La etapa de hoy no tenía tantos ingredientes como los días anteriores pero sin duda la ciudad de Las Vegas era lo suficientemente atractiva como para llenar ella sola el día entero. Era hora de despedir el hotel y comenzar de nuevo la ruta. El hotel recomendable.

Pero antes de nada nos fuimos a una gasolinera de Kanab para desayunar cualquier cosa y ya de paso echarle gasolina para llegar sin problemas a Las Vegas.

Los paisajes que íbamos viendo por el camino eran sin duda espectaculares con grupos de bisontes y otro tipo de animales.


Nuestra primera visita del día sería el Zion National Park el cual es aconsejable visitar con mas tiempo o dedicación si te gusta hacer senderismo u otras actividades para ver el parque en profundidad.
Nosotros optamos por hacer una visita bastante mas superficial ya que no era el parque que nos llamaba mas la atención y no hicimos ninguna actividad aparte de las paradas con el coche a los diferentes puntos de interés.
El parque era bastante bonito con una carretera de color rojizo llena de curvas y si recomiendo visitarlo.

Al llegar tan pronto al parque la idea era llegar lo antes posible a uno de los platos fuertes del viaje como era ir a la ciudad del pecado... Las Vegas!. Nos quedaba relativamente cerca y llegaríamos aproximadamente al mediodía pero antes de irnos hacia allí hicimos las últimas fotos en Zion National Park.

Una vez visto todo abandonamos el Estado de Utah para conocer uno nuevo... el de Nevada
Es curioso como vas conduciendo por carreteras desérticas pasando por pueblos en medio de la nada y lo que menos te esperas es llegar a una ciudad masificada de gente, hoteles espectaculares e iluminación incluso superior a la que te encuentras en Times Square (New York).
Apenas podías encontrar ni gasolineras ni coches a tu alrededor durante kilómetros y kilómetros pero afortunadamente el depósito lo teníamos prácticamente lleno.
En la emisora del coche sonaba un buen repertorio de grandes éxitos de quien sino..Elvis Presley! Nadie mejor para ambientar el aburrido trayecto hasta Las Vegas.
A falta de pocos kilómetros y una vez metidos en la autopista ya empezabas a encontrarte bastante tráfico y desde muy lejos se veía el skyline de la ciudad donde sobresalía el Stratosphere.
La llegada a la ciudad de Las Vegas transcurrió sin incidentes y llegamos a la avenida principal donde están la gran mayoría de hoteles y donde teníamos reservada una habitación en el hotel Excalibur que por poco mas de 20 euros la noche tenías una habitación bastante amplia.
La primera impresión de la ciudad es que está masificada. Después de tantos kilómetros y horas de prácticamente soledad te encuentras en medio del desierto una ciudad con una calor insoportable aparte de llena de turistas tanto extranjeros como americanos.
La calor que sientes es similar a la de ponerte un secador de pelo en la cara durante un buen rato...
Otra cosa que te das cuenta aparte de la espectacularidad de cada uno de los hoteles que hay en la ciudad es que está llena de población latina y que en la calle te reparten flyers de clubs de streaptease con un ruido-gesto característico
En los hoteles antes de llegar a la habitación o visitarlos simplemente tienes que tirarte mas de media hora cruzando casinos que durante tu estancia en la ciudad acabaras hasta los coj..

Durante este día nos dedicamos a ver la gran mayoría de hoteles y sin destacar ninguno en especial ya que son todos ellos increíbles. El cansancio unas horas después se hizo notar así que era hora de atrincherarse en la habitación y dormir.


Resumen de la Etapa 8:
- Zion National Park es visualmente bonito y a quien le guste hacer actividades que no lo dude. A nosotros con lo que vimos y el tiempo que le dedicamos fue suficiente.
- El trayecto hacia Las Vegas fue bastante aburrido ya que apenas había tráfico ni nada que ver de interés y mucha zona desértica. Es recomendable que llevéis el depósito lleno porque apenas vais a encontrar gasolineras por la zona.
- Las Vegas aparece en medio de la nada con sus hoteles increíbles. En Agosto hacía tanta calor que parecía que te diera el aire en la cara de un secador de pelo.
- Ciudad masificada de gente (turistas tanto nacionales como extranjeros) y un gran número de población latina. Que no os sorprenda cuando vayáis por sus calles mexicanos repartiendo flyers de clubs de alterne o de streaptease.
- Para acceder tanto a los hoteles como a los pocos restaurantes que vimos antes tienes que pasar por el casino. Al principio hace gracia pero al final la cosa se hace muy pesada porque pierdes bastante tiempo. En los casinos no os sorprenda ver a personas de avanzada edad o gente con sobrepeso montados en una especie de vehículos para poder moverse mejor en ellos ya sea a las 6am o a cualquier hora.
- El hotel Excalibur por calidad precio es excelente. Su pequeño gran fallo es que no tiene Wifi en las habitaciones y conectarte a internet almenos desde mi habitación resultó casi imposible.