Hoy nos toca madrugar menos, ya que hemos reservado el autobús para el Lago O’hara a las 10:30. Nos levantamos y nos preparamos el desayuno en nuestra casita por dos días.
Este lago se encuentra dentro del parque Nacional de Yoho, pero la subida está restringida: o bien subes andando desde el parking (12 km) o bien reservas un autobús. Para reservar el autobús hay que llamar a un teléfono dentro de los 3 meses anteriores a la fecha en la que se quiera ir , pero dentro de estos 3 meses hay que reservar cuanto antes, ya que dependiendo de las fechas las plazas se agotan rápidamente. Nosotros llamamos el 19 de abril para la subida el 10 de Julio.
El teléfono al que hay que llamar es el 250-343-6433. Por delante hay que marcar el prefijo de Canada, que es el 1.El horario para las reservas es de Lunes a Viernes de 8 a 12 y de 1 a 4, pero tienes que tener en cuenta que allí son 8 horas menos (yo llamé sobre las 10 de la noche, y me cogieron a la primera).
Los datos que preguntaron:
-Día
-Hora
-Número de personas
-Número de la tarjeta
-Nombre del alojamiento donde iba a estar la noche anterior
-Nombre y apellidos
Con todo esto te dan un número de reserva. No me preguntaron teléfono, ni dirección de email ni nada.
En cuanto a los horarios, solo tienes que decir a que hora quieres subir, el de bajada no hay que decir nada, tú mismo la decides según la marcha ese mismo día.
Hora de subida: 8:30-10:30-3:30-5:30
Horarios de bajada: 9:30-11:30-2:30-4:30-6:30
El importe te lo cargan en la tarjeta el mismo día que haces la reserva (el precio es 14,30 CA por persona+11,7 ca por reserva). En cuanto al coste de la llamada, llamamos desde el fijo que era más barato y nos costó algo menos de 2€.
Todos estos datos están en la página de los parques nacionales que comentaba al principio del diario, por lo que es mejor consultarlo por si hay variaciones de un año a otro.
Hasta el parking del lago O’hara teníamos 11 minutos de coche según el GPS, así que salimos sin prisas y para las 10:05 ya estamos aparcados. A pesar de que el autobús es a las 10:30, te dicen que llegues con 20 minutos de antelación, ya que, en caso contrario, pueden dar tu plaza a otra persona. Allí había una ranger, le indicamos el nombre y listo.
Un poco antes de la hora llegó el autobús y nos montamos. Allí la ranger nos explicó un poco los horarios de bajada, los animales que podríamos ver etc. La chofer nos repartió una ficha para que la entregáramos a la bajada en el autobús, así ellos ya saben que hemos pagado. Si alguien no ha conseguido plazas en el autobús, la mejor opción es pasarse por allí, al menos 30 minutos antes de la salida de uno de los autobuses. Cuando nosotros estábamos esperando allí, vino una pareja sin reserva y le comentaron que esperasen, que ya había ido mas gente preguntando lo mismo pero les ponían en reserva (yo creo que al final si pudieron subir aunque no os lo digo con certeza porque íbamos dos autobuses y creo que tuvieron que esperar al 2º, nosotros íbamos en el primero).
Y comienza la ascensión. Son 12 km, y tardamos aproximadamente 25 minutos en llegar, ya que la pista tiene algunos baches y el autobús va despacito. Por cierto, el autobús, es de esos amarillos antiguos, muy bonitos. Al bajarnos del autobús notamos que la temperatura era algo más baja.
Pues bien llegamos arriba y allí hay una pequeña cabaña de madera, para poder tomar algo y donde puedes coger un mapa con los senderos que hay por la zona (te comentan que dejes algo de dinero por el mapa, que se destina a conservar la zona).
Íbamos con la idea de hacer la ruta al Lago Oesa, de 6,4 km ida y vuelta, así que sin más preámbulos comenzamos esta ruta.
Lo primero que hicimos fue bordear el lago O’hara por la izquierda.
El lago es realmente precioso y el color de sus aguas... mejor pongo una foto. El entorno es una maravilla.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando ya has bordeado la mitad del lago, es cuando se coge un desvío a la izquierda y comienza la subida. Esta subida es muy entretenida ya que según vas cogiendo altura, las vistas son mejores, se ve el lago desde otra perspectiva mucho más bonita.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Luego hay que pasar por una zona exclusivamente de piedras y rocas. Allí vimos la primera marmota del día, pero a lo largo del día vimos un montón de ellas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y asi, poquito a poquito llegamos al primero de los lagos: el Yukness
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Por esta zona ya empezamos a encontrarnos con algo de nieve.
Tras un rato más subiendo, llegamos al 2º de los lagos: Victoria
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y un poco más lejos se encontraba el tercero: Lefroy
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ya solo nos quedaban unos pocos minutos más, hasta llegar al destino: el Lago Oesa. Cuando llegamos vimos que estaba casi completamente helado y el entorno era realmente maravilloso. Sacamos alguna foto, pero nos resistíamos a bajar ya, nos había gustado tanto el camino que nos sabía a poco.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Consultando el mapa, vimos que había un camino que unía este lago con el lago Opabin, y estábamos casi decididos a hacerlo cuando nos dimos cuenta que lo marcaba como ruta alpina, no como un trail más. Así que, justo cuando íbamos para esa zona nos encontramos con una pareja de unos 60 años, canadienses, y nos dio por preguntarles si venían de ese camino y que tal era. No podíamos ir a preguntar a nadie mejor: se conocían todos los trails y eran de lo mas amables. Nos miraron a las botas y nos dijeron que no nos recomendaban ir por allí, que aún había mucha nieve y hielo y el camino era estrecho. El día anterior habían rescatado a una persona (creo que se necesitaba ir con crampones). Pero nos dijeron que era una zona preciosa y nos comentaron que otra opción era bajar todo de nuevo y comenzar el trail desde abajo, volviendo a salvar todo el desnivel, y nos indicaron el camino Como también nos comentaron que era fácil perderse, le dice la mujer al marido que se olvide del trail que tenían pensado hacer ellos y que se venían con nosotros, que nos acompañaban. Les dijimos que se lo agradecíamos, pero no era cuestión hacerles cambiar su plan del día. Al final charlamos un ratillo con ellos, y por cierto conocían Bilbao “Allí está el edificio de Gerhy”, nos dijeron. Todo contentos porque conocían nuestra ciudad y por lo amables y simpáticos que habían sido, comenzamos el descenso, sin tener aun muy claro si haríamos el otro sendero.
Fotos del descenso
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una vez volvimos a llegar al lago, en lugar de tirar a mano derecha para bordear el lago por donde lo habíamos hecho antes, giramos a la izquierda y así continuamos bordeándolo donde antes lo habíamos dejado. Ya en la otra orilla, a mano izquierda estaba el desvío al lago Opabin. Sin pensarlo mucho, tomamos el desvío. El camino serpenteaba y tenía una pendiente bastante dura y continuada. Tras este primer esfuerzo, el camino se suavizaba bastante y el paisaje cambiaba. Cada vez nos encontrábamos con más nieve...y menos gente.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Así poco a poco llegamos a nuestra meta, el lago Opabin. ¡¡¡Que decir del entorno!!! ¡¡¡Fantástico!!! Cumbres nevadas, el lago con témpanos, marmotas y ardillas a nuestro alrededor y nadie más. Nos encontrábamos completamente solos. Nos sentamos en una gran roca a contemplar el paisaje y a disfrutarlo. Que paz se respiraba. Estuvimos solo unos minutos, ya que el aire era bastante frío.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aquí podéis ver como se reflejaban las montañas en el lago
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con mucha pena emprendimos el camino de regreso, pero por otro sendero, de tal manera que no pasamos de nuevo por el camino anterior.
Por esta bajada nos encontramos más nieve aún, pero el camino se seguía fácilmente.
En toda la bajada solo nos encontramos con otra pareja.
En principio el sendero transcurría entre árboles, y algún lago y atravesamos un riachuelo. Luego la vegetación comenzó a desaparecer y el desnivel se hizo bastante pronunciado, teniendo que ir algo más despacio.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Posteriormente surgió ante nosotros el lago Mary y descendiendo un poco más tuvimos unas vistas maravillosas: se veía el lago Mary y el lago Ohara y perfectamente se diferenciaba el color de ambos lagos. Esta vista me gustó mucho.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Luego otra vez bastante vegetación y unos pinos muy curiosos y tras unos minutos mas llegamos de nuevo a la orilla del lago Ohara (un poco más delante de donde habíamos cogido el desvío anteriormente). Bordeamos de nuevo el lago y llegamos al punto donde nos había dejado el autobús.
Quedaba todavía media hora hasta la partida del autobús a las 16:30 así que dimos una vueltecita más por el lago, nos comimos unos sandwiches y sin querer llegó la hora de partir.
Sobre las 17 horas llegamos de nuevo al parking donde habíamos dejado el coche.
Había sido un día fantástico, los trails nos había gustado mucho, de hecho, son las que mas nos gustaron de todo el viaje.
Antes de nuestro viaje, se preguntaba por el foro si merecía la pena la reserva del autobús, el hecho de tener que reservar, pagar etc... cuando las Rocosas están plagadas de lagos. Yo también me lo preguntaba. Creo que con mis comentarios e impresiones ha quedado claro: Siiiiiiii.
Aún quedaba día por delante y cosas para ver.
Siguiente destino: Lago Esmeralda. Llegamos allí en no mucho tiempo. El día estaba bastante nublado por lo que el color del agua no era como el que habíamos visto en las fotos. Nos decepcionó un poquito. Aún así, como parecía que no habíamos andado suficiente este día nos decidimos a hacer el trail alrededor del lago, de 5,2 km.
Comienza adentrándose en el complejo del Emerald Lodge, pasando entre sus abañas, que tienen magníficas vistas al lago. Luego pasas entre bastante vegetación y ya por fin comienzas a bordear el lago. A lo largo del sendero hay bastantes carteles que te van comentando historia del lago etc. En una zona se puede ver las consecuencias de las avalanchas de nieve.
Cuando ya terminábamos y nos íbamos, comenzaron a salir unos tímidos rayos de sol y ahora sí parecía que el color del agua comenzaba a cambiar.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Como guinda final para este día, hicimos una parada en el Natural Bridge: es un puente de rocas formado de manera natural durante millones de años.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y ya sí pusimos rumbo a nuestro morada, tras este increíble día en el Yoho National Park.