Un día más nos levantamos temprano, aunque a estas alturas del viaje era el despertador el que nos tenía que sacar de la cama, fuimos a por el desayuno al lobby del hotel y nos lo llevamos a la habitación, ya que el sitio para desayunar allí era minúsculo.
No hice foto a nuestra habitación del Vagabond Inn de Bishop, pero es un buen sitio para pasar la noche y poco más. Partimos rumbo carreteras de montaña, dejando atrás el calor que habíamos pasado para siempre, ya que nunca volvimos a esas altas temperaturas… Según te vas acercando a Yosemite ya se empieza a disfrutar del increíble paisaje, y aún no has empezado a ver nada, en realidad… la primera parada la hicimos en el Mono Lake. Un sitio increíble y que no os podéis perder si vais alguna vez por allí.

Hicimos el trail circular que va desde el aparcamiento y de adentra entre la vegetación hasta la orilla del lago, hay un montón de aves, uno bichillos muy raros y el ambiente, entre que estábamos casi solas y el misterio de sus formaciones que surgen del agua, fue de lo mejor del día.


Cuando ya habíamos hecho todas las fotos posibles, cogimos de nuevo el coche y nos adentramos en Yosemite por el Tioga Pass, la carretera solo está abierta en verano y es una maravilla ir viendo por la ventanilla los paisajes que vas dejando atrás.
Los picos no se si es que aún estaban nevados, o comenzaban a estarlo, la cuestión es que te hacen recordar que estás a bastantes metros sobre el nivel del mar y que allí el invierno será largo…

La segunda parada la hicimos en el Tenaya Lake, otro lago precioso, este más típico de montaña. con sus aguas cristalinas, y heladas. Mucha gente se empezaba a montar sus picnics para almorzar, pero para nosotras aún era demasiado pronto una pena tener que seguir hacia delante, porque el sitio invitaba a pasar ahí la mañana tumbadas disfrutando del aire limpio y la calma.

Atravesar la Tioga Road al final puede incluso hacerse algo tedioso y pesado, porque parece que nunca vas a llegar al fondo del valle. De hecho vas parando en los miradores y ves allá abajo tu destino final y parece que aún te falta una eternidad. Nos detuvimos en dos principalmente Olmsted Point y Valley View, aquí nos bajamos del coche anduvimos un poco, hicimos muchas fotos, etc.


En otros solo los veíamos desde el coche, parando en las zonas o simplemente reduciendo la velocidad para echar alguna instantánea. La verdad es que el tiempo se nos estaba echando encima y aún teníamos que encontrar un sitio donde montarnos el picnic. Antes habíamos echo la compra en una gasolinera/tienda en Crane Flat.


Finalmente decidimos parar en Sentinel Beach, sacamos nuestras mantas del avión y nos sentamos junto al río y bajo los pies de los impresionantes muros de granito que rodean todo el valle a disfrutar de nuestros sandwiches.


Una vez satisfechos nuestros instintos más básicos, partimos a conocer el parque. Había un montón de coches y gente por todos lados, llegaba a agobiar un poco… fuimos primero hasta la Yosemite Lower Fall. A estas alturas del verano no queda mucha agua que descienda por sus paredes, pero en primavera tiene que ser… de hecho he visto fotos que así lo atestiguan.


Aunque disfrutamos más del camino hasta la cascada que de estar ante ella, es que había tantísima gente… y todos se quieren hacer la foto en el mismo sitio, que es normal, pero no, allí se estaban haciendo el reportaje del año… uf ¡vámonos a un sitio donde haya menos gente!

Encontramos un pequeño remanso de paz junto al río, y ya que estábamos ahí… porque no lo atravesamos, que apenas lleva agua… ¿quién tuvo la idea? Madre! entre que el agua estaba heladísima y no llevábamos nada y las piedrillas se nos clavaban en nuestras machacadas plantas… nos sentamos un rato en la otra orilla y volvimos a pasar por el suplicio para volver al coche.


Al menos habíamos estado un rato tranquilas, vuelta al caos circulatorio, y encima nos pasamos la salida que queríamos coger y como la carretera en el valle es de un único sentido… pues vuelta a empezar, más coches y más atascos… Bueno finalmente llegamos a Tunnel View… Wuala! Las mejores vistas desde el parque, sin ninguna duda, al menos para mi.

Está claro que Glacier Point también tiene unas vistas espectaculares, pero me da la sensación como que en Tunnel View estás más metido en el valle, entre sus paredes…
Después bajamos hacia la Bridaivell fall, que como la Yosemite Lower, no es tan caudalosa en esta época del año, pero impresiona igual ver un salto de agua de tanta altura.

Cuando ya creíamos haber visto todo lo que nos interesaba del parque, huimos del barullo de gente hasta nuestro hotel, el Cedar Lodge, que esta a apenas unos 20-30 minutos del parque. Nos quedamos con la sensación de que Yosemite es un parque increíble y que bien se merecería otra visita para poder hacer más trails, y verlo todo con más calma… pero eso sí, cuando no haya tanta gente.

Como siempre, un bañito en la piscina para descargar tensiones del día, y cenamos en el dinner que hay en el propio hotel. Hamburguesas y pollo, para variar. A estas alturas las limitaciones del menú empiezan a hacer mella en nuestro espíritu y soñamos con bocatas de chorizo, jamón del bueno, etc.


También aprovechamos para comprar provisiones para el desayuno del día siguiente, que lo haríamos en la habitación.
Llenar el depósito de gasolina --> 60,40$
Compras comida en Yosemite --> 25,39$
Cena en Cedar Lodge --> 42,29$
Compras desayuno --> 17$