El destino principal del día era subir al Lago Trnovačko. El desvío para llegar está 1 o 2 km más adelante del hotel enfrente de una gasolinera. La llegada allí es un poco larga y solo se puede hacer con transporte propio, son 20 km y nos llevó una hora, el camino es bastante malo, empieza siendo de asfalto pero termina siendo de tierra y lleno de agujeros.
Hay que seguir las indicaciones hacia Prijevor, no hay nada más de información, solía haber una caseta al poco de tomar el desvío pero ahora está quemada.
A mitad camino hay una explanada desde donde sale una senda y se pueden ver una bonitas vistas de la cascada Skakavac, en Perućica uno de los pocos bosques primigenios de Europa y las montañas de alrededor.
Hay que seguir las indicaciones hacia Prijevor, no hay nada más de información, solía haber una caseta al poco de tomar el desvío pero ahora está quemada.
A mitad camino hay una explanada desde donde sale una senda y se pueden ver una bonitas vistas de la cascada Skakavac, en Perućica uno de los pocos bosques primigenios de Europa y las montañas de alrededor.

Más adelante hay otro cartel hacia Prijevor, seguidlo. Finalmente, en un claro donde hay unas vistas espectaculares de los pastos y las montañas se puede dejar el coche y es aquí donde empieza la ruta. Más información de la ruta aquí.
La ruta es corta y para variar, las indicaciones son pocas, solo hay unas marcas rojas y blancas, que no pone que ruta indican, pero van al lago, así que lo mejor es seguirlas. En menos de 2 horas se llega al lago, hay unas cuestas algo empinadas, pero nada difícil.
El entorno es precioso, aunque esperaba más, quizás sea porque tenía las expectativas muy altas, aunque de todos modos es espectacular. Había varias personas con tienda de campaña repartidas por la orilla del lago, por lo que puede ser un buen sitio donde pasar la noche si queremos hacer algunas rutas más largas.
El entorno es precioso, aunque esperaba más, quizás sea porque tenía las expectativas muy altas, aunque de todos modos es espectacular. Había varias personas con tienda de campaña repartidas por la orilla del lago, por lo que puede ser un buen sitio donde pasar la noche si queremos hacer algunas rutas más largas.

Después de descansar un rato, admirar el entorno y darnos un chapuzón volvimos hacia el coche para emprender el tortuoso camino de vuelta a la carretera principal.
Antes de abandonar el valle fuimos a ver el monumento a la victoria partisana sobre los nazis en la Batalla del Sutjeska, debido al calor y la cantidad de luz ya no transmitía la magia de la noche anterior, aunque el sitio está chulo, ¡es enorme!
Antes de abandonar el valle fuimos a ver el monumento a la victoria partisana sobre los nazis en la Batalla del Sutjeska, debido al calor y la cantidad de luz ya no transmitía la magia de la noche anterior, aunque el sitio está chulo, ¡es enorme!
Yo quería pasar por Višegrad antes de llegar a Sarajevo, suponía un desvío considerable, pero como el alojamiento en la capital ya lo teníamos reservado no nos importaba mucho llegar tarde. Después de pasar, como tónica general, por valles impresionantes llegamos a Višegrad ya con el sol bajo, el Puente Mehmed Paša Sokolović del año 1577 es lo primero que se ve de la localidad, una imponente mole de piedra con sus once hermosos arcos cruzando este gran río que es el Drina.
La luz era muy bonita y daba un toque especial al puente, lástima que mis dotes como fotógrafo no lo reflejen del todo bien. No había casi nadie, se agradece pasear solo por el puente, del resto del pueblo no vimos nada, así que no puedo opinar, aquí estoy en la kapia, donde transcurrieron muchos de los avatares de Višegrad y Bosnia durante siglos.
La luz era muy bonita y daba un toque especial al puente, lástima que mis dotes como fotógrafo no lo reflejen del todo bien. No había casi nadie, se agradece pasear solo por el puente, del resto del pueblo no vimos nada, así que no puedo opinar, aquí estoy en la kapia, donde transcurrieron muchos de los avatares de Višegrad y Bosnia durante siglos.
Emprendimos camino a Sarajevo por Rogatica, tened mucho cuidado con respetar los límites de velocidad porque las carreteras están llenas de policías y radares, además, los límites son bastante bajos, siendo 60 km/h en una gran parte. A mitad camino nos dio el alto la policía, supuestamente íbamos a 75 en un tramo de 60 y nos quería poner 30€ de multa, aunque en ningún momento sacó los papeles de la multa, también decía algo de 15€ pero no nos entendíamos nada, así que al final nos dejó ir sin multa y sin soltarle nada bajo manga, qué raro!
En fin, después de otro día maratoniano llegamos a Sarajevo a las 9 y pico de la noche. A pesar de lo intrincado de las calles llegamos enseguida al alojamiento, era una habitación doble para nosotros en un piso con varias habitaciones más compartiendo baño y cocina, no estaba mal, aunque había un par de cucarachas por la habitación. Unos 25€ los 2 por noche, y usar la lavadora solo 2€.