Tener vacaciones y los planes de viaje estropeados es una situación que hay que cambiar urgentemente. Buscando un vuelo a cualquier sitio y que fuera económico terminamos haciendo un viaje de 5 días por Italia: Bolonia, Florencia y Venecia. No daba para verlo todo pero sí para desconectar y conocer cosas nuevas. Un par de meses antes había estado por la zona de Milán y no tenía muchas ganas de volver tan pronto, pero bueno, hay que aceptar las cosas como vienen. Así que os contaré la ruta del viaje y los datos útiles que os puedan servir.
Bolonia.
Vuelo Sevilla-Bolonia con Ryanair . 18 € con un mes de antelación, sin maleta ni nada de los añadidos de la compañía. Vuelo de algo más de dos horas, sin problemas. A las 12:30 estábamos saliendo por la puerta del aeropuerto en dirección a la parada del autobús. El aeropuerto es muy pequeño, no tiene pérdida, a la salida hacia la derecha está la parada. El billete se compra al conductor, 6€, y en 20 minutos para en la estación de trenes de Bolonia. Tiene una parada previa en Ugo Bassi que puede venir mejor a los que tengáis el hotel en la zona del centro, muy cerca de la fuente de Neptuno.
En Bolonia nos alojamos en el hotel Arcoveggio, dos noches en habitación doble con desayuno por 118€. Está en el barrio de Feira, algo alejado del centro pero se puede ir dando un paseo. Para ser un 2 estrellas está bastante bien, muy limpio y el desayuno muy completo y variado.
Con las maletas colocadas nos dirigimos a ver la ciudad y por el camino ya tomamos contacto con la gastronomía del lugar con un buen trozo de pizza y una cocacola. En comparación con Milán y Verona me pareció bastante barato, y por 6 euritos íbamos los dos muy bien servidos.
Bolonia tiene 50 km de pórticos a lo largo de la ciudad, 37 de ellos en su casco antiguo. Tiene un aire medieval y junto con su ambiente universitario resulta muy agradable de visitar.
[img]
Uploaded with ImageShack.us[/img]Ya en la Plaza Maggiore nos encontramos con varios edificios históricos y la fuente de Neptuno y sus sirenas.
[img]
Uploaded with ImageShack.us[/img]Frente a San Petronio el Palacio del Podestá, con el campanazo, y a los lados el palacio comunal y el de los notarios. San Petronio está en obras y tiene la fachada tapada, pero al menos no es con publicidad, sino con una imagen de cómo es la iglesia. La entrada es gratuita y muy bonita, y además tiene algunas cosas curiosas para ver, como su órgano y un experimento donde se demuestra que la tierra gira sobre su eje.
[img]
Uploaded with ImageShack.us[/img][img]
Uploaded with ImageShack.us[/img]Detrás de San Petronio está el archigimnasio, sede actual de la biblioteca comunal y antiguamente una de las sedes de la universidad. Tiene una sala en forma de anfiteatro donde se estudiaba anatomía (el teatro anatómico).
Muy cerca están las dos torres, otra atracción de Bolonia. Una de ellas está muy torcida y es algo más baja. A la otra se puede subir y ver las vistas de la ciudad, pero estaba en obras cuando fuimos.
[img]
Uploaded with ImageShack.us[/img]Callejeando llegamos a Santo Stefano, un conjunto formado por 7 iglesias que también se puede visitar de forma gratuita. Es muy curioso ir pasando de una iglesia a otra y sus patios son un lugar fresco donde descansar de la caminata.
[img]
Uploaded with ImageShack.us[/img][img]
Uploaded with ImageShack.us[/img]En la foto se ve que Santo Stefano también estaba en obras, había muchas zona así.
Si estáis fuertes podéis subir a la iglesia de San Luca pasando por el Pórtico del mismo nombre y sus 666 arcadas (3500 metros), se ve la ciudad, el valle del Reno y los Apeninos. A nosotros se nos estaba haciendo de noche y no veía a mi novio con muchas ganas de seguir caminando, todavía nos quedaban varios días de camino, otra vez será.
Terminamos de ver el centro y dando un paseo volvimos al hotel, al día siguiente teníamos comprados los billetes de tren para ir temprano a Florencia.