Nos levantamos sobre las 9:00 para desayunar, y con tranquilidad poder arreglarnos. La verdad no es que fuera un día muy bonito porque se levantó un poco de lluvia (aunque era de esperar porque el día anterior chispeo por la noche).
Pasamos de nuevo por el Puente Rialto porque es un sitio precioso, y de ahí decidimos ir a ver el Palazzo Contarini del Bovolo, es como una radiografía de una pequeña torre de Pisa (pero recta claro). Está metida en un humilde callejón, el patio de la calle della vida cerca del Campo Manin, desde donde se ve la escalera sin necesidad de pagar por entrar a verla; aunque, todo sea dicha, estaban restaurándola cuando fuimos y no se podía entrar a verla.


De ahí decidimos ir paseando dirección a la Iglesia Santo Stefano

La Iglesia cuenta con el mejor techo de madera de cualquier iglesia de Venecia. A la derecha del altar hay un museo de tintorettos (como la última cena y Lavanda dei Piedi), pero también dentro de la iglesia podemos encontrar sin necesidad de pagar.


De ahí nos dirijimos en dirección al puente de la academia. Pero antes para llegar pasamos por delante del Instituto Venetio di Scienze Lettere ed Arti.

Tras eso estuvimos en el Ponte dell'Accademia que es un puente de madera (construido en 1930 para sustituir uno de metal) y es el tercer puente del Gran Canal (iba a ser algo provisional, y ahí lo teneis mejor que nunca).

De ahí salimos dirección a la Peggy Guggenheim Collection pero con tan mala suerte que la pillamos cerrada, dudo que feura por la hora, porque tan solo eran las 13:00 horas, y además había mucha gente que iba hasta allí y se llevó el chasco como nosotras.

De ahí, pusimos dirección a Santa Maria della Salute, es una iglesia en honor a la Virgen María, quién según se creé, liberó la ciudad de un brote de peste en 1630. La pena es que tampoco pudimos entrar a verla porque por la mañana tan solo abría hasta las 12:30. Lo que también fue mala pata es que estaba en obras la parte exterior de la cúpula y nose podía ver en todo su esplendor.

La verdad como estábamos tan cansadas de caminar decidimos tomar el vaporetto (6,50 Euros por persona); la verdad en el vaporetto pagamos porque queriamos porque la gente subía y bajaba sin pagar ni un duro, porque en ningún momento te lo pedían (pero decidimos pagar por civismo). Recorrimos la mitad del Gran Canal que no habiamos echo en vaporetto en dirección a Ca d'oro


Como ya nos encontrábamos agotadas decidimos comprar un par de pizzas e ir a comerlas al hotel, porque todo sea dicho el agua comenzaba a cogerse. Y ya de paso aprovechamos para echar una buena siesta que la necesitábamos ya.
Sobre las 20:00 decidimos salir a pasaer por las calles, entre otras cosas porque había dejado de llover, y eso también hace mucho. Pasamos de nuevo por Scuola Grande di S. Teodoro toda iluminada, y también por el Teatro Comunale Carlo Goldoni.
De ahí fuimos a ver la Plaza de San Marco con sus luces, y sus orquestas tocando dulces melodías.

De ahí nos volvimos por las callejuelas viendo los escaparates y las calles hasat llegar al Puente Rialto de nuevo, para buscar un sitio donde cenar.


Tras cenar regresamos al hotel de nuevo para poder dormir un poco más.
Pasamos de nuevo por el Puente Rialto porque es un sitio precioso, y de ahí decidimos ir a ver el Palazzo Contarini del Bovolo, es como una radiografía de una pequeña torre de Pisa (pero recta claro). Está metida en un humilde callejón, el patio de la calle della vida cerca del Campo Manin, desde donde se ve la escalera sin necesidad de pagar por entrar a verla; aunque, todo sea dicha, estaban restaurándola cuando fuimos y no se podía entrar a verla.


De ahí decidimos ir paseando dirección a la Iglesia Santo Stefano

La Iglesia cuenta con el mejor techo de madera de cualquier iglesia de Venecia. A la derecha del altar hay un museo de tintorettos (como la última cena y Lavanda dei Piedi), pero también dentro de la iglesia podemos encontrar sin necesidad de pagar.


De ahí nos dirijimos en dirección al puente de la academia. Pero antes para llegar pasamos por delante del Instituto Venetio di Scienze Lettere ed Arti.

Tras eso estuvimos en el Ponte dell'Accademia que es un puente de madera (construido en 1930 para sustituir uno de metal) y es el tercer puente del Gran Canal (iba a ser algo provisional, y ahí lo teneis mejor que nunca).

De ahí salimos dirección a la Peggy Guggenheim Collection pero con tan mala suerte que la pillamos cerrada, dudo que feura por la hora, porque tan solo eran las 13:00 horas, y además había mucha gente que iba hasta allí y se llevó el chasco como nosotras.


De ahí, pusimos dirección a Santa Maria della Salute, es una iglesia en honor a la Virgen María, quién según se creé, liberó la ciudad de un brote de peste en 1630. La pena es que tampoco pudimos entrar a verla porque por la mañana tan solo abría hasta las 12:30. Lo que también fue mala pata es que estaba en obras la parte exterior de la cúpula y nose podía ver en todo su esplendor.

La verdad como estábamos tan cansadas de caminar decidimos tomar el vaporetto (6,50 Euros por persona); la verdad en el vaporetto pagamos porque queriamos porque la gente subía y bajaba sin pagar ni un duro, porque en ningún momento te lo pedían (pero decidimos pagar por civismo). Recorrimos la mitad del Gran Canal que no habiamos echo en vaporetto en dirección a Ca d'oro


Como ya nos encontrábamos agotadas decidimos comprar un par de pizzas e ir a comerlas al hotel, porque todo sea dicho el agua comenzaba a cogerse. Y ya de paso aprovechamos para echar una buena siesta que la necesitábamos ya.
Sobre las 20:00 decidimos salir a pasaer por las calles, entre otras cosas porque había dejado de llover, y eso también hace mucho. Pasamos de nuevo por Scuola Grande di S. Teodoro toda iluminada, y también por el Teatro Comunale Carlo Goldoni.

De ahí fuimos a ver la Plaza de San Marco con sus luces, y sus orquestas tocando dulces melodías.


De ahí nos volvimos por las callejuelas viendo los escaparates y las calles hasat llegar al Puente Rialto de nuevo, para buscar un sitio donde cenar.



Tras cenar regresamos al hotel de nuevo para poder dormir un poco más.