde la comunidad judía se reúne y practica su religión.
A mediados del siglo XVII, los comerciantes europeos (especialmente italianos, franceses, ingleses y holandeses) empezaron a mostrar interés por Esmirna, debido a su localización estratégica. Pronto se convirtió en un importante puerto comercial de donde se embarcaban hacia Europa todo tipo de mercancías provenientes de distintos puntos del territorio otomano. Con el permiso del sultán, muchos de estos comerciantes europeos decidieron instalarse en la ciudad de forma definitiva. Sus descendientes echaron raíces fundando importantes empresas en diversos sectores. A mediados del siglo xix, Esmirna se había convertido en una ciudad multicultural donde personas de diferentes países y religiones (turcos musulmanes, griegos ortodoxos, judíos y cristianos europeos) convivían pacíficamente. En esa época, se abrieron consulados del Reino Unido, Francia e Italia en la ciudad. Hoy en día varias grandes empresas con sede en Esmirna (como Arkas Holding, Dutilh Shipping y Karavan Turizm) pertenecen a familias cristianas de origen europeo. La mayoría de los cristianos de Esmirna mantienen doble nacionalidad, la turca y la del país europeo de origen. La catedral de San Juan es uno de los centros cristianos más importantes de la ciudad en la actualidad.
Hoy en día, Esmirna es la tercera ciudad más grande de Turquía y es conocida con los sobrenombres de «İzmir occidental» o «La perla del Egeo». Es considerada como la ciudad más occidentalizada y moderna de Turquía en términos de valores, ideología, estilo de vida, y la igualdad de los sexos. El día 9 de septiembre es festivo local y se celebra la entrada de las fuerzas armadas turcas en la ciudad el 9 de septiembre de 1922 poniendo así fin a más de tres años de ocupación griega.
El 30 de octubre de 2020, un seísmo de magnitud 7.0 en el mar Egeo derribó una veintena de edificios en la ciudad y causó 117 fallecidos y alrededor de un millar de heridos.