Salimos de Sevilla a las 11.15 de la mañana y llegamos al aeropuerto de Bérgamo serán más de las 2 de la tarde. Cogemos un bus que va a la estación de tren de la ciudad. Es un bus no turístico que cuesta unos 3 euros por persona, se saca en una maquinita que hay en la parada, o dentro del autobús. Tardamos apenas unos 15 minutos, y ya hemos comprado en la aplicación correspondiente a las lineas de trenes italianos un billete para Brescia. Nos cuesta unos 7 euros y algo por persona, aunqeu hay diferentes tipos de billete, siendo este el más barato, y por tanto el tren más cutre. Nada que ver con los trenes españoles. Afortunadamente el tren va prácticamente vacío , no como el del siguiente día.
TArdamos unos veinte minutos en llegar al hotel, que está por el centro, y se llama Centro Paolo VI, es un lugar religioso que ha pasado a ser residencia turística, aunque por lo que pudimos ver se sigue empleando para ciertas convenciones de la curia.
paseamos por la ciudad de Brescia y nos gustó más de lo que esperábamos , paseamos por las calles tranquilas, apenas sin coches, peatonales muchas. Entramos en el teatro grande, que es realmente bonito, sin nada que envidiar a otros que he visto y sumamente famosos. Nos acercamos a la plaza Victoria, donde nos sentamos a comer un trozo de pizza riquísima que compramos en un súper próximo.