Hola:
Tras un montón de horas de sueño reparador, hoy empieza para nosotros un nuevo destino, bienvenidos a Puno y con ello al Lago Titicaca.
RESUMEN
- Barquito destino Isla Amantaní.
- Visita Isla de los Uros.
- Isla Amantaní.
- Alojamiento con familia local de la Isla Amantaní.
DATOS TÉCNICOS
- Es muy importante, casi todo el mundo hace la visita a las Islas la hacen con Touroperadores, nosotros lo hicimos por nuestra cuenta y es muy fácil, solo hay que dirigirse al muelle (llamado por ellos Puerto Lacustre), al final del mismo, pasado el faro, hay una serie de tienditas (hay que pasar de todo el que se te acerque ofreciéndote el tour), allí hay que entrar en la que pone Isla Amantaní. Directamente contrata con ellos el traslado en barco. Precio: 30 soles por persona. Duración: 3 horas. Recorrido: Puno – Isla de los Uros. Isla de los Uros – Amantaní. Al siguiente día: Amantaní – Taquile. Taquile – Puno. Hora de salida: 8.15 a.m. (mas o menos).
- Alojamiento con familia local (por asignación): 30 soles por persona, incluye: la comida, la cena (supuestamente a la luz de la luna y con trajes y danzas locales), el alojamiento y el desayuno.
NUESTRA EXPERIENCIA
Nos levantamos temprano y desayunamos, nos dopamos un poco y nos tomamos un matecito de coca para poder hacer frente a la altura.
Ya con el estómago lleno, nos vamos andando hacía el muelle (unos 15 minutos), llegamos al muelle y una vez nos quitamos de encima a todos los que se nos acercan ofreciéndonos excursiones (el truco para que te dejen en paz, es decirles que ya lo tienes contratado), llegamos a la casetita de los Amantaní, por cierto hay que estar en el puerto antes de las 7:45 horas, en dos minutos lo tenemos todo, pagamos y nos inscribimos en la lista de pasajeros.
Mientras que esperamos a que zarpe el barquito, lo hará a las 8.15 horas, nos vamos a comprar en los mismos puestecillos del muelle unos detalles para la familia que nos acoja: arroz, azúcar, pasta, galletas, manzanas y unos cuadernos y lápices de colores para los niños que suponemos que tendrán.
Os contamos como funciona la comunidad de Amantaní: una vez al mes reciben turistas en cada casa y cobran por atendernos, el sistema es rotacional y no se puede adulterar, es una forma de repartir equitativamente los ingresos, también te dicen que no le des dinero (para no alterar el sistema que tienen establecido), así que si quieres lo que puedes hacer es llevarles comida, artículos de limpieza,ropa, ….., pero nunca dar dinero.
Una vez embarcados, nos vamos dirección a la Isla de los Uros, como definirlos, se trata de unas 80 islas flotantes realizadas con una planta que se llama totora. Tienen un turno rotativo para recibir a los turistas y te cuentan como viven, como se construyen las propias islas, te visten con los trajes que ellos visten….. te venden su artesanía y te puedes dar una vueltecita en una barca de totora por el lago por 5 soles.
Por un lado parece todo muy tradicional, pero por otro, lo han convertido en un souvenir turístico y pierde gran parte del encanto.
Creo que es una visita que hay que realizar y que si te abstraes de lo turístico, es bastante interesante, eso sí, lo que realmente nos dejó pasmados es que para despedirse te empiezan a cantar lo que supuestamente son canciones suyas y acabaron con “Vamos a la Playa”, eso es imperdonable, ¡cómo pierde el encanto!.
Llegados este punto, os tenemos que contar que el barco hemos empezado a hablar con una pareja, el se llama Julio Cesar y es peruano y su mujer se llama Wendy y es Chilena, nos reímos de forma bestial con ellos y a partir de este momento pasaremos bastante tiempo junto hasta que volvamos nuevamente a Puno.
Una vez terminada la visita a los Uros, nos dirigimos a Amantaní, por cierto, las vistas del Lago son preciosas, tiene magia, o por lo menos para mí.
Al final la navegación, se nos hace un poco larga pero por fin llegamos a nuestro destino, nos reparten con nuestras familias de acogida, nosotros nos vamos a la casa del Jefe de la Isla (por cierto que es el propio capitán del barco) y no nos vamos solos, Julio Cesar que tiene bastante labia y es bastante gracioso, se ocupa de que nos alojen a los cuatro en la misma casa.
Pues nada, destino a nuestra casa, y como no, está en lo alto de un cerro y con la altura cuesta un poco llegar.
J.C., Julio Cesar y yo llegamos andando, para Wendy tienen que alquilar un caballo porque no es capaz de llegar por su pié.
Ya en la casa, nos enseñan nuestras habitaciones, como podéis imaginar, está muy lejos de ser lujosa, pero tiene un encanto especial (por lo menos para una noche, lo del baño tiene bastante menos encanto, cada vez que lo usamos, cubo de agua al canto y aunque tienen un precio lavabo con grifo, la ausencia de agua es total).
Aquí todo empieza muy bien, nos ponen para comer kinua y truchita del lago, todo muy rico y lo acompañamos con unas cervecitas que Julio Cesar ha encargado, …..yo tomando cerveza y en altura, esto no pinta muy bien, ja, ja, ja,……la comidita además la realizamos en la terraza con bonitas vistas al lago, es tan ameno que estuvimos comiendo mas de dos horas.
Una vez finalizamos, nos dirigimos a la Pachatata, como no podía ser de otra manera, estaba en todo lo alto de la isla, intentamos negociar 4 caballos, pero como solo había uno, se lo dejamos a Wendy y el resto nos fuimos a patas con uno de los niños de nuestra casa (Ismel de 11 años), antes de salir preguntamos si iba a llover porque se había llenado todo de nubes, nuestro casero Francisco dijo que no nos preocupáramos, así que tras una larga cuesta y la falta de un poco de oxigeno, allí llegamos, desde ahí arriba se veía la tormenta sobre otra isla y cuando estoy ensimismada haciendo bellas fotografías, nuestro niñito me dice que nos tenemos que ir corriendo que viene la tormenta, pues nada, a sus órdenes, no habíamos empezado a bajar y empieza a llover.
En dos minutos la lluvia pasa a ser granizada, nunca vi algo así, en 5 minutos todo estaba blanco, lo mejor es que no había donde refugiarse y si la subida nos pareció que era larga, la bajada con el fuerte granizo se nos hizo eterna.
Llegamos a la casa, todos empapados, y cuando digo empapados es de arriba abajo, ropa interior incluida, como solo íbamos a pasar una noche, no teníamos qué ponernos así que nos dejaron ropas suyas, …..os podéis imaginar, no voy a contar nada mas al respecto, que cada uno piense lo que quiera…..
Muertos de frío nos metimos en la cama y esperamos a que nos llamaran para la cena, por cierto, en nuestra habitación había una gotera impresionante……
Tuvimos muy mala suerte porque cenamos en la cocina y no se pudo hacer la cena en el fuego al aire libre a la luz de la luna,…..además teníamos tanto frío y tan poca ropa, que estábamos deseando llegar a la cama otra vez.
Aquí vivimos una situación un poco difícil de digerir para nuestra mentalidad occidental, resulta que a nosotros nada mas llegar nos piden incluso perdón por la lluvia y nos traen sus ropas para que nos cambiemos, después nos traen dos mantas mas, pues cuando llegamos a cenar a Ismel, el niño que subió con nosotros y que estaba muerto de frío , no lo habían cambiado de ropa y estaba temblando sin parar, no puedes hacer nada pero te choca que se desvivan por un turista y que pasen del bienestar de su propio hijo, …..es un poco fuerte!!!!!!.
Como ya se nos había estropeado la noche, no nos quedó otra que irnos a dormir y cruzar los dedos para que nuestra ropa y zapatos se sequen en la lumbre para la mañana siguiente, yo ya me estoy imaginando el modelito del día siguiente, barby pijama y ken mallitas de bailarina.
En fin, buenas noches.