Veintidós días de viaje, puede parecer que dan para mucho y si, es verdad que son bastantes, pero, cuando te planteas pasar ese tiempo en un lugar como Etiopia, cuando tienes que montarte la ruta allí, decidir que quieres ver y que vas a dejar, te das cuenta que te van a faltar días.
¿Que hacer? ¿Qué dejar? ¿Hacemos norte y sur? ¿Solo norte?, ¿solo sur? En fin, un montón de cosas a decidir, con el agravante de que, evidentemente, no conoces nada del país, si solo te fijas en las informaciones que hayan podido aparecer en periódicos y televisiones, creerás que vas a ir a un desierto, seco y pelado, donde la gente muere de hambre como moscas y la miseria impera, nada mas falso que esto, solamente en las zonas limítrofes con Eritrea y Somalia encontrarás las zonas desérticas, donde por desgracia se dan regularmente episodios de hambrunas, y desde hace ya tiempo, no en la zona etíope. Aprendieron la lección de las grandes hambrunas pasadas y a día de hoy, no solo han establecido unos protocolos de actuación ante casos así, que permiten que su población pueda soportar estas sequias, sino que además acogen y ayudan a sus vecinos somalís o eritreos que cruzan la frontera huyendo del hambre.
A parte de eso, solo las informaciones que puedes ir recogiendo de aquí y de allá, Internet es, sin duda, la principal fuente de información a día de hoy, el lugar donde puedes encontrar reseñas y noticias y evidentemente, contar con la ayuda de algún profesional de confianza, como fue nuestro caso, que te consiga encontrar contactos en el lugar de destino, pueden ayudarte a decidirte por una u otra cosa.

En nuestro caso, al final, decidimos que el sur, nos olvidábamos de Lalibela, de las Simien, del lago Tana…. Para concentrarnos en la zona que esta al sur de Addis. Un viaje mas “étnico”, con cinco días de trekking en la zona de Konso, visitando pueblos perdidos en las montañas, donde solo se puede llegar a pie y luego hacia el Omo, a ver las tribus que habitan ese remoto paisaje, para finalmente regresar hacia el valle del Rift, hacia Yabelo y de ahí subir de nuevo a Addis.
Si fue un error o un acierto hacerlo así, bueno, es algo que es difícil de valorar, por supuesto, de volver a repetir el viaje habría cosas que haría diferentes, sitios a los que volvería a ir y otros a los que ni me acercaría, vamos, lo mismo que me ha ocurrido en todos los viajes que llevo hechos, siempre hay cosas que harías diferente, pero también es parte del viaje y de la experiencia que significa el cometer esos “errores”.
La conclusión que a mi me queda, en este caso, es que a pesar de los errores y de las cosas que, a lo mejor, habrían sido mas satisfactorias hechas de otra manera, ha sido un gran viaje, ha merecido la pena, lo que hemos visto y vivido, la gente con la que nos hemos ido encontrando y la experiencia en si, han sido excepcionales.
Seguidamente, intentaré haceros un breve resumen de esta experiencia, de los lugares que visitamos, las gentes que conocimos y los buenos y malos ratos que pasamos.