Nuestro último día en Las vegas teníamos que aprovecharlo para hacer y ver todo lo que nos quedaba pendiente. Aún así decidimos que como los siguientes días debíamos madrugar un montón, no íbamos a poner el despertador y nos quedaríamos en la cama hasta que el cuerpo nos pidiera despertarnos (¡Bien! vacaciones sin despertador por un día jeje). El día anterior me había quedado con las ganas de disparar un arma así que ese fue nuestra primera parada: the gun store. Rezamos para no encontramos las colas del día anterior, pero nuestras oraciones fueron en balde. Aún llegando pronto, teníamos una hora y pico de espera. Aparcamos en el parking privado de la galería de tiro y hablamos con la chica de la recepción para que nos informara un poco de cómo funcionaba aquello y al final, acabamos cogiendo un pack "zombie" que consistía en 4 dianas, pistola 45mm, shotgun, fusil de asalto AR-15, UZI 9mm con culata y una camiseta de regalo. Para saltarnos la cola y que mi novia pudiera entrar conmigo a la galería pagamos 50$ mas. Así que en escasos 5 minutos ya estábamos preparados con nuestros cargadores, dianas, protectores auditivos, gafas e instructor privado hispano. Pedimos especialmente a uno que hablara español para enterarme bien de cómo iba todo aquello de las armas porque no había disparado una en mi vida.


La experiencia fue impresionante. Lo que más me sorprendió fue el retroceso de la pistola, ya que aunque parecía que sería la más fácil de manejar, fue con la que peor me arreglé. Además nos pudimos llevar las dianas y un casquillo de bala de cada arma de recuerdo.
Como estábamos al lado del wallmarkt repetimos nuestro almuerzo del día anterior y nos pillamos otra vez pollo rebozado y nos lo comimos en el coche.

Volvimos al parking del flamingo para dejar el coche y nos pusimos a patear casinos. Nos faltaban unos cuantos por ver asique no podíamos perder el tiempo.
Empezamos nuestro paseo por la visita al MGM y a la macro tienda de M&M´s. Estas tiendas me parecen tan frikis...Desde aquí teníamos unas vistas inmejorables del new york new york que visitaríamos mas tarde.

Dentro del MGM se encuentra el rainforest cafe, un bar-restaurante con una decoración tipo selvática. No entramos dentro pero desde fuera pudimos ver un poco del interior a través de los ventanales.

Cuando salimos de allí nos fuimos directamente al Excalibur. Es un hotel que simula un castillo medieval y el casino también mantiene un poquito esa estética. Aquí encontramos nuestro casino ideal: el de los niños. Es una sala de máquinas recreativas en las cuales, si ganas, recibes cupones. Dependiendo de lo bien que lo hayas hecho la maquina te expende más o menos cupones. Acumulando cupones tienes la posibilidad de cajearlos en un puesto. Nos lo pasamos pipa la verdad, mejor que en las maquinas tragaperras timadoras. Nuestro botín: Un par de libretas, un patito de goma y una fotocopia de un dólar.


Después hicimos uso del tranvía que conectaba el Excalibur con el Luxor y el Mandalay Bay. El exterior del Luxor nos pareció impresionante pero el interior de la pirámide no se quedaba atrás.



Nuestra siguiente parada fue el New York New York. Sin duda, tenía uno de los interiores que más nos gustó. La decoración era increíble y la ambientación inmejorable. Nos sentamos en la terraza de una pizzeria a merendar algo mientras escuchábamos un espectáculo musical que se estaba realizando en el pub de enfrente. Parecía que estábamos en Nueva York de verdad ¡Que recuerdos!



Había empezado a anochecer poco a poco asique decidimos que era buen momento para ir al Stratosphere. Como el día anterior habíamos comprado el billete para el deuce válido para 24 horas lo aprovechamos para coger el autobús que nos dejaría en la misma entrada del hotel. El edificio nos pareció increíblemente alto en comparación con el resto de casinos y hoteles de las Vegas.

Sólo pagamos para poder subir al mirador, pero la gente que tuviera suficientes agallas podía adquirir tickets para las atracciones que hay en lo alto del edificio. En total son tres:
Nosotros que somos bastante miedicas (sobre todo yo), pasamos de que nos diera un infarto y nos dedicamos a ver las vistas que nos ofrecían los ventanales del mirador.


Y ya de paso, aprovechamos para ver cómo la gente lo pasaba mal en las atracciones
Ya se nos había pasado la hora para poder usar el billete para el deuce pero aún así intentamos colarnos con él y...!coló!
Nos bajamos en la parada más cercana al Treasure Island para ver el espectáculo de las Sirenas. Sinceramente, ni fu ni fa. Nos gustó mucho mas el volcán del primer día.
Bajamos andando por el strip hasta el Bellagio y disfrutamos del espectáculo de la fuentes. A nosotros, personalmente, después de verlo tantas veces por internet antes de ir, no nos impresionó tanto como esperábamos, pero hay que reconocer que bonito es un rato.

Mientras esperábamos a que comenzara, sacamos unas fotos nocturnas a los alrededores.


Después de ver un par de espectáculos de las fuentes del Bellagio, hicimos el check out y nos fuimos a dormir a nuestra cómoda cama de hotel.
Mañana dejaríamos atras las luces de Las Vegas y veriamos los espectaculares parques de Zion y Bryce Canyon.
Gastos del día
Gun store: 160€
Comida: 18€
Merienda-Cena: 17€
Recreativas: 3€
Stratosphere: 25.90€
Starbucks: 4€
Tragaperras: 7€
Total: 234.90€