Comenzamos como cada día con la rutina de rehacer las maletas, ir a desayunar al hotel de turno, montar todo en el coche, etc. Así que agradecimos enormemente ir hacia un destinos en el que nos íbamos a quedar ¡¡4 noches!!

En apenas 2 horas estábamos entrando en Las Vegas, después de hacer ruta por una autopista anodina en la que casi ni curvas había durante un buen tramo. Desde bastante millas atrás se puede empezar a ver la ciudad del pecado saliendo de la nada en pleno desierto de Nevada.
La primera parada la hicimos en los Outlet que se encuentran al norte, dimos un par de vueltillas, compramos algún capricho y algún que otro regalo a muy buen precio, aunque tampoco nos desfasamos demasiado ya que nos somos muy derrochonas, yo soy la más fashion victim, y tampoco había mucho que me gustase.

Decidimos comer en los propios Outlets, ya que hasta las 15.00 no podíamos hacer el check-in en el hotel. Hay un sitios donde hay varios restaurantes y luego las mesas en común, para que así cada uno coma lo que quiera. Ana y yo comimos en un chino y Kaku pizza. Casi se me saltan las lágrimas después de x días comiendo hamburguesas-pizzas-patatas XD

Por cierto que el primer momento de bajarse del coche en Las Vegas, fue abrumador ¡qué calorazo! Notas como que te falta el aire…
Con un par de bolsas bajo el brazo, y calculando como vamos a meter todo lo que vamos comprando en las maletas a la vuelta, pusimos en el GPS la direccion de nuestro hotel, The Mirage. Dimos al menos 2 vueltas para conseguir encontrar el sitio por el que entrar para aparcar nosotras mismas, qué gracia! Finalmente lv dejamos bastante cerca de la puerta, cogimos todo nuestro equipaje… y, ala! en busca de la recepción...

Por suerte, aunque es un hotel bastante grande, no lo es tanto como otros en los que hemos entrado, y está bastante bien indicado. Hacemos el check-in y nos dan la habitacion nº 19024… ¡bien! es un piso bastante alto. Doble alegría por que las vistas serán mejores en caso de tener algo que ver, y por el tema del ruido.

Cuando llegamos por fin a la habitación… Guau! qué cula! Y se ve la piscina! y el Caesar's y el Paris! Suerte, teniendo en cuenta que las habitaciones con vistas al Strip suelen ser más caras y nosotras cogimos un estándar.


Por primera vez desde que estamos de viaje deshicimos las maletas, a mi personalmente ya me hacía un poco de falta por que era un descontrol absoluto y cada vez entraba menos ;D
Nos ponemos el bañador y sin pensárnoslo nos vamos a probar la piscina, en esta no vamos a estar solas como en el resto, pero hay piscina de sobra para todo el mundo. Hay un montón de hamacas, y es una chulada, con sus cascadas, tienes bastante sombra también, que no viene nada mal con lo que pega por aquí el sol…


Después de una horilla, como el sol ya se estaba poniendo, nos subimos a la habitación, duchita de rigor, nos hemos enamorado de los potingues que te dejan en el baño y hemos decidido robar el mayor número posible XD, y salimos a ver los hoteles que tenemos más cerca.

Pero primero, vimos el espectáculo del volcan que hay en el Mirage. Está bien, es chulo verlo y teniendo en cuenta que nos alojamos en él...

Entramos en el Caesar's, en la zona de las Forum Shops, simplemente por el hecho de subir y bajar por sus escaleras mecánicas en forma de espiral jeje. Y cuando casi llegamos al final, como teníamos hambre, y era buena hora ya para ello, pues cenamos en el Cheesecake Factory.


¡Pasta! Mmmmm qué rica que estaba y qué platazos que nos pusieron… pensábamos comer unas tartas de postre pero, fue imposible… en nuestro estómagos no cabía nada más. Habrá que intentarlos en San Francisco…


Después de ver el casino y la recepción del Caesar's, y flipar un poco con la sencillez de sus rincones ;D jeje, fuimos al Bellagio, y sus mitiquísimas fuentes. Salimos justo cuando daban el último pase, que vimos en mal lugar pvr las prisas y fue el del himno americano.



Ya que estábamos allí, pues entramos también a verlos por dentro. Muy bonita la zona de la noria, y los jardines con las fuentes. Al casino no nos adentramos demasiado, al final, para mi, son todos iguales.

Regresamos caminando por la otra acera, para ver de cerca el Paris, el Flamingo, el Harrah's, etc. aunque sin entrar en ellos, eso lo dejábamos para otros días.


Jugamos unos cuantos dólares, primero en alguna máquina, pero como no las entendemos, hicimos alguna apuestilla en la ruleta, que al menos ésta si que sabemos como va, la suerte, como siempre viene y va, aunque esa noche nos fuimos con alguna ganancia a la habitación…


Nuestro segundo día en Las Vegas, el primero que hacíamos completo, dedicamos la mañana a estar en la piscina, al menos lo que aguantamos, porque ¡qué calor! Solo se aguantaba un poco dentro del agua, y aún así, te acababas achicharrando. Yo alucino con la capacidad de los guiris, aunque aquí lo seamos nosotras, de enorgullecerse de su cangrejismo… Creo que éramos las únicas que llevábamos crema de protección solar mayor de 30, y seríamos de las más morenas, y eso que yo soy tirando a blanquilla. En fin, ellos sabrán…


Cuando ya consideramos que nos había dado suficiente el sol, no más de hora y media estuvimos allí, fuimos hasta el Paris a comer. Ya habíamos visto que venden unos bonos de 24h que puedes usar en 7 hoteles diferentes, y siendo un poco vivo puedes aprovecharlo, como nosotras, para comida-cena-desayuno-comida.


El sitio del buffet del Paris es super-chulo, como si estuvieras en el típico pueblito de Francia, como el de La Bella y La Bestia. Y tienen bastante variedad así que es difícil que no encuentres algo que te guste.


Ya aprovechamos para ver el hotel-casino por dentro, como siempre vemos sobre todo la recepción, un poco del casino y na'más. Al final, lo mejor suele estar en estas zonas y en el exterior.

Fuimos volviendo hacia el hotel, muertas y matás por el calor que hacía a esas horas, y descansamos un rato en la habitación, hasta que anocheció y salimos de nuevo a ver Las Vegas en su máximos esplendor.
Pero antes teníamos otra de las citas ineludibles de la ciudad, el Venetian, con gondoleros/as y todo, el puente Rialto, el campanile, etc. Y aunque sabes que todo es artificial y un poco de cartón piedra, no deja de trasladarte el ambiente a la ciudad de los canales.


Volvimos a las fuentes del Bellagio, esta noche vimos hasta 3 pases, unos de ellos el de Claro de Luna, que es el que se ve en la peli de Ocean's Eleven, y otro que nos gusto mucho con la música de la Pantera Rosa, que podéis ver en este video.


Fuimos hasta el Hollywood Planet para cenar, y casi entramos por los pelos, porque pensando que tendrían horarios más abiertos nos presentamos allí a las 22.00 y a las 22.30 cierran la línea de comida, así que cenamos un poco a la carrera. Una pena, por que tienen una variedad… comida asiática, americana, de oriente medio, etc.



Y los postres…. crepes recién hechas y hasta ¡algodón de azúcar! Que hizo las delicias de aquí mis acompañantes XD

Cuando acabamos con todo lo que había, literalmente porque ya habían acabado de recoger para cuando nos levantamos, fuimos hasta el Treasure Island para ver el espectáculo de las Sirenas. Es curioso, pero si te lo pierdes tampoco pasa nada. Es una representación con actores que bailan y tal… nada del otro mundo.

Con la panza bien llena pusimos rumbo hacia nuestro hotel, una noche más a jugarnos algo de dinerillo en la ruleta, esta vez a mi me toco las de perder, y por contra Ana ganó 30$…
Comida en Outlets --> 25$
Cena en Cheesecake Factory --> 71,89$
Desayuno en Starbucks --> 22$
Bono de Buffets --> 162,12$