Alojamiento donde me he hospedado en Uzbekistan:
Khiva:
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Garden Palace Khiva.- Situado muy cerca del Palacio de Nurullaboy, justo fuera del casco viejo (Ichon Qala) pero a apenas 5 minutos andando de la Puerta Oeste. Hay que dejar los zapatos en la entrada para estar en este hotel. Habitación muy amplia con baño en suite, muy limpio. Desayuno consistente en huevos fritos y salchicha, tomates y pepinos, un poco de queso y embutido, confituras, algún bollo o parecido, té o café. El café es soluble, así que quizá mejor opción sea el té, que aquí son muy buenos. Es un negocio familiar y está claro que los padres están enseñando a sus hijos cómo llevarlo. Es la hija (de unos 14 años de edad) la que sirve los desayunos. El hijo (de 16 años aproximadamente) hace labores de mantenimiento. Y el "taxista" que me recogió a la noche en el Aeropuerto de Urgench creo que era el padre porque fue él mismo el que me hizo el check-in, fotografiando mi pasaporte y dándome la llave de la habitación al llegar. Ninguno de ellos habla inglés. Imprescindible utilizar Google Translate.
Al segundo día pregunté dónde podría alquilar una bici ya que el día anterior me pareció que Khiva era pbasante "bicicleable" y el chaval de 16 años me dijo que de ellos mismos. Me dijo que esperase 10 minutos, se metió en un garaje y sacó una bici un poco viejuna, pero la arregló un poco aquí y allá, le hinchó las ruedas, le pasó un trapo y ¡voilá! Me explicó que era una bici holandesa y que se frena pedaleando hacia atrás. Pagué 123.000 soms (8.75 €) por un día. Y la verdad es que funcionó muy bien.
Tuve un pequeño incidente: Al hacer el check-out y entregar la llave la niña adolescente me dijo algo de Booking. La madre no estaba presente en ese momento. No le entendí ya que ella no habla inglés y mi uzbeko es inexistente. Me pidió el teléfono por algo referente a Booking. Me descolocó un poco y se lo pasé. No se qué hizo en ese momento. Cuando regresé a la habitación me dí cuenta: Me encontré con un review hecho por ella pero con mi nombre sin texto pero en el que yo daba 5 estrellas al alojamiento. Lo borré y cuando salí con la maleta tuve una pequeña charla con ella utilizando Google Translate en la que le dije que las opiniones en Booking tienen que ser personales, genuínas y honestas porque los viajeros se dan cuenta cuando no lo son o cuando la puntuación está artificialmente inflada y que a la larga hacer lo que ella hizo perjudicaría al negocio. Que no se precipite porque si siguen haciendo bien su trabajo las estrellas llegarán. Creo que entendió la leccioncita que le dí (en muy buen tono ¿eh? Que es una cría...).
Pero en general el lugar está limpio y tiene una buena calidad-precio. Fue muy barato. Sólo pagos en metálico.
Bukhara:
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Hotel Mironshox.- Otro Casa de invitados gestionada por una familia. Me dieron una habitación triple para mi solo. En principio tenía buena pinta. Todo muy limpio en una zona tranquila por la noche, pero por la mañana se oía un poco el bullicio procedente de un pequeño mercadillo de frutas y verduras que hay al lado. Muy bien situado a apenas 300 metros del centro histórico de la ciudad. Baño completo con toallas, dos botellitas de champú pero ninguna de gel de ducha (así que los calvos nos tenemos que jorobar

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Todo iba bien pero cometí el gran pecado de echar papel higiénico por el WC.... Y este se bloqueó.... No veáis la cara que me puso el chico encargado cuando se lo comenté y me señaló un cartel (que no me había dado cuenta que estaba ahí) de no tirar papel por el WC. Esto es: Ningún tipo de papel ni siquiera el higiénico... Y que hay que echarlo a una pequeña papelera cubierta que hay en el baño. Yo más bien diría que necesitan un fontanero... El desayuno era abundante: fruta (plátano, caqui...), frutos secos, tomates y pepino, algo de embutido y queso, unos somza uzbekos rellenos de carne, confituras, huevos fritos con salchicha, pan y café o té. Sólo admiten pagos en metálico.
Samarcanda:
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Vasiev's Hotel.- Situado muy cerca de la zona universitaria de Samarcanda. Hay un gran centro comercial justo al otro lado de la carretera. Abrieron hace dos años y todavía no tienen restaurante, así que no sirven desayunos, aunque me comentó el recepcionista que tienen intención de hacerlos en un futuro. Me pareció que no tenían ascensor. El recepcionista, un tío muy simpático llamado Fayuz, me dijo que me hicieron un upgrade y, efectivamente, me dieron una habitación gigantesca con tres camas, , kettle, botella de agua mineral, bolsitas de té y de café. Baño en suite completo también muy amplio e impecable con gel de ducha, champú, cepillo y pasta dientes mini. Les pedí que me lavasen la ropa y me sorprendió que el precio fuese tan caro: 350.000 soms (25 €) aún así accedí. Al final me lo hicieron por 200.000 soms (unos 15€). Fueron muy amables y en todo momento estuvieron en contacto conmigo por WhatsApp. Por supuesto limpio impoluto (como la gran mayoría de sitios en Uzbekistan). Limpiaron la habitación todos los días. Este fue el único alojamiento en el que pude pagar con tarjeta.
Para desayunar, me daba un pequeño paseíto de 10 minutos para llegar a Blinnyy Domik (traducido como "La Casa del Panqueque") situado junto a la facultad de Económicas. Por lo que leí, comenzó como un pequeño lugar para estudiantes y se ha expandido. Me pareció un lugar muy agradable y limpio donde profesores, estudiantes y demás uzbekos que trabajan en la zona van a desayunar/comer/ tomar un café o té. El menú está sólo en uzbeko pero si escaneas el código QR tendrás acceso a su traducción al inglés. Desayuné pancake de carne, otro pancake de Chocolate con banana, huevos fritos con salchicha, zumo de naranja, pan con mantequilla y café con leche. El precio andaba por los 100.000 soms (unos 8 €)
Tashkent:
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Chorsu Inn.- Es también una Casa de Huéspedes llevada por una familia. Situado en una callejuela a tan sólo 15 minutos del Gran Chorsu Bazar y de la Madraza Kokaldosh. Me recibió un chico joven de unos 25 años, que habla un muy buen inglés. Todas las estancias, recepción y cocina están dispuestas alrededor de un bonito patio con un lado porticado con altos techos y estilizadas columnas de madera, muy al estilo uzbeko. Habitación de buen tamaño con dos camas, dos mesillas, armario, pequeño frigorífico, TV y escritorio con calentador de agua, botella de agua mineral y tés. Baño en suite amplio y limpio con gel de ducha, jabón de manos y no recuerdo si había pasta de dientes porque yo llevaba la mía. Limpiaron la habitación todos los días.
El primero de los dos días que estuve, debido a que me venían a recoger para hacer una excursión a las montañas, me prepararon un desayuno para llevar: Somza de carne, dos pequeños huevos duros, yoghourt, plátano, botellín de agua, bizcocho y algo más que no recuerdo. Muy bien.
Al día siguiente desayuno fantástico ya en una mesa en el uzbeko patio interior: Somza relleno de carne, huevos fritos o tortilla a gusto del consumidor, frutos secos variados, confituras, queso y embutido, tomate-pepino, plátano, zumo de naranja, pastitas-galletitas y café o té. Pagos sólo en metálico. Creo que este fue el alojamiento que más me gustó de los cuatro.