A las 9:00 nos recogió William con nuestro cochazo para ir al Pico Victoria. Como era temprano, no había mucha gente. De nos ser por la niebla, las vistas habrían sido impresionantes, pero así solo se alcanzaba a ver la zona de rascacielos del lado de la isla de Hong Kong...

Después fuimos a Repulse Bay, que una zona al sur de la isla, dónde la gente de dinero tiene sus casas de playa. Edificios y edificios de apartamentos y carísimos.
La playa estaba bastante bien, pero había muy poca gente y eso que era domingo y hacía un calor insoportable. Debía ser porque solo eran las 11 de la mañana.


Al lado de la playa hay un conjunto de muchos budas, donde la gente hace sus oraciones y deja sus ofrendas. Es muy colorido y con figuras enormes, tanto, que a lo lejos parece un parque de atracciones…



Tras dar un paseo por la playa nos dirigimos a Aberdeen, una bahía, llena de sampanes, que son los antiguos barcos de pescadores que ahora se usan para llevar a los turistas por la bahía viendo los barcos, yates o llevarlos a las playas más lejanas para pasar un día tranquilo.
Subimos a un sampan y dimos una vuelta por la bahía, viendo como los pescadores y sus familias viven en los barcos que a simple vista parecen abandonados, alli viven, allí lavan la ropa, allí cocinan, los niños saltan de unos barcos a otros…
Tambien nos acercamos con el barquito al Restaurante flotante Jumbo, el restaurante más famoso de Hong Kong.



Cuando acabamos con esta excursión por la bahía nos dirigimos al Convention and Exhibition Center, a los pies de los rascacielos de Central.


Allí nos despedimos de William y seguimos por nuestra cuenta.
Como nos había comentado el guía, la zona estaba llena de mujeres filipinas, empleadas de hogar en las casas adineradas, que aprovechando su día de descanso se reúnen en esta zona. Cómo viven solas e internas en las casas en las que trabajan, no pueden llevarse a sus familias a vivir a Hong Kong. Por eso los domingos, cuando todas tienen su día libre, quedan allí. Cualquier zona, protegida del sol y de la lluvia es buena para “acampar”, ponen sus mantas en el suelo, se llevan su comida, su TV, leen revistas, Karaoke… vamos toda una fiesta del pijama pero a las puertas de Dior o Chanel un domingo por la mañana.

Llegamos al edificio IFC Two y entramos en el centro comercial que hay en la parte baja, a dar una vuelta y a comer algo.

Después de comer, cogimos es Star Ferry de vuelta a Kowloon.

Volvimos andando por Nathan Road hasta la zona de Ladies MArket que está relativamente cerca del hotel. En las calles de alrededor había un montón de tiendas de figuras de comics, muñequitos de coleccionistas, maquetas, aviones, helicópteros, coches…un paraíso para los coleccionistas…


Cuando llegamos al hotel nuestra habitación no estaba limpia, entonces baje a la recepción y había un chico muy majo que al decirle lo que había pasado, que además hacía mucho frío, que era la última noche de nuestra luna de miel…le debí dar pena y nos ofreció una habitación infinitamente mejor, completamente nueva, con una temperatura “normal” y bastante bonita.
Después de cambiarnos de habitación, subimos al piso 21, a la azotea a disfrutar de las últimas luces de la tarde en la piscina del hotel.

Sobre las 19 h cogimos el shuttle gratuito a la zona del muelle, dimos un paseito mientras a lo lejos veíamos otra vez el espectáculo de la luces y fuimos a cenar a un restaurante de la zona de Salisbury Road, muy cerca del Paseo de las Estrella.



Nos sentamos en la terraza de un pub ingles, donde pedimos unos sándwiches y unas cervezas mientras veíamos el partido de tenis de Nadal. Se estaba de maravilla, pero todavía teníamos que preparar las maletas para el día siguiente así que no nos fuimos muy tarde al hotel.