Hoy teníamos intención de visitar la parte que no pudimos ver el día anterior, la Lower Geyser Basin en la zona de Old Faithful, y el resto que nos quedaba, básicamente la zona de West Thumb y el valle de Lamar.
Nos lo tomamos con un poco de calma y a las 9 de la mañana estábamos conduciendo paralelo al rio Madison y, posteriormente, al rio Firehole. Antes de llegar a la cuenca, tomamos el desvío Fountain Flat Drive. Sólo nos acercamos hasta donde acaba la carretera, ya que no teníamos tiempo de hacer trails, pero la vista del rio era muy bonita y nos acercamos a ver una hot spring que estaba justo en la orilla del rio.
Foto en Fountain Flat Drive:

Cogimos el coche para ir a la Lower Geyser Basin, formada por el Fountain Paint Pot Trail y el Firehole Lake Drive. Decidimos hacer de nuevo el Firehole Lake Drive, que el día anterior lo habíamos visto durante el atardecer. Aprovechamos para tener una nueva perspectiva de Firehole Spring, Great Fountain Geyser y White Dome Geyser.
Foto de Firehole Spring:

Foto de Great Fountain Geyser:

Foto de White Dome Geyser:

Seguimos el recorrido viendo Pink Cone Geyser, un pequeño cono de color rosa, como indica su nombre, y paramos a la altura de Firehole Lake para caminar por las pasarelas, ya que el día anterior había estado ya demasiado oscuro y nos daba miedo que nos comiera un oso
La zona en el lado izquierdo de la carretera nos mostró varios fenómenos interesantes: el Steady Geyser, que habíamos visto el día anterior, en la orilla del Black Warrior Lake, al que confiere un color oscuro el óxido de manganeso emitido por el geiser; las Hot Cascades, unas pequeñas cascadas donde el agua caliente de Black Warrior Lake cae en el Hot Lake, al otro lado de la pasarela.
Foto del Steady Geyser en el Black Warrior Lake:

Foto de las Hot Cascades:

Foto de Hot Lake:

Foto de Black Warrior Lake:

Pasamos al otro lado de la carretera para visitar el Firehole Lake, la mayor fuente termal del área, con grandes cantidades de bacterias de agua caliente por debajo que crean el color marrón inusual y el Artesia Geyser, que nunca para de arrojar agua.
Foto de Firehole Lake:

Foto del Artesia Geyser:

En poco más de media hora visitamos toda la ruta y a la salida del Firehole Lake Drive encontramos el parking para caminar los 800 metros del Fountain Paint Pot Trail.
La primera imagen al comenzar el camino es la de los pinos lodgepole que no sobrevivieron. El silicio del agua endureció las bases, matando los árboles. Es una imagen desoladora y atrayente a partes iguales.
Foto de los pinos a la entrada del trail:

Dejando atrás las primeras alfombras de bacterias llegamos a Celestine Pool, una bonita piscina azul, pero con un intenso vapor que no permitía verla con claridad.
Foto de la alfombra de bacterias, con Celestine Pool al fondo:

Foto de la Celestine Pool:

Las alfombras de bacterias y termópilas, Bacteria Mat, son enormes en esta parte de la cuenca a la derecha de la pasarela. Todavía creo que no lo había contado, pero por todos sitios hay "formación" sobre las bacterias de agua caliente o termópilas. Las verdes, marrones y naranjas son cianobacterias, que pueden vivir en aguas hasta 73ºC. A esta temperatura por lo general son de color amarillo o verde y se convierten en naranjas, óxido o marrones cuando el agua se enfría. En aguas más frías pueden aparecer otras que modificarán los colores aún más. El color también puede cambiar debido al estrés, como la luz del sol intensa de mediados de verano. Es un mundo apasionante el de estos microorganismos heat-loving, como dicen los americanos.
Fotos de la Bacteria Mat con la Silex Spring al fondo:


Tras las bacterias se encuentra Silex Spring, cuyas aguas desbordan casi siempre. El agua desbordada crea el ambiente caliente para que prosperen las termópilas.
Foto de Silex Spring:

El barro burbujeante nos atrajo hasta Fountain Paint Pot. El lodo era bastante espeso, por estar en pleno verano.
Foto de Fountain Paint Pot:

La siguiente zona estaba poblada de fumarolas. Destacaba el Red Spouter, en esta época del año una fumarola siseante, con la particularidad del color rojo del respiradero.
Foto del Red Spouter:

De camino a la zona de los géiseres, pudimos ver la panorámica de la meseta volcánica, con la Caldera Rim y las Porcupine Hills.
Foto de la meseta volcánica:

Foto de camino a la zona de géiseres:

Dejamos atrás el Twig Geyser, que estaba completamente seco y nos acercamos a ver el Jet Geyser, que estaba dormido y desprendía vapor. De repente, a nuestras espaldas, el Fountain Geyser, que normalmente no da aviso de cuando va a erupcionar, de repente comenzó a lanzar grandes ráfagas de agua a varios metros de altura. La gente se quedó asombrada e impresionada, exactamente como nosotros... Era espectacular y además se veía desde muy cerca de la pasarela (aunque tuvimos suerte de que este no nos cayera encima... jejeje). Al mismo tiempo, el Jet Geyser empezó a arrojar una espesa columna de vapor y agua.
Foto de la erupción del Fountain Geyser:

Llegamos al Clepsydra Geyser, que expulsa agua casi continuamente desde varios respiraderos y cuyo vapor se ve desde toda la cuenca. Tiene un cono de un color amarillento que contrasta con el agua verde-azulado en la base. Resulta realmente fotográfico!
Foto de Clepsydra Geyser con el Spasm Geyser delante:

Acabamos el trail de Fountain Paint Pots en unos 40 minutos y fue fantástico. Al poco de incorporarnos de nuevo a la carretera del loop tuvimos un atasco por vehículos lentos, que yo creo que ni habían pasado la ITV...
Foto de la caravana de búfalos:

Emprendimos de nuevo el camino hacia West Thumb. Pasado Old Faithful paramos para ver las Kepler Cascades, una caida de unos 30 metros en varios saltos.
Foto de las Kepler Cascades:

Tras las Kepler Cascades vimos la señal para hacer el trail al Lone Star Geyser. Me dio mucha pena, pero decidimos no hacerlo, ya que eran ya las 11:30 y nos quedaban bastantes cosas para ver. Hicimos una pequeña parada para sacarnos la típica foto de turistas en el cartel de la Continental Divide. Es la línea que define la división hidrológica entre los rios que desembocan en el Pacífico y los que desembocan en el Atlántico.
Y a las 12:10 llegamos a la WEST THUMB GEYSER BASIN. Hace millones de años una explosión volcánica formó la pequeña caldera que se conoce como West Thumb de Lake Yellowstone. Tiene hot springs y géiseres bajo el agua que incluso mantienen zonas del lago sin hielo en invierno. Supongo que el nombre viene de la forma, ya que si se observa el mapa de Yellowstone pronto se aprecia la forma de pulgar...
En el parking hay un mudpot bastante grande. Después, hay que caminar dos loops, uno interior y otro exterior, de 400 y 800 metros respectivamente, para ver todos los fenómenos de la cuenca. Para mi, gran parte del encanto de esta cuenca consiste en tener el lago Yellowstone como telón de fondo, tan amplio que casi parece un mar.
Foto de la entrada a la cuenca:

El Thumb Paint Pots es una zona de minivolcanes de barro malolientes. Nosotros los encontramos bastante líquidos a pesar de ser verano.
Fotos de Thumb Paint Pots:



La siguiente parada fueron las Seismograph y Bluebell Pools, unas bonitas piscinas azules que arrojaban una densa columna de vapor. Están unidas por una parte más estrecha y sus orillas son de un color ocre intenso.
Foto de las Seismograph y Bluebell Pools:

Según nos acercábamos a la orilla, había una inmensa alfombra de microorganismos de color marrón. Eran un contraste interesante al intenso azul del lago. Cerca de la orilla está Lakeside Spring, una piscina verde con un largo canal de color marrón verdoso.
Foto de las alfombras de microorganismos:


Foto de Lakeside Spring:

Caminamos por la orilla del lago hasta Lakeshore Geyser, que tiene dos respiraderos en ocasiones bajo el agua, aunque nosotros los vimos sobre la superficie.
Foto de Lakeshore Geyser:

Un poco más adelante, una de las joyas de West Thumb, el Fishing Cone. Este cono tiene historia. La leyenda dice que los hombres de la montaña contaban historias de un lugar en la orilla de un lago alpino a gran altitud donde podías pescar una trucha y cocinarla en una piscina hirviente sin salir del lago. La pesca ya no está permitida, pero el sitio no ha perdido su encanto!
Fotos del Fishing Cone:


Seguimos por la pasarela junto a la orilla. El paseo era precioso, los géiseres en el agua a la derecha, la cuenca desolada con los pinos endurecidos por el sílice y la amalgama de colores debida a las termópilas a la izquierda... Unos metros más adelante, el Big Cone, un enorme cono de 7 metros en la orilla.
Foto de la vista de la cuenca desde la orilla:

Foto de la vista del lago por la pasarela:

Foto del Big Cone:

Y llegamos a una piscina impresionante, la Black Pool, de un color azul turquesa realmente intenso. El borde blanco de la sinterización y el naranja de los microorganismos que le rodeaba creaba un contraste increible.
Foto de la Black Pool:

Y llegamos a otra piscina alucinante, la Abyss Pool. Se llama así por ser la más profunda del parque, "abisal", y es muy colorida: un verde oscuro es el centro que crea la ilusión de una profundidad sin fin y abundantes algas en el borde y en los canales, de color amarillo primero y naranja después. El resultado es...
Fotos de la Abyss Pool:


El camino de vuelta por el inner loop atravesaba una zona árida de géiseres secos, fumarolas y unas piscinas azules y verdes, pero no es tan interesante como la parte que ya habíamos visitado. Acabamos la visita de la cuenca en una hora y 10 minutos aproximadamente.
Recorrimos la costa del lago hasta Pumice Point, donde paramos para comer a las 2 de la tarde. Con el día soleado que hacía era genial recorrer la costa! Decidimos ir al valle de Lamar y, de camino, parar en Fishing Bridge y en Artist Point en Canyon, ya que ambos los vimos muy nublados o lloviendo el primer día.
Fishing Bridge con sol ofrece unas vistas espectaculares.
Fotos de Fishing Bridge:


La siguiente escala fueron los LeHardys Rapids, que se nos pasaron el primer día. Mi novio se metió en el rio para refrescar los pies, aunque a mi me daba un poco de miedo el agua turbulenta con la espuma blanca.
Foto de LeHardys Rapids:

Cuando pasamos por el Valle de Hayden, había una manada enorme de búfalos campando por la pradera, no en vano es famoso por ser uno de los mejores sitios para ver fauna salvaje. Con el sol que hacía, el contraste entre el rio azul y las grandes praderas verdes y amarillas era fantástico y el valle estaba absolutamente maravilloso.
Fotos en el valle de Hayden:






Hicimos una breve parada en Artist Point, en Canyon, ya que el primer día en esta parte estaba muy nublado y chispeaba, aunque en el resto de las visitas en Canyon nos hizo buen tiempo. Las fotos no hacen justicia, ya que el sol estaba de frente y no salían bien las fotos.
Foto desde Artist Point:

Otra breve parada para ver la frontera de la caldera y las Washburn Hot Springs. Sólo se ven desde aquí, no se puede caminar hasta allí por lo inestable del terreno. La carretera del loop hasta Tower tiene unas vistas excelentes de montañas y praderas llenas de pinos.
Foto de la frontera de la caldera y las Washburn Hot Springs:

Foto del camino por la carretera del loop:

A las 17:30 llegamos a la intersección con la carretera que sale hacia la derecha hacia el Valle de Lamar. Tan pronto empezamos a recorrer la carretera nos encontramos con una manada bastante grande de búfalos. Ya habíamos visto muchos hoy en el Valle de Hayden, así que paramos brevemente.
Foto de búfalos el Lamar Valley:

Avanzamos más y encontramos un par de ciervos que pastaban en la pradera. La carretera circula paralela al rio Lamar y tiene preciosas vistas de praderas y montañas, además de estar muy solitaria, así que era una bonita sensación la de estar casi solos en esa inmensidad. Había grandes manadas de búfalos, pastando tranquilamente y revolcándose en el polvo. Vimos también Soda Butte, un montículo que se creó hace un siglo debido a una hot spring.
Fotos por el Lamar Valley:


Nada más pasar Soda Butte, una manada de búfalos se acercó a la carretera, provocando otro "atasco de búfalos" a pesar de la escasa afluencia de coches en esa zona. Pudimos verlos de muy cerca y, al ser tantos, los tuvimos de todas las edades y tamaños... jejeje
Fotos de búfalos en Lamar Valley:




Aunque Lamar Valley es uno de los mejores sitios para ver vida salvaje y famoso por la oportunidad de ver lobos y osos, nosotros no tuvimos esa suerte. Pero sí disfrutamos de un escenario precioso y solitario, "sólo" vimos cientos de búfalos
Nos dimos la vuelta en Peeble Creek y emprendimos el camino de vuelta a West Yellowstone. El sol del atardecer le daba un color cálido al valle y no se hizo nada duro conducir, a pesar de que nos quedaban un par de horas hasta el motel.
Tras una ducha confortable en el motel, aprovechamos que era el último día para dar un paseo más largo por el pueblo. Es un pueblo con bastante encanto.
Foto de una calle en West Yellowstone:

Hicimos unas compras (después del día que habíamos pasado no pude evitar comprarle un búfalo de peluche a mi sobrino... jeje) y nos acercamos a la zona del museo, que estaba cerrado, pero donde puedes ver en la entrada algunas diligencias antiguas y viejos artefactos extraños para desplazarse sobre la nieve. Cenamos bastante bien en uno de los restaurantes que vimos y nos fuimos a descansar.
Nos dio muchísima pena que acabara la visita a Yellowstone. Es un parque increible con tanto que ver... Pudimos llevarnos un recuerdo imborrable de lo más importante, pero es un sitio donde puedes pasar días y días haciendo trails y explorando y donde siempre encuentras un rincón especial o algo apasionante.
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YELLOWSTONE