¿ Qué podría decir al cabo de este día tan intenso y ajetreado ? Chartres no tiene más palabras para explicarlo, con la única palabra Chartres se expresa todo un mundo de magia, de misterio y de fantasía. Al igual que todo el río cabe en la palabra Nilo que decía Borges, toda la catedral, toda la cábala , toda la geometría, toda la sabiduría se encuentran en la palabra Chartres.

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Uploaded with ImageShack.us Al contemplar el ángel del tiempo recuerdo lo que decía Rilke : que Chartres era de las pocas cosas que los humanos podían enseñar orgullosos a los ángeles.
Volvemos a entrar en la cripta y a admirar los cimientos galo- romanos, la antigua catedral carolingia, la románica, todo un desfile de épocas con un denominador común . el gran fracaso del ateísmo y la unión de la sabiduría y la divinidad. Todo en Chartres tiene su armonía y está dispuesto según la geometría sagrada. Los exteriores están libres de andamios, se puede admirar el portal real con su Pantócrator, su Tetramorfo apocalíptico, su zodíaco, sus artes liberales, el portal sur y el juicio final, con los elegidos y los condenados. La girola está en obras, aunque sea un incordio no ver la Notre Dame de la Belle Verriere y el reloj del cor, es una suerte que haya personas que se dediquen a la conservación de los monumentos. La impresión que da al entrar al entrar al recinto de Chartres es la de entrar a un inmenso caleidoscopio donde destacan los tres rosetones y ese azul que se ha hacho famoso.
El laberinto está lleno de curiosos, me coloco en el centro para sentir la fuerza telúrica de una inspiración sobrehumana y que va más allá de cultos y creencias.
Hay que dejar Chartres, no sin antes darle una ojeada al ángel del tiempo para cerciorarse que el cuadrante solar aún no está roto.
Antes de entrar en el castillo de Chamerolles nos detenemos a saborear unas viandas de la Francia profunda en Chilleurs aux Bois. Allí disfruto de la excelente conversación Chez Jeanne. Escribiré los platos para saber donde escribí los nombres y no olvidarlos : Rôti de dinde farci au pruneaux, quiche aux poireaux, daube de boeuf, vin rouge Merlot, tarte aux poires.
Chamerolles es un antiguo y recoleto castillo dedicado al mundo de los olores, tan familiar en estas tierras. Francia no se entiende sin olores ni perfumes.

Uploaded with ImageShack.us[/URL Después nos espera Sully sur Loire, con su silueta medieval y esas almenas que sumergen la mente en otros tiempos.[URL=http://imageshack.us/photo/my-images/195/dsc03769r.jpg/]

Uploaded with ImageShack.us Y al terminar, no sé que fuerza intuitiva me hizo encaminarme hasta S. Benoît sur Loire. Allí he podido escuchar un canto gregoriano en directo. Haciendo ya camino, nos detenemos en Meung sur Loire, con esa pastelería en entramado de madera y ese raro castillo del que solo puedo admirar su lado medieval, el lado renacentista es el contrario y no se puede ver porque está cerrado.
Después de tanto ir y venir, ya me encuentro en Amboise con la compañía de Nerval , porque los demás duermen y yo pienso en los tapices de Venus y Psique que he visto en Sully sur Loire.