12 de septiembre de 2026
Después de valorar las diferentes opciones de playa de la zona decidimos irnos, después de desayunar en el apartamento, a la playa central de Portorož. Hay, en la localidad, diferentes playas con diferentes "estilos", algunas muy naturales de difícil acceso y con escasa arena, otras urbanas con cemento desde el que lanzarse al mar y, otras, como la central, con arena, césped, de fácil acceso y servicios (duchas, lavabos, hamacas y sombrillas, etc)
Otras playas de la localidad:
-Playa de cemento: Playa delante de la Facultad de Turismo que dispone de una rampa de acceso y el ingreso en el agua se realiza a través de una escalinata
-Playa natural: Bahía de la Luna o Bahía de la Santa Cruz. Una playa natural de guijarros ubicada en el Parque Natural de Strunjan, bajo un acantilado de 80 m de altura. La bahía es conocida por sus aguas cristalinas y praderas submarinas. El acceso solo es posible a pie; se recomienda llevar calzado adecuado. El sendero pasa cerca de la Cruz de Strunjan. La playa carece de infraestructura.
-Playa natural: Bahía de la Luna o Bahía de la Santa Cruz. Una playa natural de guijarros ubicada en el Parque Natural de Strunjan, bajo un acantilado de 80 m de altura. La bahía es conocida por sus aguas cristalinas y praderas submarinas. El acceso solo es posible a pie; se recomienda llevar calzado adecuado. El sendero pasa cerca de la Cruz de Strunjan. La playa carece de infraestructura.

Algunas partes del acantilado son más frágiles debido a su composición geológica y pueden producirse pequeños desprendimientos. Para una visita más segura, se recomienda consultar el mapa de riesgos y evitar las áreas resaltadas en rojo y naranja, que indican mayor peligro. Es preferible permanecer bajo laderas más verdes y menos empinadas que bajo acantilados verticales y desnudos.
Portorož

Portorož (en italiano, Portorose) es una localidad situada en el municipio de Piran, en la región de Litoral-Karst. Conocida por ser una de las ciudades balneario más importantes del país. Tenía gran popularidad ya en el siglo xx, cuando formaba parte del Imperio austrohúngaro.
Como ciudad balneario tiene una oferta de playas que, en este tiempo de septiembre, resulta más que suficiente. Siendo como somos españoles no son comparables las playas; pero no nos íbamos a quejar de un día de relax, sol y baño. De las playas disponibles escogimos la conocida como la Playa Central.

Desde nuestro alojamiento en coche no tardamos más de 15' en llegar a uno de los parkings de pago y descubierto de la zona de la playa. Atravesamos la carretera y escogemos zona para instalarnos. No lo hacemos en la zona de arena; sino en la de césped. Para instalarnos buscamos al encargado que, previo pago de 25€ para todo un día, nos abre la sombrilla e instala las dos hamacase . El precio incluye también acceso a los lavabos.

Allí pasamos un auténtico día de playa y ¿que se hace en un día de playa? Pues tumbarte, pegarte un baño, leer, pasear todo muy estresante que es a lo que nos dedicamos mientras estuvimos en la playa. El precio puede parecer caro o desproporcionado siendo españoles, pero tiene sus cosas positivas: no tienes a nadie al borde de tu toalla y la gente es más respetuosa con tus pertenencias. Además, muy cerca, al otro lado de la carretera había un supermercado (de la cadena Mercator que se encuentran por toda Eslonenia) en el que compramos unas ensaladas y que nos comimos en nuestras hamacas. Así que, perfecto.

En este tramo de playa se encuentra el alojamiento que utilizaremos la próxima vez que vengamos a Eslovenia
, el imponente Hotel Palace Un edificio espectacular de estilo neoclásico de 1910 que asemeja un palacio (de ahí su nombre) con un anexo contemporáneo y vanguardista, que para mi, lo afea.

Una vez ya "cansados" de tanta playa, levantamos, recogemos el coche y nos vamos al apartamento y luego bajar hasta Izola a pasear y contemplar su atardecer.



Para acabar el día nos fuimos a cenar a una pizzería que recibió el premio a la mejor pizza de Eslovenia en el 2023, la Casa Della Pizza, en Dantejeva ulica 4. La verdad es que estaban muy buenas, el servicio muy correcto, la ambientación muy agradable y el precio ajustado. Además, y eso es lo más importante, tienen masa de pizza sin gluten; por lo que mi hija se comió una buenísima pizza.