![]() ![]() DE CUANDO ALEMANIA ME ABRIÓ SU CORAZÓN EN EL HARZ ✏️ Blogs de Alemania
Región del Harz: Wernigerode - Goslar - Mina de Rammelsberg - Brocken - Quedlinburg - Michaelstein - Blankenburg - GöttingenAutor: Gadiemp Fecha creación: ⭐ Puntos: 4.9 (40 Votos) Índice del Diario: DE CUANDO ALEMANIA ME ABRIÓ SU CORAZÓN EN EL HARZ
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Etapas 4 a 6, total 8
___________oOo__________ QUEDLINBURG: LA PRIMERA CAPITAL ALEMANA ![]() Sábado, 20 de Junio, 2015 Hoy, sábado, el plan es ir a Quedlinburg y hacer una pequeña ruta en bici hasta Thale desde donde visitar Bodetal. Tras el estupendo desayuno, gentileza "Los Harmonie", cogí la bici que estaba en el aparcamiento del hotel y pedaleé hasta la estación de tren. Compré billete de ida y vuelta a Quedlinburg, haciendo un trasbordo en Halberstadt ¿Precio? 10 €. La de la taquilla me dijo que la bici era gratis. Me pareció barato. Tras un trayecto de unos 15 minutos en tren, llegamos a Halberstadt donde, tras el cambio, que supuso solo 10 minutos, cogí el tren a Quedlinburg. Esta vez el viaje duró unos 25 minutos. Llegué y callejeé por las adoquinadas calles de Quedlinburg hasta encontrar en primer lugar una tienda donde compré pan para el almuerzo y después llegar a una iglesia, que resultó ser la de San Nicolás. Entré para echar un vistazo. Dentro estaba restaurándose. Además había una banda de instrumentos de viento ensayando. En la puerta pregunté a una señora por el centro de la ciudad y me dio una fotocopia de un mapa de la Oficina de Turismo de Quedlinburg. Salí y al cabo de 5 minutos me encontraba ya en el centro, en una plaza llamada Kornmarktplatz, donde hay una fuente rodeada de un conjunto escultórico en el que están representados los personajes más emblemáticos de la ciudad. Entre ellos está Dorothea Erxleben. - Dorothea Erxleben: La primera médico de Alemania -
![]() Nació en Quedlinburg en 1715, hija de un médico de carácter temperamental, que al comprobar la inteligencia de su hija, se queja del inmenso desperdicio de talentos femeninos al destinarlos únicamente a las labores del hogar. Así pues, consiguió un tutor privado para que la pequeña asistiese a clases junto con su hermano Tobías. Al ver los progresos de su hija, solicitó a Federico el Grande un permiso para que pudiese asistir a clases con su hermano en la Universidad de Halle. Durante el reinado de Federico se concedieron titulos honorarios de "Doctor" a varias mujeres y se hace lo mismo con Dorothea, aunque el suyo iba a ser un caso distinto, pues más que "honorífico" lo suyo iba a ser "vocacional". Un libelista de la época protestó sobre las prácticas de Erxleben diciendo que las mujeres no tenían permiso para ejercer la medicina.Ella respondió con otro panfleto: Una investigación sobre las causas que impiden estudiar a las mujeres. Su padre escribe la introducción apoyándola con citas bíblicas. Pero Dorothea tiene un carácter más pragmático. Lo que dice que es las mujeres necesitan libros y educación. Con el comienzo de la guerra Tobías tiene que dejar los estudios pero ella decide proseguir a pesar de que era impensable por entonces que una mujer estudiase sin que la acompañasen. También aprende de su padre. Cuando éste muere, ella ya tiene su titulación e incluso escribió una tesis y comenzó a ejercer para así pagar sus deudas. .. Y allí estaban sus enemigos esperando ansiosos la muerte de su primer paciente... Adivina-adivinanza ¿De qué se le acusó a Dorothea? Pistas: Mujer, practicando la medicina... y del Harz... ¡¡ Bingo: De brujería !! Se decía de ella que era una impostora y que ejercía la medicina sin licencia. Por ésta época ella se casó con el diácono Erxleben y adoptó 5 hijos. Y más tarde ella tendría otros cuatro propios. Le siguen acusando de que sus prácticas amenazan lo establecido por Dios y la ley. Ella respondió presentando su tesis, diciendo que estaba dispuesta a defenderla en la Universidad, además de presentarse a exámenes. Al final fue así. Los exámenes fueron un éxito. La realidad era innegable, a pesar de los debates que su situación generó: ¿Puede una mujer embarazada ejercer la medicina? ¿Son las mujeres lo suficientemente inteligentes como para ser médicos? En su tesis Erxleben decía que muchos médicos de su época tendían a tratar a sus pacientes recurriendo demasiado pronto a los purgantes y opiáceos. Dorothea se convirtió así en la primera doctora de Alemania. La segunda no se graduaría hasta 1901. En Wernigerode hay un hospital con su nombre y en Quedlinburg está considerada como una de las grandes eminencias de la ciudad. ______ Bueno, junto a esta plaza se encuentra la plaza principal de Quedlinburg: La Marktplatz. Nada más doblar la esquina de la iglesia hay una curiosa estatua de Roldán, uno de los grandes héroes carolingios. No olvidemos que Quedlinburg fue la primera capital de Alemania central. ![]() Estatua de Roldán, en la Marktplatz de Quedlinburg Llegué entonces a la Oficina de Turismo donde pedí algo de información y un mapa. La señora, cuyo inglés era un poco flojete, parecía encantada de hablar de las maravillas de Quedlinburg y fue generosa en explicaciones. Siguiendo su consejo, decidí entonces que lo mejor era ir en primer lugar al Castillo, cruzando la plaza, donde se estaba celebrando un mercadillo, y las sinuosas y pintorescas calles de la ciudad. ![]() ![]() ![]() ![]() Y así fue. En 10 minutos me encontraba ante el arco de entrada al castillo, até la bici con el candado a un poste y subí hasta la fortaleza. ____oOo____
El Castillo de Quedlinburg ![]() Llegué a la parte superior, donde están las entradas tanto a la Iglesia de San Servacio (St Servatius), a la izquierda del patio de entrada, y al museo, a la derecha. Decidí comenzar por la iglesia de San Servacio, así que me dirigí a la izquierda y entre en una oscura sala donde tras un mostrador y un ordenador se escondía un pequeño hombre con las gafas en la punta de la nariz. Le pregunté a ver si hablaba inglés a lo que me tímidamente me respondió: - "Nein" Daba igual: No tenía otra opción que hablarle en inglés. Lentamente le pedí un ticket, mostrándole la Harz Card. El hombre parecía confuso, dubitativo... cuando de repente, de la recámara, salió una mujer que dijo: - "I do speak English" Era una mujer casi tan alta como yo, ancha y obesa, de unos 60 años, con pinta de haber sido en su juventud semi-finalista de lucha grecorromana en alguna olvidada edición de los Juegos del Pacto de Varsovia (si es que tal competición existió alguna vez...) de los años 70 o algo por estilo. Las lentes de sus gafas eran redondas bases de dos vasos de Duralex. Llevaba una camiseta azul y un faldamento azul oscuro. Su peinado consistía en una larga y grisácea melena recogida en una deshilachada coleta. Era "La Quedlinburga" ![]() Me dijo que para la visita de St Servatius no se aceptaba la Harz Card, pero que sin embargo sí que se aceptaba en el museo del castillo, en la puerta de enfrente, al otro lado del patio de entrada. La entrada a la iglesia cuesta 4.50 € y a la cripta 1.50 €. Total: 6 €. Pagué y entonces la Quedlinburga me preguntó en qué idioma quería el papel explicativo del lugar. Y... lo tenían en castellano. Entré en la Iglesia y quedé admirado por lo que ví. Es realmente bonita, aunque más grande de lo que esperaba. Pero lo mejor es comenzar contando un poco de su historia. ![]() Los tres protagonistas de Quedlinburg, su castillo y su colegiata: Enrique, Santa Matilda, y su hija, que también se llamaba Matilda Yo he re-bautizado a la Colegiata de la Iglesia de San Servacio con el sobrenombre de "La Colegiata de las Abadesas Peleonas" y ahora os cuento porqué. En la colina donde está el castillo, el rey Enrique I (919-936) estableció su residencia. Quedlinburg jugó un papel muy importante en la historia alemana hasta el 1200, celebrándose más de 60 cabildos en presencia del rey. En el año 936 se fundó una congregación de damas que sólo estaban subordinadas al rey y al Papa y que estuvo dirigida al principio por una abadesa: Matilde, hija del emperador Otto. El hecho de que no tuviesen que obedecer ni a las autoridades locales ni al obispo dio a la Abadia de Quedlinburg mucho poder y un carácter un tanto díscolo. El castillo fue utilizado como sede palatina por los emperadores sajones. En el año 994 Otto III dio a Quedlinburg el derecho de establecer sus propios impuestos, libre mercado y acuñación de moneda. En el siglo XV Quedlinburg perteneció a la Liga Hanseática. La Abadía siempre defendió su independencia. Las autoridades locales se apoyaban en el poder del obispo. La Abadesa Hedwig, con la ayuda de sus hermanos, expulsó a las fuerzas del obispo, consiguiendo abandonar la Hansa. En 1539 la Abadía y la ciudad de Quedlinburg se convirtieron al Luteranismo. Este es un ejemplo de los conflictos que tuvieron. La abadía fue secularizada en el 1802. Desde entonces las abadesas no tenían que llevar hábito y se podían casar: Eran seglares. Aún así, grandes mujeres dirigieron la abadía. Entre ellas la princesa sueca Sofia Albertina, una de las primeras que lucharon por los derechos de la mujer. Quedlinburg es una ciudad cuya historia tiene una fuerte presencia femenina. ![]() Interior de la Iglesia de San Servacio, Colegiata de Quedlinburg ![]() ![]() Santa Matilde (izda) y capitel con la imagen de los fundadores ![]() ![]() La iglesia es una basílica con tres naves y techo plano de madera. La planta de la iglesia tiene forma de cruz. Predomina la forma geométrica cuadrada. Hay una alternancia de dos columnas y un pilar. Las 12 columnas hacen referencia a los apóstoles y los 4 pilares a los evangelistas. Fue muy adornada con frescos. Los capiteles están decorados con animales fabulosos, bandas trenzadas, uvas, águilas y motivos vegetales. Sólo uno de los capiteles tiene representación humana: Se cree que son los fundadores de la iglesia. Decidí entonces entrar en la cripta. La cripta es magnífica. Es el típico lugar con cierto aire de misticismo propio del románico. Está dividida en tres naves y con una bóveda de crucería decorada con frescos de temas bíblicos. Aquí se encuentran los sarcófagos del Rey Enrique I y su esposa Matilda enterrados. Además se encuentran en la pared las piedras funerarias de las abadesas. Cuando entré había un grupo de gente con una guía turística que se marchó al cabo de cinco minutos. Me quedé solo en la cripta admirando su belleza. Estuve un buen rato como ensimismado. Digamos que fue un momento de introspección, oración, meditación, recogimiento... No sé... pero el lugar se presta a ello. Una vez finalizado y ya dispuesto a salir de mi ensimismamiento, saqué la cámara. Y cuando iba a disparar.... - " STOP !!!! NO PHOTOS IN THE CRYPT !!!! THIS IS A HOLY PLACE !!!! NO PHOTOS IN THE CRYPT !!!! ¿ Qué eran esos terribles gritos que venían desde fuera? - "¡¡¡ Cielos !!! ¡¡¡ La Quedlinburga !!! Casi tuve un infarto del susto que me dio con sus gritos. - "OK, OK" -Le dije. Y me quedé ahí otro ratito, reflexionando: "Esto tiene gracia: Pagas una cantidad por entrar en la iglesia y otra cantidad por entrar en la cripta, que está dentro de la iglesia. En la iglesia te dejan hacer fotos pero no en la cripta ¿no son los dos un espacio privado? ¿cómo es posible que dejen en uno y no en el otro? Tampoco ví carteles diciendo "No Photos" o "No Flash". Yo saco las fotos siempre sin flash. Además estaba solo ahí. No interrumpí la devoción o recogimiento de nadie. Más bien todo lo contrario: Ella con sus gritos de bruja del Harz interrumpió mi momento de concentración. En fin: Que no me gustó el gesto. Así que decidí vengarme ¿Cómo? Pues evidentemente haciendo una foto de la cripta. De manera que si hace cinco minutos me hallaba ahí totalmente concentrado poniendo en contacto lo más humano con lo más trascendente y divino, ahora mi intención era únicamente la de cometer el pecado de disparar furtivamente la Gran Foto Prohibida de la Cripta de la Iglesia de San Servacio. Me fui a una de las naves laterales, donde había un buen ángulo para hacer la foto y que además la Quedlinburga no podía divisar desde fuera del recinto. Estaba ahí buscando un buen encuadre cuando ví por el rabillo del ojo que en el suelo de la nave central se proyectaba la larga sombra de la guardiana de la cripta que se asomaba por la puerta desde arriba, buscándome. - "¡¡Cuidado, que viene!! De inmediato me senté adoptando una postura orante, con los ojos cerrados, como si estuviera en medio de un trance espiritual con el más allá. Noté que ella me miró desde arriba y luego se retiró. Así que por fin pude aprovechar para hacer la foto rápidamente. ¿Y cómo salió? Pues como la mayoría de las fotos en las que tienes puestas muchas expectativas: Un churro ![]() ![]() La cripta de la Iglesia de San Servacio. Al fondo: Las piedras funerarias de las Abadesas Salí por fin de la cripta y subí de nuevo al altar a los lados de la nave trasversal junto a las cuales se encuentran unas cámaras donde está el tesoro de Quedlinburg, protagonista de una historia muy peculiar: - Una de ladrones: El robo del Tesoro de Quedlinburg - Tras la fundación de la Colegiata de Quedlinburg, el rey Otto, Matilda y los que le siguieron dotaron a la iglesia de grandes ornamentos y tesoros, entre ellos un manuscrito iluminado de los Evangelios del siglo IX, los "Evangelios de Samuhei", otro Evangelio -este impreso- de 1513, ambos con cubiertas con joyas, así como relicarios, un peine litúrgico de ébano, trozos de tela y madera que al parecer eran del manto de la Virgen y de la Cruz, un frasco de cristal de roca con forma de cabeza de obispo, que según la tradición se pensaba que contenía un mechón de pelo nada menos que de la Virgen María y otros objetos de gran significado histórico y religioso. Todos estos tesoros fueron tomados de la Iglesia de Quedlinburg y escondidos en una cueva por los nazis durante el avance de las fuerzas aliadas. En Febrero de 1945 el Ejército Americano encontró el depósito y en Abril del mismo año los oficiales hicieron un inventario de todos los objetos, diciendo que en él se encontraban todas las piezas intactas y presentes. Pero unos días después se descubrió que faltaban unos 14 o 15 objetos (los arriba mencionados). Se hizo una investigación, sin éxito. En 1949 Alemania quedó dividida y por lo tanto no se pudo proseguir la investigación al no tener los del Este acceso a Alemania del Oeste, a pesar de que se encontraba bastante cerca. Un hombre llamado Joe Tom Meador, que sirvió en el ejercito de los EE.UU. en aquella época como observador de una unidad de artillería, era licenciado en Arte y fue uno de los muchos soldados que hizo del saqueo en Alemania una de sus principales ocupaciones. "Adquirió" los objetos y los envió a su dirección familiar en Whitewright, Texas, cerca de Dallas y ahí los mantuvo, sin venderlos, hasta su muerte en 1980. Este fue ha sido uno de los mayores robos de piezas de arte del siglo XX. En los años 80 hubo ciertos rumores acerca de objetos de arte alemán que se estaban poniendo a la venta y el gobierno alemán creó un departamento -la Fundación Cultural de los Estados Alemanes- dedicado a recuperar los tesoros perdidos. Y así fue que le llevó hasta Texas pues ciertos objetos comenzaban a reaparecer al ser puestos a la venta por los herederos de Meador, quienes vendieron el Evangelio Simohei de la iglesia de Quedlinburg a la mencionada Fundación por tres millones de dólares. Un "chollo", si se tiene en cuenta que los propios alemanes lo evaluaron posteriormente en 30 millones de dólares... La transacción se realizó el 9 de Mayo de 1990. Fue entonces cuando la Hacienda Americana (Internal Revenue Service) detectó la operación y, en nombre de la Iglesia de Quedlinburg presentó cargos contra los herederos de Meador por "conspirar para recibir, esconder, almacenar y vender bienes robados", sin embargo en 1996 el Tribunal retiró los cargos al ser demasiado tarde y haber vencido los plazos. Los herederos finalmente cedieron la totalidad de la colección, tras una larguísima batalla legal, por 2.75 millones de dólares. ______ Salí de la iglesia de San Servacio y me dirigí al museo, donde entré con la Harz Card. El único interés que tiene es darse una vuelta por las estancias del castillo. Tiene además una terraza desde donde se pueden admirar bonitas vistas de Quedlinburg. ![]() Me dí una vuelta por el jardín, donde, en un banco decidí comer un bocata. Una vez terminado, salí del recinto del castillo para coger la bici y tras callejear un poco, seguir el curso del río Bode para salir de Quedlinburg en dirección a Thale y el desfiladero de Bodetal, que se encuentra a unos 10 kms de Quedlinburg, pero esto lo cuento en la siguiente etapa ![]() El jardín del Castillo de Quedlinburg ![]() Etapas 4 a 6, total 8
___________oOo__________ QUEDLINBURG: CASCO URBANO Y ALREDEDORES Sábado, 20 de Junio, 2015 por la tarde Tomé la salida de Quedlinburg y pensé que lo más fácil para ir a Thale y a Bodetal era seguir el curso del río Bode. Miré el mapa y estaba en lo cierto. Crucé el río por un puente y poco después ví una rotonda que indicaba "Thale a 9 kms". Además junto a la carretera, pero separada de ésta, había un carril de bicis bastante majo. No llovía y el paisaje era bastante agradable: Pedaleé durante unos 4 kms cuando de repente el carril de bicis se acaba ![]() Pero hubo un contratiempo: En cosa poco tiempo, ni un minuto, más bien segundos... el cielo se cubrió con un enorme nubarrón y comenzó a llover como si no hubiese mañana. Me cogió en medio del campo, en medio de la nada germánica ¡¡Vaya calada!! No había nada alrededor para protegerse. Solo las vias del tren... ![]() Las vias del tren en medio de la nada germánica justo antes de que me cayese el diluvio universal ¿Qué hacer? No paraba. No tenía otra alternativa que regresar a Quedlinburg por la via más fácil y rápida: Por donde había venido. Comencé a pedalear y... ¿será posible? Al cabo de... ¿quizá un kilómetro tan sólo?... comprobé que no sólo no estaba lloviendo, si no que ¡¡el suelo estaba completamente seco...!! Y yo calado hasta los huesos de cabeza a los pies ¡¡ Increíble !! ¡¡ Esto es cosa de las brujas del Harz !! Aún así yo ya estaba cansado de ir de un lado para otro, así que decidí tomármelo con calma: Regresar al centro de Quedlinburg, ir a algún bar, secarme un poco si puedo y tomarme una merecidísima cerveza. Ya iría mañana a Bodetal. Y eso hice: Me fui a la bonita plaza del mercado de Quedlinburg de la que ya habían quitado todos los tenderetes del mercadillo que había tenido lugar por la mañana. La ciudad estaba mucho más tranquila. Encontré un bar con una terraza en la plaza y ahí me senté con una cerveza. La plaza estaba realmente bonita y cada vez había menos gente. Estaba ocurriendo el mismo proceso que en Goslar y Wernigerode: A partir de las 5 estas pequeñas ciudades se quedan mucho más tranquilas. Bueno, pues ahí estaba yo con mi cerveza en la terraza, leyendo, tomando notas del viaje, observando la gente que pasaba por la plaza, cuando comprobé que justo delante de mí, en otra mesa del mismo café en el que yo me hallaba, estaban sentados en una mesa una pareja de unos cincuenta años con su hijo de unos veinte. El padre y el hijo eran calcados de aspecto e igualmente obesos. Pero ví que los dos estaban dibujando y pintando. El hijo dibujaba, pero no podía ver bien qué. Pero sí que podía ver lo que hacía el padre: Estaba pintando pequeñas acuarelas. Pintaba la plaza ¡¡ Qué envidia !! (sana ¿eh?) El tío, en el tiempo en que yo me tomé una cerveza, se hizo algo así como tres acuarelas en su bloc. ¡Me encantaría tener el talento de poder plasmar en el papel o lienzo lo que veo o imagino! Simplemente no lo tengo. Bueno, pues a la familia ésta le puse nombre. Los llamé "Los Botero al Revés" ¿Por qué? Pues porque Botero "pinta gordos" y estos son "gordos que pintan". En fin... otra tontería de las mías. ![]() El "Botero Al Revés" En la plaza, junto a la oficina de turismo de Quedlinburg había un grupo de jóvenes que estaban bailando y haciendo coreografías con una música que ellos mismos ponían. Montaban el numerito para llamar la atención. En un momento en que había una chica sola bailando ví que el "Botero al Revés" hijo sacó su tablet y le hizo una foto, que tomó como modelo para dibujar a la bailarina, pero desde donde yo estaba no pude ver el resultado. Muy artístico todo, pero al cabo de unos minutos recogieron todas las pinturas y se marcharon. Y yo hice lo mismo tras acabarme la cerveza para darme un último garbeo por las calles -ahora más tranquilas- de Quedlinburg. La verdad es que es una ciudad muy pintoresca. Fue entonces cuando pasé por el Museo de la Casa de Entramado de Madera que, obviamente, se encuentra en un edificio de este tipo. La entrada es 3 €, pero yo la tenía pre-pagada en la Harz Card, así que entré y lo primero que llama la atención en su interior es que es se trata de una construcción para que en ella viva gente de mucha menor estatura que la nuestra. Si mides más de 1.75: Ojo con las puertas. En cada una de las habitaciones había una maqueta de modo que, comenzando por la primera habitación, ves el proceso de construcción de una de estas casas. Las habitaciones son pequeñas: de unos 6 o 7 metros cuadrados. Es un entorno un poco claustrofóbico que le hace sentirse a uno como un caballo dentro de una casa de muñecas. ![]() "Los Músicos de Müzenberg" por Wolfgang Dreyse ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Una vez que ya había recorrido el pueblo de punta a punta (no es muy grande) en bici me dispuse a buscar el camino hacia la estación rodeando la ciudad por una carretera que al respecto. Fue entonces cuando encontré en una plaza un curioso conjunto escultórico: La Fuente del Rey Enrique (de Jocken Müller, 2007) Enrique El Pajarero era inicialmente Duque de Sajonia y, en el año 919 fue coronado Rey de Alemania. Él fue el primero de los reyes y emperadores alemanes de la dinastias otoniana y se le considera el fundador y primer rey del estado alemán medieval, entonces conocido como "Francia del Este". La fuente es un grupo escultórico que describe la leyenda de cuando Enrique el Pajarero, duque de Sajonia recibe el mensaje de que ha sido elegido Rey de Alemania mientras se encontraba cazando pájaros cerca de Quedlinburg. El Duque de Franconia es el que pone la corona en la cabeza de Enrique, quien está más interesado en capturar pájaros que en la corona. El obispo representa a la Iglesia, que no ve con buenos ojos la elección de Enrique. En la parte inferior de la fuente (y en la foto de espaldas), alejada del gran evento, se encuentra una representación del pueblo: una campesina está de espaldas, mostrando sus manos vacías. Detrás del obispo, sentado (no se ve bien en la foto), hay un cronista describiendo la escena para la posteridad. ![]() La Fuente de Enrique El Pajarero Proseguí un poco más hasta llegar a la estación. Cogí un tren a Halberstadt, donde cambié para llegar hasta Wernigerode, que seguía con sus fiestas (bajo la lluvia). Cené de nuevo en el Capitol: Pollo con una ensalada y las insípidas croquetas, con una cerveza: No recuerdo bien, pero creo que fue alrededor de 15 €. Pagué y me fuí al hotel, que estaba bastante cansado. ![]() Noche en una calle de Wernigerode Etapas 4 a 6, total 8
___________oOo__________ PASEO EN BICI A MICHAELSTEIN Y BLANKENBURG ![]() Uno de los muchos campos de amapolas que hay por el Harz Domingo, 21 de Junio, 2015 Amaneció el día lluvioso ![]() Cuando terminé de desayunar le dije a Frauen Harmonie que tenía intención de pagar antes de salir hoy, ya que el día siguiente iba a ser mi ultimo día y quería tenerlo todo ya ultimado. Una vez hecha la gestión les pregunté por el bus para ir a Rübeland y me dijeron que se cogía justamente en la parada que está frente al hotel, pero que al ser domingo, los hay con poca frecuencia. Lo mejor era mirar el horario en la parada. Allí fui bajo la llovizna y desafortunadamente acaba de perder uno y el siguiente vendría en... ¡dos horas! Así que me lo replanteé y decidí que lo mejor iba a ser cambiar los planes, coger la bici e ir de Wernigerode a Blankenburg, pasando Benzingerode y el Monasterio de Michaelstein, de 16 kms, tal como se muestra en el mapa de abajo: ![]() De Wernigerode a Benzingerode hay unos 4 kms a través de un carril de bicis que va junto a la carretera. Es una zona urbana, fácil pero un poco aburrida. Pero en Benzingerode, a partir de una desviación a la derecha, comienza lo bueno cuando tomamos un bonito camino rural que transcurre a través de onduladas lomas, no demasiado exigentes, aunque yo estaba un poco cansado y me lo tomé con calma. Nos adentramos en el área protegida del Harz entre Wernigerode y Blankenburg ![]() ![]() Y además ha dejado de lloviznar. El suelo está seco e incluso alguna vez está asomando el sol. Termina la muy bonita zona de lomas y campos de amapolas y llegamos a un cruce. Estamos en la Euro-ruta cicloturista R1 ![]() ![]() ![]() Hay que cruzar una carretera secundaria por la que pasan coches para seguir por nuestro camino rural, adentrándonos en la zona protegida, que cambia repentinamente de paisaje pues dejamos los campos y entramos en una zona de frondosos bosques. Estamos disfrutando del Harz con todo lo que nos ofrece: Campos. lomas, bosques, arroyos, historia y minería. Una auténtica gozada. ![]() ![]() ![]() Blankenburg Geologische Wanderweg = Ruta Geológica de Blankenburg ![]() ![]() Llegué entonces a un nuevo cruce con una carretera. En un árbol había un cartel para los ciclistas, pero estaba tan mal puesto que no estaba claro en qué dirección tenía que seguir para llegar al Monasterio de Michaelstein, así que me dejé llevar por la intuición, bajo riesgo de perderme (porque yo siempre me pierdo...). Y así fue: dos kilómetros después veo un cartel que dice "Bienvenido a Heimburg"... Uhmmm... Pregunté a un automovilista que esperaba en un cruce y me dijo que tenía que dar la vuelta. ¡Hala! Para atrás dos kilómetros... como los cangrejos. Llegué de nuevo al punto donde me perdí y continué ésta vez hacia la dirección acertada: Vi un cartel que ponia "Kloster Michaelstein", confimándomelo. Y poco después, en un nuevo cruce podía ver ya el monasterio: ![]() Kloster Michaelstein Llegué al recinto. Ví que había un par de restaurantes de alto copete. Vi la puerta que daba al monasterio. Había un hall y a mano izquierda la entrada a la iglesia, que era horrorosamente fea. No vale nada: Gris, con pocos ornamentos y sosa. Volví al hall y vi que a mano izquierda había un mostrador de información, donde me dijeron que lo más interesante era el claustro medieval, los dos jardines y el museo de instrumentos musicales. La entrada cuesta 5 €, pero admiten Harz Card. La chica me enseñó la entrada al museo. Casí me forzó a ir ahí, como temiendo que no fuese o que se me pasase por alto. Me di una vuelta rápida por el museo. Es bastante grande. Tienen instrumentos musicales antiguos. Luego averigüé que en este monasterio hay una muy importante orquesta de cámara, se lleva a cabo una actividad labor musicológica y se organizan muchos conciertos. Este monasterio cisterciense fue fundado por la Abadesa de Quedlinburg en 1139, pero fue saqueado en las Guerras de campesinos del siglo XVI y de la parte medieval sólo queda el claustro. La iglesia es moderna. En el siglo XIX tras las invasiones francesas el monasterio fue cerrado. El Gobierno comunista de Alemania del Este comenzó las obras de restauración en 1968 y en él estableció la sede de la Orquesta de Cámara de Telemann, empezando así el carácter musical de este monasterio. En 1988 se creó el museo de instrumentos musicales. Pasé al claustro medieval, que es realmente bonito. ![]() ![]() Y de ahí pasé a los dos jardines. Los dos son muy bonitos pero me gustó especialmente el jardín de hierbas. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Una vez terminada la visita, en un banco que había en los jardines de entrada me tomé el bocata, con algo de fruta y seguidamente cogí la bici y me dirigí a la ciudad de Blankenburg que está a unos 4 kms de aquí. ___________oOo__________ BLANKENBURG ![]() Blankenburg El camino hasta ahí fue todo cuesta abajo. Y una vez abajo del todo había que subir de nuevo, por calles de adoquinado para visitar el casco urbano, con su ayuntamiento, calles con casas de entramado de madera, muy al estilo del Harz y, todavía subiendo, llegar hasta la oficina de Turismo, que está junto al jardín barroco, al lado del "castillo pequeño". Luego, más arriba, atravesando dicho jardín se llega al Gran Castillo. Así que fui a la Oficina de Turismo de Blankenburg (de 23.000 habitantes), donde me dieron un mapa de la ciudad, aparqué la bici y me dí un paseo andando. En el recinto de los jardines había un par de "kioskos" o escenarios donde distintas bandas de folk estaban actuando. La verdad es que aportaban un aire relajado. ![]() Una calle de Blankenburg ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Me tomé una bien merecida cerveza en un pub con terracita y vistas panorámicas a Blankenburg y con la música de fondo de una de las bandas que estaba tocando en un parquecito, un poco más abajo: Voces, guitarra acústica, violín y acordeón. Daba un aire distendido a la tarde, aunque a veces la música podía sonar un poquito "ñoña", pero se escuchaba con agrado. Y ya de ahí tenía que bajar todo el parque, atravesar los jardines barrocos, coger la bici y descender cuesta abajo, sin necesidad de pedalear, hasta la estación de Blankenburg, donde coger un tren a Wernigerode, cambiando en Halberstadt. Me costó 4.50 €. Quería regresar un poco antes porque tenía que devolver a mi compañera taiwanesa de viaje -La bici "Giant"- a sus dueños del Hotel Zur Tanne de Wernigerode. Llegué a Wernigerode a eso de las 8 y fui al Zur Tanne. La camarera del restaurante me dijo que llevase la bici por la entrada del garage que tenían a la vuelta de la esquina y que me abrió un individuo de unos 60 años con barba "de astrónomo" (esto es: Con barba pero sin bigote), pero que evidentemente por su atuendo era cocinero. Me hizo un gesto con el dedo indicándome dónde dejarla y ya está. Ni adiós, ni "auf wiedersehen", ni "Danke shoen", ni nada... Seguidamente me di un pequeño paseo porque quería ver anochecer desde lo alto de la colina del castillo, que estaba cerrado. Pero no me entretuve mucho ahí porque otra vez se puso a llover de nuevo. Un par de fotos y de vuelta para el pueblo, donde debido a que eran más tarde 9 el único sitio que me darían de cenar sería en el Kebab. Y eso hice. Una vez cenado, regresé a mi hotel. Por el camino fui comprobando que estaban quitando todos los puestos del mercadillo y escenarios de las fiestas municipales. ![]() Cae la noche sobre Wernigerode Etapas 4 a 6, total 8
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