Nos volvemos a levantar temprano para hacer Thai Chi y desayunar cargado de energía, pero ya se acababa lo bueno...bueno todavía nos quedaba nuestra última visita a una magnifica playa. Después de esto solo nos quedaba volver a puerto y 3 horas de coche hasta Hanoi.
Deciros que el trato a bordo fue estupendo, muy atento y siempre con la sonrisa en la cara, te contagian su buen espiritu. Aunque no lo leerá, quisiera darle las gracias a Tam un chaval joven con ganas de aprender español y super amable, gran persona!!!

Vuelta a la realidad y al caos de Hanoi, aprovecamos la tarde para pasear por el Old Quarter y el lago Kiem. Por cierto, alguien quiere cerveza....

La catedral de San José, la pequeña Notre Dame del norte.

Cerramos el precio del transporte con el propio Hotel porque por primera vez nos parecia razonable el precio con ellos, 17$ por llevarnos a los dos al aeropuerto en coche privado a las 04:00 am. Y ahora toca descansar, al día siguiente nos tocaba ir a Hue y disfrutar de otra gran ciudad Vietnamita.