Tras un completo desayuno en el Lotus de Benarés (Rs 220), cogimos un ricksaw al aeropuerto. El trayecto duró 1h y 10 min y nos costó Rs 300.
Volamos a Delhi con Kingfisher. Allí nos esperaba un taxi que habíamos concertado con el hotel y que nos hizo pagar Rs 100 por el aparcamiento donde nos estuvo esperando.
Nos alojamos en el Hotel Godwin Deluxe, que como su nombre indica, resultó un lujazo para acabar el viaje.




Pagamos 8.394 INR por 3 noches en habitación doble con desayuno incluido y 100 INR más por utilizar el ordenador de la recepción.
Un pequeño descanso y en metro hacia Old Delhi (2 estaciones, 8 INR) para visitar el Fuerte Rojo, la Mezquita Jama Masjid y pasear por Chadni Chowk, pasando por Ghantewala, la que la Lonely proclama como la mejor confitería de Delhi pero que pasamos de largo.

Tomamos de nuevo el metro hacia Connaught Place (3 estaciones, 10 INR cada uno) y parece que hemos llegado a otra ciudad. Una plaza digna de cualquier ciudad europea, orden, limpieza, aceras y muchísima gente.

Compramos 2 coca-colas por 50 INR sin mucho regateo, hacemos una visita a un Emporio y Main Bazar y acabamos dándonos un merecido homenaje en el QBA en la misma plaza. Local para ser visto, gente guapa, precios europeos y mala elección en el menú porque picaba a rabiar.


Volvemos paseando (larga caminata) al hotel en Paharganj.
El segundo día dedicamos la mañana a visitar Khan Market y a declararnos fans incondicionales de Fabindia y Anokhi. Nos acercamos hasta esta zona comercial en metro por 40 INR (2 personas). Tras unas hamburguesas Maharaja (no podíamos irnos sin probar los sabores indios de McDonald's) por 440INR, cogimos un autoricksaw con taxímetro al Lodi Garden (30INR). Los jardines son preciosos y tan tranquilos que pareces estar lejos de la ruidosa ciudad.



Tomamos de nuevo un Ricksaw en Sarojini hasta la Tumba de Humayun por 50 INR. Las entradas costaron 250 INR por persona. Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1993, el conjunto consta de edificios, tumbas y mezquitas de arquitectura mogol.

Nuevo ricksaw a India Gate por 15 INR.

El lugar nos sorprende con una manifestación multitudinaria a favor de Anna Hazare, activista social que lucha contra la corrupción política. Nos tomamos un lassi (15 INR y un agua 17 INR).Vamos caminando hasta Connaught Place. Tenemos intención de ir en ricksaw hasta el hotel pero todos los que nos paran nos piden unos precios desorbitados y ninguno quiere poner el taxímetro. Pedimos ayuda a la Policía turística que nos ayuda a parar uno. Cuando ya estamos subidos, hemos dejado atrás a la Policía y aún no hemos dado ni media vuelta a la plaza, el conductor de malos modos nos dice que quita el taxímetro y que el viaje nos costará más dinero. Nos bajamos inmediatamente y volvemos a acudir a la Policía, que para otro ricksaw, anota el número y debe amenazar al conductor con denunciarlo si no nos pone el taxímetro. Llegamos sin problemas por 20,95 INR.
El tercer y último día, después de un buen desayuno en el hotel, callejeamos por el barrio mochilero, compramos unas camisetas tiradas de precio (y que una vez en España duraron medio telediario, después de desteñir en cada lavado). Con estas compritas, cogimos el metro desde Delhi Railway hasta Nehru Place (18 INR por persona) para visitar el Templo del Loto. Mala suerte, hay un acto de plegaria multitudinaria y no se puede visitar.

Hacemos fotos a distancia y volvemos a coger el metro desde Nehru Place a Greater Kailash Colony por 8 INR y un ricksaw por 20 INR más para llegar a la central de Fabindia y volvernos locos con toda la decoración, bisutería, tejidos y confección. Allí mismo comemos en el Diva (1983 INR). Es caro pero todo estaba buenísimo. Lo conocíamos por una web en la que uno de los mejores críticos gastronómicos de la India lo mencionaba.


Acabamos la tarde en Rajiv Chow, realizando las últimas compras y volvimos al hotel a pasar la última noche en la India. Al día siguiente nuestro avión salía a las 8 de la mañana. Dudábamos entre coger un taxi, que era bastante caro, o tomar el tren que va al aeropuerto. Nos decidimos por esta última opción porque se podía tomar en la misma estación de New Delhi. Limpio, eficiente y por sólo 80 INR por persona. Aquí acababa nuestro viaje por la India
