06 de Septiembre 2010 - Llegada a Los Angeles
Había llegado el día tan esperado todo el año. A las 10 puntual salía desde Barcelona nuestro vuelo de Delta con destino Atlanta. El vuelo se hizo bastante ameno, teníamos pantallas individuales con películas en español, juegos y música. La comida bien, te dan a elegir pollo o pasta, esta era una lasaña vegetal que estaba bastante buena. Todo el rato van pasando ofreciendo bebida y una hora antes de aterrizar nos dieron un trozo de pizza.
Una vez en tierra, fuimos a pasar el control de inmigración, aquí tardamos un rato en la cola, nos tocó un policía muy simpático que chapurreaba el español. Después tuvimos que ir a recoger las maletas, la verdad es que no estaba demasiado bien indicado y no quedaba muy claro donde había que dejar las maletas otra vez, había mucha gente por todos lados, policías gritando a la gente, noté un poco de descontrol y nos entró un poco de mal humor. Dejamos las maletas ahí donde las dejaba todo el mundo rezando para que las encontráramos en Los Angeles. Luego pasamos otra vez los controles de seguridad y a coger una especie de metro para cambiar de terminal. Finalmente, y al cabo de hora y media de haber bajado del avión anterior, llegamos a la puerta de embarque para el vuelo Atlanta-Los Angeles.
Este vuelo tenía también pantallitas individuales pero las películas y los juegos eran de pago. En unas 5 horas llegamos por fin a Los Angeles, como era vuelo interno ya no hay que pasar ningún control más, enseguida cogimos las maletas y a buscar el shuttle de Alamo para ir a recoger el coche que habíamos alquilado con ealquilerdecoches.com.
Hacemos todo el papeleo y nos mandan al garaje para que cojamos el coche que queramos entre los “compactos”. Elegimos un Hyundai Accent. Un empleado de ahí nos dijo que era el que gastaba menos en gasolina, le tuvimos que preguntar también por el funcionamiento del cambio de marchas, ya que yo ahí veía muchas letras, pero al fin y al cabo solo se usan 2, adelante y atrás. Dedos cruzados, es hora de encender el TomTom que traíamos desde casa con los mapas descargados de USA, y… mala suerte, no se cargó. Primeras reacciones de preocupación, nervios… yo pensé: vamos a Hollywood, es importante, estará bien indicado. Pues pensé mal, empezamos a dar vueltas y vueltas y ninguna indicación de nada, a nuestro lado pasaban los típicos coches de las películas de raperos con la música alta y las ventanas abiertas, mucha gracia no me hacía, la verdad. Decidimos parar en una gasolinera, por suerte el dependiente era mexicano y me indicó súper bien el camino, no era demasiado complicado, ya de paso compré un mapa callejero que nos fue de gran utilidad durante nuestra estancia en Los Angeles.
Bueno, media hora después llegamos a nuestro hotel “Hollywood City Inn”, eran ya las 22hrs aprox. Hicimos el check in y a la cama inmediatamente, había sido un día muy largo.
07 de Septiembre 2010 - Los Angeles
Debido al jet lag a las 6,30h ya estábamos despiertos, así que decidimos aprovechar el día. Desayunamos en el hotel, es muy básico, consiste en bollería, zumo y café, los donuts estaban buenísimos! Sobre el hotel decir que está muy bien, la habitación grande, el baño grande y lo mejor de todo, el recepcionista, un señor latinoamericano súper simpático y agradable, nos dio un montón de indicaciones y mapas.
Bueno, finalmente salimos en busca del metro, que estaba a unos 100m, hoy teníamos previsto la visita de la ciudad, así que compramos el pase de todo el día por 6$, las máquinas vendedoras de billetes están en inglés y español. Nuestra primera parada fue para ver el “Staples Center”, yo esperaba ver por ahí a Pau Gasol, pero justamente en ese rato no pasó por ahí jejeje. Hicimos las fotos de rigor, entramos a la tienda a curiosear y dimos la visita por finalizada.

Decidimos andar un rato en dirección al distrito financiero, nos pareció una zona cómoda de pasear, avenidas muy anchas y todo muy limpito. Cogimos el metro allí y paramos en “civic center”. Desde aquí nos dirigimos a ver el Walt Disney Concert Hall, 2 fotos y seguimos el paseo hasta el Ayuntamiento, ahí vimos un montón de camiones y mucha gente, nos acercamos a ver y es que estaban rodando la serie “Outlaw”, en Los Angeles es muy fácil encontrarse con rodajes en cualquier zona. Desde ahí seguimos andando hasta la Catedral, muy moderna ella, tal como la esperábamos, entramos para verla y bajamos al mausoleo para ver la tumba de Gregory Peck.

Al salir nos dirigimos andando hasta la Union Station, está muy cerca, entramos dentro y ahí me acordé de que hacía poco había salido en un episodio del NCIS. Realmente es una estación muy bonita, parece que estés en otra época.

Al salir cruzamos la calle y llegamos a la calle Olvera, preciosa, toda de tiendecitas y restaurantes mexicanos, mucho colorido. En este barrio se empezó a fundar la ciudad de Los Angeles, concretamente entramos a visitar la primera casa que se construyó, es entrada libre, al final puedes dejar una propina.


Era ya mediodía y ya empezábamos a estar cansados, así que miramos entre los restaurantes mexicanos y nos quedamos con el primero de la calle, nos pedimos dos platos combinados, dos tacos y dos cervezas, nos salió por unos 26$ los dos.
Ya con la barriga llena y con las fuerzas recuperadas, cogimos el metro en Union Station y nos bajamos en Hollywood/Vine, ahí ya se empiezan a ver estrellitas de gente que al menos yo no conocía. Tantas opiniones que había leído sobre esta calle y bueno, pues no está tan mal, vale que es poco glamurosa y hay tiendas raras, pero es una calle normal y corriente, con sus souvenirs y tiendas dedicadas al cine. Andamos un rato hasta llegar al Kodak Theatre y al Teatro Chino.


Aquí ya se ve más concentración de gente y las estrellitas ya son de gente más conocida. La verdad es que me hacía mucha ilusión estar ahí, toda la vida viéndolo en la tele y por fin lo podía ver con mis propios ojos. El Kodak Theatre está en un centro comercial, subimos por las escaleras que suben los actores en los Oscars y nos paseamos por las tiendas, desde ahí ya se puede divisar a lo lejos el cartel de “Hollywood”.
De ahí nos fuimos al metro otra vez hasta el hotel para coger el coche, nuestro siguiente objetivo era el Observatorio Griffith, el camino de acceso está cerquísima del hotel. El día estaba nublado y las vistas no eran muy buenas, pero aun así, puedes apreciar la inmensidad de la ciudad, no tiene fin. Las letras de “Hollywood” se ven de más cerca, hubiésemos querido acercarnos más pero íbamos un poco apretados de tiempo.


Después de un ratillo de estar por ahí cogimos el coche y nos dirigimos a Beverly Hills, cogimos Sunset Boulevard un rato y luego seguimos por Santa Mónica Boulevard hasta llegar al famoso cartel de entrada.
Dimos algunas vueltas con el coche para ver las casitas tan chulas y el famoso “The Beverly Hills Hotel”. Aparcamos donde vimos que se podía y entramos en Rodeo Drive, tiendas de súper lujo sin nadie dentro. Como no nos podíamos permitir comprar nada de ahí paseamos toda la calle, es pequeña, y volvimos al coche. Eran ya las 18.30 más o menos. Nuestra última visita de hoy era a Santa Mónica. Miramos el mapa y vimos que cogiendo Santa Mónica Boulevard, llegas hasta la misma playa, qué fácil es conducir por los Angeles! Ahí que vamos, tardamos una media hora, aparcamos en la calle en una especie de zona azul que vale 1$/hora. Paseamos un rato por la Third Street Promenade, una calle muy comercial y peatonal con todo de tiendecitas y restaurantes, de noche además es muy bonita con toda la iluminación. Cansados nos tomamos una cerveza en el Johnny Rocket e hicimos tiempo para ir al muelle, teníamos pensados ir a cenar al famoso Bubba Gump.

Bajamos pues hasta el muelle y ya divisamos a lo lejos la famosa noria iluminada, muy bonita.

Entramos en el Bubba Gump, nos pedimos el plato estrella, el combinado de gambas, estaba muy bueno pero realmente lo encontré un poco caro para lo que es, está claro que es muy turístico. Al acabar dimos un paseo por el muelle y ya volvimos hasta el coche para volver al hotel. A esas horas ya hay poco tráfico, así que en media hora llegamos. Nos metimos a la cama rápidamente. Había sido un día muy provechoso.
08 de Septiembre - Los Angeles (Universal Studios)
Otra vez desayunamos esos donuts tan buenos del hotel. Hoy tocaba pasar el día en la Universal Studios, no teníamos claro si ir en metro para así ahorrar el parking (lo teníamos a 3 o 4 paradas), o ir en coche. Como por la tarde queríamos volver a Santa Mónica para verlo de día finalmente optamos por el coche. Nuevamente el señor de recepción nos indicó como llegar y en 15 minutos ahí estábamos, fue muy rápido y fácil. Hicimos la cola en la taquilla que ponía: “se habla español”. La entraba cuesta 74$, pero había encontrado por internet unos descuentos de 10$, así que se quedó en 64$ cada uno.
Es un parque pequeñito pero la verdad es que lo pasamos en grande, subimos en casi todas, creo que solo nos dejamos la de Water World y porque ya eran las 17,30hrs. De las que más me gustaron fue la de los Simpsons y la de Terminator, la que menos quizás La Momia. No hicimos cola en ningún sitio, no había demasiada gente.

El tour de los estudios en español era a las 12hrs, no estuvo mal pero me esperaba más, podrían dejar ver algún estudio por dentro o dejar ver como graban algo, aunque sea de lejos. En ese momento estaban grabando la serie “Como conocí a vuestra madre”, mi marido y yo somos fans de la serie y nos hubiese hecho mucha ilusión ver algo, pero nada, todo tapado.


A la hora de comer tampoco hubo problemas, poca gente en los restaurantes. Y nada, el día pasó muy ameno y sobre las 17,30hrs ya nos fuimos, queríamos llegar a Santa Mónica de día para poder pasear por la playa un rato y ver las casetas de los vigilantes.
Tardamos una media hora en llegar.

Estuvimos paseando por la playa, el muelle, la calle comercial y cuando ya era hora de cenar nos volvimos para Hollywood, queríamos pasarnos por el súper a comprar provisiones ya que al día siguiente ya nos íbamos de ruta. Muy cerca del hotel hay un supermercado grande abierto las 24hrs. Me gusta pasearme por los supermercados de otros países y curiosear los productos que venden, en USA me hizo gracia porque todos los productos son a lo grande. Decidimos comprarnos también unas pizzas aprovechando que teníamos microondas en la habitación. Cenamos tranquilamente en la habitación y planificamos los horarios y la ruta del día siguiente.