![]() ![]() En ruta a Eslovenia (en construcción) ✏️ Blogs de Eslovenia
Ruta en familia de Barcelona a Eslovenia (con paradas en Francia e Italia) durante 19 días en agosto de 2022, con dos peques de 7 y 9 años.Autor: Eriin Fecha creación: ⭐ Puntos: 5 (5 Votos) Índice del Diario: En ruta a Eslovenia (en construcción)
01: Consideraciones previas y motivación del viaje
02: Día 1. Barcelona – Aix-en-Provence
03: Día 2 - Aix-en-Provence - Verona
04: Día 3: Verona
05: Día 4: Verona - Venecia
06: Día 5: Venecia
07: Día 6: Venecia - Divača (Cuevas Škocjan - Piran)
08: Día 7: Cuevas de Postonja - Castillo de Predjama - Valle de Rakov Skocjan
09: Día 8: Ljubljana + Atlantis
10: Día 9: Kamnik - Ptuj - Ljubljana
11: Día 10: Velika Planina
12: Día 11: Logarska Dolina + Carretera panorámica de Solčava
13: Día 12: Solčava - Bohinj - Bled
14: Día 13: Garganta de Vintgar y Bled
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Etapas 4 a 6, total 14
El tercer día de nuestro viaje lo dedicaremos a la ciudad de Romeo y Julieta. Sólo tenemos un día para visitar esta ciudad y tenemos que aprovecharlo bien!
Antes de ir estuvimos valorando si adquirir o no la tarjeta turística Verona Card, pero como únicamente estábamos un día y queríamos visitar cosas muy concretas (ya que no podíamos abarcar toda la oferta de Verona) al final decidimos no comprarla y pagar las entradas sueltas. Os recomiendo que antes de ir hagáis números por si os compensa o no. Por indicación de nuestro casero, dejamos el coche aparcado en el parquing Arena, en el centro y muy cerca de la que iba a ser nuestra primera visita, la Arena de Verona. La Arena de Verona es un anfiteatro impresionante. En agosto representan óperas cada noche, y era muy curioso que toda la parte exterior el anfiteatro estaba rodeado por decorados de las diferentes óperas, que los operarios iban introduciendo en el interior con una grúa. Nuestros hijos estaban encantados! ![]() Después de unas cuantas fotos llegamos a la Arena en sí. Dudé de si comprar las entradas online, ya que tenían un pequeño recargo si las comprabas de manera electrónica (al revés de lo habitual). Así que al final las compramos in situ. Para futuros viajeros, se forma una buena cola, así que creo que depende del tiempo que tengáis creo que vale la pena comprarlas online. Entramos los 4 por 22€. ![]() La web para comprar las entradas online de los monumentos más importantes de Verona es: Musei Civici di Verona Una vez dentro, recorrimos los diferentes pisos y nos sentamos en las gradas contemplando un buen rato como montaban los decorados de la ópera, debe ser alucinante asistir a un concierto en este lugar! ![]() Una vez finalizada la visita a la Arena, nos dirigimos hacia la oficina de turismo. Había leído que tenían un recorrido especial para los niños (scavenger hunt). Les dieron un mapa a cada uno (en español) con una serie de fotos situadas en el mapa que tenías que encontrar. Recomiendo mucho esta actividad, es gratuita, recorre los puntos más emblemáticos de Verona, y hace que los niños mantengan el interés y no se aburran. Si encuentras todos los elementos de las fotos debes volver a la oficina, donde les dan un pequeño obsequio a cada uno (mejor no hago spoiler ![]() Empezamos el recorrido, y nos dirigimos hacia el museo Castelvecchio, no llegamos a entrar, pero sí que estuvimos en el jardín buscando las pistas, y admirando las vistas del río Adige (que más tarde cruzaríamos). ![]() Como se nos había hecho un poco tarde, decidimos buscar un sitio para comer. Encontramos varios sitios llenos. Nota mental: vale la pena reservar un restaurante! Al final optamos por un sitio en frente del Castillo, llamado la Cantina del 15. Desde aquí lo recomiendo plenamente, un total acierto! tenía un pequeño espacio exterior muy tranquilo, y comí unos fettucine con ragú de escándalo! el tiramisú de 10, todo buenísimo. Decir que mis hijos comen poquísimo y aquí devoraron. Por lo que vimos, en Italia no es habitual el menú infantil, y no tuvieron problema en servirnos raciones más pequeñas para los niños. Bien llenos nos dirigimos a completar nuestra gymkana hacia la basílica de San Zeno, dónde se dice que en su cripta se casaron Romeo y Julieta. Hay que pagar entrada para acceder (4€ adulto, los niños no pagan). Es absolutamente preciosa, muy bonita, tanto el claustro como el interior de la basílica (que tiene diferentes niveles). Tiene unas puertas de bronce decoradas espectaculares. Además nos protegió un rato del calor que hacía. San Zeno queda un poco retirada (unos 15' a pie desde Castelvecchio) pero si tenéis tiempo vale la pena. ![]() ![]() Saliendo de San Zeno cruzamos el río, para volverlo a cruzar de vuelta por el puente de Castelvecchio que antes habíamos admirado desde el otro lado. ![]() Nos adentramos en el casco antiguo atravesando la Porta dei Borsari (de la época romana) que estaba en restauración hacia la Piazza delle Erbe. Esta plaza es preciosa (me recordó salvando las distancias) a la plaza mayor de Madrid. Es de planta rectangular, los edificios decorados con pinturas. Albergaba un mercado lleno de puestos con mucho ambiente, para nosotros demasiado, estaba a tope! ![]() Seguimos nuestro recorrido y decir que esta parte era un poco agobiante, ya que estaba realmente hasta los topes (eran sobre las 15:00). Entramos en Via Capello buscando la casa de Julieta y literalmente ni la vimos de la cantidad de gente que tapaba la entrada, increíble! Volvimos sobre nuestros pasos ya que queríamos ni siquiera ver el famoso patio con el balcón de Julieta (entrar dentro de la casa ya lo habíamos descartado). La cola para entrar al patio era monumental, pero el vigilante fue súper amable y cuando vio que íbamos con niños nos permitió entrar al patio sin hacer cola para hacer una foto rápida del balcón! el sitio es realmente precioso, pero con tanta gente cuesta disfrutarlo la verdad. ![]() Seguimos vía Capello en dirección a una heladería que llevaba apuntada, l'Arte del Gelato. No nos defraudó para nada! los helados italianos son de otro nivel y pensábamos probar los máximos posibles, jejeje. Justo delante de la heladería había una curiosa tienda dedicada a Harry Potter súper chula y con bastantes sitios para sacar fotos. Si os gusta Harry Potter a vosotros o a vuestros hijos vale la pena! La siguiente parada fue el Arche Scaligere. Son un conjunto de monumentos funerarios de la familia Della Scala, realmente bonitos. Están literalmente en medio de la calle. Se podía entrar a verlos más de cerca (pagando entrada), pero se veían bien des de fuera así que optamos por no pagar entrada. Por último nos dirigimos a la Catedral de Verona, la Cattedrale de Santa Maria Matricolare. Tuvimos que conformarnos en verla por fuera, ya que acababa de cerrar cuando llegamos. ![]() ![]() Callejeamos por Verona dirección la oficina de turismo, para recoger el detallito para los niños antes de que cerraran. Tenía apuntado que valía mucho la pena subir al Castel San Pietro a ver la puesta de sol (se puede subir andando o con funicular), pero al final desistimos ya que habíamos andado mucho con un calor increíble y lo vimos too much para los peques. Queda apuntado para la próxima vez! Cansados pero felices después de un día redondo volvimos a nuestro apartamento a descansar. ![]() Etapas 4 a 6, total 14
111 km
1h 10' aprox. La siguiente parada de nuestro viaje era una de las que más ilusión nos hacía. ¡Por fin íbamos a conocer Venecia! Estando tan cerca de Eslovenia tuvimos claro que había que incorporarla en el itinerario sí o sí. Verona está cerca de Venecia (poco más de una hora). Así que dejamos con calma el apartamento y nos dirigimos hacia Mestre. A la hora de buscar alojamiento en la zona, nos costó un poco encontrar un sitio ubicado cerca del transporte público, con parking y que cuadrara en el presupuesto. Al final después de mucho buscar nos decantamos por Mestre ya que era bastante más económico que dormir en la ciudad de Venecia. Se accede muy fácilmente en transporte público (el trayecto dura unos 10-15' a lo sumo). Llegamos justo antes de comer, ya que nuestra idea era comer tranquilamente en 'casa' (ya que habíamos leído que comer en Venecia era muy caro). Nuestro apartamento era el Casa di Stella House y no podemos más que recomendarlo. Era un edificio antiguo pero el apartamento estaba reformado y fueron muy amables con nosotros. Estaba al lado de la estación de trenes y del autobús. Les pedimos adelantar el check-in y sin problema se adaptaron a nuestras peticiones. Una vez instalados y comidos salimos de casa en dirección a la ciudad de los canales. Aquí un inciso sobre el tema del transporte público en el área de Venecia. Preparando el viaje una de las cosas a las que dediqué más tiempo fue hacer números para ver si nos salía a cuenta adquirir un bono de transporte. Éste está integrado en la tarjeta Venezia unica). Es una tarjeta en la que puedes 'cargar' tanto museos, transporte, e incluso WC! Hay muchas opciones para escoger. Me dediqué a estudiar la web de Venezia Unica, para ver las combinaciones que nos salían más a cuenta. Al ir con los peques teníamos claro que queríamos tener el recurso del Vaporetto para cuando se cansaran (sobretodo teniendo en cuenta que eran días de mucho calor). Además, queríamos visitar Murano y Burano. Si hubiéramos ido nosotros solos seguramente no la habríamos comprado, ya que Venecia es factible recorrerla a pie, pero con los niños no nos queríamos arriesgar. Al final, viendo que un billete de 75' de transporte ACTV salía a 9,50€ decidimos comprar dos tarjetas rolling Venice para nuestros hijos (que servían para tres días cuando realmente sólo las usaríamos 2, pero igualmente nos salía a cuenta) -28€ cada rolling- y un pase de transporte para dos días para nosotros (35€ por adulto). Hay que tener en cuenta que la tarjeta de transporte de dos días no incluye el tren (la de un día sí que lo incluía ![]() Después de nuestra experiencia podemos decir que nos salió a cuenta y usamos mucho el transporte público. Ya que cuando estábamos cansados de andar el recurso del Vaporetto nos fue muy bien. Además, al tener pocos días, pudimos aprovecharlos mejor. Retomando la crónica del viaje, nos dirigimos a la estación de trenes (donde hay una oficina de ACTV) para cambiar nuestros vouchers de Venezia Unica por la tarjeta física. Allí nos dicen que debemos hacerlo en las máquinas amarillas que encontraremos en las paradas de autobús, pero la única que tenemos cerca ¡no funciona! Cuando llega al bus intentamos explicárselo al conductor que nos deja subir, ¡menos mal! Al acercarnos a la ciudad, reconozco que me emocioné un poco, son tantas la veces que hemos visto esta ciudad en películas, obras de arte... y ¡por fin ya estábamos en ella! Llegamos al piazzale Roma, y de allí que nos vamos a las máquinas para obtener la tarjeta de transporte. Todo perfecto y en un momento tenemos las 4 tarjetas. Como ya estábamos en la parada del vaporetto decidimos tomar uno hasta Rialto, ya que la primera parada eran los lugares más emblemáticos de la ciudad. Cometimos la primera 'turistada' equivocándonos de dirección! ![]() Finalmente llegamos a Rialto y pudimos ver el famoso puente. Eso sí estaba abarrotado. Decidimos verlo mejor des de la lejanía y ya intentaríamos cruzarlo en otra ocasión con menos gente. ![]() Nos dirijimos a la Plaza de San Marcos, estábamos 'flipando' un poco con las calles, los canales, las góndolas... los niños alucinaban. Nos decían ¿y los coches?. Después de callejear un poco y perdernos algunas veces llegamos a la famosa Plaza de San Marcos, ¡impresionante! Dimos una vuelta para ver (por fuera) la basílica, la torre del Orologgio, el palacio ducal, las famosas torres... Hay que decir que el fuerte calor (creo que estábamos sobre los 38 grados) y la gran cantidad de gente hace que no se disfrute al 100%. ![]() ![]() ![]() En nuestro caso, al planificar el viaje, con todo el dolor de nuestro corazón decidimos sacrificar las visitas a estos monumentos tan emblemáticos ya que habíamos leído que hay grandes colas y no lo acabamos de ver claro con nuestros hijos, ya que aún son pequeños para apreciar visitas largas a museos y obras de arte, así que decidimos tener una primera toma de contacto y hacer actividades acorde a su edad que nos permitieran disfrutar en familia y no agobiarnos por querer hacer demasiadas cosas. Dimos una vuelta, buscamos los leones de San Marcos, nos hicimos 1000 fotos, y nos dirigimos a nuestra siguiente parada, la terraza de Fondaco dei Tedeschi, ya que teníamos reserva a las 16:00h. Fondaco dei Tedeschi es un pequeño centro comercial (muy cercano a la plaza de san Marcos) que dispone de una terraza con unas vistas preciosas de la ciudad de Venecia. La visita es gratuita, dura 15' y hay que reservarla con bastante antelación en su web. ¡Vale muchísimo la pena! las vistas al gran canal son espectaculares y no está masificado puesto que el aforo es limitado. Nosotros fuimos a las 4 de la tarde (ya que en nuestro itinerario nos cuadró de esta manera) pero si podéis ir al atardecer debe ser absolutamente precioso. ![]() ![]() ![]() A continuación, quisimos reponer fuerzas y buscamos una heladería que según tripadvisor era la mejor de Venecia, había que comprobarlo! Cuando llegamos a la calle de la Heladería Suso ya vimos la cola, ¡pensamos que era buena señal! ![]() Con energías renovadas nos dedicamos a callejear, a perdernos un poco sin rumbo. Admirando los canales, los puentes, escaparates con máscaras... hicimos un alto en el camino en la Libreria Acqua Alta, en el sestiere Castello. Se trata de una librería muy curiosa en que buena parte de los libros están colocados en góndolas y tiene sitios chulos para sacarse fotos. ![]() A continuación nos dirigimos hasta la iglesia de la Madonna dell' Orto. Nos tuvimos que conformar con verla por fuera, ya que estaba cerrada. Estábamos solos, a la que sales de la zona más turística Venecia te permite disfrutar de tranquilidad. Nos sentamos un rato en un puente contemplando la iglesia, estaba atardeciendo y la ciudad se ponía más bonita si cabe al caer el sol. ![]() ![]() Ya empezando la retirada, decidimos volver dirección piazzale Roma visitando el sestiere de Cannaregio, un barrio donde vive mucha gente local, lo vimos muy auténtico y se respiraba esa tranquilidad que no se encuentra en San Marco. Paseamos por el barrio judío y callejeamos hasta llegar de nuevo a la parada del bus que nos llevaría a Mestre. ![]() Nos retiramos a nuestro apartamento puesto que había que reponer fuerzas para nuestra segunda jornada en Venecia. Etapas 4 a 6, total 14
Amanecemos en Mestre. Nos levantamos pronto puesto que tenemos por delante un día completito.
Como vamos bien de tiempo (el día anterior pudimos recorrer buena parte del planning que llevábamos) pudimos añadir algunos puntos que teníamos en la recámara. La primera parada del día es el Mercado de Rialto. Es un mercado de básicamente pescado fresco y hortalizas. Nos gustó mucho verlo ya que se veía básicamente a gente local comprando y estaba muy tranquilo a primera hora. ![]() A continuación, cruzamos el puente de Rialto que nos había quedado pendiente el día anterior en dirección al Sestiere de San Polo, donde nos perdimos por sus calles. Es uno de los mejores recuerdos que guardo de Venecia. Nos perdimos por sus callejuelas, puentes... para mí tiene un encanto especial. Además había bastantes tiendas artesanas preciosas donde pudimos realizar algunas compras a precios más asequibles que en el sestiere San Marco. ![]() ![]() Repusimos fuerzas en un café en el Campo San Polo antes de nuestra siguiente parada, un tour "familiar" de dos horas realizando una búsqueda del tesoro por las calles adyacentes al Campo de Santa Maria Formosa. Como comenté en la etapa anterior decidimos apostar por actividades que pudieran motivar a nuestros hijos, adaptadas a sus gustos. Fue todo un acierto, la guía local que nos atendió era un encanto y supo captar la atención de nuestros peques. Además pudimos charlar con ella y comentar mil detalles del día a día en Venecia, nos llevamos un grato recuerdo. Lo contratamos con una empresa local, Macaco Tours. Una vez finalizada la actividad, nos dimos prisa para llegar a la Fondamenta Nove, ya que teníamos otra actividad contratada en Murano e íbamos un poco justos de tiempo. Comimos 'on the go' una pizza al taglio en la misma Fondamenta Nove, esperando el Vaporetto que lleva a Murano. Teníamos pocas expectativas en dicha pizza, pero debo decir que estaba buena y ¡a un precio más que decente para ser Venecia! ![]() Cogimos el Vaporetto en dirección Murano y en unos 15' ya estábamos allí. La siguiente parada era un taller artesano en el que trabajaban el cristal, llamado Ferro Toso, pues habíamos concertado una actividad chulísima para los niños (y los no tan niños ![]() La actividad estuvo genial, a los peques les encantó, además dio la casualidad que estábamos solos en ese momento. Primero tuvieron que escoger qué pieza querían hacer con la murrina que ellos crearan (un imán, pulsera, collar, pendientes...) al final ambos escogieron un imán. Les dieron un recipiente lleno de piezas de murrina que tenían que colocar dentro de un aro como ellos quisieran. Finalmente, lo ponían en el horno y ¡voila! ¡te llevabas a casa tu propio recuerdo hecho por tí! ![]() Mientras esperábamos que el imán se acabara de enfriar (unos 40') teníamos tiempo de dar una vuelta, y aprovechamos para entrar a una de las muchas demostraciones que hacen de cómo trabajan el cristal, justo al lado de Ferro Toso, no recuerdo el nombre. Era algo turístico, pero no deja de ser bonito. Pudimos ver como daban forma a varias piezas, si tenéis tiempo es recomendable y no es caro, en nuestro caso creo que pagamos 3€. ![]() Dimos una vuelta y nos dirigimos al vaporetto que lleva a Burano. Todo eran tiendas de artículos de cristal. La verdad es que Murano aunque bonito me pareció muy turístico y comercial, al menos la parte que nosotros vimos. ![]() Llegamos a la zona del Faro, que es donde se coge el vaporetto que lleva a la isla de Burano, íbamos un poco justos de tiempo, ya que el trayecto en vaporetto dura unos 50', pero no queríamos perdernos la isla de las casitas de colores. Burano sí que me encantó! al llegar (como eran cerca de las 7 de la tarde) la mayoría de tiendas estaban cerrando y ya mucha gente iba de retirada. Esto hizo que pudiéramos pasear tranquilamente. Lo más típico de esta isla son sus casas de colores brillantes, son realmente bonitas. Según cuentan debido a la espesa niebla que suele haber en esta zona, los pescadores pintaban sus casas de colores para que fueran fácilmente reconocibles. Otra cosa que nos gustó es que puedes ver a mucha gente local, había grupos de vecinos sentados en corrillos, abuelitas haciendo encaje de bolillos (típico de la zona). ![]() Estuvimos sobre una hora y media paseando, aprovechamos para tomar nuestro helado diario en una heladería a punto de cerrar y volvimos sobre nuestros pasos para tomar el vaporetto a Venecia, nuestro tiempo en esta ciudad tocaba a su fin. Las vistas mientras atardecía fueron el broche perfecto para despedirnos de la ciudad. En mi opinión parece que Venecia esté pensada para contemplarse des del agua y la visión es totalmente diferente. Finalmente, después de un trayecto que se nos hizo algo largo, (sobretodo a los pequeños de la casa, ya que casi siempre vas de pie en el transporte público) llegamos a Mestre. Tocaba cenar, descansar y prepararse pues al al día siguiente ¡entraríamos ya en Eslovenia! Como conclusión a la etapa de Venecia, debo decir que aunque teníamos muchísima ilusión de visitar esta ciudad, tanto mi marido como yo pensábamos que nos íbamos a agobiar de tanta gente y tanto calor, pues no somos de aglomeraciones. Realmente hay MUCHO turismo, una pasada, lo nunca visto en ningún otro viaje (superando a Florencia). Pero al final no nos agobiamos para nada, la ciudad nos enamoró totalmente (aunque pueda parecer cursi la expresión ![]() En nuestro caso, queda pendiente volver sí o sí y visitar todos los museos y monumentos que no hemos visto esta vez. Etapas 4 a 6, total 14
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