Hay una cosa que en los viajes suele suceder a menudo, son muchas las cosas que te sorprenden, pero al dia siguiente vez algo que te sorprende un poco mas. Pues esta situación me ocurrió en nuestra visita al Antelope Canyon, Bryce nos sorprendio y nos pareció increible, pero el antelope fue un poco mas.
Nos levantamos temprano para retomar la carretera e ir hacia el antelope canyon, nos costo un poco encontrarlo ya que no es muy conocido, ademas nosotros le poniamos acento americano cuando el antelope al ser territorio navajo la pronunciación es mas parecida al castellano que al ingles.
Por el camino pasamos por el lago Powell, no teniamos tiempo para ir a visitarlo, pero viendo los remolcadores que nos adelantaros con sus barquitos a cuesta aquello podia ser impresionante.

Con un poco de complicación finalmente llegamos al anteolpe canyon, sabiamos que eran dos los cañones que habian el upper y el lower, también sabiamos que uno de ellos estaba masificado y te metian prisa para que salieras rápido de él, y el otro mas tranquilo y mucho menos masificado, por suerte llegamos a este segundo, no se cual de los dos era, pero si recuerdo que subiendo la carretera a la izquierda.
En este cañon tuvimos que pagar la entrada aparte, ya que son parques que los llevan los navajos y no son nacionales, asi que pagamos nuestra entrada y esperamos por nuestro guia (por llamarlo de alguna forma), mientras el Indio que estaba en la entrada nos contó que hacia unos años unos excursionistas Canadienses (o eran franceses) perdieron la vida por no hacerles caso cuando les anunciaron que se acercaba una tormenta, ellos no hicieron caso de las indicaciones entraron y murieron arrastrados por las aguas, asi que ya saben si un indio dice que lloverá hazle caso.
Al cañon accedimos por una abertura en la tierra, ibamos con unos 4 o 5 señores mayores, aparte de ellos en el cañon nos encontrariamos con 6 o 7 personas mas, por lo que se puede decir que estabamos solos.

El en teoria guia del grupo la verdad es que no daba ninguna explicación, asi que pasamos de el y fuimos un poco por nuestra cuenta, disfrutando de lo que la naturaleza nos estaba mostrando, los pasadizos formados por la erosion del agua eran espectaculares, se estrechaba, se ensancha, sube, baja etc etc etc.





Por el camino nos encontramos con un indio navajo que tocaba la guitarra y cantaba,muy mistico el, disfrutando de la tranquilidad del cañón y con un fotografo español sacando fotos con su antigua cámara a carrete, nos dijo que llevaba tirados 4 o 5 carretes y que se resistia a comprarse una digital, que a el le gustaba lo antiguo.
Al final del cañón habia una escalera que te llevaba al exterior, a una zona totalmente desertica, donde mas de un escritor seguro que descubría a su musa, o por lo menos tendría la tranquilidad necesaria para escribir un buen libro.

Despues de visitar el antelope canyon nos dirigimos hacia el autentico lejano oeste, o por lo menos el que las películas nos mostraba, nos fuimos hacia monument Valley.
Monument Valley es una gran extension de tierra en donde alguien decidio colocar montañas sueltas, seguro que esta no es la definición mas científica, pero es que es algo parecido.
Cuando llegamos nos querian cobrar entrada, pero nosotros con todo el morro del mundo le dijimos que en el antelope nos habian dicho que la entrada servia para los dos parques, asi que despues de insistir varias veces, que Crack Rodri convenciendo a la peña
Cuando llegamos la vista es una pasada, con las montañas en medio de esta inmensa llanura.

Los indios hacen unas excursiones en Jeep por el parque, pero salia una pasta x5, asi que preferimos usar la opción B que es meter nuestro coche de alquiler por la carretera de tierra cual 4x4, como ibamos despacio y disfrutando de las vistas el coche no sufrió mucho, ademas la carrtera esta en muy buen estado. El recorrido es muy facil ya que la carretera está marcada, hicimos varias paradas en lugares emblematicos y muy guapos, solo faltaba ver a Jhon Wayne huyendo de los indios....


Pese a lo turístico del lugar no topamos con mucha gente y casi todo lo disfrutamos con la tranquilidad que estos sitios necesitan, también es cierto que como los Jeeps respletos de turistas iban por otras zonas, pues no nos los cruzamos.
Despues de nuestra aventura vaquera nos habian recomendado ir a Mexican Hat a cenar, pero era empezaba a caer la noche y queriamos dormir lo mas cerca del gran canyon, nuestra siguiente parada.
Menos mal que nos pusimos en carretera, ya que aqui fue donde mas nos costo encontrar donde dormir, tambien es cierto que llegamos mas tarde de lo habitual, normalmente nos poniamos a buscar donde dormir sobre las 7 y media de la tarde y siempre encontrabamos donde, pero apartir de las 8 y media nueve los NO VACANTY comenzaban a iluminarse. Llegamos a flagstaff sobre las nueve y los hostales estaban llenos, finalmente llegamos a una especie de residencia universitaria donde nos admitieron



