Pues ya hemos vuelto, aunque aún no quiero hacerme a la idea, hace ya dos semanas que aterrizamos tras un espantoso día y medio de muchas horas de vuelo, perdida de aviones, reclamaciones y tras llegar 8 horas más tarde a nuestro destino, aunque eso mejor os lo cuento cuando lleguemos a la última etapa, no?
Me ha costado una semana entera hacerme al horario de aquí y otra más ponerme a escribir estas líneas para contar qué hicimos cuando abandonamos Las Vegas. Nos levantamos bastante pronto, para variar, por dos razones principalmente, la primera porque teníamos un montón de horas de viaje por delante, y la segunda para evitar colas a la hora de hacer el check-out. Al menos esa era la intención, pero tuvimos que esperar un buen rato para poder devolver nuestras tarjetas y que nos dieran la cuenta. Todo Ok, sin gastos suplementarios, así que vamos a por el coche… pobre, lo teníamos tan abandonadito…
Creo que el también nos había echado de menos, aunque nunca llego a reconocerlo ;D La primera parada del día estaba a solo unas millas, como salimos por el sur, es obligatorio inmortalizarse con el cartel de WELCOME TO FABULOUS LAS VEGAS. Hay un parking allí mismo para dejar el coche y poder hacer las fotos, todos los allí presentes muy organizaditos haciendo cola esperando nuestro turno para las fotos, y el de atrás te hacía la foto, y el de detrás del que te hace la foto pues a éste… qué apañados somos a veces, eh!

Salimos de Las Vegas sin mirar atrás, sabiendo que no echaríamos de menos su agobiante calor ni toda la gente que había por las noches por la calle, aunque con nuestras fichas del casino bien guardadas por si algún día decidimos volver XD Nos esperaban un buena puñado de millas , así que llenamos el deposito y ya de paso desayunamos en un Jack in The Box, una cadena más que apuntar a nuestra lista de lugares de comida rápida visitados.

Llegamos a Death Valley más o menos al mediodía, así de inconscientes que somos, cuando más pega el sol y el calor… en realidad no podíamos hacer otra cosa, paramos en la caseta de entrada donde puedes auto-pagar la entrada, como teníamos el pase nosotras solo paramos para coger un periódico y un plano, y nos preguntamos ¿cuanta gente será legal y pagará su entrada?

Vamos poco a poco recorriendo los puntos que consideramos de mayor interés, el primero que nos dejo con la boca abierta fue Zabriskie Point, bien es cierto que hay que superar un desnivel que a esas horas y con ese calor puede matarte por muy corto que sea el camino, pero es que las vistas son… de otro planeta, ni más ni menos. Creo que se rodaron algunas escenas de Star Wars, aunque no se que película de la saga, y no me extraña.


Volvemos al coche, ponemos el aire a tope, no se como no cogimos ningún catarro estando allí con tanto cambio extremo de temperatura, y nos vamos hasta otro de los puntos fuertes del parque… Badwater.
Es el punto más bajo con respecto al mar de Estados Unidos, a 86 metros por debajo del nivel del mar… según te vas acercando entre el calor que crea esas imágenes poco nítidas en la distancia, parece que te estés acercando a una playa, pero ahí no hay agua por ningún lado, no al menos agua que una pueda disfrutar XD

Lo que si hicimos fue dejar el coche aparcado y caminar unos ¿500? metros bajo un sol de justicia sobre esa superficie salada y aparentar que no nos estábamos muriendo de calor… ah! y hacernos fotos jejeje


Cuando volvimos al microclima del coche la verdad es que reconocimos que mereció la pena acercarse hasta allí. Aquí llegamos a catar los 47º, el máximo del viaje, aunque no fue la primera vez, porque en Kingman ya habíamos llegado hasta ahí.

Después pasamos por Artist Palette, muy acertado nombre para unas formaciones rocosas donde la oxidación de los diferentes minerales han creado una zona multicolor. Casi lo mejor de verlo fue lo divertido de la carretera que hay que seguir, de sentido único, ya que está llena de subidas y bajadas como si estuvieras en una montaña rusa XD

Y así se nos paso la mañana, así que fuimos hasta Furnace Creek, donde esta el Centro de Visitantes para comer. Comimos superbien, las patatas fritas estaban de muerte, de las mejores que he comido en todo el viaje, los sandwiches riquísimos y como no fuimos capaces de acabárnoslos nos llevamos las sobras para la cena y hasta nos llevamos unos batidos de postre para el camino.



Cuando salimos de allí teníamos una premisa clara, intentar llegar lo antes posible a Bishop, nuestra parada en ruta, a ver si no se nos hacía de noche por el camino… Antes de abandonar definitivamente Death Valley vimos las Sand Dunes, y estuvimos muy tentadas de ir a hacer el gamba un rato como en las Coral Pink, pero como había bastante gente, y llevábamos un poco de prisa…

Una vez más atravesamos unos paisajes increíbles mientras íbamos haciendo kilómetros, he de decir que esta etapa me la "casqué" yo enterita al volante y se me hizo cortísima hasta ya la última media hora que como veía que quedaba poco empezó a hacerme mella el cansancio.

En Bishop no hicimos nada más que descansar, cenar las sobras que nos habíamos llevado al mediodía, más algo que cogimos en el Kentacky Fried Chicken de al lado del hotel, y dormir. Vaya, había echado de menos nuestras jornadas en la carretera mientras estuvimos en Las Vegas…
Llenar depósito de gasolina --> 45,78$
Desayuno en Jack in the Box --> 12,38$
Comida en Furnace Creek Cafe --> 72,05$
Cena en Kentacky Fried Chicken --> 10,85$