Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads
Vuelta a Islandia - Blogs de Islandia
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace


Diario: Vuelta a Islandia  -  Localización:  Islandia  Islandia
Descripción: Recorrido de 20 días por Islandia
Autor: Lsenor   Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:

Índice del Diario: Vuelta a Islandia


Etapa: Introducción  -  Localización:  Islandia Islandia
Fecha creación: 10/10/2011 19:55  
Compartir: 
Compartir:
Islandia es un país de contrastes. A pesar de su cercanía al ártico (aunque su geografía no llega a rebasar en ningún momento el paralelo 66, salvo la pequeña isla de Grímsey), Islandia ofrece toda una serie de paisajes que sorprenden al viajero, lejos de la geografía monótona que uno espera encontrar en estas latitudes tan elevadas. Glaciares, zonas geotérmicas, montañas alpìnas, fiordos, volcanes, campos de lava, pueblos diminuitos de pescadores, cataratas imponentes y un sinfín de matices más configuran este magnífico cuadro lleno de color y vistosidad.
Medio millón de personas habitan esta isla con superficie similar a Gran Bretaña, de las cuales las dos terceras partes lo hacen en la captal, Reykjavik. Los grandes espacios son la seña de identidad de Islandia, uno de los pocos lugares vírgenes y solitarios que aún quedan en Europa.
Nosotros hicimos un recorrido durante tres semanas siguiendo la carretera 1 (o Ring Road), que rodea la isla por la costa lo largo de 1500 km, en sentido favorable a las agujas del reloj. A continuación detallo algunos datos generales prácticos, para más tarde reflejar en un breve diario el recorrido que realizamos.



Glaciar en el Parque Nacional de Vatnajökul
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Introducción



Etapa: Datos generales  -  Localización:  Islandia Islandia
Fecha creación: 11/10/2011 19:38  
Compartir: 
Compartir:
Cómo llegar

Para ir a Islandia desde España hay dos opciones posibles. La más cómoda es tomar un vuelo de Icelandexpress, compañía que conecta directamente Reykjavik con Barcelona y Alicante. El precio es bastante barato y tiene la ventaja de que al ser directo no hay que hacer transbordo, aunque las prestaciones de la compañía (tal como nos informaron algunos viajeros que encontramos en Islandia) dejan un poco que desear. La segunda opción es la de Icelandair, que tiene un poco más de "categoría", aunque es algo más caro y es necesario hacer transbordo en Londres. Nosotros lo que hicimos fue un Madrid-Londres con Easyjet a la ida y Ryanair a la vuelta, y un Londres-Reykjavik con Icelandair. El billete de éste último nos costo 280 euros por cabeza (en Agosto), a lo que hay que sumar el Madrid-Londres con el low cost (siempre se encuentra alguna tarifa por debajo de 50 euros). Significar que los vuelos a Islandia salen de Heathrow, por lo que hay que hacer transbordo de aeropuerto si se viaja con Easyjet o Ryanair. Un último consejo: reserva con la mayor antelación posible, pues los precios se disparan a medida que se acerca el verano. Nosotros reservamos en Marzo, pero un Enero nos costaba unos 50 euros menos.


Clima

Durante el mes de Agosto (cuando nosotros fuimos), encontramos unas máximas de unos 13 ºC y unas mínimas de 5-6ºC. Las temperaturas en verano son bastante homogéneas, de forma que un día radiante a pleno sol no supera los 15ºC. Realmente hace fresquito, así que no sobrará para nada ropa de invierno tipo jerseys de lana y forro polar. Además el viento es gélido, pues viene directamente del Ártico, por lo que aunque haga Sol la sensación térmica es mucho menor.
En cuanto a las lluvias a nosotros no nos llovió demasiado, más o menos unos cinco días de los veinte que estuvimos. Conviene traer ropa impermeable (tanto chubasquero como pantalones, y mejor aún un cortavientos) pues el tiempo es muy cambiante y el cielo puede llenarse de nubes en un abrir y cerrar de ojos. Significar un dato curioso, y es que al contrario que en España los frentes cruzan la isla de Este a Oeste, ya que Islandia se sitúa en la parte superior de las borrascas atlánticas, que giran en sentido ciclónico antihorario. Por eso la zona más húmeda y lluviosa es la costa Este (la zona de los fiordos), mientras que la costa Oeste es la más cálida y seca (no en vano la capital Reykjavk se sitúa en esta zona, al abrigo de los vientos dominantes).


Fiordos del Este, la zona más húmeda de la isla

Transportes

Sin duda alguna, la mejor opción para recorrer Islandia es alquilar un vehículo propio. Es posible acceder a los principales puntos turísticos en autobús, pero son bastante caros y en muchos casos hay solamente uno o dos trayectos diarios. Una opción en este sentido es la que ofrece Reykjavik Excursions, que tomando la capital como base realiza rutas de uno o dos días por los principales centros turísticos del país.
Para alquilar un coche hay bastantes agencias por internet, y realmente los precios son bastante caros. Nosotros alquilamos un Toyota Yaris durante 20 días por 1100 euros, lo que sale a algo más de 50 euros diarios (www.route1carrental.is). Si se desea alquilar un 4x4 el precio se dispara a unos 70 euros diarios. Ante la duda de si alquilar un turismo o un todoterreno hay que señalar que depende de la ruta que queramos realizar. Para dar la vuelta a la isla y visitar los centros turísticos más importantes basta alquilar un turismo, pero si se quiere acceder a la parte central de la isla allí no hay carreteras asfaltadas y no habrá más remedio que reservar un 4x4.
Las carreteras son en general bastante escasas, y el asfaltado se reduce a las zonas costeras, donde se concentra la práctica totalidad de la población. La principal es la número 1, que da la vuelta a la isla, y equivale a una carretera comarcal en buen estado en nuestro país ( curiosamente tiene un tramo de unos 20 kilómetros sin asfaltar, al Este de la isla). Inevitablemente habra que recorrer varios tramos en pistas de tierra, las cuales están en bastante buen estado y pueden recorrerse con un turismo sin problemas.
Señalar que hay un tipo de carreteras llamadas "F" (la mayoría de las cuales discorre por el centro de la isla), con un firme muy inestable, cuyo tránsito no esta permitido para vehículos de alquiler, incluídos los 4x4.


Una pista islandesa, paradigma de los grandes espacios

Alojamiento

Muy caro, y en general de muy poca calidad. Los hoteles suelen tener baño compartido, y una habitación doble no suele ser inferior a unos 70 euros. La mejor opción, con mucha diferencia, son los albergues de juventud (www.hostel.is). Son muy diferentes a los de Europa (continental, claro), ya que son prácicamente hoteles situados en casas preciosas o granjas en medio del campo. Contienen numerosas habitaciones dobles, la mayoría con lavabo, y su precio ronda los 40 euros. Además tienen la ventaja de que pueden reservarse en línea de un día para otro, así que puede planificarse el viaje con cierta libertad. Recordar que si se dispone del carnet de alberguista (se puede adquirir en el primero en el que pernoctemos) hay un descuento de unos 5 euros por habitación.
Otras opciones al margen de hoteles o albergues son las granjas para huéspedes (www.farmholidays.is). Se sitúan en emplazamientos solitarios y muy bellos, y su precio es cercano al de los hoteles.

Precios

La moneda de Islandia es la corona islandesa (ISK). En Agosto de 2011 el cambio era de 1 euro=165 ISK, el doble del que tenía antes de la crisis económica de 2008. Al depreciarse la moneda los precios se han vuelto muy asequibles para los europeos, que hasta entoncen veían en Islandia un país prácticamente inalcanzable por sus desorbitados precios. No obstante, hay que aclarar que si bien los productos cotidianos (comida, gasolina,etc) son similares a los españoles (quizás un 10% por encima) los productos turísticos se han manenido prácticamente igual, por lo que los precios de los hoteles siguen siendo muy elevados, así como el transporte o los souvenirs (un jersey de lana islandesa, el producto más típico de Islandia, cuesta por ejemplo más de 100 euros). El cambio, por otra parte, nos viene muy bien en España porque coincide con el que tiene el euro y la peseta (1 euro=166 pesetas), así que las coronas pueden traducirse directamente en pesetas (por ejemplo, si un hotel vale 10000 ISK, significa que vale 10000 pesetas).
Un detalle importante es el de las tarjetas de crédito. Se utilizan en todas partes, aunque sea para comprar una barra de pan. Los islandeses utilizan poco dinero en metálico, de hecho el billete de mayor importe es el de 5000 coronas (30 euros), ya que no suelen utilizarse. Si se quiere sacar dinero en los cajeros automáticos, un consejo es sacar el máximo posible en el situado en la terminal de llegadas del aeropuerto, ya que no cobra comisiones.
Algunos ejemplos de precios serian:
- Gasolina: 1,30 euros/litro, exactamente igual que en España (por razones que desconozco, cuesta igual el litro de gasolina que el de diésel)
- Menú "islandés" (hamburguesa con patatas fritas y bebida): unos 8 euros.
- Productos de supermercado: un 10-15 % más que en España (algunos como el queso son casi el doble).

Flora y fauna

En cuanto a la flora islandia es un país que pertenece al bioma de la tundra, es decir, que la mayor parte de su paisaje se encuentra confugirado por musgos, líquenes, gramíneas y algunos arbustos bajos. Prácticamente no hay árboles, en parte por la dureza del clima, en parte por la tala histórica que ha habido de las pocas especies que crecen. Existen algunos bosquecillos de coníferas (tipo píceas) de reforestación, aunque los bosques naturales más extensos son los de abedul (Betula scandinavia). Si se quiere ver un auténtico bosque solamente puede verse en Hallormsstadaskógur, cerca de Egilstadir, al Este de la isla. Allí, en la orilla Sur del lago Lagarfjlot, se extiende un bosque bastante extenso de abetos y abedules que puede recorrerse a través de senderos señalizados.
En cuanto a la fauna, los dos animales estrella sin duda son los frailecillos y las ballenas. Muchos circuitos turísticos explotan la visita a a estas dos especies, incluso desde la propia Reykjavik. Para ver frailecillos (están por toda Islandia) hay que ir de mitad de mayo a mitad de Agosto. A finales de Agosto ya casi no queda ni uno, ya que emigran rápidamente a zonas más sureñas. En cuanto a las ballenas, el centro de visitas sin duda es Husavik, un puerto pesquero al norte de la isla. Allí suele hacerse un crucero de unas tres horas (50 euros), que recorre la bahía para avistar estos cetáceos (especialmente ballenas jorobadas y rorcuales).


Frailecillos
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Datos generales



Etapa: Día a día  -  Localización:  Islandia Islandia
Fecha creación: 22/10/2011 17:27  
Compartir: 
Compartir:
Día 1: Madrid- Reykjavik

El día de hoy lo invertimos en el desplazamiento a la capital de Islandia. Tomamos un vuelo de Easyjet desde Madrid hasta el aeropuerto Gatwick de Londres, y de allí el Gatwick Express hasta la estación de London Victoria (15 libras). Cogemos el metro de Londres (Piccadilly Line) hasta la terminal 1 del aeropuerto de Heathrow. Allí sale el vuelo de Icelandair, que en poco más de tres horas nos lleva hasta el aeropuerto internacional de Keflavik.
La primera sensación al aterrizar es realmente fantasmagórica. Saliendo de las nubes y envueltos en la mortecina luz de la noche ártica, la pista de aterrizaje aparece entre un extraño paisaje anacarado. A la mañana siguiente comprobaríamos que estos extraños tonos plateados correspondían al musgo verde-blanquecino que crece en enormes extensiones de campos de lava. Y es que el aeropuerto, situado a unos 50 km de Reykjavik, está construído en una zona volcánica, rodeado de los inmensos campos de lava que tan familiares nos resustarían con el devenir de los días.
En la terminal de llegadas tomamos contacto por primera vez con los billetes islandeses (recordar que el cajero de esta zona no cobra comisión) y nos llama la atención las colas que se forman en el "duty.-free" para comprar botellas de alcohol. Luego comprobaríamos que en Islandia el alcohol de alta graduación sólo se vende en tiendas del Estado a precios extraordinariamente altos, por lo que no es de extrañar que los islandeses llenen literalmente carros de supermercado con este producto, en una escena que al principio nos resultó un tanto cómica.
Cogemos el coche de alquiler (ver apartado "Transportes"), y tras hacernos con un mapa general de carreteras (los hay muy buenos y detallados por sectores de la isla), nos encaminamos al primer hotel del viaje, ya que son cerca de las once de la noche. Con ciertas dificultades orientativas llegamos al Keflavik Guesthouse, con diferencia el mejor hotel en el que pernoctamos durante todo el viaje. Las habitaciones son con baño en la habitación (cosa extraordinaria en Islandia), y el desayuno, sencillamente alucinante. Significar que la propiedad tiene un Guesthouse y un hotel situado justo enfrente. Nosotros reservamos por internet e el Guesthouse (40 euros habitación doble), pero a menudo éste está cerrado y te colocan en las habitaciones del hotel.


Día 2: Península de Reykjanes

Es la visita más lógica para este primer día en Islandia, geográficamente hablando. Esta península queda al Suroeste de Reykjavik, lejos de la carretera 1, y con un sinfín de alicientes (especialmente volcánicos) que visitar. En este día hay que visitar básicamente tres cosas:
a) Laguna azul: visita por excelencia de Islandia, es una de las zonas termales más importantes de la isla. Está formada por una serie de pozas que recogen el agua sobrante de la Central Geotérmica de Svartsengi. La zona visitable, a través de pasarelas y puentes de madera ofrece unas vistas espectaculares sobre estas aguas de azul-lechoso, capricho de las algas y de las compuestos químicos disueltos. Aquí el agua está tibia, pero en la zona reservada (un balneario cuya entrada cuesta unos 25 euros), las pozas están a 38ºC y uno puede darse un chapuzón relajante incluso en pleno invierno.
b) Lago Kleifarvatn: uno de mis lugares favoritos de Islandia. Atravesando campos de lava coronados por alfombras de musgo verdoso, la pista de tierra llega a la carretara asfaltada 42. Allí, girando a la izquierda en dirección a Reykjavik, tras pasar el área geotérmca de Seltún, se encuentra este inmenso lago solitario, de aguas azules y arena negra, flanquedo aquí y allá por misteriosas fumarolas volcánicas.
c) Seltún: es un área geotérmica relativamente desconocida, pero para mí, aunque evidentemente es mucho más pequeña, no tiene nada que envidiar a Myvatn, la más popular al Norte de Islandia. Quizá porque es el primer contacto con la actividad geotérmica resulta más impactante y especacular. Fumarolas blancas, calderas burbujeantes de barro hirviendo, riachuelos de aguas termales, el ambiente impregnado de gases sulfurosos, todo el cuadro parece de otro mundo, una breve visión que nos recuerda que el suelo que pisamos no es tan estable como parece. Aquí el planeta sigue vivo y mantiene notables reminiscencias de su "juvenil" historia de apenas 5000 millones de años.

Para dormir está bien el albergue de juventud de Selfoss, bastante discreto pero muy bien comunicado. Cuenta con 14 habitaciones dobles con lavabo (9000 ISK , 54 euros por habitación). Selfoss es la tercera ciudad del país, con 7000 habitantes (no hay nada que ver), situada a unos 60 km al este de Reykjavik. Es una excelente base para iniciar el recorrido por el Círculo Dorado.


Laguna Azul, emblema de Islandia


Lago Kleifarvatn, flanqueado por fumarolas volcánicas


Zona geotérmica de Seltún

Día 3: Círculo Dorado

Es la ruta turística de Islandia por excelencia. Realmente no sé de dónde viene el nombre, quizá es una estrategia de marketing, al igual que el denominado Círculo de Diamante, al otro lado de la isla, que engloba las "atracciones" cercanas a Akureyri. En esta ruta se visitan los siguientes lugares:
a) Gullfoss: es una catarata espectacular, que recorre una de las amplias fallas volcánicas muy típicas de esta zona de la isla. Cae durante 32 metros con una anchura bastante considerable, creando una columna de espuma que proporciona al lugar una sensación mágica, con los chorros de agua que caen (a los que puede uno acercarse sin ningún tipo de protección) creando un bramido ensordecedor. Ahora, viendo esta maravilla, resulta increíble que en los años 70 un grupo inversor quisiera crear un proyecto hidroeléctrico que incluía un embalse. Afortunadamente se dió marcha atrás y ahora esta catarata es uno de los símbolos de Islandia.
b) Geysir: esta zona geotérmica destaca por sus manantiales, uno de los cuales da nombre a todos los géiseres del mundo. Este alcanzaba la espectacular altura de 80 metros, pero hace muchos años se anuló definitivamente al arrojar unos turistas unas piedras con la intención de reactivarlo. Ahora, justo a lado, puede verse el de Strokkur, que brota cada 5-10 minutos, con una altura bastante menos (unos 20 metros). Para mí lo más fascinante no es la columna de agua, sino la burbuja azul que se crea en la base y que se bombea elásticamente justo antes de "explosionar". Alrededor de la zona hay otros pocillos de agua burbujeante que confieren a la zona una ambiente realmente fantástico.
c) Thingvellir: este lugar es importante por dos motivos:
- En él los vikingos crearon en el siglo X el primer parlamento del mundo (unos paneles recuerdan el lugar y cuentan toda la historia)
- Una serie de espectaculares fallas (la más importante la de Almannagjá) surcan el lugar de Noreste a Suroeste, emplazadas en el límite entre la placa euroasiática y americana. Aquí los continente se separan a razón de 1 cm por año. Al final de la falla una cascada da paso al río Öxará, que recorre la falla entre los paredones de rocas hasta que desemboca en el lago Thingvallavatn.

Para dormir un lugar ideal es el hotel Edda de Laugarvatn (60 euros habitación doble), un pueblecito situado junto a la orilla del lago del mismo nombre. Los hoteles Edda son una cadena de hoteles repartidos por toda la isla, que en realidad son residencias de estudiantes reconvertidos en hoteles durante los meses de verano.


Cascada de Gullfoss


Géiser de Strokkur

Día 4: Laugarvatn-Borganess

En este día salimos del Círculo Dorado y nos dirigimos al pueblo de Borgarness, unos 50 km al note de Reykjavik. La idea es tomar la carretera 518, una de las pocas asfaltadas que se internan hacia la zona central de la isla, aunque no más de unas decenas de kilómetros. En este día destacamos:
a) Hraunfossar: son unas cascadas impresionantes a ambos lados del río Hvitá. No son de gran altura, pero su peculiaridad es que brotan como manantiales a lo largo de unos 100 metros, como dedos acuosos que horadan los márgenes del río. Aguas arriba la corriente ha agujereado las rocas configurando curiosas formaciones, como el puente rocoso de Barnafoss, donde según la leyenda unos niños quedaron atrapados en la roca y no pudieron cruzar hasta la otra orilla.
b) Zona volcánica de Húsafell: cerca de este pequeño pueblo se encuentra uno de los campos de lava más bonitos (para mi gusto) de Islandia. Desde aquí hay unas bonitas vistas, aunque algo lejanas, del glaciar Langjökull, el tercero más grande de Islandia. El lugar es especialmente hermoso debido a que apenas es frecuentado, ya que las hordas de turistas apenas abandonan la carretera 1. Si se tiene todoterreno, siguiendo la carretera F518 (nosotros no pudimos visitarlos por tener un turismo) , uno puede aproximarse a unos túneles de lava, Surtshellir y Stefánshellir, de más de 2 km de longitud.

Para dormir, una vez más nos alojamos en un albergue de juventud. El de Borgarness es uno de los más discretos de Islandia, pero está muy bien comunicado y a precios más que asequibles (42 euros habitación doble).

Día 5: Península de Snaefellsnes

El día de hoy lo dedicamos a hacer la circunvalación de esta península, que se adentra decididamente en el mar como un estrecho brazo de unos 50 kilómetros de longitud. A pesar de que queda bastante apartada de la ruta, la península ofrece multidud de alicientes:
Playa de Búdavík: al sur de la península, esta playa de arena inusualmente amarillenta (la mayor parte de las playas islandesas son de arena gris volcánica), está bordeada por negras formaciones de lava, creando un contraste realmente espectacular. Aquí se yergue la solitaria iglesia de Budir, desde donde un sendero se adentra en un campo de lava enorme y musgoso y alcanza el inconfundible cráter del volcán Búdaklettur. No me extraña que la leyenda asegure que este lugar está plagado de elfos.
Arnarstapi: este pueblecito de pescadores cuenta con una preciosa playa enmarcada por pilares basálticos que arrancan desde la superficie del océano.
Djupalonssandur: es una zona rocosa y escarpada desde donde pueden avistarse colonias de aves marinas. Las plataformas rocosas se combinan con torres rocosas que emergen desde el océano.
Playa de Skardsvík: otra de las preciosas playas de la zona, muy extensa, de arena gris plomiza que brilla tímidamente bajo los últimos rayos del sol.
Snaefellsjokull: es un diminuto glaciar que corona la cima del monte Snafell (1446 m). Casi siempre esta cubierto de nubes, pero contemplar solamente sus laderas grises y arrugadas suponen ya una visión magnífica.
Stykkishólmur: ciudad capital de la península (1000 habitantes), orgullosa de su equipo de baloncesto. De aquí parten los barcos hacia Brjanslaekur, en los fiordos del Oeste. El pueblo es agradable de recorrer, son impresionantes unas columnas de lava bastante altas que emergen desde las cercanías del puerto.

Para dormir reservamos una habitación para cuatro personas en el B/B Maria Baeringsdóttir (24000 ISK la habitación), con preciosas vistas sobre el puerto.


No es un glaciar, es un campo de lava


Playa de Skardsvík

Días 6 y 7: Fiordos del Oeste

Bajo este nombre se encuadra la región noroeste de la isla, una península que sobresale de la geometría circular de Islandia, relativamente desconocida, a causa de la lejanía de la ruta 1. Está formada por los terrenos más antiguos de Islandia, sin vestigios de actividad volcánica, con una costa muy recortada y que configura un relieve bastante abrupto, aunque nada en comparación con los fiordos escandinavos. El paisaje es desolado, sin apenas vegetación, y la presencia humana se reduce a cuatro o cinco pueblos de pescadores, siendo Isafjordur el más importante de ellos con 2500 habitantes (al cual por cierto no llegamos al quedar demasiado al Norte). Al límite septentrional se encuadra la península de Hornstrandir, un brazo del tamaño de Menorca que se adentra en el mar sin ningún tipo de servicio turístico ni presencia humana. Para el amante del universo salvaje, para el Jeremiah Johnson del siglo XXI, encontrará aquí un lugar de verdadera soledad y alejamiento del mundo.
La mejor manera de conocer la región es acercarse con el ferry Baldur, que sale de Stykkishólmur, con una frecuencia de dos trayectos diarios (9,00 y 15,45) y un precio de 12000 ISK para dos personas y un vehículo. El trayecto dura unas tres horas hasta Brjánslaekur, ya en la región de los fiordos, y el ferry hace una parada intermedia en la isla de Flatey, un apartado islote azotado por el viento donde hay una docena de granjas y un hotel. Realmente uno se pregunta qué lugares tan increíbles escoge a veces el ser humano para vivir.
Durante el primer día recorremos la zona sur, donde destacan dos lugares:
a) Acantilados de Látrabjarg: es una de las colonias más numerosas y apartadas de aves, repletas de frailecillos.
b) Patreksfjordur: es un pueblito de pescadores, de unos 500 habitantes. Si se quiere comer buen pescado de la zona tiene un buen restaurante, el Thorpid.
c) Breidavik: para mi es la playa más bonita de Islandia. Kilómetros de arena, en medio de la nada (para llegar hay que recorrer unos 30 km por pista de tierra), desafían las olas salvajes bajo las nubes bermejas pintadas por el sol ártico. Sentado en un tronco naufragado, ante el embate del viento, uno se pierde ante la inmensidad del océano y deposita sus sueños más allá del horizonte, en el límite del mundo.

Para dormir, en la propia playa, esta la granja Breidavik, con habitaciones modestas en literas a un precio de 7500 ISK.


Playa de Breidavik, poesía ártica

Al día siguiente nos levantamos temprano para contemplar las cascadas de Dynjandi, la principal atracción de la región. Los caminos de tierra son una constante, y rezamos para que nada le pase a nuestro super Toyota Yaris. Pasamos el pueblo de Bildudalur, diminuto, aunque enclavado en un lugar realmente espectacular. Seguimos por la carretera 60 hasta llegar a las cascadas, realmente espectaculares, con una caída de un centenar de metros sobre la pared rocosa.
Embriagados por la belleza del lugar, regresamos a Brjanslaekur,para tomar el ferry de vuelta a Stykkishólmur de las 19,00. Dormimos en el mismo albergue de hace dos noches.


Cascadas de Dynjandi


Día 8:Borgarness-Akureyri

Hoy pocas cosas que ver el día de hoy, ya que el tiempo lo invertimos en realizar la tirada de más de 300 kilómetros desde Borgarness a Akureyri, la segunda ciudad de la isla. Por el camino no hay muchos sitios en los que detenerse, quizá lo más llamativo es el campo de lava de Bifröst, originados por los conos volcánicos de Grábrók. Unos senderos recorren los dos vocanes, situados a la izquierda de la carretera 1, llegando fácilmente a la cima, desde donde pueden contemplarse el interior de los cráteres. También de camino resulta interesante ver las antiguas casas de Glumbaer, hoy convertidas en un museo dedicado a la exracción de turba. Lo más fascinante del lugar es la propia construcción, que nos recuerda como vivían los islandeses hace cientos de años. Ladrillos enormes de turba aislan del frío del exterior, con los tejados también de turba sobre el que crecen hierbas de todo tipo. Realmente uno piensa si algún hobbit saldrá desde una de las diminutas puertas que comunican con el exterior.
Akureyri, como ciudad-pueblo moderno que es, tiene poca cosa que ofrecer, turísticamente hablando. De todas formas, después de tantos días de transitar por la campiña islandesa, resulta agradable pasear por verdaderas calles, incluso caminar por una verdadera calle peatonal. Ya que nos sobraba un poco el tiempo, decidimos continuar hacia el Este y llegar a la cascada de Godafoss, situada en plena N1. Las cataratas son modestas pero muy bellas, y su nombre recuerda al de un jefe tribal que hacia el año 1000 se covirtió al cristianismo y arrojo al río las estatuas de los dioses locales paganos.
Nos alejamos unos 30 kilómetros al norte de Akureyri para dormir en el albergue situado en la aldea pesquera de Siglufjorur. Realmente el edificio es magnífico, con espacios comunes amplios y habitaciones incluso con televisión, a un precio irrisorio de 7800 ISK la habitación doble. Nos da un poco de pena ver que solo tres habitaciones están ocupadas, pero, ya se sabe, en cuanto de alejas de la N1 y del recorrido turístico principal, encuentras muy pocos turistas y encajas más con la verdadera Islandia.
Del pueblo, por cierto, cabe decir que fue uno de los centros más importantes del país en lo que respecta a la industria del arenque, hoy casi abandonada (un museo y multitud de detalles en las calles nos lo recuerdan). De todas formas, es agradable pasear por la orilla del muelle, embutidos en el frío de la mañana, contemplando las barquitas diminutas que se alternan con otras más grandes, mientras el sol, de vez en cuando, nos alegra la piel con chispazos orgullosos de trasapasar el sempiterno manto de nubes.



Catarata de Godafoss, las cascadas de los dioses

Día 9: Myvatn

Esta región constituye quizá el parque geológico más importante del país. Se sitúa en la parte Norte de la falla SO-NE que cruza el país en diagonal, y es especialmente interesante por la variedad de formaciones volcánicas. Se encuentra muy cerca de Akureyri, en la propia carretera 1, así que su localización es muy accesible.
Nosotros visitamos el parque de Mývatn de Sur a Norte, en contra de las agujas del reloj, observando las siguientes formaciones:
a) Pseudocráteres de Skutustadagígar: estos cráteres redondeados y herbáceos no son en realidad erupciones volcánicas, sino explosiones de "burbujas" de hirviente agua subterránea que al estallar han dado lugar a estas curiosas formaciones.
b) Hofdi: un paisaje espectacular, con monolitos de basalto que surgen de las pantanosas aguas del lago, en medio de uno de los pocos lugares boscosos de Islandia.
c) Dimmumborgir: una especie de "ciudad encantada" de basalto, con caprichosas formaciones rocosas que emergen como castillos sobre los campos de lava. Tres recorridos de tres colores diferentes recorren el lugar, con duración variable, llegand uno de ellos al volcán Hverfell, perfectamente cónico y rodeado de ceniza.
d) Baños naturales de Mývatn: es una especie de laguna azul en el norte de Islandia.
e) Hverir: el lugar que más me impresionó. En este paisaje lunar, cuajado de todos los tonos de ocre imaginables, el gas sulfuroso se escapa de las fisuras volcánicas en amenazadoras chimeneas. El barro burbujea bajo nuestros pies, recordándonos que en cualquier momento el magma saldrá de su cautiverio para reinar una vez más en la superficie.
f) Krafla: uno de los últimos volcanes de Islandia en entrar en erupción, hacia 1984. Un sendero recorre durante una hora todo el lugar, aún humeante después de 25 años. En algunos lugares la lava parece que acaba de cuajar, formando gomosas estrucuras como de plastilina que parecen fluir por momentos.


Monolitos de lava en Hofdi


Dimmumborgir


Baños naturales de Mývatn


Paisaje lunar en Hverir

Para dormir retornamos a Akureyri y pernoctamos en la Brekkusel Guesthouse (www.brekkusel.is), en una zona tranquila de la ciudad y cerca del centro, por 12900 ISK (unos 70 euros) la habitación doble con baño.

Día 10: Húsavik

Este puerto pesquero, localizado a unos 100 km al norte de Akureyri, es famoso por ser el punto principal de Islandia de avistamiento de balllenas. Hay básicamente dos compañías que ofrecen el mismos servicio, una ruta en barco de unas dos horas de duración, aunque Gentle Giants es un poco más barata (nos costó 52 euros por persona). El barco se adentra hacia el interior del fiordo, y se detiene cada vez que localiza una ballena. Éstas suben a la superficie para coger oxígeno, y permanecen a la vista unos dos minutos. Si hay suerte, suben justo al lado del barco, siendo el momento más espectacular cuando se inclinan para descender y agitan la aleta caudal, entre los "ohhhhh" de los turistas. Realmente vale la pena el trayecto, ya que el avistamiento de ballenas está asegurado (en un 95 % de casos según anuncian orgullosamente los folletos turísticos), a pesar del frío y los vaivenes del barco. No olvidaros de llevar las botas y la ropa impermeable, ya que aunque en el puerto el mar aparezca tranquilo, en medio del fiordo las olas con frecuencia rebosan la borda del barco y obsequian con un gélido baño a los pasajeros.
Esta vez para dormir regresamos a un albergue, en este caso el de Berg (7900 ISK habitación doble sin baño), situado unos 20 km al sur de Húsavik, en medio de la nada, enclavado un desolador y maravilloso paisaje de lava musgosa.

Día 11: Húsavik-Reyjdarfjordur (fiordos del Este)

El día de hoy es un palizón de coche desde Húsavik hasta la región de los fiordos del Este, recorriendo unos 200 km de la nacional 1. Lo más impactante, sin duda alguna, es el paisaje que se observa durante el trayecto, ya que en esta zona la carretera se aleja de la costa y se adentra por el interior de la isla, de forma que puede contemplarse casi por primera vez en el viaje la geografía desoladora de las llamadas "Tierras Altas", casi siempre inaccesibles ya que los turismos no pueden adentrarse por las intrincadas pistas del interior. Durante unos 100 kilómetros no se observa rastro de la civilización (ni granjas, ni pueblos, ni siquiera una gasolinera), internándonos por interminables campos de ceniza que se salpican aquí y alla por pilares basálticos que confieren al paisaje un indescriptible ambiente lunar. Únicamente a mitad de camino aparece el único punto de "interés turístico", que son las cascadas de Detifoss, aunque toda la ruta desolada y solitaria es en sí una atracción turística. Las cascadas están a unos 25 km al norte de la N1, siguiento la recientemente asfaltada 864, que se adentra valientemente hacia la nada, un suelo lunar hecho de ceniza y planchas de basalto. Las cascadas en realidad son dos, ya que el camino se desvía al norte del río para alcanzar en pocos minutos las cascadas de Selfoss, , cuatro veces más reducidas que las anteriores, pero igualmente hermosas y atractivas. El agua aquí es una ensordecedora cinta gris que transporta los sedimentos del glaciar entre increíbles parades prismáticas de basalto, que se alzan como insalvables empalizadas a ambos márgenes del río. Dettifoss es quizá menos llamativa que Gulfoss, en el Círculo Dorado, pero el hecho de ser la cascada más caudalosa de Europa y su situación en este mágico y salvaje entorno, le confieren una peculiaridad insustituíble.


Dettifoss


Selfoss

Para dormir seguimos con nuestra ruta de los albergues (a estas alturas del viaje ya no dudamos de que suponen la mejor opción), en este caso el escogido es el de Reydarfjordur, una preciosa casa situada en las orillas del fiordo (precio habitual, unas 8500 ISK habitación doble).

Día 12: Descanso

Día 13: Alrededores de Egilsstadir

Hoy tomamos como base esta pequeña "ciudad" de Islandia (la capital de la zona oriental, con 2270 habitantes, nada que ver), para adentrarnos hacia la zona del interior a lo largo del lago Lagarfjlot, el más grande de Islandia, donde cuenta la leyenda que un enorme monstruo habita sus tenebrosas aguas. El lago en sí no es gran cosa, pero en sus orillas se encuentra el impronunciable bosque de Hallormsstadaskógur.Esta formación arbórea es la más grande de la isla, con árboles de tamaños respetables y una red de senderitos que recorren la zona entre la carretera 931 y el lago. Obviamente no tiene nada que ver con cualquier otro bosque del resto de Europa, pero al menos se agradece pasear unas horas bajo las ramas de abetos y abedules, algo nada habitual en Islandia.
Sin duda el lugar de mayor atracción es el conjunto de cascadas de Lítlanesfoss y Hengifoss. La primera es una maravillosa cinta de agua enmarcada por pilares basálticos, mientras que la segunda es una de las más altas de Islandia (más de 100 metros), resbalando sobre paredes anaranjadas en una especie de circo montañoso tapizado de hierba verde, configurando uno de los paisajes (para mi gusto) más bellos de Islandia. Para acceder a las cascadas hay una hora de empinado sendero (media hora hasta Lítlanesfoss).
Si se continúa por la carretera se asciende hasta alcanzar el plateau típico de las tierras altas islandesas, un altiplano musgoso donde pastan renos y donde la nada emerge como la gran dominadora del desolador paisaje. La carretera muere en el embalse de Kárahnjúkar, que recoge las aguas de deshielo del glaciar Vatnajokul y donde se halla una central hidroeléctrica con un complejo sistema de conducciones y túneles subterráneos. Un dato curioso es que el proyecto de construcción fue tan caro que se comenta que fue uno de los detonantes de la crisis islandesa del año 2008.


Lecciones de geometría en Litlanesfoss


Hengifoss

Día 14: Fiordos del Este (Reydarjfordur-Berunes)

Hoy es un día tranquilo, por fin plenamente soleado, en el que recorremos unos 150 kilómetros de carretera panorámica por la región conocida como los fiordos del Este. Esta decena de fiordos presentan una geografía amable, que pese a no contar con la espectacularidad de los fiordos escandinavos, no por ello dejan de tener su encanto y atractivo. Durante el trayecto toda la carretera es un verdadero mirador sobre el Atlántico, con la estampa de las montañas de más de 1000 metros (aún sin hielo, aunque estamos cerca ya de los glaciares) recortando su estampa verde y abrupta sobre los tranquilos brazos de agua. Para mí uno los mejores lugares de la zona es Nordrfjordur situado al norte de Reydarfjordur, un pequeño puerto que cuenta con una de las mayores plantas de congelación de pescado de Islandia. Se accede a él a través de una empinada carretera que corona el puerto más alto de Islandia (632 m), que es atravesado por un lúgubre túnel de un solo carril que realmente parece sacado de una película de terror. Un consejo, en cuanto avistes unos faros al frente hay que situarse rápidamente en el primer apartadero que veas, si no quieres tener un desagradable encuentro con tu compañía de vehículos de alquiler Pelea . De todas formas, el otro conductor (seguramente un trabajador de la fábrica) se apartará primero ya que estará más acostumbrado a estos tuneles minúsculos y a los turistas temerosos. El lugar, una vez sobrepasado el tunel, es encantador, con las montañas tapizadas de hieba verde y abajo el fiordo que resplandece ante los pinchazos del sol.
Para dormir es ideal el albergue de Berunes, en pleno fiordo de Berufjordur. Es una bucólica granja situada entre una maravillosa nada, con los rojizos picos de basalto a la espalda y con alfombras herbáceas que descienden tranquilamente hasta besar las aguas frías del fiordo.


Estampa típica de los Fiordos del Este


Cerca de Berunes

Día 15: Región de los glaciares (1 día)

Está región sin duda supone uno de los mayores atractivos de Islandia. En la zona sureste se emplaza el glaciar Vatnajökull, la mayor acumulación de hielo del planeta fuera de los polos. Con más de 1 km de espresor y 8000 km cúbicos de hielo, esta enorme reminiscencia de la era glaciar es además increíblemente accesible, ya que la propia carretera 1 pasa apenas a unos metros del frente del glaciar. Una vez en Höfn, pueblo-base desde donde podemos informarnos de toda la región, la carretera discurre atrapada entre el mar y el glaciar por espacio de más de 100 kilómetros. La mejor opción es ir recorriendo la carretera y desviarse por la multitud de pistas (ojo, algunas son F) que a mano derecha alcanzan en unos 5 kilómetros las innumerables lenguas del glaciar. En esta zona podemos estar desde una tarde a una semana, dependiendo de la cantidad de glaciares que queramos visitar y de las rutas senderistas que queramos realizar. Multitud de empresas dedicadas al turismo de aventura nos ofrecerán desde excursiones sobre el hielo hasta vuelos panorámicos en helicóptero, amén de la clásica navegación en lancha motora por la impresionante laguna de Jokulsarlon. El lugar más apropiado quizá para contratar este tipo de aventuras se localiza al sur del parque, en la localidad de Skatfafell.
Nosotros dividimos la visita en dos partes, siendo la primera jornada hasta la mencionada laguna glaciar, y la segunda hasta el albergue de Hvoll.
Merece la pena detenerse unas líneas para describir Jökulsárlón[b]. En este punto el frente del glaciar se funde originando una gigantesca laguna plagada de icebergs, que se balancean majestuosamente proyectando reflejos de grises y azules. El cuadro es verdaderamente surrealista, ya que la navegación de los bloques de hielo, que crujen mientras avanzan y a veces se desmoronan aparatosamente tras esculpir insólitas esculturas, se termina apenas unos metros más allá de la carretera (que cruza la laguna por un estrecho puente) en el mismísimo océano. Resulta fascinante caminar por la arena negra de la playa, sembrada aquí y allá por los bloques moribundos, que se funden bajo el sol alimentando las aguas bajo la mirada curiosa de las focas.
Hoy para dormir elegimos una granga, Gerdi, situada a unos 15 kilómetros al norte de la laguna. La habitación doble con baño (con saco de dormir para abaratar costes) nos cuesta cerca de 15000 ISK. Si ahora pudiera elegiría otro lugar, ya que la cama era horrible y la antipatía de los propietarios bastante desagradable.


Hoffesjökull, uno de los innumerables glaciares de la zona


Jokulsarlon, la joya del glaciar Vatnajokull

Día 16: Región de los glaciares (2 parte)

Hoy recorremos la zona sur del Vatnajokull, con la carretera siempre serpenteando entre las montañas de hielo y el océano Atlántico. Aprovechamos una vez más para visitar Jökulsárlon, ya que nos resulta imposible dejar de permanecer horas y horas contemplando el navegar de los bloques de hielo con su armoniosa y moribunda desembocadura más allá del puente de la carretera. Realmente el lugar parace de otro mundo y dibuja un cuadro por lo menos surrealista.
Ahora, hacia el sur, el centro neurálgico es Skaftafell, una antigua granja ahora reconvertida en centro de visitantes desde donde pueden contratarse todo tipo de excursiones y desde donde parten (cosa poco habitual en Islandia) pequeños circuitos señalizados que recorren los alrededores. Sin duda los dos recorridos "estrella" son el paseo de quince minutos hacia una de las lenguas glaciares (Skaftafellsjökull), y el ascenso (más pronunciado de lo que parece en un principio), a la cascada de Svartifoss. El trayecto hacia el glaciar es muy cómodo, por camino llano y muy frecuentado, y es sin duda la manera más fácil de acceder al frene de todo el Vatnajokull. No obstante, la presencia continua de gente le resta cierto encanto, y por otra parte, hay multitud de frentes glaciares (para mi gusto) más bonitos que éste. La cascada sí que merece una visita. La caída de agua no es lo más impresionante, de hecho es bastante modesta y de poco caudal. Lo que le confiere su verdadera singularidad es el cuadro en el que se enmarca: un lienzo de pilares negros de basalto hexagonal. Realmente Islandia es el país de las cascadas, a saber cuál de ellas más espectacular y original.


Alrededores de Skaftafell


Svartifoss

Esta noche volvemos a pernoctar en un albergue, tras la desagradable experiencia de la noche anterior. Elegimos el de Hvoll, ya fuera del parque natural, con su habital precio de 8500 ISK. Y es que los islandeses son como el tiempo. Si ayer parecíamos casi delincuentes ahora la simpatía de la propietaria nos confirma que el carácter de esta gente es cuando menos sorprendente.

Día 17: Hvoll- Hverargerdi

Hoy realizamos una tirada de más de 250 kilómetros, recorriendo toda la zona sur de Islandia. En este largo recorrido, con el que ya prácticamente cerramos el círculo y concluímos el viaje, hay que destacar los siguientes puntos:
a) Reynisdrangur: son una serie de pináculos basálticos que emergen del mar, a poca distancia de Vík. El más alto tiene 66 metros. El lugar, rodeado de acantilados, son un buen lugar de avistamiento de frailecillos.
b) Skógarfoss: es una de las cascadas más bonitas de Islandia, con su voluminosa catarata que se daja caer entre reflejos de arco iris. Una praderita lleva hasta el borde del río, de arena negra, desde donde se puede llegar a unos metros del pie de la cascada. Por la parte derecha asciende un recomendable sendero que serpentea por el margen derecho del río, alcanzando toda una serie de pozas y cascadas menores. Si se sigue el camino puede llegarse hasta Landmanalaugar en una ruta de varios días, una emblemática zona situada en el interior (el corazón senderista islandés) que sólo puede alcanzarse siguiendo las complicadas pistas F (la opción más recomendable para alcanzar el lugar es tomar un autobús que sale diariamente desde Reykjavik).
c) Seljalandsfoss: esta impronunciable cascada, a sólo unos minutos en coche de la anterior, es otra auténtica belleza islandesa. No es tan voluminosa como la anterior, pero tiene el aliciente de que puede alcanzarse su zona trasera a través de un estrecho sendero. Uno puede quedarse varios minutos contemplando la cinta de agua, que alimenta en su base un lago natural a tan sólo unos kilómetros del mar.
d) Vestmannaeyjar: este archipiélago de islas picudas sobresale a pocos kilómetros de la costa. Sus perfiles son claramente visibles, y realmente nos dieron ganas de visitarlas, aunque no pudimos por falta de tiempo. Si se dispone de él la visita es claramente aconsejable, se puede embracar con el coche en el ferry que sale del moderno muelle de Bakki. La isla principal tiene 4000 habitantes, y como dato curioso una erupción en 1973 amplio en un 10 % la superficie de la isla.


Skógarfoss, poesía de agua


Seljalandfoss

Día 18: Hverargerdi-Reykjavik

Hoy cerramos el círculo en nuestra vuelta a Islandia, en un recorrido de poco más de 50 kilómetros hasta la capital de Islandia. La verdad es que después de tantos días circulando por la soledad de la campiña islandesa nos resulta bastante extraño contactar con la "verdadera" civilización, recorriendo avenidas atestadas de vehículos entre bloques de "auténticos" edificios. Lo cierto es que no somos amantes de las ciudades, y quizá por ello (siento si alguien que ha visitado esta ciudad se siente ofendido) creo que apenas unas horas son sificientes para visitar los puntos más importantes de esta ciudad. Para nosotros no fue más que el lugar para pernoctar antes de salir hacia el aeropuerto (AR Guesthouse, 70 euros habitación doble), aunque es cierto que resulta agradable pasear por los alrededores el lago Tjörnin (muy próximo a la estación de autobuses hacia Keflavik), lleno de aves escandalosas que revolotean cerca del Ayuntamiento, recorrer las céntricas calles o admirar la archiconocida catedral de cemento Hallgrímskirkja. Y poco más. La excusa para detenerse en uno de los parques de la ciudad y reflexionar sobre las vivencias del viaje, con sus cascadas, glaciares, pequeñas aldeas de pescadaores y, sobre todo, con sus inmensas soledades que de ahora en adelante cuajarán con su silencio parte de nuestros corazones.
Volver arriba
Compartir:


Ver Etapa: Día a día



Votaciones al diario
Mes Puntos Votos Media
Actual 0 0
Anterior 0 0
Total 44 9
Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar este diario debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 11 Visitas mes actual: 0 Total visitas: 15924

  Últimos comentarios al diario  Vuelta a Islandia
Total comentarios 6  Visualizar todos los comentarios

Brucelee2000  brucelee2000  11/10/2011 13:07   
Ánimos lsenor, sigue con el diario. Tengo muchas ganas de conocer más Islandia. Y no olvides poner fotos que seguro que valen la pena.

Lotófago  Lotófago  11/10/2011 19:54
Gracias por compartir un diario

Tolo  tolo  14/11/2011 17:38   
eres el ***o amo! ...sigue con el diario!

Rosaa  rosaa  24/01/2012 11:13
guapismo!!!! q ganas tengo irrrrrrrrrr merciiiii

Krispu  krispu  19/02/2012 10:07
ánimos y sigue con el diario, es muy completo y las fotos super bonitas

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN EL DIARIO

Registrate AQUÍ
Volver arriba

Foros de Viajes
Pais Tema: Viajar a Islandia: dudas
Foro Europa Escandinava Foro Europa Escandinava: Foro de viajes por Escandinavia: Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia.
Ultimos 5 Mensajes de 1678
1158933 Lecturas
AutorMensaje
Masasil
Masasil
New Traveller
New Traveller
Ene 30, 2020
Mensajes: 3

Fecha: Sab Feb 01, 2020 12:46 pm    Título: Re: Viajar a Islandia: dudas



De acuerdo. Gracias pro tu aportación.

Las "tierras altas" las descartamos por la época, pues nieve quedará "a manta", pero sabiendo que nos da para el Ring Road, y viendo lo que queda al alcance de esta ruta, ya creo estaremos más que satisfechos.

Respecto al tema de seguros, vamos lo tenemos claro, a full y sin sorpresas. Son carísimos pero es lo que hay.

Un saludo
DavidBP
DavidBP
New Traveller
New Traveller
Ene 03, 2020
Mensajes: 4

Fecha: Mie Feb 05, 2020 03:46 am    Título: Re: Viajar a Islandia: dudas

Eso es! Pues solo queda decir... Que disfrutéis mucho de la experiencia. Islandia no os defraudará!! Chubasquero, cortavientos y... Buena cámara de fotos y mucha alegría!!
varjak
Varjak
Silver Traveller
Silver Traveller
Feb 11, 2009
Mensajes: 14

Fecha: Mar Feb 11, 2020 11:09 am    Título: Re: Viajar a Islandia: dudas

Saludos a tod@s. Tenemos previsto viajar a Islandia en agosto. En principio íbamos con la idea de alquilar unos días una camper van, pero viendo los precios para esas fechas, quizás optemos por coche de alquiler (con recogida y devolución en aeropuerto) y alojamientos en puntos seleccionados, puesto que la diferencia en este caso no resulta especialmente significativa. Nuestro itinerario es un poco especial, puesto que por razones diversas, debemos finalizar con 3 noches en Reykjavik. Disponemos en total de 8 noches, así que queríamos centrarnos en el sur. De forma bastante...  Leer más ...
wanderlust
Wanderlust
Willy Fog
Willy Fog
Ago 23, 2011
Mensajes: 30786

Fecha: Mar Feb 11, 2020 11:27 am    Título: Re: Viajar a Islandia: dudas

hay un hilo de itinerarios

Rutas, itinerarios en Islandia
varjak
Varjak
Silver Traveller
Silver Traveller
Feb 11, 2009
Mensajes: 14

Fecha: Mar Feb 11, 2020 12:01 pm    Título: Re: Viajar a Islandia: dudas

wanderlust Escribio:


hay un hilo de itinerarios

Rutas, itinerarios en Islandia

Sí, disculpa, lo traslado allí.
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ