Mi primer viaje en tren panorámico. El elegido ha sido el Bernina Express por tres motivos: gratis con interrail, aún hay nieve y había plazas libres xD.
El viaje es gratis con Interrail al igual que con el Swiss Pass pero es obligatorio reservar asiento y esto ya hay que pagarlo a parte. Dependiendo de si es verano o invierno, la reserva costará más o menos (es más barato en invierno). Puedes elegir entre primera o segunda clase, ninguna diferencia salvo las atenciones prestadas por azafat@s.
A mí me tocó el tren panorámico que suena muy bien porque son vagones nuevos, con ventanas inmensas... pero lo mejor es coger el tren clásico con vagones más antiguos que no son panorámicos pero puedes bajar las ventanas sin problema para hacer fotos decentes.
Salgo de Neuchatel a las 6:24 de la mañana, esto quiere decir que me levanto a las cinco y salgo de casa a las cinco y media. Llego a Zurich y hago el trasbordo hacia Chur desde el que sale el Bernina.
Al principio parece un poquito aburrido hasta que se empieza a meter por la montaña y va ascendiendo cada vez más, se ven pueblecitos de cuatro casas, lagos, montañas... Lo mejor sin duda alguna es cuando asciende a más de dos mil metros y se puede ver en primera fila el Pico Bernina.
Yo pensaba que a estas alturas quedaría poca nieve pero nada de eso, en mi vida había visto tanta nieve junta. Los trenes llevan quitanieves incluídos y van echando al nieve a los lados y había más de cuatro metros de nieve a cada lado de la vía. En este punto el tren hace una parada de cinco minutos en el "Alp Grum" donde hay un pequeño mirador para hacer fotos.
En esta zona también hay un par de lagos pero lo sé porque el tren va narrando los puntos "importantes" del recorrido porque allí sólo se veía nieve y nada de agua.
A partir de este punto el tren comienza a descender y la nieve se queda atrás para dejar paso de nuevo a los grandes prados con las fermas típicas. Cuando ya se acerca el final del viaje, después de pasar Poschiavo, en donde se baja bastante gente del tren, el viaje me empieza a aburrir un poco y es que estamos en el Ticino que es como si estuviera en Italia y las construcciones y estética de los pueblos son ya menos "especiales" para mí.
Llegamos a Bruscio, el último punto culmen del viaje, el famoso viaducto circular. Al estar el tren medio vacío puedo moverme a mis anchas por el vagón para hacer fotos aunque se hace imposible hacer una foto decente con los reflejos de las ventanas.
Después de esto ya queda poco que ver y pronto llegamos a Tirano, que por cierto, la estación pilla un poquito "lejos" del centro pese a que el tren pasa por todo el medio de él.
Para salir de Tirano e ir a un sitio donde tuviera posibles combinaciones de tren tenía dos opciones, o retroceder mis pasos o irme hasta Lugano atravesando Italia por el Lago Como. Escogí la segunda opción y es un camino precioso en carpostal (se coge en la estación de tren) por pueblecitos pequeños de piedra, rodeando el lago y con calles en las que el bus entra a duras penas y va el 90% del viaje pitando para no cruzarse con ningún otro coche.
Resumiendo... es un viaje que merece la pena y si se viaje con algún tipo de pase que no cuesta nada el billete no hay que perdérselo. Lo peor para mí, es que tenía que ir y volver en el día a Neuchatel asi que madrugué bastante y luego llegué tarde a casa, un palizón.
Web oficial del Bernina Express.
Folleto gratuíto
El viaje es gratis con Interrail al igual que con el Swiss Pass pero es obligatorio reservar asiento y esto ya hay que pagarlo a parte. Dependiendo de si es verano o invierno, la reserva costará más o menos (es más barato en invierno). Puedes elegir entre primera o segunda clase, ninguna diferencia salvo las atenciones prestadas por azafat@s.
A mí me tocó el tren panorámico que suena muy bien porque son vagones nuevos, con ventanas inmensas... pero lo mejor es coger el tren clásico con vagones más antiguos que no son panorámicos pero puedes bajar las ventanas sin problema para hacer fotos decentes.
Salgo de Neuchatel a las 6:24 de la mañana, esto quiere decir que me levanto a las cinco y salgo de casa a las cinco y media. Llego a Zurich y hago el trasbordo hacia Chur desde el que sale el Bernina.
Al principio parece un poquito aburrido hasta que se empieza a meter por la montaña y va ascendiendo cada vez más, se ven pueblecitos de cuatro casas, lagos, montañas... Lo mejor sin duda alguna es cuando asciende a más de dos mil metros y se puede ver en primera fila el Pico Bernina.

Yo pensaba que a estas alturas quedaría poca nieve pero nada de eso, en mi vida había visto tanta nieve junta. Los trenes llevan quitanieves incluídos y van echando al nieve a los lados y había más de cuatro metros de nieve a cada lado de la vía. En este punto el tren hace una parada de cinco minutos en el "Alp Grum" donde hay un pequeño mirador para hacer fotos.
En esta zona también hay un par de lagos pero lo sé porque el tren va narrando los puntos "importantes" del recorrido porque allí sólo se veía nieve y nada de agua.

A partir de este punto el tren comienza a descender y la nieve se queda atrás para dejar paso de nuevo a los grandes prados con las fermas típicas. Cuando ya se acerca el final del viaje, después de pasar Poschiavo, en donde se baja bastante gente del tren, el viaje me empieza a aburrir un poco y es que estamos en el Ticino que es como si estuviera en Italia y las construcciones y estética de los pueblos son ya menos "especiales" para mí.
Llegamos a Bruscio, el último punto culmen del viaje, el famoso viaducto circular. Al estar el tren medio vacío puedo moverme a mis anchas por el vagón para hacer fotos aunque se hace imposible hacer una foto decente con los reflejos de las ventanas.
Después de esto ya queda poco que ver y pronto llegamos a Tirano, que por cierto, la estación pilla un poquito "lejos" del centro pese a que el tren pasa por todo el medio de él.

Para salir de Tirano e ir a un sitio donde tuviera posibles combinaciones de tren tenía dos opciones, o retroceder mis pasos o irme hasta Lugano atravesando Italia por el Lago Como. Escogí la segunda opción y es un camino precioso en carpostal (se coge en la estación de tren) por pueblecitos pequeños de piedra, rodeando el lago y con calles en las que el bus entra a duras penas y va el 90% del viaje pitando para no cruzarse con ningún otro coche.
Resumiendo... es un viaje que merece la pena y si se viaje con algún tipo de pase que no cuesta nada el billete no hay que perdérselo. Lo peor para mí, es que tenía que ir y volver en el día a Neuchatel asi que madrugué bastante y luego llegué tarde a casa, un palizón.
Web oficial del Bernina Express.
Folleto gratuíto