Martes era día de mercado en Belleville pero antes no nos podíamos ir de Paris sin presentar nuestros respetos a Abelardo y Eloísa

así que metro al cementerio Pere Lachaise, sin problemas, ya éramos expertos….dimos muchas vueltas para encontrar la tumba de Jim Morrison

después de encontrarla nos habrán preguntado unas 20 personas donde estaba.……..luego Chopin

pasamos por La Fontaine y Moliere y no logramos ubicar la de Sara Bernhard, creo que debemos haber estado al lado, el mapa es bastante útil pero igual tiene muchos recovecos. Antes de la salida vimos la tumba de Oscar Wilde

con sus besos universales (que ahora borraron).
Tomamos el metro por un par de estaciones, ya el cansancio de nuestras caminatas se sentía. El mercado Belleville oloroso, colorido, ruidoso

un espectáculo para los sentidos, compramos unas uvas y naranjas por 2 eur. y caminamos por la rue Fb du Temple hasta la Plaza de la República,habían unas sospechosas barbas rojas, blancas y azules en las estatuas....


luego camino a comer en el pasaje indio Brady, un trocito de India en París pasamos por los arcos Saint Martin y Saint Denis


la comida en Brady bien,pero no tanto. 12 eur el menú más 5 eur cada postre

caminamos luego hasta la estación Gare de Est

la vimos y nos acordamos por primera vez en el día de Amelie, en este recorrido podríamos haber pasado por el canal Saint Martin, pero se nos olvidó.
El metro nos dejó en Montparnasse para subir a la torre, iba a poner una foto pero es demasiado fea
las vistas son espectaculares pero molestan los cristales, suban de todas maneras a la terraza a 207 mts. de altura, a pesar que tiene las vidrieras hay espacios por donde puedes asomar la cámara para tomar las fotos sin interferencias.


Metro al hotel y a descansar un rato, a las 6 mejor vestidos que lo usual tomamos el metro hasta Montmartre, preguntamos en el Moulin Rouge

por las entradas ya que habíamos comprado para la función de las 11:30 por Internet como dos meses antes (200 eur las dos) y nos dijeron que volviéramos una media hora antes de la función. Subimos por la rue Lepic pasando por algunos locales de souvenir a buen precio, entramos a curiosear al café Deux Molins

y de allí caminando hacia la Basílica vimos el atardecer, pero no desde la escalera porque estaba muy llena


Pasamos por la Plaza Tertre

compramos un par de acuarelas, los locales de comida nos parecieron muy turísticos de allí a la Rue Germain Pilon para cenar en Chez Toinette

excelente y muy recomendable, la atención personalizada, la comida sabrosa, salimos muy contentos después de haber disfrutado el pato y el cordero, el vino y los postres que nos costó 75 eur con propina incluida, tomamos rue Lepic hasta el Moulin Rouge, la fila tenía unas 4 cuadras de largo

así que lo tomamos con humor, nos pusimos a conversar con unos mexicanos y la fila por suerte avanzó rápido, considerando que son 1000 personas por función. Te revisan los bolsos y tuve que dejar mi cámara en el guardarropía lo que me dio bastante temor……a mi bebe no le podía pasar nada, además no llevé el estuche, el acomodador fue muy amable y nos consiguió la mejor ubicación posible considerando que no estábamos de los primeros, el show bueno, la champaña también, los espectáculos de malabaristas y el cuerpo de baile espectaculares al igual que el vestuario

salimos de allí a la 1 de la mañana y no queríamos gastar mucho en taxi (sería la culpa del sablazo del Moulin) así que esperamos como media hora un bus nocturno que nos dejó en el Bd Saint Germain, allí tomamos un taxi hasta el hotel que nos salió por 6.20 eur. En la noche los buses son menos y hay unas líneas nocturnas especiales, no nos sentimos inseguros y a esa hora avanzan bastante rápido llevábamos unos pasajes de metro por si nos pedían pero no subió nadie. Total de kms……