Mostrar/Ocultar
Mostrar/Ocultar Blogs / Diarios
Mostrar/Ocultar Fotos / Pics
Mostrar/Ocultar Ads


País Bassari: Kedougou, Bandafassi, Dindefelo, que maravilla! -Diarios de Viajes de Senegal- Pardino
Indice
Indice
Más leidos
Más leidos
Últimos Diarios
Últimos Diarios
Más Votados
Más Votados
Diarios por paises
Diarios por paises
Ayuda
Ayuda

Compartir enlaces Compartir enlaces

 
 
Enlace:    Corto  Largo
Copia el texto de uno de los cajones para compartir el enlace

Diario: De nuevo en Senegal: De nuevo Cassamance y Pais Bassari. Nunca nos cansaremos  -  Localización:  Senegal  Senegal
Descripción: Después de nuestra última experiencia en Senegal, volvemos pero ya mucho más comprometidos. En esta ocasión tenemos boda en Cassamance y proyectos de cooperación por visitar, pero al mismo tiempo hemos aprovechado para hacer turismo y turismo del bueno del que no se queda en la superficie sino que tiene un ratito para compartir con la gente del lugar
Autor:    Fecha creación: 
Compartir: 
Compartir:



Etapa:  País Bassari: Kedougou, Bandafassi, Dindefelo, que maravilla!  -  Localización:  Senegal Senegal
Pardino  Autor:    Fecha creación:   
Compartir: 
Compartir:
Quinta Jornada: 13 de Octubre de 2010

Día dedicado completamente a viajar a través del país. En el aparcamiento y jardines del hotel nos encontramos con varios caracoles de un tamaño apreciable, entre 15 y 20 cm de longitud y unos 200 gr. de peso, que salieron al reclamo de la lluvia de la noche.


Recorrimos desde Kabrouse hasta Mako, unos 600 Km por distintas regiones del sur de Senegal, recorrido que efectuamos en unas once horas, por unas carreteras a veces buenas, otras malas y algunas infames. El viaje se presentaba francamente tedioso, no obstante algunos sucesos acontecidos durante la marcha fueron amenizando el día. Ambrosio es ahora nuestro guía, pues Christoff se queda en Cassamance y Demba se va con el otro grupo de invitados a la boda hacia el delta del Sine-Saloum

Atravesando la ciudad de Ziguinchor, el conductor se saltó un stop, lo que conllevó la correspondiente multa, ya que fue cazado por un guardia que se encontraba unos cien metros delante nuestra, esto supuso el tener que ir a la comisaría mas próxima a pagar dicha sanción y después volver al lugar del delito para recuperar el carnet de conducir que había retenido el gendarme. 6000 cfa (unos 9 €) fue la multa, una cantidad importante en la economía de cualquier ciudadano Senegalés. Nos dio una inmensa pena por el aspecto compungido de Babacar, nuestro chofer. Babacar tiene carita de niño bueno, cualquiera diría que tiene 29 años, está felizmente casado y es padre de dos niños.


Siguiendo la ruta salimos de Ziguinchor por el puente que pasa por encima del rio Casamance y sobre una carretera tortuosa llena de baches producidos por las lluvias, que discurre por en medio de una marisma de manglares, proseguimos en dirección a Kolda, donde repusimos combustible y compramos bocadillos y agua para comer. A unos kilómetros paramos a la sombra de unos árboles para almorzar de picnic. Sobre una rama de un arbusto se posó un pajarillo, algo mas pequeño que un gorrión, de un color rojo intenso, que era una delicia verle y oírle, su trino no intenso pero grácil era agradable de escuchar, a lo largo de los días siguientes vimos muchos más.


Durante casi todo el trayecto pasamos incontables controles de policía y del ejército, no tuvimos problema en ninguno excepto que un policía local estuvo algo meticuloso con la documentación. Es en estos momentos cuando se agradece más si cabe estar en la buena compañía de Ambrosio y Babacar

Pasando por un pueblo Mandinga el guía nos hizo señales de la aparición de lo que llamó “Mascara Mandinga”. Se trata de un rito de iniciación de los jóvenes con motivo de la circuncisión (¿alguien re acuerda de la serie “Raíces” y de “Kunta Kinte”?), desfilaban en doble hilera precedidos de un brujo o chaman, vestido con un traje de girones de piel que le cubría completamente, a mí me recordó al Yeti. Una veintena de jóvenes le seguía armados con unas varas y apenas vestidos con unos pantalones cortos, bajo un Sol abrasador danzaban en círculo sobre el asfalto de la carretera al ritmo que marcaba el chaman, la gente huía de dónde estaban porque al terminar el baile la emprendían a palos con todo el que estuviera al alcance de sus varas, desgraciadamente no nos permitieron grabar o hacer fotos, por las posibles desagradables consecuencias si nos descubrían. Llegado un momento Ambrosio decidió que había que seguir y no esperar más, los jóvenes la emprenderían a palos con todos, los turistas no estaríamos seguros de permanecer allí, no aprecian mucho a los extraños y además es una tribu muy belicosa, por lo que se imponía una retirada estratégica.


El siguiente punto fue atravesar el rio Gambia, pegaditos a la frontera del país del mismo nombre, pasamos los preceptivos controles policiales y aduaneros y justo en el puente sobre el rio nos cruzamos con un convoy militar. Cerca de Tambacounda cambiamos de carretera en dirección al Sur hacia el Parque Nacional de Niokolo-Koba, lo atravesamos a lo largo de unos 90 Km.

El Niokolo-Koba es un parque difícil para ver animales ya que las hierbas están muy altas, no tiene nada que ver con las grandes extensiones casi peladas de Kenia o Tanzania, Además en esta época de lluvias es casi impracticable. Se dice que hay algunos leones pero resulta casi imposible verlos si tenemos en cuenta que el parque tiene casi 10.000 km2 de superficie (más grande que la provincia de Madrid). Pues mira por donde se nos apareció un león en medio de la Gran Vía (las probabilidades deben ser parecidas).


El león que estaba en un lateral de la carretea nos miró con desdén, se subió a la misma delante de nosotros y se marcó un paseíto parsimonioso de unas decenas de metros. Luego, como para despedirse nos abrió la boca justo delante de la furgoneta mostrándonos un espléndido primer plano de sus afilados colmillos. La emoción nos embargó a todos: eso si que era tener suerte. Ya no pudimos hablar de otra cosa en el camino. Yo todavía me pregunto si el león no sería hinchable y teledirigido y lo habría puesto allí Ambrosio para hacernos más agradable el camino.

También vimos aposentadas en mitad de la carretera tres numerosas familias de Babuinos, a las que en comparación con el rey de la selva dimos poca importancia

Llegamos a Mako ya anocheciendo, salimos de la carretera en dirección a un Campamento Solidario, regentado por una ONG española, por un tortuoso y enfangado camino, lleno de charcos. Por entre la maleza no se distinguía nada apreciable salvo los techos de las chozas, algunas de ellas eran las del campamento. Está situado en la orilla del rio Gambia en un lugar arbolado junto a un poblado local. Los alojamientos son chozas indígenas acomodadas con camas de cañas, colchón y mosquitera y bajo la romántica pero incómoda luz de una vela.


El cuarto de baño, sin techo, está en la parte trasera de la choza: a un lado la ducha, consistente en un bidón de unos 200 l. sobre nuestras cabezas, tubería y alcachofa, como en las películas, al otro lado la taza del WC, moderna eso sí, y, en medio, el lavabo que está hecho con la cascara de media calabaza, sin desagüe. El espejo ajado por la climatología. No fue nuestro peor alojamiento, ya les hubiera gustado a Jose Mª y Ricardo tener baño propio cuando se alejaron del grupo para visitar los proyectos de cooperación.


Una grupito de los que estaban en la boda se reunió aquí de nuevo con nosotros acompañados de su guía Doba, otro gran profesional que, a veces como en esta ocasión, trabaja con Demba. Las chicas del grupo querían dormir en la camioneta al no inspirarles ninguna confianza las chozas, bastante llenas de otro tipo de habitantes no precisamente humanos. No me extraña, las condiciones del viaje empezaban a complicarse y a veces no es fácil renunciar a las comodidades europeas.

Al acabar la cena los nativos nos prepararon una fiesta a base de bailes populares autóctonos al calor y luz de una hoguera, porque la luz eléctrica en éste lugar no existe, los percusionistas calentaban los tambores en la candela, no sé si para darles mayor flexibilidad o mejor sonoridad, la cosa es que al acabar cada pieza, los ponían sobre el fuego. Bailaban todas las mujeres, solo dos chicos se animaron, no sabemos si por fogosidad natural o por los efluvios de la bebida, la cosa es que las mujeres desde una cría que no debía tener 5 años hasta las mas mayores, incluidas embarazadas y puérperas con el retoño a cuestas, daban patadas al suelo y abrían los brazos como si fueran a volar. Una aventura total.


Sexta Jornada: 14 de Octubre de 2010

Después de desayunar emprendimos camino a Kedougou ciudad donde nos hospedaríamos nosotros en el Hotel Le Relais los dos siguientes días. Jose Mª y Ricardo se irían a ver los proyectos de la ONG Yakaar África en unas condiciones un poco más duras.

Después de dejar el equipaje en el hotel, volvimos a embarcar en el bus y nos dirigimos a Bandafassi, por una carretera de tierra, infame por el efecto de las pasadas lluvias, y al cabo de unos cuarenta minutos llegamos a la aldea. Hicimos una parada para dejar a Jose Mª ayudando a la misión sanitaria que relacionada con su ONG estaba allí pasando consulta y los demás seguimos camino hacia la aldea de Ibel, donde dejaríamos los coches para seguir a pié hacia la aldea de Iwol, situada en un alto.


Fue aparecer, aparcar, y de la nada salieron unos cuantos niños y adolescentes, que luego nos acompañarían todo el camino. Era evidente que te acompañaban pensando en que algo obtendrían a cambio, pero, de nuevo, ni un gesto en ese sentido. En cambio se afanaban en llevarte todo el peso durante la subida y te trataban de animar con un casi continuo: Ça va, Monsieur? Ça va, petit enfant.


La subida a Iwol fue dura, paramos unas tres veces para coger aire, entre la pendiente, el calor y el alto grado de humedad, la fatiga aparecía fácilmente, sobre todo para los más mayores, que lo notamos y mucho. El aire y las fuerzas casi no acompañaban. Bien es cierto que el paisaje, según subíamos, iba siendo mas llamativo, el día era claro y se veía la llanura verde y roja a gran distancia.

En un Baobab a medio camino había un enjambre de abejas que formaban un panal pegado a la corteza del árbol, nos animaron a aligerar el paso por peligro que se espantaran y podían atacar. Tardamos mas de una hora en hacer la subida de apenas dos kilómetros, al final nos precipitamos debajo de un mango el cual hacia una sombra tupida, soplaba una ligera brisa que nos supo a gloria.


Allí mismo esta la aldea de Iwol, poblada por la tribu de los Beddik, los techos cónicos de las chozas ofrecen una visión homogénea de todo el poblado, atravesando por entre ellas fuimos a dar a un templete de cañas donde nos sentamos para que el maestro nos contase la historia del pueblo Beddik. Originarios de Mali llegaron a estas tierras en el S.XII huyendo de la opresión religiosa musulmana que se estaba imponiendo en África central. Los Beddik querían seguir con su religión animista y huyeron hacia el Sur estableciéndose finalmente en esta zona, después de muchas vicisitudes, lo curioso es que con el tiempo se hicieron cristianos. En la zona más alta hay una gran choza abierta que es una iglesia con su altar y la cruz en todo lo alto.


Acabado el relato dimos una vuelta por la aldea, los restos de una ceiba, que debió ser enorme por el tamaño del tronco y raíz que quedó después de que un rayo la partiera por la mitad, está considerada sagrada, y por tanto intocable porque tiene una leyenda sobre malos espíritus. Otro árbol que hay en ésta aldea es un Baobab cuyo tronco tiene un perímetro de unos 23 m. es decir 7 m de diámetro, un altura de 30 m, da una sombra portentosa u su porte resulta imponente. Se dice del baobab que es el árbol en el que se alojan, según los animistas, los espíritus de las personas fallecidas del lugar, engrandeciéndolo.


El maestro nos condujo fuera del poblado por una senda en dirección opuesta al camino de entrada, por entre la maleza llegamos detrás de unas rocas a las que había que subir, el paisaje contemplado desde lo alto fue espectacular, todo el valle de País Bassari se perdía mirando al horizonte, mirando hacia el Sur, se podían apreciar los montes que son frontera con Guinea. Precioso.


Ya de vuelta pasamos por una choza que lucía dos cruces rojas en la puerta, me dijeron que era el Centro de Salud. También pasamos junto a la gran choza que es la iglesia, situada en la parte alta del terreno que domina todo el poblado, el lo alto del cono, que es la techumbre, tiene una cruz que es visible desde toda la aldea y el entorno.


Iniciamos el descenso por aquel camino tortuoso, que no lo pareció a la subida, pero al hacer el camino al contrario, nos impresionó por la inclinación, y que el firme de piedras y tierra seca lo hacían especialmente peligroso, alguno cayó sentado de posaderas por un resbalón, a mí personalmente se me hizo muy larga y pesada esta bajada. Según descendíamos nos cruzamos con dos hombres que portaban sobre sus cabezas sendos bidones de agua de 50 litros cada uno, aquello me dejó estupefacto, esa subida tan dura la realizaban con una soltura pasmosa, sudando claro, pero con una sonrisa nos saludaban a todos a nuestro paso. También nos cruzamos con una joven que volvía del consultorio con su hijo envuelto en un paño cargado sobre la espalda, con ella nos cruzamos en la subida, ella volvía de las consultas de Bandafassi donde habíamos dejado a Jose Mª. Llegados a los coches, nos esperaban todos los niños de los poblados cercanos, saben que los turistas traen chucherías y regalos de todo tipo como globos, lapiceros, cuadernos, bolígrafos, y otras bagatelas, pero estos no se lo habían currado como los que nos acompañaron en la subida…

De regreso a Bandafassi paramos a comer en el campamento, allí encontramos a todo el equipo médico que atiende a aquellas gentes en el consultorio de forma totalmente altruista. A los postres y ya tomando café, se desató un aguacero que nos tuvo retenidos por espacio de media hora.


Fuimos al consultorio, en compañía de Médicos y Enfermeras, allí nos esperaban nativos adultos, niños, madres, ancianos en un número importante de personas. La situación sanitaria de estas gentes es francamente lamentable, malaria, anemias, desnutriciones, etc. El consultorio solo tiene muebles, no hay ni instrumental, ni medicinas, habitualmente está atendido solo por un enfermero autóctono, su trabajo está centrado sobre todo en la prevención de enfermedades más que en otra cosa. Las personas gravemente enfermas no acuden al hospital por carecer de recursos económicos para pagar las medicinas, vuelven a sus chozas y morir dignamente, las víctimas de esta situación son los más débiles, niños, ancianos y embarazadas. Estuvimos un rato ayudando en lo que pudimos, pero hay tanto que hacer…que te quedas con el alma un poco encogida.


En paralelo, el resto del grupo fue a ver la huerta y la granja que está financiando la ONG Yakaar África en el pueblo, la idea es que la anemia y la desnutrición no se puede sólo combatir con medicinas y que lo que hay que combatir es la falta estructural de proteínas que caracteriza al alimentación de la zona. Los nómadas ganaderos que se convirtieron en sedentarios carecen de la experiencia agropecuaria necesaria por lo que el problema alimentario es muy serio. El proyecto tiene especiales dificultades porque la gente de la zona no tiene experiencia en este tipo de proyectos pero con perseverancia todo se puede conseguir.


Séptima Jornada: 15 de Octubre de 2010

Hoy es el día de Dindefelo. Por la mañana temprano nos sentaron en unos vehículos todoterreno, a cual más destartalado. Viajamos en dirección a Bandafassi, para tomar un desvío cerca de Ibel, que nos conduciría por un tortuoso camino, al que fuimos tildando de piscina, rio, pedregal, etc. cualquier calificativo excepto el de carretera o pista. Durante hora y media fuimos dando tumbos, pasando charcos, vadeando arroyos hasta llegar a las montañas que hacen frontera con Guinea.


En sus alrededores existen varios poblados, entre ellos Dindefelo, que toma el nombre del rio que surca el valle, donde hay un campamento y un dispensario o Centro de Salud, el equipo médico que estaba en Bandafassi se desplazaba también aquí para pasar varios días atendiendo a ésta población. Los de la ONG Yakaar África quieren hacer asimismo una huerta y una granja en este sitio, ya que los problemas son los mismos que en Bandafassi, quizás agudizados por un mayor aislamiento.


Salimos del campamento por una senda entre la vegetación, atravesamos por un bosque cerca del monte, donde la vereda se hace algo más sinuosa, pero fácil de caminar, vadeamos a pie el rio que baja desde la cascada en algunos puntos. Ya el camino es muy bonito, pero llegar a la cascada de Dindefelo es algo especial. El rio se precipita desde una altura de 80 metros en un rincón natural de la roca creando una cortina de agua muy fina y cae formando una poza de unos treinta metros de diámetro, verla de abajo arriba es un espectáculo, el rincón es verdaderamente encantador. Algunos del grupo pensaban que el lugar tenía algo de mágico o de sagrado, la verdad es que se respiraba un cierto aire de calma muy especial.


Una vez metidos en el agua la sensación era casi mejor, colocarse debajo de la caída del agua tiene su problemática, aunque parezca una ducha, el agua cae con tal fuerza que hace daño en la piel, apenas se puede soportar unos instantes. La temperatura del agua es muy agradable, uno permanecería allí todo el tiempo del mundo. La salida es también una experiencia extraña, estás mojado pero no sientes ningún frio, el lugar es tan recogido que te sobra la toalla. En conjunto: un placer, por el entorno, el agua y la compañía, apenas éramos una veintena de personas en el grupo. Costó trabajo salir de allí, se estaba tan bien, pero inexorablemente había que marchar, recogimos nuestros apeos y emprendimos regreso al campamento.


Ya cerca del poblado me llamó la atención un grupo de langostas, que abrazadas a las plantas, pasaban completamente desapercibidas a la vista, el color de vegetal y animal era el mismo, incluso en las fotos algunas son difíciles de distinguir.

Comimos en el campamento de Dindefelo, formado por graciosas pero no muy confortables cabañitas acompañados del equipo médico, Jose Mª y Ricardo, que se quedaban allí con sus proyectos y algunos turistas más. Aquí le hicimos una primera inmovilización en un dedo de la mano derecha a uno de los chicos del grupo de invitados a la boda que se nos había unido en Mako, en la cascada resbaló cayendo sobre una piedra y se luxó el dedo meñique.


Después de comer nos volvimos a montar en los destartalados vehículos para regresar al hotel. En el trayecto del camino innombrable nos cruzamos con un autobús, por llamarle algo, cargado de gente que cruzaba hacia Guinea Conakry. Es increíble la proeza de hacer ésta ruta y hacer que el vehículo no se desmonte al paso de cada agujero del piso.


Ya en el hotel y después de una ducha, unos nos sentamos a leer, otros a consultar internet, si internet, las tecnologías de la comunicación funcionan muy bien en éste país, el móvil no tiene zonas oscuras, en la selva tiene señal, los hoteles disponen de wifi, por las calles ves gente usando ordenadores portátiles. No habrá alimentación adecuada, pero unos pocos hacen su negocio en cualquier parte.


Octava Jornada: 16 de Octubre de 2010

Hoy tenemos día libre hasta la hora de comer, por lo que decidimos visitar el mercado de artesanía de Kedougou acompañados de Babacar. Al llegar y ya aparcados, surgió un chico de unos veinticinco años que nos sirvió de guía, chapurreaba algo de castellano, aunque era mejor entenderse en francés. Paseamos por las distintas tiendas y se hicieron algunas compras.

En un momento determinado se me acercó un muchacho de unos 30 años, y en un muy buen castellano entablo conversación con nosotros. Era pintor y tenía un puesto allí cerca, que compartía con un amigo. Le pregunté donde había estudiado el español, y me contó que en España, fue uno de tantos que cruzó el mar en kayuko, llegando a las islas Canarias, y que fue repatriado. Lo que no me dijo es el tiempo que permaneció en nuestro país, desde luego fue el suficiente para aprender nuestro idioma de forma muy sólida. También me dijo que nunca volvería hacer ese viaje, queriendo yo profundizar en el tema, le fui tirando de la lengua, solo me dijo que fue muy cansado, una semana en el mar debió de dar para mucho y saqué la impresión que llegaron menos de los que partieron, en fin, un drama.


Mientras comíamos en el hotel, desde el que se aprecia una bonita vista del rio cercano, aparecieron Jose Mª y Ricardo acompañados de Ambrosio que habían permanecido hasta hoy en Bandafassi y Dindefelo. Traían una cara mezcla de cansancio y satisfacción. Cansancio por la dureza de las condiciones vividas, sin luz, sin agua corriente, acribillados por los mosquitos, pero satisfechos por haber intentado ayudar aunque fuera sólo un poco a este pueblo maravilloso. Nos contaron la dificultad del proyecto, las duras condiciones climáticas, la falta absoluta de medios, pero también la determinación, sobre todo de las mujeres, para luchar y acabar con una situación que las tiene ancladas a la miseria desde hace siglos.

Después de una buena ducha y la consiguiente comida, montamos en el minibús para viajar a Tambacounda, por la misma carretera que vinimos, donde haríamos noche de nuevo en un hotel de la cadena de Le Relais.

Al pasar por Mako, y sobre el puente del rio Gambia, hicimos una parada para pasar a pié al otro lado del rio y hacernos unas fotos, rápidamente los niños nos rodearon en busca de bagatelas y regalos. Había mucho movimiento de gente a causa del mercado que había en la rivera.


Volvimos a pasar por el Parque Nacional de Niokolo-Koba esperando encontrar a nuestro amigo el león, pero solo nos cruzamos con las tres consabidas manadas de babuinos de dos días antes.

Llegamos a Tambacounda ya de noche. Cenando observamos que Babacar estaba especialmente interesado por el partido de futbol que echaban en la tele, la final de copa de Senegal, donde jugaba su equipo: Mbour. La final fue especialmente emotiva ya que se decidió después de muchos penaltis, nosotros vibrábamos apoyando a nuestro querido chofer. Finalmente, y después de que la cosa estuvo prácticamente perdida, Mbour ganó, estallando el comedor con nuestro grito de júbilo, difícil de entender para cualquiera que no comprenda hasta que punto te puedes llegar a identificar con este pueblo.
Volver arriba

Compartir:
Ver más diarios de Pardino Ver más diarios de Senegal Etapa anterior Etapa anteriorEtapa siguiente Etapa siguiente



VOTACIONES A LA ETAPA
Mes Puntos Votos Media
Actual 0 0
Anterior 0 0
Total 4 1
Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
0 Votos
Para votar esta etapa debe registrarse como usuario

Registrate AQUÍ
Visitas mes anterior: 54 Visitas mes actual: 40 Total visitas: 8186

  Últimos comentarios al diario:  De nuevo en Senegal: De nuevo Cassamance y Pais Bassari. Nunca nos cansaremos
Total comentarios 9  Visualizar todos los comentarios

Nani7  nani7  03/12/2010 16:38
con fotos aún me gusta más,lo he vuelto a leer!!!

Default https Avatar  NUSKY  04/12/2010 19:37
Estupendo diario!!!!
Te dejo las estrellitas.

Koala66  koala66  08/12/2010 00:53   
que viaje tan especial! Yo estuve en Senegal en el 93, y tambien fue muy especial, me has recordado muchas cosas!

Default https Avatar  moralinda  30/12/2010 00:13
Pardino, lo tuyo por Senegal sí que es amor y filosofía de vida. Enhorabuena por tu diario y por tus viajes. Van 5 ***** porque no tengo más.

Default https Avatar  pepemanolo  18/01/2012 21:51
Me parece muy bien este diario, y me tengo por viajero-comprometido como miembro de una ONG que el año pasado hizo una campaña en Gambia y este año la hará en Casamance.

En ningún momento tengo la impresión de distancia ni de parque de atracciones; es más, creo que cualquier diario debe mezclar, como tú, vivencia y datos. Para sólo datos ya están las enciclopedias, y para sólo vivencias las novelas.

Animo, y te emplazo a seguir escribiendo diarios de este estilo, que nos aportan información y nos activan sensaciones.

Visualizar todos los comentarios >>
CREAR COMENTARIO EN LA ETAPA

Registrate AQUÍ
Volver arriba


Foros de Viajes
Pais Tema: Viajar a Senegal
Foro África del Oeste Foro África del Oeste: Foro de viajes de África del Oeste: Senegal, Mali, Costa de Marfil, Ghana, Togo, Nigeria, Camerún, Burkina Faso, Niger.
Ultimos 5 Mensajes de 876
375478 Lecturas
AutorMensaje
Agus1973
Agus1973
Silver Traveller
Silver Traveller
Dic 17, 2018
Mensajes: 17

Fecha: Lun Abr 15, 2019 02:00 pm    Título: Re: Viajar a Senegal

Hola,

A finales de octubre tengo previsto llegar a Senegal por el nuevo aeropuerto ( Blaise Diagne INTL) y he buscado por internet información ( cómo llegar, alojamientos cercanos,tipos de transportes,etcétera...) y solo he encontrado la página oficial.
Si alguien me puede dar alguna información práctica de cómo llegar o salir, tipos de transportes, dónde van, alojamientos cercanos de low-cost,etc... lo agradecería.

Gracias.
Amara33
Amara33
Silver Traveller
Silver Traveller
Abr 27, 2018
Mensajes: 15

Fecha: Jue Abr 18, 2019 11:55 pm    Título: Re: Viajar a Senegal

El trayecto de Dakar al aeropuerto tiene una tarifa oficial en taxi de 15.000 cfa, 23 €, son unos 60 km, cerca de una hora. Puedes alojarte en Saly, que tiene mucha oferta hotelera por ser destino de playa, la tarifa desde allí son 11.000 francos y está a unos 50 km. No conozco hoteles por allí, lo siento.
Agus1973
Agus1973
Silver Traveller
Silver Traveller
Dic 17, 2018
Mensajes: 17

Fecha: Vie Abr 19, 2019 06:38 pm    Título: Re: Viajar a Senegal

Muy feliz
Amara33 Escribio:
El trayecto de Dakar al aeropuerto tiene una tarifa oficial en taxi de 15.000 cfa, 23 €, son unos 60 km, cerca de una hora. Puedes alojarte en Saly, que tiene mucha oferta hotelera por ser destino de playa, la tarifa desde allí son 11.000 francos y está a unos 50 km. No conozco hoteles por allí, lo siento.

Muchas gracias por contestar y darme una información valiosa para mí. El hotel ya lo conseguí a través de booking en N´Gor que hablaban muy bien sus antiguos huéspedes. Muy feliz
jujoma
Jujoma
Silver Traveller
Silver Traveller
Jun 17, 2009
Mensajes: 16

Fecha: Mar May 07, 2019 08:41 am    Título: Senegal en julio

Ya tenemos itinerario en Senegal para 10 dias.
17-27 julio
Guia senegalés que habla un español perfecto.
Grupo muy reducido. Máximo 3 personas mas.
Si hay alguien interesado que se ponga en contacto al 625826125 (MªCarmen)
j.vela
J.vela
Travel Adict
Travel Adict
Feb 09, 2017
Mensajes: 53

Fecha: Mie May 22, 2019 10:48 am    Título: Re: Viajar a Senegal

Buenas, este recorrido nos han propuesto para finales de julio y principios de agosto 11 días. ¿Alguna sugerencia o recomendación? Muchas gracias de antemano. Día 28: España Dakar Acogida y traslado al hotel con un breve resumen de todo el viaje Día 29: GOREE SAINT LOUIS Después de desayunar, acudir al puerto de Dakar para coger un ferry que nos traslada a la mítica isla de esclavos de GOREE , declarada patrimonio histórico de la humanidad. Volver a Dakar para seguir hasta SAINT LOUIS haciendo visitas de aldeas de distintas etnias Comer en el camino y hacer rumbo a SAINT LOUIS...  Leer más ...
CREAR COMENTARIO EN EL FORO
Respuesta Rápida en el Foro
Mensaje:
Registrate AQUÍ






All the content and photo-galleries in this Portal are property of LosViajeros.com or our Users. LosViajeros.net, and LosViajeros.com is the same Portal.
Aviso Legal - Publicidad - Nosotros en Redes Sociales: Pag. de Facebook Twitter - Política de Privacidad