A las 10h estamos entrando en el Claustro del Scalzo. Es un pequeño claustro situado en la Via Cavour con grandes frescos en sus paredes. Muy, muy bonito. En la entrada hay un libro de registros donde escribes tu nombre y te dan una hoja en castellano donde explica la historia del claustro y la representación de los frescos: doce historias sobre la vida de San Juan Bautista y cuatro Virtudes (la fe, la esperanza, la caridad y la justicia). El autor principal de estos frescos fue Andrea del Sarto, ayudado por Franciabigio.
Seguidamente nos encaminamos hacia las Capillas Mediceas. El hombre de la puerta nos dice que está cerrado por obras. Que mala suerte!
Pues nada, nos vamos hacia el Palacio Davanzati. Me encantó. Este palacio, construido en el siglo XIV por una familia burguesa florentina, constituye un ejemplo de una casa florentina de ese siglo. Tiene tres pisos y está decorado con los muebles y utensilios de aquella época. Lástima que no dejaran hacer fotos…
Muy cerca de ahí está el Mercado Nuevo, por lo que aprovechamos para ver el Porcellino. Ahí estaba todos cumpliendo con la tradición: frotar el morro del jabalí con una moneda y dejarla caer pidiendo un deseo.
Después de esto nos fuimos a los Jardines de Boboli, en el Palacio Pitti, que no pudimos visitar el día anterior por culpa de la lluvia. Parece que la lluvia está aguantando. Solo recorrimos una pequeña parte de los jardines y la vista de Florencia desde allí también es muy buena.
Una hora después aprovechamos para entrar en la Galería del Costume: un museo con trajes de diferentes épocas.
Y aprovechando que estamos a ese lado del río vamos a visitar la Iglesia del Carmine y la Capilla Brancani. La iglesia es bonita (hay una sala con la Última Cena), pero quien va allí es para visitar la Capilla Brancani. Impresionante.


Bueno, ya son las 14:30h y es hora de comer. Nos metemos en un bar con decoración irlandesa donde anuncian pizza+bebida+café por 9 €. La pizza es de esas que compras congeladas en el super, pero bueno, después de tanto andar entra muy bien.
Terminados de comer nos vamos a la Iglesia de Orsanmichele. Su fachada está rodeada por diversas estatuas que son réplicas. Las originales están en el museo que se encuentra en el piso superior de la iglesia. Muy buenas vistas también desde ahí con sus grandes ventanales.

De ahí nos vamos a ver la iglesia de Santa Maria Novella. Muy bonita también. Tiene varias capillas con frescos pintados en paredes y techos, a cual mejor. También nos impresionó el tamaño de esta iglesia.
Cuando salimos ya son las 17:30h. Nos vamos hacia el Museo de Galileo Galilei, pero, oh, sorpresa, está cerrado (cierra a las 18h). Ya volveremos mañana.
Pues hacia el Palazzo Strozzi que nos vamos. Con la Firenze Card nos dan una entrada para una exposición de fotografía sobre los años 30 y otra entrada para otra exposición de Francis Bacon. Esta última entrada nos la dan para fecha del día siguiente, ya que a estas horas ya está cerrado.
Y después de un paseo, ya es hora de cenar. No nos calentamos mucho la cabeza y volvemos al self-service Leonardo: dos platos de pasta, una ensalada, un mousse de chocolate y un flan por 21,70€
Después de dar otro paseíto, a dormir.
Mañana teníamos previsto en el planning ir a Siena. El tiempo dice que mañana lloverá de nuevo y es posible que llegue a nevar. La idea era callejear por Siena, pero la previsión de lluvia o nieve nos echa para atrás.
La Firenze Card la tenemos activada hasta las 16h de mañana, por lo que decidimos exprimirla más y quedarnos en Florencia.