Nos levantamos pronto, con ganas de investigar un poco el hotel y sacar la ropa de las maletas.
El desayuno; Es todo buffet, y ponen tanta variedad, que no sabes que escoger...desde tacos, nachos y picante, dulces, tortilla, te cocinaban al momento si querías un bocadillo caliente...en fin, completísimo.

Fuimos a la recepción y cambiamos los euros a pesos mexicanos, tampoco era un cambio muy bueno, pero necesitábamos el dinero para coger nuestra primera VAN.
Salimos caminando del hotel hasta la carretera, yo he de reconocer que me daba miedo, pero en cuanto me subí me dí cuenta de que no había problema, estaba llena de gente trabajadora de uno de los parques acuáticos Xcaret. Así que no sólo perdí el miedo, sino que pregunté por precios para hacer el nado con delfines, y sobre dónde hacer las mejores compras.
Al llegar a Playa del Carmen caminamos unas 5 calles hasta la oficina de Europcar, y antes de firmar nada "requetemiramos" todos los papeles y revisamos el coche (ralladas, golpes, funcionamiento de aire acondicionado), lo hicimos de manera simpática pero no queríamos sorpresas cuando llegáramos a España en nuestra VISA.
Mi pareja condujo de vuelta al hotel porque se puso a llover de forma brutal, así que fuimos con cuidado, porque a pesar de que no tiene mucha pérdida no queríamos tener un susto el primer día.
Al llegar a la entrada del resort el chico de la caseta nos preguntó el numero de habitación y nos abrió la barrera, aparcamos de forma gratuita (antes de ir tenía dudas sobre el parking y sus precios) cerca del hall de nuestro hotel y salimos felices y empapados con la lluvia caribeña.
Nos fuimos a comer y decidimos disfrutar de las instalaciones del hotel (spa) sin salir porque hacía un día horrible. Lo podéis ver aquí...

Por cierto, estas son las suites del lago, y si...en la foto del catálogo parecen muy románticas pero conocimos a dos parejas que estaban de luna de miel en esas habitaciones y decían que estar cerca del lago era horrible por los mosquitos.
También hay un barco que te da una vuelta, aunque no lo cogimos ni un día.