Salimos temprano y nos fuimos hacia la playa de las Catedrales que estaba muy cerca del hotel. El día anterior los dueños del hotel nos habían informado del horario de las mareas y la mejor hora para verla era en la bajamar sobre las 9 de la mañana. Aunque la habíamos visto en fotos y leído en algunos comentarios, la realidad supera bastante las expectativas. Realmente merece la pena visitarla, nosotros estuvimos unas dos horas paseando por ella, haciendo fotos y disfrutando.
A pesar de que el día estaba bastante nublado el agua no estaba muy fría, yo la probé pero mi novia no.
A mí me encantó pero teníamos más cosas que hacer y nos fuimos hacia Ribadeo, para ver el pueblo y comer pulpo en Casa Villaronta que nos habían aconsejado. Del pueblo nos gustó sobretodo su puerto con pequeñas embarcaciones atracadas allí, y por supuesto las vistas desde el faro al otro lado de la carretera, con un mirador muy bonito cerca del castillo de San Damián. Luego estuvimos un rato paseando por el centro del pueblo hasta que entramos a comer, por supuesto el famoso pulpo a la gallega o pulpo a feira, madre mía que bueno estaba. Este bar es muy recomendable, está en el mismo centro de Ribadeo, en rua de San Francisco 9, cerca del ayuntamiento. De Ribadeo fuimos por la costa viendo el paisaje hasta estaca de Bares, pasamos por Foz y sus famosas playas, la carretera es de costa y había leído muchos comentarios de que era mala pero a nosotros que nos gusta ir en coche nos gustó y los paisajes son muy bonitos y la carretera estrecha pero buena. En estaca de Bares nos hicimos varias fotos y disfrutamos de las vistas durante un rato.
Estábamos en el punto más al norte de la península ibérica, muy bonito, pero allí solo está el faro no hay nada más. Desde aquí seguimos la carretera de la costa pasando por varios pueblos donde destaco Cariño, precioso, desde allí fuimos al famoso San Andrés de Teixido, del cual dicen que o vas de vivo o de muerto. A nosotros San Andrés en sí nos pareció un sitio muy normal, pero el camino hasta llegar y las vistas nos resulto de lo mejor que vimos por Galicia. Desde Cariño hasta San Andrés la carretera es estrecha y va subiendo hasta llegar a la cima desde donde se tiene la posibilidad de hacer unas fotos de los segundos acantilados más altos de Europa, maravillosas vistas.
Las nubes pasaban por debajo nuestra y lo caballos y las vacas paseaban con total libertad, parece que se esté muy cerca del cielo, de ahí creo que viene el refrán. Mientras bajas a San Andrés ves los acantilados y hay un mirador con una cruz y unas vistas realmente muy bonitas.
En San Andrés nos paramos poco, lo justo para verlo en 15 minutos. Desde allí ya partimos hacia A Coruña, pero hicimos una breve parada en Cedeira, donde andamos un poco por su ría que es como una playa dentro del pueblo, un lugar diferente. Ya bien entrada la tarde llegamos A Coruña, donde nos alojamos en el hotel Tryp, muy buen hotel con un muy buen desayuno incluido. Luego aprovechamos para conocer A Coruña de noche. Fuimos a la zona de la plaza María Pita y cenamos en la bombilla, un lugar recomendado en los foros y que ahora recomendamos nosotros. Es un lugar para tapear muy barato y con comida casera. Luego dimos un paseo y nos tomamos un helado junto a la plaza, que nos pareció preciosa y todo su entorno. A Coruña nos gustó mucho. Luego nos fuimos al hotel que era tarde y al día siguiente había que madrugar.

A pesar de que el día estaba bastante nublado el agua no estaba muy fría, yo la probé pero mi novia no.

A mí me encantó pero teníamos más cosas que hacer y nos fuimos hacia Ribadeo, para ver el pueblo y comer pulpo en Casa Villaronta que nos habían aconsejado. Del pueblo nos gustó sobretodo su puerto con pequeñas embarcaciones atracadas allí, y por supuesto las vistas desde el faro al otro lado de la carretera, con un mirador muy bonito cerca del castillo de San Damián. Luego estuvimos un rato paseando por el centro del pueblo hasta que entramos a comer, por supuesto el famoso pulpo a la gallega o pulpo a feira, madre mía que bueno estaba. Este bar es muy recomendable, está en el mismo centro de Ribadeo, en rua de San Francisco 9, cerca del ayuntamiento. De Ribadeo fuimos por la costa viendo el paisaje hasta estaca de Bares, pasamos por Foz y sus famosas playas, la carretera es de costa y había leído muchos comentarios de que era mala pero a nosotros que nos gusta ir en coche nos gustó y los paisajes son muy bonitos y la carretera estrecha pero buena. En estaca de Bares nos hicimos varias fotos y disfrutamos de las vistas durante un rato.

Estábamos en el punto más al norte de la península ibérica, muy bonito, pero allí solo está el faro no hay nada más. Desde aquí seguimos la carretera de la costa pasando por varios pueblos donde destaco Cariño, precioso, desde allí fuimos al famoso San Andrés de Teixido, del cual dicen que o vas de vivo o de muerto. A nosotros San Andrés en sí nos pareció un sitio muy normal, pero el camino hasta llegar y las vistas nos resulto de lo mejor que vimos por Galicia. Desde Cariño hasta San Andrés la carretera es estrecha y va subiendo hasta llegar a la cima desde donde se tiene la posibilidad de hacer unas fotos de los segundos acantilados más altos de Europa, maravillosas vistas.


Las nubes pasaban por debajo nuestra y lo caballos y las vacas paseaban con total libertad, parece que se esté muy cerca del cielo, de ahí creo que viene el refrán. Mientras bajas a San Andrés ves los acantilados y hay un mirador con una cruz y unas vistas realmente muy bonitas.

En San Andrés nos paramos poco, lo justo para verlo en 15 minutos. Desde allí ya partimos hacia A Coruña, pero hicimos una breve parada en Cedeira, donde andamos un poco por su ría que es como una playa dentro del pueblo, un lugar diferente. Ya bien entrada la tarde llegamos A Coruña, donde nos alojamos en el hotel Tryp, muy buen hotel con un muy buen desayuno incluido. Luego aprovechamos para conocer A Coruña de noche. Fuimos a la zona de la plaza María Pita y cenamos en la bombilla, un lugar recomendado en los foros y que ahora recomendamos nosotros. Es un lugar para tapear muy barato y con comida casera. Luego dimos un paseo y nos tomamos un helado junto a la plaza, que nos pareció preciosa y todo su entorno. A Coruña nos gustó mucho. Luego nos fuimos al hotel que era tarde y al día siguiente había que madrugar.